Qué compañías calientan motores para salir a Bolsa en el inicio de curso | Mercados

La Bolsa española está siendo una de las más activas este año en lo que a debuts bursátiles se refiere. El apetito de los inversores por el papel español y el buen momento que ha vivido la renta variable en la primera mitad del ejercicio han situado al mercado español como el más activo de Europa. A cierre de junio, hasta cuatro firmas (Prosegur Cash, Neinor Homes, Gestamp y Unicaja) dieron su salto al parqué. Con estas operaciones se captaron más de 3.000 millones, frente a los 1.300 millones del mismo periodo del año anterior. Posteriormente, ya en julio, fue el turno MásMóvil, que saltó del Mercado Alternativo Bursátil al continuo, y de Borges, que aunque cotizaba en el mercado secundario desde 1987, el 24 de julio dio el salto a la Bolsa clásica.

Concluido el periodo vacacional, los inversores regresan a su rutina y aunque solo quedan cuatro meses para que finalice el año, todavía hay tiempo para que se produzcan nuevos estrenos.
Una de las últimas en confirmar su interés por salir a Bolsa es la promotora Vía Célere, controlada por fondos internacionales con Värde Partners a la cabeza, y que ha fichado recientemente a Credit Suisse, Jefferies-Arcano y CaixaBank para su colocación.

El éxito de Neinor Homes, protagonista del mayor debut en la historia de una promotora residencial en Europa, ha despertado el apetito por las firmas inmobiliarias. José Antonio Tamayo, director de mercado de GVC Gaesco Beka, afirma que el inmobilario está siendo uno de los sector más activos gracias a la recuperación vivida en los últimos años.“Después del desplome sufrido, ahora se ha entrado en una fase de estabilización”, explica Tamayo. El objetivo de Värde es lograr una valoración de la compañía superior a los 1.000 millones de euros y colocar en Bolsa hasta el 60% del capital.

Con anterioridad al estreno de Vía Célere, en principio previsto para inicios de 2018, llegará al mercado, previsiblemente este otoño, la también promotora Aedas, controlada por el fondo canadiense Castlelake, que ya cuenta con el asesoramiento de Goldman Sachs y Linklaters para la operación. El apetito inversor por el sector inmobiliario incluso ha llevado a Metrovacesa también a valorar la posibilidad de regresar al parqué, del que quedó excluida en 2012 por los bancos que se hicieron con el control de su capital. Entre las nuevas inmobiliarias, Aelca –controlada en un 75% por Värde– reconoce también que la salida a Bolsa es una alternativa. Mientras, Sabadell ha fichado a Lazard para estudiar diversas opciones, incluida la salida a Bolsa, para su gestora hotelera, HI Partners. Ya en el MAB, se prepara el estreno de la socimi de Sareb, Témpore Properties.

La firma española de explosivos Maxam es otra de las compañías que podría debutar en Bolsa en los próximos meses. A comienzos de este ejercicio la empresa inició contactos con los bancos colocadores para preparar el proceso, pero aunque continúa en sus planes dar el salto al parqué, la dirección decidió retrasar la operación a fin de engordar la compañía y conseguir una valoración mayor. Los últimos cálculos sitúan el valor de Maxam entre los 1.000 y los 2.000 millones de euros. Con la salida a Bolsa, el gigante de explosivos fundado en 1872 por Alfred Nobel busca dar liquidez a sus propietarios. El 55% del capital de Maxam está en manos de los directivos, mientras que el 45% restante pertenece al fondo Advent. Este último entró en el capital en febrero de 2012, después de comprar el 49% a las firmas de capital riesgo Portobello y Vista. Posteriormente, redujo su participación al 45% actual. Cuando se produjo la entrada de Advent, la compañía estaba valorada en 900 millones.

Maxam obtuvo en 2016 unos ingresos de 1.045 millones, un 7,4% más que un año antes. Su deuda se situó en 458 millones. Si por algo se caracteriza la compañía es por su marcado perfil internacional. Solo el 10% de sus ventas tiene su origen en España. El resto de países de Europa representa el 38% de la facturación.

De no llevarse a cabo la esperada salida a Bolsa, la otra opción para Maxam sería la venta a un inversor financiero o industrial que permitiera a Advent obtener liquidez cinco años después. Este camino es el que finalmente emprendió a Aernnova, escindida de Gamesa cuando esta salió a Bolsa en el año 2000. Su estreno bursátil se rumorea desde 2014 y ya a finales de 2016 contrató como asesores a Citi, Morgan Stanley y Santander. Cuando el proyecto iba tomando forma, la dirección de la compañía se replanteó la estrategia y encargó a Citi la búsqueda de socios financieros para dar salida a Springwater. Este fondo suizo vendió su participación del 47% a un consorcio liderado por el fondo estadounidense Tower Brook y del que forman parte Juan Abelló y Borja Prado.

El éxito cosechado por Unicaja en su salida a Bolsa, que aun así tuvo que superar notables obstáculos durante su colocación, no va a ser por ahora anticipo de nuevos estrenos bursátiles en la banca española. Despejado el futuro de BMN, que queda integrada en Bankia, Ibercaja aparece como la siguiente entidad que tiene a la Bolsa en su hoja de ruta, aunque su salto al parqué no va a ser ni mucho menos a corto plazo. Dispone hasta 2020 para reducir la participación de la Fundación en su capital por debajo del 50%, el mismo motivo que forzó la salida a Bolsa de Unicaja. Pero Ibercaja prevé, por ahora, apurar al máximo el plazo concedido por Economía y solo un entorno extremadamente favorable para la banca aceleraría su plan.

Después de constantes tiras y aflojas, Unicaja debutó el 30 de junio. En aquellas semanas el sector bancario estaba conmocionado por la resolución de Popular, lo que presionó a la baja la valoración de la entidad andaluza. Finalmente, y tras ajustar al mínimo la horquilla de precios, Unicaja cotiza en Bolsa desde hace poco más de dos meses, en los que se ha revalorizado el 20%.

Uno de los nombres recurrentes cuando se habla de posibles estrenos en Bolsa es Volotea. La aerolínea podría retomar sus intenciones en los próximos meses. El propósito no es nuevo, ya lo intentó en 2016, pero la inestabilidad que vivía el mercado entonces obligó a la firma a posponer sus planes a la espera de un momento mejor. En la actualidad, la buena marcha del mercado, los bajos precios del crudo y el boom que vive el turismo son los ingredientes perfectos para replantearse y hacer realidad la operación.

Aunque 2017 está siendo un buen año en lo que a salidas a Bolsa se refiere, también ha habido fracasos. Uno de los más sonados es el de la papelera Lecta. Los bancos colocadores, con el fondo de capital riesgo CVC a la cabeza, suspendieron en el último momento los planes por falta de apetito inversor. De hecho, el libro no estaba cubierto ni al precio mínimo. De momento, Lecta no ha puesto fecha para retomar el proceso.

Otra de las firmas que en los últimos años han formado parte de las quinielas de los estrenos bursátiles es Cortefiel. Sin embargo, el pasado 21 de julio se despejaron las incógnitas. Los fondos CVC y PAI Partners cerraron la compra de la participación de Permira haciéndose con el 100% del grupo textil. La operación supuso valorar la empresa en 1.000 millones.

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