Virginia Pérez: “Queda recorrido en la Bolsa española este año y los próximos” | Mercados

En un momento de apatía en la Bolsa española, inmersa este verano en movimientos laterales y que estos días ha retrocedido a niveles cercanos al soporte de 10.400 puntos, la responsable de renta variable de Tressis, Virginia Pérez, se muestra abiertamente optimista sobre su potencial de subida. El gran apoyo para su revalorización está en la recuperación de la economía española, que lleva a la firma a apostar de nuevo por los valores cíclicos, con la excepción de la banca. Un horizonte de alza moderada de precios y de normalización de política monetaria, en paralelo a esa recuperación económica, será, para Pérez, el terreno sobre el que asentar la continuidad del avance bursátil.

¿Qué recorrido tiene la Bolsa española? ¿Va a seguir en cabeza este año de los índices europeos? 

La Bolsa está buscando nuevos catalizadores. No me extrañaría que para este año pudiéramos ver el Ibex en niveles de entre 11.600 y 11.800 puntos. La economía española lo merece, es lo que va a ayudar a que las empresas españolas puedan continuar creciendo. Tenemos muchas compañías medianas, grandes y muchas pequeñas en las que podemos ver un gran recorrido. El crecimiento del PIB español es sostenible, es muy importante cómo ha cambiado la economía española. En los momentos de burbuja de 2007, con un alza del 4% del PIB, aproximadamente un punto lo aportaba la construcción y el sector exterior detraía otro punto. Ahora, con tasas de crecimiento del 3%, inferiores a las de entonces, tenemos al sector exterior que aporta un punto del crecimiento. Este cambio tan espectacular y que creemos es sostenible nos puede dar más recorrido a la Bolsa este año y para próximos años. Estamos muy lejos de encontrarnos en un nivel de burbuja.

¿También en Wall Street?

Estamos en diferente momento del ciclo, en EE UU van muy por delante. Cuando se está muy avanzado dentro del ciclo económico, puedes esperar un alza en la Bolsa similar a la de tus beneficios empresariales, que tienden a su media histórica, en torno al 6% anual. Puedes esperar una revalorización bursátil en torno a ese 6%-6,5% anual. Creemos que a partir de ahí Wall Street se va a ir desacelerando un poco, aunque hay compañías en Estados Unidos que no tienes en otros lugares del mundo. Y nosotros somos seleccionadores de compañías. Estados Unidos no se acaba para nosotros ni hoy ni mañana.

Los indicadores económicos muestran crecimiento del PIB pero no alzas de precios. ¿Puede ser la inflación un problema para la Bolsa?

Es cierto que se enfriaron las expectativas de inflación, pero aun así las Bolsas han seguido subiendo. Para poder confirmar que efectivamente estamos en ese momento del ciclo, sobre todo en Europa, tenemos que confirmarlo con el alza de la inflación. Hay ciertos indicadores que dan pistas de que en los próximos meses sí vamos a tener esos incrementos de precios. Aunque no esperamos que sean grandes, toda la tecnología es muy deflacionista. El mundo ha cambiado pero el mandato de los bancos centrales no, y deberían adaptarse a esa realidad.

En ese contexto, ¿los bancos son una buena apuesta de inversión?

Lo que principalmente estamos vigilando es el comportamiento de los bonos, porque si realmente creemos en ese ciclo expansivo, es absolutamente imprescindible que lo veamos reflejado en la subida de las rentabilidades de los bonos. Y la banca va absolutamente relacionada con la rentabilidad de los bonos. El problema es que no vemos clara cuál va a ser la tendencia de los bancos, algo que también nos sucede con el sector de telecomunicaciones. Hemos tenido bancos europeos en cartera, pero nada de bancos españoles por su revalorización. Probablemente ha sido un error. En junio sí hemos incluido CaixaBank, es el banco que nos resulta más interesante en cuanto a crecimiento de beneficios, por su área de seguros y fondos de inversión

¿Cuáles son sus valores recomendados? 

Siempre tenemos en cartera defensivos y cíclicos. Comenzamos desde otoño de 2016 sesgados hacia valores cíclicos, pero cuando estaban en su apogeo, empezamos a dar entrada a valores más defensivos, como Iberdrola, Enel o Veolia, que nos han dado unos resultados espectaculares. Ahora hemos vuelto a los valores cíclicos, que habían estado descansando. El partido se juega en la batalla por sectores. A principios de julio entramos en Arcelor, Prosegur Cash y Atresmedia, además de CaixaBank. Y seguimos estando en Ferrovial, ACS, Dominion, Logista y Enagás. ACS está en todas las carteras, la española y la europea. Pensamos en una entrada en Inditex, pero no lo hemos llegado a hacer.

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La inversión socialmente responsable seduce a los jóvenes | Compañías

La inversión socialmente responsable (ISR) en España ha experimentado en los últimos años una rápida y sostenida evolución. En el año 2002, el mercado ISR contaba con 80 millones de euros bajo gestión, creciendo progresivamente tanto en volumen como en calidad hasta alcanzar los 170.000 millones al cierre de 2015, según datos de Spainsif. La inversión socialmente responsable es una inversión que considera tanto criterios financieros (rentabilidad, riesgo) como extrafinancieros (criterios ASG, ambientales, sociales y de buen gobierno) en los procesos de análisis y toma de decisiones de inversión.

A pesar de este rápido crecimiento, desde las gestoras, los distribuidores y las fundaciones coinciden en señalar que hay todavía mucho desconocimiento en este campo. “De la ISR se habla como si fuera una clase de activo distinto y no lo es”, asegura Ignacio Perea, director de inversiones de Tressis. “La ISR, lo que permite es alinear las inversiones con los principios y que estas valgan para algo más que para obtener rentabilidad, y que tengan un impacto social, que puede ser fomentar la eficiencia energética o la diversidad de los consejos, por ejemplo”, explica Ignacio.

José Miguel Palacios, gestor de Deutsche AM, puntualiza a este respecto que “la ISR no se reduce a un producto específico, sino que afecta a todo el espectro de inversiones posibles: renta fija, renta variable y hasta inmobiliario e inversiones alternativas, todo tipo de fondos”. Para Palacios, la ISR puede enfocarse bien desde un punto de vista de producto, por ejemplo un fondo con una temática específica o que excluya determinados sectores controvertidos, a los que se les pone la etiqueta de ISR. O bien desde el punto de vista de la integración, “donde gestoras como la nuestra tienen imbuido el concepto de empresa socialmente responsable dentro de su proceso de inversión, donde además de criterios financieros se valoran criterios ASG”. “Está basado en el convencimiento de que a largo plazo vas a poder evitar, en primer lugar, riesgos, y además, mejores rentabilidades”, asegura.

Sophie del Campo, directora general de Natixis Global AM para Iberia, Latam y US offshore, reconoce que todavía no existe demasiada oferta de estos productos, aunque cada vez hay más demanda por parte de la sociedad. “Los inversores están cada vez más interesados en que las inversiones reflejen sus valores personales y algunos afirman que el acceso a inversiones con criterios ASG podría incluso elevar la participación en los planes de jubilación”, recalca Del Campo.

La aproximación a la ISR, que en sus orígenes se hacía principalmente por exclusión, dejando fuera determinados sectores controvertidos (energía nuclear, armamento, etc.), actualmente se hace “para integrar y modificar”, destaca Perea. “Lo que ha avanzado más es el modelo del filtro positivo frente al negativo”, señala. Y en este sentido, los gestores empiezan a tener la posibilidad de provocar cambios que van enfocados a la sostenibilidad, en que “se pide a las empresas información de más cosas: cuánto rotan los consejeros, cuántos consejeros independientes hay, la huella de carbono… aspectos que no se reflejan en los ratios estrictamente financieros pero que pueden tener un impacto en la cuenta de resultados”.

A este respecto, Palacios destaca el papel de los inversores institucionales en las juntas generales de accionistas, para hacer saber a los consejos de administración cuáles son los aspectos que les interesan porque ello se va a traducir en un mejor funcionamiento a largo plazo de la compañía y un mejor retorno para los inversores. “Nosotros particularmente, si hay una compañía que tiene una controversia, o hay una explicación suficiente por su parte o no votamos a favor en la aprobación de las cuentas anuales”, asevera.

Calificación ISR

Otro asunto que puede ayudar a los inversores a familiarizarse con la ISR es cómo identificar estas. Aunque en España no están muy popularizadas, están empezando a surgir agencias que se dedican a calificar explícitamente cuándo una inversión es socialmente responsable. El director de inversiones de Tressis cita el caso de Novethic, en Francia, y algunos casos de plataformas de fondos “que crean índices de sostenibilidad: con cinco globos terráqueos eres más sostenible, con un globo terráqueo lo eres menos”.

“La ISR está muy asociada a la cultura y eso va a tardar tiempo. Yo creo que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos van a llevarlo de serie igual que llevan otras muchas cosas”, reflexiona Perea. Desde Natixis, Del Campo asegura que perciben “un verdadero potencial en la oferta de ASG para incentivar a que los mileniales y las nuevas generaciones comiencen a ahorrar, ya que constatamos un auténtico deseo por asegurarse de que su dinero se emplea para el bien social. También vemos potencial en las estrategias ASG para incentivar a los jóvenes a aumentar su participación en los planes de jubilación de empresa”.

Para Palacios, se trata de “un tema también de sensibilidad social. Los mercados que más han desarrollado la ISR se corresponden con los países que tienen más sensibilidad en este tipo de materias. Es decir, no los países que más desarrollados tienen sus sistemas financieros tienen un mayor porcentaje de ISR, sino donde hay mayor conciencia social”.

Fundaciones

-Dentro de las tipologías de fundaciones, para las que más relevante es la inversión y su rentabilidad son las patrimoniales, destaca Isabel Peñalosa, directora de relaciones institucionales de la Asociación Española de Fundaciones (AEF). Las patrimoniales son aquellas que se han constituido con la aportación de un patrimonio suficiente como para generar un rendimiento que sirve para cumplir sus fines sociales. “Se trata de mantener el valor del patrimonio, por un lado, y por otro, cumplir su misión fundacional”, apostilla Peñalosa. Según datos de la Asociación Española de Fundaciones, el 10% de los recursos del sector fundacional proceden de rendimientos del patrimonio.

-La inversión socialmente responsable “lo que ofrece es una posibilidad de alinear los criterios de selección de las inversiones con la propia misión de la fundación”, explica Peñalosa.

– “El sector fundacional ha dado pasos muy importantes en aspectos como la gobernanza y la transparencia. Y ya que ellas mismas se han dotado de mecanismos y se ha avanzado cada vez más, emulando al mundo corporativo, lo que se aplican a sí mismas es lógico que lo tengan en cuenta a la hora de seleccionar inversiones”, concluye la directora de relaciones institucionales de la AEF.

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Dime tu edad y te diré qué inversor eres | Mi dinero

Está claro. No podemos mover nuestro dinero de la misma manera si tenemos 25 años, un sueldo ajustado y decenas de proyectos por delante, que cuando nos acercamos a los 60, ya hemos afrontado los principales grandes gastos vitales y nuestra principal preocupación es pasar una jubilación confortable.

Para José Antonio Iglesias, subdirector general comercial de VidaCaixa, “todo depende de nuestro nivel de tolerancia al riesgo. Cuando el objetivo está en el largo plazo, por ejemplo en la jubilación, es recomendable asumir cierto riesgo al principio, con una mayor exposición a renta variable que haga crecer los ahorros y, una posición más conservadora al final, para consolidar el ahorro”.

Lo cierto es que no hay un producto más adecuado para cada edad, sino que depende de nuestros objetivos en cada momento. Paula Satrústegui, directora de planificación financiera de la gestora Abante, por su parte, admite que “no es lo mismo si queremos acumular ese dinero para tener una renta complementaria durante la jubilación de cara a mantener nuestro nivel de vida o, si queremos tener un colchón para ayudar a nuestros hijos en el futuro, o si lo queremos para poder emprender un negocio propio”.

En cualquier caso, Satrústegui apuesta por los fondos de inversión, “la forma más eficiente, para la mayoría de los inversores, de acceder a las oportunidades globales de los mercados financieros. Tienen ventajas fiscales y financieras que los hacen muy atractivos para el medio y largo plazo, además de ser líquidos en cualquier momento”.

En BBVA aseguran que la edad no es el factor más determinante a la hora de diferenciar entre un instrumento de ahorro u otro. Tiene más relevancia la capacidad de ahorro, la tolerancia al riesgo, la finalidad y la previsible necesidad de liquidez. En este sentido, también menciona el atractivo de los fondos de inversión.

Jóvenes

No obstante, los expertos consultados coinciden en que el nivel de riesgo que pueden asumir los jóvenes es mucho más elevado que el aconsejable a medida que vamos cumpliendo años. “A edades tempranas y con horizontes de inversión a medio y largo plazo, lo más recomendable son los instrumentos con elevada exposición a acciones”, asegura José Luis Manrique, director de estudios del Observatorio Inverco (Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones), “y, sin duda, los productos idóneos son los fondos de inversión”.

En cuanto a la previsión, “cualquier instrumento financiero que permita acumular dinero para la jubilación es positivo (planes de pensiones, fondos de inversión, depósitos, seguros, etcétera), pero los planes de pensiones son los únicos que tienen reducción en la base imponible, convirtiéndolos en idóneos para el ahorro de cara a la jubilación”, afirma.

Planes, fondos de inversión, cuentas, depósitos y seguros permiten acumular ahorros para la etapa de la jubilación

En este sentido, “los planes dinámicos son una buena opción para aquellas personas que tengan una fecha objetivo de retiro y no quieran preocuparse de la gestión. De esta forma, solo es necesario fijar la fecha y el propio plan va modulando el peso en renta variable y renta fija en función de lo cercana o lejana que se encuentre la jubilación”, recomienda Luis González-Soto, director de cuentas e inversión de ING Direct.

Pero hay vida más allá de los fondos y planes. “Un joven debe invertir en renta variable con fiscalidad atractiva. Puede optar por un Plan Individual de Ahorro Sistemático (PIAS), que invierte el 100% en Bolsa”, propone Miguel Aldalur, director comercial de Vida y Pensiones de Caser.

Sprint final

Pensiones

¿Qué hacer cuando se acerca el momento de jubilarnos? José Antonio Iglesias, subdirector general comercial de VidaCaixa, resalta que los últimos años de la etapa laboral suelen ser aquellos en los que se alcanza el mayor sueldo de la carrera, “por lo que es un buen momento para hacer un último sprint de ahorro. Y para no perder lo acumulado hasta la fecha, es necesario adoptar un perfil de riesgo más conservador en esta etapa”.

El momento de mercado, según nos vamos acercando al periodo en que necesitaremos disponer del ahorro, también condiciona. Así, “si hemos pasado un periodo de mercado muy positivo, igual nos debe animar a reducir el riesgo, mientras que si estamos en un periodo de mercado negativo, puede ser interesante mantener la inversión y aprovechar el plazo para recuperarnos”, advierte Carmelo Lázaro, director de grandes patrimonios de la sociedad de valores Tressis.

Los PIAS son instrumentos que otros recomiendan para un periodo de edad intermedio, entre los 35 y los 55 años. “Estos seguros permiten canalizar un ahorro a largo plazo con rentabilidad garantizada y con un coste fiscal cero, con lo que el cliente se asegura rentas mensuales a futuro para complementar otros ingresos, en el caso de priorizar la necesidad de liquidez y no el ahorro fiscal. O incluso podría ser aconsejable compaginar con planes de pensiones”, observa Raúl León Dorado, subdirector general de desarrollo de negocio de Mapfre Vida.

Según vamos cumpliendo más edad, Aldalur recomienda no tener menos de un 55% del ahorro de nuestra cartera en renta fija mediante un SIALP –también llamado plan de Ahorro 5, porque la inversión debe mantenerse cinco años–, un PIAS o un plan de pensiones. Si de lo que se trata es de invertir: fondos de inversión y unit linked (seguros de vida vinculados a un fondo de inversión).

Alfonso Manso, responsable de gestión de activos de Aegon, cree también que los unit linked pueden ser “otra opción interesante para completar la pensión. Son seguros de vida ahorro en los que el ahorrador designa los activos que quiere invertir en un conjunto de fondos de inversión. Estos productos cuentan con las ventajas fiscales de los seguros y la rentabilidad de los fondos de inversión”, explica.

De 35 a 40 años

Pasados los 35 o 40 años, José María Luna, director de análisis y estrategia de Profim, afirma que “lo lógico es pensar que nuestro perfil de riesgo sea algo más moderado o equilibrado frente a uno algo menos conservador de nuestros inicios como ahorradores, ya que lo hacíamos para asumir gastos a más corto plazo”.

De ahí que este experto proponga combinar inversión directa en Bolsa con cestas de fondos de inversión “y algún plan de pensiones, orientando parte de nuestros ahorros no solo a la fiscalidad ventajosa del momento de la aportación, sino también de cara a cuando me jubile”, indica.

Acciones en la cartera de un hombre previsor

Hemos preguntado qué empresas compondrían una cartera tipo de acciones que nos acompañe hasta la vejez. De esas que se pueden conservar 10 o 15 años acumulando rentabilidad.

Si queremos tejerla con valores españoles, Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4, propone cinco compañías. Telefónica, por su valoración y buenas previsiones en España, Reino Unido, Alemania y Latinoamérica, especialmente Brasil.

También Santander forma parte de sus recomendaciones, ya que “seguimos pensando que la estrategia del grupo es acertada, centrándose en la gestión del cliente, el capital y el riesgo, y manteniendo la puerta abierta a pequeñas compras. Aprovecharíamos correcciones para entrar en el valor con un horizonte temporal de medio-largo plazo”.

Iberdrola “es uno de las previsibles ganadoras en las oportunidades que puedan aparecer en renovables”. Ferrovial: “En búsqueda de oportunidades de inversión en infraestructuras de transporte y de energía” y Gestamp por su posicionamiento en automóvil.

Josep Bayarri, director de análisis e inversiones de Arquia Banca, selecciona, compañías internacionales que “o bien mantienen una posición de liderazgo o son compañías cuyo bagaje tecnológico hace difícil pensar que puedan ser desbancadas por nuevos competidores”.

Con estas premisas centra sus apuestas en Amazon, “un líder mundial en su campo que, además, demuestra que es una empresa con voluntad de salir de su círculo de confianza para aplicar su tecnología a sectores donde la productividad es baja y donde puede ejercer un rol revolucionario”; Alphabet (“su liderazgo tecnológico será muy difícil de perder”) y Ping An Insurance, la segunda aseguradora china, “con un papel creciente en la industria de la gestión de activos en China”. Completa el cuadro Berkshire Hathaway, el conglomerado capitaneado por Warren Buffet. 

Y para aprovechar el crecimiento demográfico de los países emergentes apuestan por Sun Hung Kai Properties, que “construye e invierte en activos inmobiliarios en Hong Kong”.

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¿‘Prêt-à-porter’ o a medida? Nuevos modelos de planes de pensiones | Mi dinero

Los modelos tradicionales de planes de pensiones en España no se adecúan al perfil del cliente que los necesita”. Así de tajante describe Alejandro Santelices, ejecutivo financiero de Aspain 11 Eafi, la situación de la industria. Aunque luego valora muy positivamente los nuevos tipos de productos que están apareciendo en el mercado español, desde los planes indexados o de autor, en los que se replican estrategias probadas en fondos de inversión de pequeñas gestoras, hasta los denominados de ciclo de vida, que “consiguen dotar de un dinamismo positivo a la estrategia de inversión del plan de pensiones” y que es el modelo por el que están apostando las grandes entidades.

Los planes de ciclo de vida son un vehículo de ahorro a largo plazo que adaptan su nivel de riesgo a las distintas fases del ahorro para la jubilación, “ya que no es lo mismo ahorrar si te faltan 10 años para jubilarte que si te faltan 25”, explica Alberto Vizcaya, responsable de planes de pensiones del sistema individual de Santander AM España, quien admite que al sector “tradicionalmente le ha costado incorporar nuevas ideas o nuevos productos, quizás por su carácter más conservador o de largo plazo”.

No obstante, más que una renovación en los instrumentos de ahorro tradicionales, Vizcaya reclama una reforma del modelo de pensiones español en el que los planes de pensiones privados adquieran un mayor protagonismo.

En cuanto a los indexados, las bajas comisiones son la gran baza de los gestores automatizados. Indexa, por ejemplo, aplica unos costes del 0,78% en total, “incluyendo la comisión de gestión, de custodia y de los ETF en los que invierten los planes. En total es un 80% menos que la media del sector” que, según los cálculos de Unai Ansejo, cofundador y consejero delegado de Indexa Capital, ascienden a un 3,47%.

Los ‘robo advisors’ denuncian que los planes de pensiones están monopolizados por el sector financiero español

Finizens, por su parte, hace hincapié en que su plan de pensiones es “un producto transparente, 100% digital, totalmente automatizado, más eficiente en retornos y hecho a medida por y para los clientes con comisiones muy bajas, un 0,85% anual”, asegura Giorgio Semenzato, director general de la compañía de gestión automática. Además, para diferenciarse de las comercializadoras tradicionales, ofrecen realizar cualquier tipo de operación de forma online, desde cualquier dispositivo y desde 100 euros.

Desde los robo advisors se coincide en que los planes de pensiones son una inversión monopolizada por el sector financiero español. “La razón es la distribución: las bancas privadas de las entidades financieras han accedido a distribuir fondos de gestoras internacionales a cambio de que no entren en el negocio de las pensiones”, opina Ansejo.

“Respecto a los nuevos actores de gestión pasiva a bajo coste, y desde un punto de vista cliente, será positivo porque va a diferenciar con nitidez a los buenos gestores de los malos, expulsando a estos últimos poco a poco del mercado”, cree Juan José Cotorruelo, director de vida y pensiones de Caser. En este sentido, está convencido de que “las gestoras de gestión activa van a tener que explicar mejor y con mayor transparencia los beneficios de su trabajo respecto a la gestión pasiva”.

Entre las entidades de ahorro, quizás han sido las aseguradoras las que están innovando más en sus ofertas. Raúl León Dorado, subdirector general de desarrollo de negocio de Mapfre Vida, indica que “en el contexto actual de mercado y con el nivel de tipos de interés existentes, hemos focalizado el desarrollo de unit linked, donde el riesgo de la inversión lo asume el tomador de la póliza”.

¿Hay que ser conservador para el futuro?

Prêt-à-porter

Hoy tenemos que asumir más riesgo para obtener el mismo objetivo de rentabilidad que tenían nuestros padres. Ante ese panorama, ¿nos podemos permitir ser conservadores?

Belén Alarcón, socia y directora de planificación patrimonial de Abante, llama la atención sobre los planes ahorro 5, los PPA y los PIAS con rentabilidad garantizada, que son alternativas de ahorro para la jubilación, y que en el escenario de tipos de interés actual difícilmente nos darán una rentabilidad superior al 1% neta de gastos.

En su opinión, “lo que debería hacer el regulador no es aumentar la oferta de productos conservadores, que difícilmente nos ayudarán a jubilarnos como queremos, sino fomentar desde el mismo colegio una mejor formación financiera que ayude a los ciudadanos a tomar mejores decisiones de inversión por ser más coherentes con su plazo y sus necesidades de gasto futuras”.

Pero una de las más activas en los últimos meses ha sido Caser, que ha presentado un PIAS con unit linked, otro unit linked con subyacente de fondos Bestinver, o planes de pensiones con Magallanes, Finizens o Indexa. Efectivamente, las alianzas entre aseguradoras y gestoras independientes, sobre todo las de filosofía value, que replican sus estrategias de éxito de fondos de autor en planes de pensiones, parece que se han puesto de moda. Otros ejemplos son el acuerdo entre CNP y Tressis o Mapfre y la francesa Carmignac.

Pero también hay sitio para otras estrategias. GVC Gaesco lleva a gala haber sido una de las entidades pioneras en introducir el retorno absoluto en la industria de los fondos de pensiones. “Con el FP Patrimonialista se ocupa un nicho de mercado que no puede ser alcanzado por la renta fija en las circunstancias actuales, ni por la renta variable”, argumenta José Antonio Cortés, director general de GVC Gaesco Pensiones.

Cortés cree que el problema no es la falta de innovación en cuanto a productos o estrategias: “Es una cuestión de carácter legislativo; el actual marco regulatorio dificulta el desarrollo de la industria”.

También Ibercaja se ha animado con los planes de autor y ha lanzado el Plan Ibercaja Alpha, “que replica el fondo de inversión del mismo nombre que ha tenido un excelente resultado en los últimos años”. En la entidad han detectado una “evolución” y creen que otra tendencia que se observa en el mercado es el diseño de productos destinados a un perfil concreto de cliente. “Se pone el foco en él y luego se adapta la inversión a ese objetivo y no al revés, como venía pasando en algunos casos en el pasado”, explican.

En cuanto a estos planes de autor, “si la industria es capaz de adaptar o copiar la estrategia en un mundo tan competitivo y exigente como los fondos de inversión, veremos en un futuro un verdadero valor en la gestión de los planes de pensiones”, augura Sonsoles Santamaría, directora general de negocio de Tressis, quien lamenta que “así como en el mundo de las IIC (instituciones de inversión colectiva) existe un número elevadísimo de alternativas, con una granularidad elevadísima por tipo de activos, zonas geográficas, etc., en planes de pensiones las alternativas son muy limitadas y poquísimas entidades ofrecen planes más allá de los de su casa”.

Los asesores financieros automáticos reavivan la gestión pasiva

Vera Castelló

Los planes de pensiones nunca han sobresalido por contar con una gestión especialmente activa. De hecho, una crítica bastante recurrente era que sus gestores solo tenían que tomar unas decisiones generales de vez en cuando y echarse a dormir.

Sin embargo, una cosa es poca actividad y otra apostar todas las fichas a la gestión pasiva, es decir, a la réplica de índices de mercado. Esta última es la carta de presentación de los principales robo advisors que han surgido últimamente en nuestro país y que publicitan comisiones exiguas que permitirán al ahorrador mejorar los resultados de sus inversiones, al no restar apenas gastos al beneficio del plan.

“La rentabilidad histórica de los planes de pensiones ha sido muy baja y en ciertos periodos ni siquiera han conseguido cubrir la inflación”, según el estudio Rendimiento de los planes de pensiones españoles 2016-2015 de Indexa Capital. Una mayor competencia y una mayor oferta serán muy beneficiosos para los clientes”, asegura Unai Ansejo, cofundador y consejero delegado de Indexa Capital.

“El mercado de referencia mundial es EE UU, donde existen plataformas de robo advisors enfocadas únicamente en planes de pensiones de gestión pasiva. En el mercado europeo, el país más avanzado en este sentido es Reino Unido, donde ya se puede observar cómo el segmento de los gestores automatizados van ganando cada día más importancia competitiva en el sector de los planes de pensiones frente a las entidades tradicionales, señala Giorgio Semenzato, director general de Finizens.

De momento, según sus datos, la cuota de mercado global de gestión pasiva se acerca al 40% del total en EE UU, mientras que en Europa equivale al 15%-20%.

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