Samsung busca también curar tus enfermedades | Compañías

El gigante tecnológico Samsung da un paso más en la innovación. La compañía surcoreana ha decidido entrar en el negocio de la I+D de fármacos punteros, un negocio arriesgado y muy costoso económicamente, pero con enormes retornos si se llega a obtener medicamentos de éxito.

La tecnológica, que ya opera en otros mercados como construcción y finanzas, se ha aliado con la farmacéutica japonesa Takeda, según anunciaron las empresas esta semana. El objetivo es desarrollar nuevos medicamentos biológicos, una diana que comenzará con los ensayos de Tak-671 para tratar la pancreatitis severa aguda.

Samsung entra ahora en el mercado de los conocidos como fármacos biológicos innovadores (como hormonas y anticuerpos monoclonales) que se utilizan por ejemplo frente a tumores o enfermedades autoinmunes. En la última década supusieron un avance enorme, tanto en avances para pacientes como en ingresos para los laboratorios por su elevado coste.

El conglomerado coreano se enfrenta así a todo el ciclo de desarrollo de un medicamento, que conlleva alrededor de una década de ensayos y más de 1.000 millones de euros en costes de promedio. La alianza con la empresa japonesa facilita ese camino. “Junto con Takeda, esperamos avanzar hacia este objetivo para acelerar el desarrollo de terapias eficaces para los pacientes que actualmente no tienen una opción de tratamiento viable”, señaló Christopher Hansung Ko, presidente de Samsung Bioepis.

Esta subsidiaria farma ha avanzado con éxito hasta ahora únicamente en los conocidos como biosimilares, que son versiones de productos biológicos que han perdido la patente, a semejanza de lo que ocurre con los genéricos en el caso de los medicamentos de síntesis química. En ese afán, la firma ha invertido alrededor de 1.100 millones en estos biosimilares, informa Reuters.

Hasta ahora, en Europa ya han obtenido la aprobación de sus biosimilares de medicamentos superventas como Remicade (originalmente de Janssen y usado para enfermedades autoinmunes), de Lantus (una insulina de Sanofi) y de Enbrel (también para patologías autoinmunes, de Amgen). Además, ha presentado la solicitud de aprobación a las autoridades de su biosimilar de Humira (de Abbvie), que el pasado año fue el fármaco que más facturó en el mundo, con 9.272 millones.

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