¿Quién gestiona mejor, un robot o un gurú bursátil? | Mercados

No hay debate intelectual más vibrante en la industria de fondos de inversión que el que enfrenta a la gestión pasiva con la gestión activa. ¿Qué es mejor, tener una cartera diversificada que invierta en fondos de bajo coste o apostar por los mejores gestores del mundo? ¿Dejar nuestros ahorros en manos de una herramienta automatizada o de un gurú bursátil?

En Estados Unidos la batalla se va decantando por la gestión pasiva. Solo en el primer semestre, 500.000 millones de dólares pasaron de fondos de inversión tradicionales a fondos dedicados a replicar índices de acciones o bonos (como el S&P500). La industria calcula que ya hay más de seis billones de dólares en este tipo de fondos. En Estados Unidos representan el 40% del total y pronto controlarán más de la mitad de los activos bajo gestión.

La firma pionera en ETF (fondos índices cotizados) fue Vanguard. Hoy ya maneja tres billones de dólares en fondos de gestión pasiva (fondos de inversión y ETF) y está cerca de superar a BlackRock como la mayor gestora de fondos de todo el planeta.

¿Por qué están atrayendo tanto dinero los fondos de gestión pasiva? “Fundamentalmente porque funcionan”, explica Unai Ansejo, consejero delegado de Indexa Capital, la firma pionera en España en este tipo de propuestas de inversión. “Todos los artículos académicos han demostrado que la mejor opción de inversión es una cartera bien diversificada que invierta en fondos indexados de bonos y acciones, con unos costes muy bajos”, apunta Ansejo. La clave es la dificultad que tienen los gestores de fondos para batir sistemáticamente a sus índices de referencia. “Hay gestores que son buenos dos años, cuatro años… pero cuando se analizan periodos de 10 años, el 90% de los gestores lo hace peor que el índice con el que se comparan”, recuerda.

Si nuestro gestor de fondos no logra mejores resultados que la Bolsa, ¿por qué pagarle una alta comisión? ¿Por qué no invertir en un fondo que replique directamente el comportamiento del índice?

En España, pese al tirón de la gestión pasiva en Estados Unidos y en Reino Unido, su desarrollo está siendo muy lento. El mercado está fuertemente controlado por los bancos, que prefieren la distribución de supuestos fondos de gestión activa, que generan mayores comisiones.

Además de Indexa Capital, en los últimos meses han surgido otras tres iniciativas de gestión automatizada, cada una con sus matices: Finizens (aliada a la aseguradora Caser), Finanbest (que incluye algunos fondos de gestión activa) e inbestMe (basada en invertir por medio de ETF).

La buena gestión activa

A medida que la gestión pasiva va ganando terreno, surgen más voces de gestores de fondos que reivindican su profesión. “Creo que es normal el auge de la gestión indexada”, explicaba en un reciente encuentro Beltrán de la Lastra”, presidente de Bestinver. “Hay muchas entidades que están comercializando fondos de inversión muy caros que no son capaces de desmarcarse de los índices. Es lo que yo llamo la falsa gestión activa, que cobra como tal, pero que no lo es. Esos son nuestros enemigos. Con la gestión pasiva creo que podremos colaborar”, apunta.

Para nosotros es una bendición que haya tanto dinero fluyendo hacia fondos indexados porque son inversiones que no discrimina por precio

El concepto de falsa gestión activa se conoce en el mundo anglosajón como closet indexers. En Reino Unido, hasta el regulador de los mercados, la FSA, ha lanzado una cruzada contra este tipo de fondos. En un reciente informe advertía de las comisiones injustificadamente altas que cobran muchos fondos de inversión, y reclamaba a los asesores que ofrecieran a sus clientes la opción de invertir a través de fondos indexados.

En el caso de España, se pueden encontrar muchos fondos de inversión que tienen como referencia al Ibex 35, que llevan años sin lograr un resultado mejor que el selectivo, a pesar de que cobran unas comisiones que van del 2% al 2,5%.

Uno de los mejores termómetros sobre el mal momento que pasa la gestión activa es lo que está ocurriendo con los fondos alternativos (hedge funds, en la jerga). Este tipo de vehículos tiene plena libertad de movimientos para invertir (con apalancamiento, con fuerte concentración de los valores adquiridos, apostando contra la evolución de compañías…). Sin embargo, los hedge funds han encadenado su peor racha desde 2009, siendo incapaces de sacar provecho del prolongado ciclo alcista.

A pesar del buen momento que vive la gestión pasiva, empiezan a surgir voces que aseguran que su buena racha tiene mucho que ver con el largo ciclo alcista que ha vivido la Bolsa de Estados Unidos. Las políticas monetarias expansivas habrían provocado que mucho dinero conservador haya ido recalando en Bolsa, a través de fondos de inversión. Además, con la fuerte llegada de dinero a los fondos indexados, la tendencia gana inercia, porque las compañías que están en índices bursátiles importantes atraen inversiones, independientemente de sus valoraciones bursátiles.

“Cuando comience a haber correcciones bursátiles severas, bajará la marea, y se empezará a ver qué gestores han hecho una buena labor en la selección de compañías solventes, capaces de aguantar entornos de mercado complicados”, explica un veterano gestor de fondos.

En lo que todo el mundo coincide es que en los últimos cinco años, la mejor solución para los pequeños inversores ha sido poner el dinero en fondos de gestión pasiva. Estos vehículos han sido la mejor alternativa para recoger el larguísimo ciclo alcista de Wall Street. Pero, ¿qué pasará cuando lleguen las curvas?

Los gurús bursátiles, como Álvaro de Guzmán, de azValor, creen que los futuros mercados bajistas demostrarán que los buenos gestores activos tienen mucho que aportar. “Para nosotros es una bendición que haya tanto dinero fluyendo hacia fondos indexados, porque es una inversión que no discrimina, que compra acciones estén caras o baratas, mientras que nuestra especialidad es adquirir compañías que estén infravaloradas”, apuntaba en un reciente encuentro.

De la misma opinión es Juan Carlos Ureta, presidente de Renta 4 Banco, una entidad financiera que tiene una de las mejores gestoras de fondos españolas. “Siempre harán falta gestores que analicen compañías, que les pongan precio, que compran y vendan. No es intelectualmente sostenible un mercado en el que todo el poder lo tengan las empresas que crean índices”, explica.

Ante el avance de la gestión pasiva, algunas de las grandes gestoras intentan reaccionar. Un buen ejemplo es Pimco, el mayor inversor en el mundo de los bonos. Su fondo de gestión activa en deuda ha atraído 50.000 millones de euros en solo seis meses. Muchos inversores quieren que cuando llegue el momento del desmantelamiento de las políticas monetarias ultraexpansivas haya un humano pilotando el futuro de sus ahorros.

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Abante prevé una “corrección inminente” en Wall Street | Mercados

El índice Dow Jones logró la semana pasada una racha insólita de nueve máximos históricos consecutivos, solo interrumpidos por la escalada de tensión bélica entre Estados Unidos y Corea del Norte, que ha tenido a los inversores en vilo y provocado en el Ibex la mayor corrección desde noviembre. Los máximos de la Bolsa neoyorquina dan vértigo a muchos gestores, que advierten del riesgo creciente de que cambien las tornas y se desaten las caídas.

Alberto Espelosín, gestor del fondo global Abante Pangea, es uno de los que defienden esa tesis y señala el riesgo inminente de caída en Wall Street y de las probabilidades reales de ver, en los próximos seis meses, al Nasdaq en los 5.100 puntos – un 13,5% por debajo del nivel actual– y al S&P 500 en los 2.250 puntos, lo que supondría un descenso del 8,5%. “No es posible mantener estos niveles de volatilidad en mínimos y los de complacencia en máximos”, apunta Espelosín.

El gestor añade que en la historia de la Bolsa estadounidense, en el 93% de los ejercicios ha habido al menos un corrección del 5% y este año aún no ha sucedido. Así, el gestor ha optado por tomar posiciones cortas sobre el Nasdaq 100 y el S&P 500. Se ha perdido por tanto las ganancias del mes de julio y el fondo pierde en lo que va de año el 2,49%.

Espelosín espera lograr en el año una rentabilidad de entre el 4% y el 5%, en la idea de que “el fondo está cerca de monetizar su posición corta tanto del Nasdaq 100 como del S&P 500”, según explica el gestor en su carta mensual a los inversores.

“A la vuelta del verano, el gobierno de Estados Unidos debe empezar a negociar el techo de deuda y ahí pueden venir los problemas reales de 2017, aunque, obviamente, la deuda se ampliará”, señala Espelosín.

Junto a las posiciones cortas en los índices estadounidenses, el gestor apuesta en su cartera por valores defensivos de “valor oculto”. Las principales compañías en cartera son Shire, Metro WFS, Ahold, Telecom Italia y Ceconomy, en las que aprecia un potencial de revalorización superior al 40% en los próximos dos años, a las que se suman Acerinox, Almirall, Merk, Carrefour y Ericsson, aunque con posiciones por debajo del 0,5%.

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