Cómo invertir en banca sin esperar al alza de tipos de interés | Mercados

La inversión en banca se ha convertido en un ejercicio complejo para accionistas y gestores en un entorno de tipos de interés en mínimos y en el que la rentabilidad no volverá a ser la de antes de la crisis, ni aun contando con el encarecimiento futuro del precio del dinero. La banca es una apuesta de inversión que llega a plantear dudas para el largo plazo y ante la que algunas gestoras buscan una vía de aproximación alternativa, más allá de la expectativa de alza de interés o de unos ratios de cotización atractivos.

En Robeco creen que las megatendencias de inversión por las que apuestan ya numerosas gestoras –y con las que intentan sacar partido de los fenómenos económicos y demográficos que marcan ya el presente y van a determinar el futuro– son también aplicables a la banca. Así, el envejecimiento de la población, la penetración financiera en las economías emergentes y la revolución de las fintech y la innovación tecnológica son las perspectivas con las que Patrick Lemmens, vicepresidente de Robeco, gestiona el fondo Robeco New World Financial Equities.

Lemmens desmonta la tesis de invertir en banca por el potencial del ahorro de costes o por el de la posibilidad de ser objeto de opa. “Los bancos con valoraciones baratas y que están recortando costes para sobrevivir y pagar todos sus beneficios vía dividendos no son lo que buscamos”, explica el gestor. “Hemos aprendido en 15 años de invertir en el sector que es muy difícil tener éxito con una estrategia de fusiones y adquisiciones. Pensamos que nuestro enfoque basado en tendencias funciona mejor para el cliente a largo plazo”, añade Lemmens, responsable de un fondo con un patrimonio de cerca de 430 millones de euros y que arroja una rentabilidad anualizada del 15% en los últimos 5 años, del 8,3% en el acumulado de 2017.

Principales apuestas

El gestor sostiene que la baja rentabilidad y los bajos tipos actuales en muchos de los mercados desarrollados no ayudan a los bancos. El alza de tipos será crucial para el sector pero si no ocurriera o se retrasara, las tendencias bien pueden ser una vía de rentabilidad. En el fenómeno de la innovación tecnológica y las fintech, la apuesta del fondo se focaliza en ING, Nordea y el Banco de Desarrollo de Singapur.

“Cada vez más bancos están trabajando para mejorar su huella digital pero todavía les quedan por delante de tres a cinco años de importantes inversiones”, explica Lemmens. La clave estará en poder competir con empresas como Alphabet, Amazon o Alibaba en el terreno de los servicios financieros. En la apuesta del fondo por el potencial de las economías emergentes, el valor destacado es BBVA, junto a la aseguradora Prudencial –en países desarrollados– y jugadores locales emergentes de Rusia, China, Indonesia e India.

BBVA es el único banco español en la cartera del fondo. “Tiene importantes posiciones en México, Turquía y Latinoamérica, razones por las que le vemos como ganador en la tendencia de finanzas emergentes”. Es envejecimiento de la población es la tendencia que menos representada está en el fondo. “No muchos bancos, excepto Julius Baer o Banca Mediolanum, apuestan por esta tendencia”, añade Lemmens.

Sin Santander en cartera

El fondo Robeco New World Financials Equities tiene en cartera bancos de EE UU (Citigroup, SVB Financial), Europa (KBC, ING, Julius Baer, BBVA y Nordea) y Japón (Suruga Bank). La entidad explica que cumplen con una o más de las tendencias con las que se gestiona el fondo: envejecimiento de la población, finanzas emergentes y finanzas digitales.

BBVA es el único banco español en cartera. “Nos sentimos cómodos con nuestra inversión en BBVA, pero todavía no buscamos inversiones bancarias adicionales en España. Miramos con interés cómo se desarrollará la situación con Banco Popular y Santander”, añade el gestor del fondo, Patrick Lemmens.

Source link