Rami Aboukhair: una visión ajena al sector financiero | Compañías

Ana Botín ha vuelto a confiar en uno de sus principales colaboradores para reflotar su reciente y única adquisición en el mercado bancario español, Banco Popular, el que fue el quinto banco del país y que llegó a ser la entidad más rentable y eficiente de Europa.

El elegido ha sido Rami Aboukhair Hurtado (1967), actual consejero delegado de Santander España y que desde el pasado 28 de septiembre también ocupa el mismo cargo en Popular.
Rami tiene la misión de integrar Popular –banco intervenido en la madrugada del 6 al 7 de junio, y vendido por los supervisores europeos a Santander por un euro– en la estructura del gigante bancario y dar una imagen de estabilidad, a la vez que debe recuperar músculo comercial tras la pérdida reputacional que ha sufrido la entidad.

Si algo define a Aboukhair “es su creatividad, su inteligencia, sus decisiones arriesgadas pero valientes, su ambición y su tesón”, coinciden todas las fuentes consultadas.

De padre sirio y madre malagueña, Aboukhair conoció a Ana Botín en 2001, cuando trabajaba para Repsol y estaba destinado en Argentina, país al que se marchó en 1999 para hacerse cargo de Repsol Yacimientos Petrolíferos Fiscales como director de marketing para Latinoamérica. Fue entonces allí cuando la banquera decidió ficharle y ya en 2002 se unió al grupo Santander.
Botín encontró en él a la persona que buscaba para llevar la división de marketing de Banesto. “Quería a alguien que no supiera de banca para que tuviera otra visión distinta del sector”, aseguran colaboradores de Aboukhair.

Los éxitos obtenidos en los patrocinios que contrató durante su paso por Banesto para impulsar la marca del banco le convirtieron definitivamente en la mano derecha de Ana Botín.

Rafa Nadal o la selección española de fútbol dieron a conocer la marca Banesto en todo el mundo (aunque el banco ya era conocido en Europa gracias a los triunfos de Indurain en el Tour). Tras el paraguas de la filial de Santander, con Ana Botín como presidente, Nadal se consagró como el número uno del tenis mundial. Y la selección de fútbol lograba por primera vez su sueño, se convirtió en campeón de la Copa del Mundo en Sudáfrica. Era el año 2010.

Economista formado en prestigiosas instituciones como Harvard, IESE o la London Business School, cuenta con un marcado carácter internacional. Pese a ello, siempre presume de amar España. “Adoro a mi país y vivir fuera muchas veces y por cierto tiempo me hace apreciarlo cada día más”, reconoce a sus amigos cada vez que tiene que viajar.

Nació en Granada, pero parte de su infancia la pasó en Homs (Siria), de donde era su padre, en Girona, Barcelona y Madrid, además de Murcia, donde estudió la carrera de Económicas . Pero su labor profesional le ha llevado a trabajar en varios países y en varios sectores. El petrolero en la Argentina del corralito, y el financiero en Reino Unido, Estados Unidos y, ahora, en España. Fue uno de los impulsores de la Cuenta 1, 2,3 en Reino Unido, cuando en 2011 se trasladó a ese país para trabajar con Ana Botín en la filial británica del grupo. Más tarde trasladó esta estrategia a España, tras volver a aterrizar en su país natal otra vez reclamado por Ana Botín tras ser nombrada esta presidenta del grupo Santander. Desde entonces, finales de 2014, lleva en su app el tiempo de Londres “para acordarme de lo bien que se vive en España, y lo bien que se come”, declara a quien le pregunta el porqué de esa costumbre.

Le gusta jugar al mus los domingos por la tarde, con su mujer Elena de pareja. Si de algo presume Rami Aboukhair es de ser una persona muy familiar. “Lo más importante en mi vida son mis cuatro hijos. De nada vale el éxito si no tienes con quien compartirlo”, asegura.
Le encanta montar en bici y, si puede, mejor con sus hijos. Su padre fue pediatra y asegura que le enseñó que “estamos aquí para ayudar. No hay nada más gratificante”.

Pero si hay algún deporte o hobby que le apasione en particular ese es el fútbol. “Es un fanático del Madrid. Es un poco complicado ver con él un partido de fútbol si eres del equipo contrario”, coinciden todas las personas que han compartido con Rami Aboukhair algún partido.
Ha sido el artífice que ha puesto en marcha la transformación cultural de Santander para ser un banco sencillo, personal y justo .

Los que le conocen destacan su capacidad de liderazgo y su pasión por el trabajo y por su gente. Su equipo coincide en señalar su cercanía, su habilidad para contagiar entusiasmo y su determinación para llevar a cabo sus ideas, incluso siendo arriesgadas. Su objetivo en la actualidad es lograr que la integración de Popular “sea ejemplar”.

Entre las asignaturas más duras que le esperan está realizar un ERE tras la fusión de la red de Popular con la de Santander.

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Las empresas españolas se juegan 5.000 millones en inversiones | Compañías

La inseguridad y los conflictos que se están viviendo en Venezuela están afectando al negocio de las miles de empresas extranjeras presentes en el país. El último episodio de violencia se ha producido en la base militar del estado de Carabobo, en la que una veintena de personas armadas trataron de tomarla por la fuerza en la madrugada del domingo (hora venezolana). El asalto se saldó con la muerte de dos personas, la detención de una decena y la aprobación de medidas extremas de seguridad por parte del Ejecutivo presidido por Nicolas Maduro. “He ordenado que se revisen y se eleven todas las medidas de prevención y seguridad de todas las unidades militares del país”, dijo el presidente venezolano durante su intervención en su programa dominical en la televisión pública.

Ese clima de inestabilidad política, unido al desplome del precio del crudo, ha tenido un impacto directo en la economía venezolana. El PIB se desplomó un 18% anual en 2016 y las nuevas perspectivas del Fondo Monetario Internacional auguran al menos otros dos años de recesión. España es uno de los países que más está sufriendo ese deterioro como consecuencia de su elevada exposición. Las empresas españolas han invertido en los últimos 25 años cerca de 50.000 millones de euros en Latinoamérica, de los que 4.908 (en torno al 10%) ha ido a Venezuela. De hecho es el cuarto país que más capital español atrajo en ese período, tan solo por detrás de Brasil (19.155 millones), México (8.469) y Colombia (6.010).

El último informe de la Oficina Económica y Comercial de España en Caracas pone cifras a la elevada presencia empresarial española en Venezuela. Entre 2005 y 2015, España fue el segundo mayor inversor extranjero, tan solo por detrás de Irlanda, y había registradas más de 100 empresas españolas con filiales en el país dirigido por Maduro, de las que una parte muy importante se situaba entre las cinco más importantes de los sectores considerados estratégicos por el Ejecutivo venezolano. Entre ellas destacan BBVA, que es el segundo banco privado con mayor presencia; Mapfre, la tercera compañía en el sector asegurador; Movistar, la segunda operadora de telefonía móvil, o Repsol, que está presente desde 1993 y posee derechos sobre ocho bloques de producción sobre una superficie de 853 kilómetros cuadrados.Pero detrás de todas ellas hay un gran número de compañías con filiales e importantes intereses económicos en la zona, como Elecnor, Iberdrola, Acciona, Assignia, Iberia, Air Europa, Meliá, NH Hoteles, Inditex o Leche Pascual. Todas, sin excepción, mantienen su apuesta por Venezuela, a la espera de que la estabilidad política y económica se recupere, aunque el retroceso en el flujo de inversiones y en los intercambios comerciales ha sido evidente.

Buena prueba de ello es la pérdida progresiva de Venezuela dentro de las cuentas de resultados de las grandes multinacionales españolas. Es el caso de Telefónica Venezuela, que según datos facilitados por su matriz, apenas aporta el 0,25% de los resultados consolidados del grupo y el 0,2% del ebitda. Un caso similar se produce en el caso de Mapfre, en la que Venezuela no llega a representar ni el 0,2% de los ingresos del grupo.

Desde el pico máximo que alcanzaron las inversiones en 2010, rozando los 1.250 millones de euros, el desplome ha sido generalizado, tocando suelo en 2012, con apenas 50 millones. El pasado ejercicio, la entrada de capital español se multiplicó por cuatro con respecto a lo registrado en 2015, en gran medida por las operaciones firmadas por Repsol en el área de refino y petróleo. El deterioro ha sido aún más evidente en el caso de los intercambios de bienes. La balanza comercial con Venezuela, que mide la diferencia entre exportaciones e importaciones, siempre ha sido negativa como consecuencia del fuerte peso de los hidrocarburos en las importaciones española. Sin embargo, tanto exportaciones como importaciones se han desplomado en los últimos años por causas diferentes. Entre 2012 y 2016, las ventas de bienes de España han caído un 85%, al pasar de 1.545 a 219 millones de euros, mientras que las compras han descendido un 81,5% al caer desde los 1.348 a 252 millones de euros.

El deterioro también ha sido evidente en el caso de los servicios, como muestra la posición conservadora de los dos grandes actores (Meliá y NH), que aún tienen intereses en la zona. Meliá solo tiene un hotel (Gran Meliá Caracas), de cinco estrellas, con sucesivas pérdidas de ocupación en los últimos años. La devaluación del bolívar frente al dólar ha tenido un impacto directo en sus cuentas de resultados, con una merma superior a los 21 millones de euros solo en el primer semestre. NH cuenta con cuatro hoteles de la marca Hesperia, aunque en la última presentación de resultados matizó que apena llega al 0,025% de las ventas.

Meliá ha perdido 21 millones en el primer semestre por la devaluación del bolívar frente al dólar

Expulsión de Mercosur
Por si el desplome del precio del crudo (el barril de Brent se ha estabilizado desde hace ya varios meses en el entorno de los 50 dólares por barril) fuera poco, otro de los atractivos para que las empresas española redoblaran su apuesta por la economía venezolana se disipó la semana pasada.
La Unión Europea ha intensificado las negociaciones con Mercosur (la zona geográfica formada por Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela) para suscribir a finales de este ejercicio un acuerdo de libre comercio que elimine las barreras arancelarias y no arancelarias que sufren las empresas españolas con esos países. Una posibilidad que se esfumó la pasada semana con la suspensión de militancia de Venezuela.

Los ministros de Economía de los países fundadores del Mercosur decidieron el pasado 5 de agosto aplicar por unanimidad la “cláusula democrática”, que amplía con carácter indefinido la suspensión de pertenencia al bloque. El brasileño Aloysio Nunes remarcó que la suspensión “es por tiempo indefinido” y el comunicado suscrito junto a los otros tres países recalcaba que “el levantamiento de la suspensión sólo sucederá cuando a juicio de los demás integrantes haya sido restablecido el orden democrático”.

La representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini, afirmó hoy que la toma de posesión de la Asamblea Constituyente y la destitución de la fiscal general, Luisa Ortega, dificultan la “vuelta pacífica al orden democrático”.

De la misma forma, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró ayer que el Ejecutivo español no reconoce la Asamblea Constituyente que “ha montado el Gobierno venezolano” ni ninguna de las decisiones que tome la misma por ser “ilegales, antidemocráticas y contrarias a los derechos de los ciudadanos venezolanos”. Rajoy ha exigido en rueda de prensa que haya elecciones “libres y democráticas” en Venezuela. Asimismo, pidió que se libere a los presos políticos, los más de 620 que hay en las cárceles venezolanas según la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Limitado acceso a las compras públicas

Un sobrecoste para los oferentes. Una de las barreras no arancelarias que han detectado las empresas españolas en Venezuela y que han comunicado a la Secretaría de Estado de Comercio se refiere a la discriminación que sufren en el caso de las compras públicas. Para que una empresa europea pueda participar en estas compras, es necesario que esté inscrita en el Registro Nacional de Contratistas o bien o se asocie con una empresa local que esté inscrita en el mismo. La ley de contratos públicos establece el concepto de “compromiso de responsabilidad social”, que obliga a que el oferente asuma un proyecto para el desarrollo social incluido en los pliegos de la licitación, cuyo coste es entre el 1% y el 5% del contrato.
Prohibición de arbitrajes internacionales

Tribunales competentes. La ley de Contratos Públicos de Venezuela también esconde una sorpresa para las empresas que tengan que litigar con el Estado. La norma establece que todas las dudas, controversias y reclamaciones que puedan suscitarse con motivo del contrato y que no llegaran a ser resueltas por las partes de común acuerdo, “serán decididas por los tribunales competentes de la República Bolivariana de Venezuela de conformidad con sus leyes”. Esto supone que se cierran las puertas a posibles arbitrajes internacionales en el Banco Mundial.

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Las compañías eléctricas, a la caza del cliente de la mano del ‘big data’ | Compañías

Mejorar la operativa del negocio y la relación con los clientes es hoy uno de los principales desafíos de las empresas, en un momento de cambio de la política energética, de los hábitos de consumo y de reivindicación medioambiental constante.

Para lograrlo, el sector se apoya en el análisis de enormes cantidades de datos que, una vez depurados, favorecen la toma de decisiones y la creación de nuevos productos y servicios que se adaptan a las necesidades del consumidor.

“Las compañías energéticas han sido las primeras en utilizar esta tecnología, al desplegar, al menos en gran parte de Europa, contadores inteligentes para registrar el consumo de sus clientes y así poder hacer un balance entre la oferta y la demanda”, señala Bruno Chao, director de recursos de la consultora Accenture en España, Portugal e Israel.

Accenture calcula que en 2019 las soluciones asociadas a esta tecnología moverán en el mundo 187.000 millones de dólares

Pero su aplicación se ha extendido a otras áreas: al mantenimiento de los equipos, tanto de producción como de distribución, o al estudio de la electricidad consumida por tiempo, zona geográfica o tipo de aparato, agrega. Y pese a adoptarla de forma temprana, hoy la industria financiera está por delante.

En general, su uso se enfoca en la mejora de la eficiencia y de los procesos internos para reducir costes, aunque para Chao el cambio fundamental reside en la gestión del usuario. “Se está convirtiendo en motor para una interacción eficaz entre el cliente y la compañía, desarrollando experiencias más personalizadas, nuevos productos y un mayor compromiso y vinculación”, recalca.

Esta consultora calcula que los ingresos mundiales por la venta de software, hardware, servicios de big data y negocios analíticos alcanzarán los 187.000 millones de dólares en 2019. En 2015 suponían 120.000 millones.

Los pros y los contras

 Ventajas. El uso y comprensión de los datos ayuda a las empresas a ahorrar costes y recursos, además del desarrollo de productos que demanda el mercado, así como la posibilidad de conocer su aceptación o rechazo en el público objetivo, creen en Accenture.

Desafíos. La digestión de ese ingente volumen de información es una de las principales dificultades a las que se enfrentan las compañías. La industria se pregunta cómo gobernarlos y sacar el máximo valor de ellos.

Repsol, por ejemplo, examina aquellos que emanan de los proyectos globales de exploración. “Se aplica para calcular la probabilidad de que haya petróleo en un lugar determinado, la perforación de pozos, la caracterización de los yacimientos petrolíferos, predecir su comportamiento, reducir la incertidumbre o mejorar la toma de decisiones respecto a un plan de desarrollo”, indican.

O conocer al detalle al usuario, tras desgranar los datos –cantidad no especificada por la compañía– de más de 700.000 transacciones en cerca de sus 3.500 estaciones. De ahí surge su aplicación Waylet, que propone ofertas según las preferencias de cada consumidor. La británica BP también implanta esta tecnología (su plataforma Argus) para “la toma decisiones críticas sobre pozos, reservas y terrenos”, con datos históricos y en tiempo real. 

Desde Gas Natural Fenosa apuntan que el big data afecta a todas las áreas de su compañía, desde la exploración hasta el servicio al cliente, pasando por generación, mercados, transporte, distribución, ventas y operaciones, entre otros. “La prevención de riesgos, detección avanzada de amenazas de seguridad, de incidencias en las redes de transmisión eléctrica que ocasionan faltas en el suministro o problemas por derivación de flujos, aplicando técnicas de aprendizaje automático de máquinas, y mantenimiento de los activos”, cita José María Boixeda, responsable de estrategia e innovación tecnológica de la empresa.

El ‘big data’ es un elemento clave para la diferenciación y la búsqueda de nuevas oportunidades de cara al futuro, dicen desde Iberdrola

Para Iberdrola, “la digitalización es una de las claves para encarar con garantías de éxito el futuro energético”, comentan fuentes de la compañía eléctrica. Así, en su división comercial evalúan en tiempo real, entre otros, las conversaciones entre los clientes y sus representantes del centro de atención telefónica, “lo que se conoce como speech analytics, para aumentar la calidad del servicio. “El big data es un elemento primordial para la diferenciación y la búsqueda de oportunidades, facilitando nuestros tres objetivos fundamentales: excelencia en la experiencia del cliente, ser líderes en eficiencia y una referencia en innovación”, añaden.

Además, los datos provenientes de los contadores y redes inteligentes se destinan a la gestión de activos, para dar seguimiento a los usuarios, crear ofertas automáticas personalizadas de las instalaciones solares, el mantenimiento predictivo de sus aerogeneradores, de las redes y optimizar la producción de electricidad.

Los datos mejoran procesos, la toma de decisiones y reduce los riesgos en los planes de explotación de pozos, indican en Repsol

“Somos capaces de asesorar e informar a nuestros clientes sobre cuáles son las opciones comerciales que más se adaptan a sus hábitos de consumo, fomentando el ahorro en el 100% de nuestra cartera y la eficiencia”, insisten en la empresa. Como los Planes a tu Medida, una línea de productos dirigida a usuarios del mercado libre y que permite adecuar la tarifa al estilo de vida de la persona. Iberdrola invertirá 8.000 millones de euros en digitalización hasta 2020.

Olga Núñez, directora de digitalización de Enagás, considera que el futuro de la industria estará marcado por cuatro grandes tendencias: la analítica de datos, la inteligencia artificial, el internet de las cosas y el uso de tecnologías ponibles. “Con enfoque en la ciberseguridad y plataformas de computación en la nube”, sugiere.

Y estos serán los ámbitos de trabajo de la compañía de transporte de gas, que incluyen, además, el incremento de la conectividad, el uso de modelos predictivos y sensores para la gestión operativa y el mantenimiento de sus activos. O para la eficacia laboral interna, el fomento de entornos colaborativos y del conocimiento. En este sentido, su proyecto Paperless (menos papel) sensibiliza sobre el uso responsable de los recursos.

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Repsol resiste mejor que sus rivales a la caída del precio del petróleo | Mercados

La caída del precio del petróleo se ha hecho notar sobre la cotización de Repsol y otras compañías vinculadas al sector. Tras un periodo prolongado de alzas durante los cinco primeros meses del año, las acciones de la petrolera española se han dejado un 10% en el mes de junio, al pasar del entorno de los 15 euros a los 13,4 de cierre del viernes. Por su parte, el barril de Brent, de referencia en Europa, ha bajado desde los 55 dólares de enero hasta los 47 actuales. “Con la caída de casi un 20% del crudo las petroleras han respondido con descensos del entorno del 10%”, señala Ignacio Cantos, director de inversiones de ATL Capital Gestión de Patrimonios.

“La cotización se resiente porque es difícil escapar de las caídas en el resto del sector”, apunta Sonia Ruiz de Garibay, analista de GVC Gaesco Beka. Así, a pesar del descenso de junio, en el balance de lo que va de año la cotización de Repsol logra un alza del 2,8%, frente a las caídas generalizadas de más del 10% del resto de sus competidoras. Los expertos alegan dos principales razones por la que Repsol resiste mejor al descenso del precio del crudo: el refino y la reducción de la deuda.

Tras unos resultados del primer trimestre que superaron las expectativas del mercado, los expertos pronostican que en el segundo trimestre también serán positivos. “Los resultados sitúan a la compañía en la buena dirección para cumplir con su guía de 2017, que estimaba un ebitda de 6.200 millones de euros”, apunta Aguirre. “Las cuentas serán buenas, gracias a un Brent a 52 dólares en el semestre, aunque haya descendido en las últimas semanas”, apunta Álvaro Navarro, analista de Intermoney Valores SV.

“En los próximos resultados estaremos atentos a los márgenes de refino, que parece que se mantienen elevados”, apunta Cantos. “Repsol alcanzó un resultado de operaciones continuadas a coste de reposición de 1.731 millones, aprovechando la recuperación de precios de hidrocarburos y elevados márgenes de refino. Por ello, la evolución del precio del petróleo y los márgenes de refino serán claves para la generación de caja y afectarán sin duda a la cotización”, afirma Navarro.

La deuda pasó del entorno de los 12.000 millones donde se situaba en el primer trimestre de 2016, a los 8.000 a 31 de marzo, gracias al plan de desinversiones. “Ha hecho mucho trabajo en eficiencias”, señala Ruiz de Garibay. “La cotización recogió positivamente la evolución de los resultados, especialmente la reducción de deuda”, dice Navarro.

Estas fortalezas son las que las llevan a los analistas a recomendar mayoritariamente mantener las acciones. Esta opción es escogida por 18 expertos y otros 14 optan por comprar. Únicamente 4 recomiendan vender. El precio objetivo que le otorgan se sitúa en los 14,57 euros, una subida del 7,7%
El 25 de mayo marcó el punto de inflexión en la cotización reciente de Repsol, cuando la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros once países decidieron mantener los recortes en la producción para hacer frente al exceso de demanda y presionar al alza el precio del crudo.

Los inversores descontaban la prórroga desde 10 días antes, lo que permitió la subida del precio del crudo y, por consecuencia, de los títulos de Repsol. Un día antes de la decisión de la OPEP, las acciones de la petrolera tocaron los 15,22 euros, máximo en el año. Sin embargo, la negativa de los productores a incrementar los recortes se tradujo en un castigo en Bolsa. “El mercado consideró esta medida insuficiente y presionó a la baja a todo el sector”, apunta Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4.

Los analistas consideran que el precio del barril ha tocado suelo y que se recuperará. Para que esto ocurra, la demanda de crudo tiene que seguir en aumento, para lo que es necesario que se mantenga el crecimiento económico. “En las últimas sesiones parece que el precio del crudo ha encontrado suelo y empieza a recuperar posiciones. Si se mantiene el recorte y se recupera la demanda debería producirse un equilibrio entre oferta y demanda y permitir que el precio del barril de crudo se estabilice en niveles entre los 50 y los 55 dólares”, afirma Aguirre.

“Parece que el entorno de los 50 dólares funciona como suelo del precio del barril. Sin embargo, no creo que vaya a subir mucho porque Estados Unidos está manteniendo la producción y Libia se está recuperando. Pero si la demanda sigue creciendo, el precio podría aguantar”, explica Ruiz de Garibay. “Si la economía mundial sigue presentando crecimientos en torno al 3%, el petróleo no bajará de los 40 dólares”, afirma Cantos. Un informe de Société Générale pronostica que el barril de Brent costará 55 dólares en 2017 y aumentará hasta los 60 dólares en 2018.

Las claves


  • Deuda. Tras la adquisición de Talisman en 2015, Repsol hizo de la reducción de deuda su prioridad estratégica, según explica Société Générale. La agencia de rating Moody’s espera que el ratio de endeudamiento de la petrolera se rebaje desde los 3,3 veces la deuda sobre el ebitda de 2016 a 2 veces a finales de año.

  • Dividendo. La petrolera repartirá 643 millones a través de la fórmula conocida como scrip dividend, que ofrece a los inversores la posibilidad de recibir la retribución en efectivo o en acciones. Repsol abonará 0,426 euros por título a los accionistas que opten por recibir el dividendo en efectivo o un título nueva por cada 34 antiguas. Para poder optar a este pago había que tener acciones de la compañía a cierre del 9 de junio. El pago en efectivo se realizará el 4 de julio.

  • Gasolineras. El número de estaciones de servicio en España aumentó en 2016, hasta alcanzar la cifra de 11.188, segúnlos datos de la Memoria de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP). De este total, 3.501 gasolineras correspondían a Repsol.

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