Joaquín Casasús: “El mercado da poca probabilidad a la independencia de Cataluña” | Mercados

Teniendo en cuenta que “hay que apretar mucho al banco para que te dé 10 puntos básicos al año en un depósito” y que “no hay rentabilidad en lo que la gente entiende como inversión segura”, Joaquín Casasús, director general de Abante Asesores Gestión SGIIC, aconseja al ahorrador “abstraerse del corto plazo y aprender a invertir el ahorro”. Este gestor, socio fundador de Abante Asesores –firma con más de 2.600 millones de euros en activos bajo gestión– apuesta sin duda por la renta variable.

En Abante Asesores tienen la renta fija infraponderada. En Bolsa, ¿qué mercados lo van a hacer mejor, a su juicio?

Creo que como España sufrió más al principio de la crisis, ahora va por delante. Los ritmos de crecimiento son mejores y las empresas tienen más apalancamiento operativo así que, en la medida que mejore un poco el ciclo, las empresas que se han ajustado mucho se beneficiarán de ello. Y además, es probable que Francia, que lleva mucho tiempo en letargo, lo haga bien a medida que se empiezan a llevar a cabo reformas. En general, Europa lo hará bien si nos quitamos el estigma sobre el futuro del euro.

¿Hasta que punto Cataluña puede condicionar la evolución de la Bolsa española?

Creo que el mercado está en general muy anestesiado con este tema porque ya viene de lejos, primero con un referéndum, luego con unas elecciones y ahora con otro referéndum. La probabilidad que los inversores le dan a que haya de verdad una independencia o algún descarrilamiento de la actividad económica es mínimo. Hoy este tema da mucho juego para debates y tertulias pero yo creo que el mercado no le está dando importancia.

Mientras se resuelve la cuestión catalana, los bancos centrales siguen acaparando la atención ¿cómo prevé que será la retirada de estímulos del BCE?

La economía está mejorando y creo que los bancos centrales van a ir reduciendo poco a poco sus estímulos pero tienen margen para hacerlo gradualmente. EE UU ha ido poco a poco e incluso ahora se está pensando seguir con las subidas de tipos. En Europa ahora con el euro fuerte tienen menos prisa y también se tomarán su tiempo y no creo que vayamos a tener un susto por el lado de la inflación.

¿Las elecciones alemanas pueden dar alguna sorpresa en Europa?

El tema de las elecciones en Alemania está bastante encarrilado. Pienso que la importanciancia que tienen es que una vez que haya nuevo Gobierno en Alemania será un momento oportuno para poder trabajar en el proyecto europeo y quitar de una vez por todas las dudas que ha tenido el mercado sobre la estabilidad del euro. Creo que el euro es irreversible. Podrá tener errores de constitución en su origen pero una vez que ya se implantó es como cuando mezclas el café con la leche. Luego ya no se puede separar. El hito político del año fueron las elecciones en Francia, que se saldaron con una clara mayoría de Macron dejando atrás el debate sobre la continuidad del euro.

¿Cuáles son sus apuestas sectoriales?

En el mercado español, vemos todavía bien a los bancos. Les queda mejorar márgenes, algo que harán cuando suban los tipos de interés. El entorno es menos competitivo debido a la concentración que ha habido en el sector. Y están mejorando en el lado de las comisiones. Además, nos gusta el sector inmobiliario ya que se ha recuperado una barbaridad. Hoy, probablemente, la manera más sensata de tener exposición a ese sector sea a través de la Bolsa porque se puede comprar más barato a través de las cotizadas que directamente acudiendo al mercado inmobiliario. Además, creemos que todos los cíclicos lo harán bien. Otro sector que nos gusta es el de las cadenas de televisiones, que vendrá impulsado por la mejora de la publicidad.

¿Qué interés tienen los pequeños y medianos valores europeos frente a los de gran capitalización? ¿Queda menos recorrido en estos últimos tras las alzas acumuladas?

En un contexto de crecimiento, las pequeñas y medianas compañías suelen hacerlo muy bien. Según mi experiencia profesional, las pequeñas y medianas compañías son de lejos mucho más interesantes que las grandes: suelen tener posicionamientos sectoriales de liderazgo en nichos de mercado, presentan tasas más altas de crecimiento, y a menudo, y por este atractivo, son objeto de fusiones y adquisiciones. La toma de decisiones estratégicas es mucho más ágil. del euro.

¿Cuáles son las recomendaciones que tienen en Abante para el cliente conservador?

La Seguridad Social funciona muy bien cuando la pirámide es muy ancha pero mal cuando es un cono. Es un tema matemático. Entonces, tendremos que aprender bien a invertir nuestro ahorro de cara a la jubilación y creo que es obvio que hay que invertir en Bolsa, estando expuesto a empresas que nos van a generar una rentabilidad muy superior que la de la renta fija e inversiones que a priori son más seguras. Para hacerlo bien tenemos que aprender a invertir en Bolsa y hay que saber que hay valor en las empresas y que esa rentabilidad nos la pagan de manera dispersa y no lineal y muchas veces cuando menos la esperamos. En España, en general, hay cierta deficiencia de saber invertir.

 

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Cuál es el mejor producto para invertir | Mercados

El mundo está cambiando desde un Estado de bienestar que procura educación, sanidad y cobertura durante la jubilación, hacia un entorno económico en el que se hace necesaria una mayor implicación del individuo en la financiación de la educación de sus hijos y la suya propia, de la atención sanitaria y de la planificación de una jubilación digna, complementando la pensión pública.

Respecto a la inversión directa en Bolsa o en el mercado de renta fija, los fondos de inversión suponen una alternativa más adecuada para un inversor individual. Sus costes de operativa son menores y su diversificación supone una mayor seguridad, en el caso de que uno de los valores en cartera pueda sufrir un descalabro en su cotización. Por otra parte, la protección de su inversión es alta en el caso de quiebras o resoluciones, ya que el suscriptor de un fondo de inversión es el dueño de sus participaciones, participaciones que están custodiadas por la entidad depositaria, que habitualmente pertenece a un grupo financiero distinto al de la entidad gestora. Adicionalmente, se cuenta con la experiencia y los conocimientos de un profesional experto de la gestión, que dispone de los medios para conocer, entender y seguir los mercados y, desde el punto de vista fiscal, tienen el atractivo adicional de no tener asociado impuesto alguno de plusvalía por el traspaso entre diferentes fondos, impuesto que solo se aplica por reembolsos del patrimonio invertido.

De acuerdo con estas interesantes ventajas, los fondos de inversión de gestoras nacionales suman un patrimonio de 255.365 millones de euros al terminar el primer semestre de 2017. Un volumen patrimonial que, aunque pueda parecerlo, no es muy elevado comparado con el de las primeras economías europeas. Tomando los datos de la Asociación Europea de Gestión de Activos y Fondos (Efama), como referencia, el patrimonio español representa apenas un 2% del total en Europa, mientras que Alemania y Francia suponen un 13,10% y un 12,71%. Una cuota que nos puede indicar que aún queda mucho camino por recorrer en fondos en España.

Puesto que no todos los fondos consiguen resultados positivos todo el tiempo, ni son adecuados para todo tipo de inversor, a la hora de seleccionar un fondo de inversión, es necesario tener en cuenta algunos factores importantes.

Antes de nada, es necesario establecer un objetivo de inversión para definir si lo que perseguimos es un aumento del capital a largo plazo u obtener ingresos recurrentes y a qué se destinará el capital alcanzado. También es importante el nivel de tolerancia al riesgo; si el inversor es capaz de soportar, material y mentalmente, cambios bruscos en la valoración de la cartera del fondo o no. Por último, el horizonte de inversión debe quedar bien definido para conocer si el inversor tendrá necesidades de liquidez a corto plazo, que podrían mermar el valor final del capital. De forma general, los participes de fondos sería recomendable que tuvieran un horizonte de inversión de cinco años.

Los inversores con un horizonte de inversión a largo plazo y que pueden soportar un nivel aceptable de riesgo y volatilidad, se verían adecuadamente recompensados con un fondo de apreciación del capital, cuya cartera se concentra en renta variable, mas volátil por naturaleza, pero también con mayor potencial de revalorización a largo plazo. Por el contrario, si lo que se busca es obtener rentas regulares, debería optarse por una cartera de renta fija soberana o corporativa. En el término medio entre ambos, los fondos mixtos, que invierten tanto en acciones como en bonos, se adecuan a inversores con un horizonte de inversión a largo plazo, pero con un riesgo menor que los de renta variable pura.

Y en cuanto a costes, ¿cuáles se deben considerar? Puesto que las comisiones repercuten directamente en la rentabilidad del fondo, es importante conocerlas antes de decidirse a invertir en él. Normalmente los fondos tienen una comisión fija de gestión y otra de depósito, que remuneran los servicios de las entidades gestora y depositaria. La comisión de gestión queda limitada a un máximo de 2,25% por ley y la de depósito a un 0,2% del patrimonio. Sin embargo, cuando en lugar de estar referenciada al patrimonio lo está a los rendimientos, su límite se sitúa en el 18%; es la también conocida como comisión de éxito. En algunos casos, el fondo puede aplicar comisiones de suscripción y reembolso, limitadas en ambos casos al 5% del patrimonio, que son habitualmente aplicables en fondos garantizados; en este tipo de fondos, las ventanas de liquidez para reembolsos de patrimonio son de gran importancia, para evitar comisiones de reembolso que reduzcan las expectativas de rentabilidad del fondo.

La evolución histórica y el gestor del fondo son también factores a considerar antes de decidirnos a invertir en un fondo. Hay que preguntarse si los resultados obtenidos por el gestor en periodos pasados estuvieron en línea con la evolución del mercado en ese periodo, si fue más o menos volátil (si su valoración varió en mayor o menor grado) que los principales índices y por último, pero no menos importante, la frecuencia de rotación de la cartera, que nos da una indicación de los costes operativos en que incurre el fondo. Como información adicional, antes de decidirse a invertir es una buena idea revisar la literatura que publica la gestora, que puede dar una indicación sobre las expectativas futuras del fondo y sobre las tendencias de la industria o mercado en que invierte.

El tamaño también importa. Aunque normalmente el tamaño de un fondo no debería comprometer la habilidad del gestor para alcanzar sus objetivos de inversión, hay ocasiones en que puede ser demasiado grande. Aunque no hay un límite claro establecido, puede estimarse que un fondo de 100.000 millones tendría muy probablemente dificultades en hacer y deshacer posiciones en el mercado sin afectar su cotización y en mantener el anonimato.

Así pues, seleccionar un fondo de inversión puede parecer una tarea abrumadora, pero si conoce sus objetivos y tolerancia al riesgo, la mitad de la batalla está ganada. Considerar estos factores a la hora de seleccionar un fondo debería aumentar las posibilidades de alcanzar con éxito el objetivo propuesto.

Paula Mercado es directora de Análisis VDOS Stochastics y quefondos.com

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Cómo ganar hasta un 9% en bonos | Mercados

Los vaivenes bursátiles mantienen a los inversores en vilo. Los acontecimientos políticos, la repercusión de las decisiones de los bancos centrales o las caídas en picado de valores como Popular han hecho del miedo el sentimiento más experimentado en el mercado financiero.

Mientras que algunos ahorradores prefieren asumir riesgos y sufrir con las subidas y bajadas de sus títulos en el parqué, hay quienes optan por mantener su dinero a buen recaudo en renta fija. Aunque, en la mayoría de los casos, tomar menos riesgo implica obtener una menor rentabilidad, las alternativas consideradas en el mercado como más seguras pueden resultar una buena opción si el inversor va más allá de las tradicionales.

Los expertos insisten en señalar que todo tiene riesgo y no conviene guiarse solo por el tipo de interés

En el entorno de las entidades bancarias, la deuda que vienen ofreciendo para particulares puede alcanzar entre el 5% y el 6% de retorno. Santander o Sabadell son algunos de los bancos que se han animado a comercializar este tipo de productos, si bien poseen características diferentes.

En el caso del banco catalán, ha lanzado varias emisiones a lo largo de este año de bonos simples (no ligados a la cotización de ningún valor), con los que ofrece rentabilidades de entre el 0,4% y el 0,75% anual. Por su parte, la entidad presidida por Ana Botín oferta bonos estructurados (con un plazo fijado) que dependen de la evolución de diferentes compañías en el mercado.

Desde 10.000 euros

El importe nominal unitario que comparten todas las emisiones puestas en marcha por Santander este año se fija en los 1.000 euros y la cantidad mínima exigida para su contratación es de 10.000 euros. Si bien puede llegar a generar una rentabilidad de hasta el 6%, también puede provocar minusvalías para los ahorradores de hasta el 2,53%. “La deuda subordinada está recomendada para inversores profesionales, ya que no deja de ser un activo directamente relacionado con la entidad financiera”, señala Javier Ferrer, director de tipos de interés y divisas de Ahorro Corporación Financiera.

Por este motivo, Óscar Moreno, gestor de pensiones de Renta 4, recomienda tener muy claro cuál es el instrumento en el que se va a invertir. “Puedes optar por la deuda sénior [de mejor calidad], la deuda subordinada, los cocos… Pero todo tiene un riesgo y, ese riesgo, puede estar pagado o no”, apunta el experto, quien asegura que el principio de diversificación en estos casos “es básico, aunque en la mayoría de las ocasiones nos dejamos llevar por el tipo de interés”.

Pagarés para el gran capital

El mercado de pagarés también está viviendo su auge. Estos productos se encuentran en el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), son deuda emitida por las empresas con la que persiguen aumentar su liquidez en el corto plazo. Ahora hay 15 emisiones que pueden rendir hasta 1,25% anual. “Se trata de niveles muy superiores a los de los depósitos”, dice Gonzalo Ramírez, director de renta fija de Tressis.

El importe mínimo de adquisición son de 100.000 euros. Los inversores acuden a este mercado por los bajos intereses de los títulos de Tesoros europeos, y porque cubren las necesidades de liquidez de los emisores a corto plazo sin recurrir a la financiación bancaria y con un coste a mínimos históricos, aclara Cristina Martínez, gestora de Ibercaja Gestión.

Interés. En un plazo de tres meses, los pagarés ofrecen hoy una rentabilidad de entre el 0,5% y el 1%, muy por encima de la letra del Tesoro español, cuyo rendimiento marcó el -0,42% en su última emisión.

Estudiar la empresa.“El inversor tiene que ser un claro conocedor de la compañía que está haciendo dicha emisión para asumir el riesgo en el que está incurriendo”, explica Gerard Vaqué, de Deutsche Bank.
u Alternativas. Los EFT, fondos emergentes y high yield pueden rendir más de un 3%, señala Javier Ferrer, de Ahorro Corporación Financiera.

‘Cocos’

Los cocos suelen ser emitidos por las entidades para capitalizarse. Son bonos que pueden convertirse en títulos para elevar el capital del banco si este llega a caer hasta un nivel determinado. Tras el saneamiento que han llevado a cabo distintas entidades es posible encontrar cocos con una TIR (tasa interna de rentabilidad) superior al 5%, en el caso de­ BBVA, o del 6%, en el de Santander. También se pueden comprar bonos subordinados de Liberbank al 9%.

Sin embargo, estos rendimientos sí que generan cierto riesgo. “Hay que comprender qué es lo que implica esta inversión y por qué ofrecen estas rentabilidades”, advierte Gerard Vaqué, responsable de renta fija del centro de inversiones de Deutsche Bank España.

En este sentido, su homóloga en GVC Gaesco, María Morales, apunta a que la mayoría “suelen ofrecer una rentabilidad que compensa el riesgo asumido”, aunque es importante saber “en qué condiciones financieras se encuentra el banco al que prestamos nuestro dinero”, aconseja.
En el caso de los bonistas de Banco Popular, las pérdidas no han logrado compensar los rendimientos iniciales.

Después de que, a primeros de junio, Santander se hiciera con la entidad presidida por Emilio Saracho, sus bonos se han convertido en acciones a precio de cero, generando unas pérdidas totales para sus bonistas. “Es un instrumento que tiene un riesgo más acusado que el de un bono sénior, un depósito o un bono subordinado (con rendimiento explícito), que es lo que ahora mismo se está poniendo en precio”, recuerda Óscar Moreno.

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Pedro Coelho: “Los ETF son todo ventajas para el inversor final” | Mercados

UBS ETF ha llegado a España hace unos meses, en septiembre, un mercado que, según su responsable, Pedro Coelho, “es de expansión rápida y muy interesante”. Ante el actual debate sobre qué tipo de gestión es mejor, activa o pasiva, tira por la calle de en medio y su propuesta es hacer gestión activa mediante la elección de ETF.

Aquí, los ETF no tienen la acogida que reciben en mercados anglosajones, por ejemplo; ¿han notado interés?

Muchísimo interés, tanto por parte de clientes privados como institucionales. Si miras las principales ventajas de este vehículo, ves que son fondos Ucits que cumplen todas las normativas europeas, pero además son mucho más transparentes. Hablamos de un vehículo que todos los días publica su cartera, de forma que el inversor o interesado puede consultar en nuestra web de qué valores está compuesto en cada momento. Además, es un producto muy líquido, un fondo cotizado que permite al inversor entrar y salir en cualquier momento que la Bolsa esté funcionando. Y en cuanto al coste, una característica importante, aunque no la única: son más bajos que otros fondos.

Tras años en NN Investment Partners, primero en la oficina de Lisboa y luego en Madrid, UBS ETF lo fichó para su desembarco en España

¿También se dirigen al inversor individual?

Por supuesto. Liquidez, transparencia, bajo coste, etc.; son todo ventajas para el inversor final. Pese a ello, es cierto que a día de hoy en España, al contrario que en otros países, los ETF todavía no están incluidos entre los productos que no tienen traspaso fiscal.

Se han planteado algunas dudas sobre ese tratamiento fiscal, ¿en qué fase estamos?

Ha habido una consulta a la Agencia Tributaria que dice que si los ETF cumplen los mismos requisitos que los fondos, podrían traspasarse sin tributar. Sin embargo, los intermediarios de mercado, mediante los cuales los inversores finales ponen sus órdenes de compraventa, preparan aún sus sistemas para que esa ventaja sea efectiva.

Se ha reavivado el debate sobre si la gestión pasiva es mejor que la activa, ¿qué opina?

No sé si es el único debate. La gestión activa te ofrece herramientas muy precisas a la hora de elegir clases de activos con el objetivo de obtener una rentabilidad. Y el ETF aparece como un vehículo que de forma muy precisa te va a dar la rentabilidad del mercado. Eso permite al gestor poder seleccionar de forma activa los ETF adecuados para su cartera y saber que van a cumplir con su objetivo de rentabilidad.

Pedro Coelho: “Los ETF son todo ventajas para el inversor final”

Entonces, ¿su propuesta es hacer gestión activa mediante gestión pasiva?

Eso es lo que está pasando en España. Es por donde empieza a surgir la demanda de los gestores profesionales. Los usan como un instrumento preciso de rentabilidad.

Pero, a largo plazo, ¿qué es más rentable?

Hay muchos estudios académicos, pero no soy académico. Nosotros mantenemos las dos estrategias. Gestionamos 250.000 millones de euros en gestión pasiva y 400.000 en activa, y lo hacemos desde hace muchísimo tiempo, con gestores muy buenos. Ambos instrumentos se pueden usar y el inversor tiene mucho donde elegir.

Dentro de los ETF, ¿cuáles son sus preferidos?

Trabajamos con MSCI para índices de renta variable y Blooomberg para renta fija. La estructura de la industria en Europa dice que más de dos tercios de los activos bajo gestión son de las acciones y nuestra oferta sigue esa proporción, ya sea Bolsa euro como Estados Unidos o Japón o emergentes. Además, somos líderes de mercado en fondos con filtro socialmente responsable (ISR) y dentro de renta fija y renta variable, en clases con cobertura de divisa, algo que nuestros clientes demandan mucho.

Nosotros mantenemos las dos estrategias: gestionamos 250.000 millones de euros en gestión pasiva y 400.000 en activa, y lo hacemos desde hace muchísimo tiempo, con gestores muy buenos

¿Y en renta fija?

Tenemos una oferta que está creciendo ya que ahí vemos este año estrategias muy interesantes, como el crédito americano o europeo, con gran diversificación; TIPS americanos, que son bonos protegidos ligados a la inflación, o bonos emergentes… Estrategias que tienen mucha demanda este año, pese a que la renta fija esté creciendo a un ritmo muy inferior al de la renta variable.

¿Prefieren la réplica física o sintética?

En la física se compran directamente todos los valores que componen un índice o una muestra representativa y proporcional y eficiente. Y en la sintética es a través de derivados. En nuestro caso, el 85% son de réplica física. El resto son, sobre todo, ETF de materias primas, que son muy difíciles de replicar de forma física porque, si compras esa materia, ¿dónde la guardas? En ETF es muy importante conocer muy bien la calidad de la réplica, cómo se hace y mirar el resultado final, que es lo que hace la diferencia entre la rentabilidad del fondo y del índice.

¿Qué objetivos se han marcado en España?

Lo que queremos es no solo traer nuestros productos, también ayudar al inversor a elegir el ETF que más se adecua a sus necesidades. De hecho, creamos fondos con base también en sus necesidades: hemos lanzado un fondo de inflación a petición de un cliente. Otro ejemplo es que en inversión socialmente responsable no hacemos préstamo de valores porque nuestros inversores nos han pedido fondos 100% ISR.

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