Las asignaturas pendientes en reciclaje | Compañías

La UE ha endurecido recientemente las metas de reciclaje a 2030. El Parlamento Europeo elevó la tasa al 70% desde el 44% actual y redujo del 10% al 5% la de vertido en basureros. Las enmiendas modifican así cuatro directivas centradas en esta materia. La meta final es pasar de una economía lineal a otra circular, donde se reutilicen más los recursos.

Europa produce cada año más de 79.000 millones de toneladas de envases, y la cifra va en aumento. Menos de la mitad se recicla o se transforma en compost. España reutilizó apenas el 31% de su basura en 2014 –último dato disponible–, por debajo del 44% de la media europea, y acumuló en vertederos un 58% de desechos, señala la UE como ejemplo. Finlandia y Dinamarca almacenan, en cambio, menos desperdicios porque registran una excesiva tasa de incineración que disminuye la práctica del reciclaje. Pero en Grecia, tres cuartas partes de sus residuos municipales terminan en el basurero.

En Europa y España no hay una normativa que nos obligue a utilizar la materia prima reciclada en el proceso productivo

Alberto Peralta, (EAE Business School)

“En España, y en Europa, hay una disfunción en el mercado que elimina por defecto la materia prima reciclada; no hay una normativa que nos obligue a incorporarla en el proceso productivo ni que indique las características de calidad que debe cumplir. La competencia es desleal”, opina Alberto Peralta, profesor de EAE y experto en sostenibilidad.

En los últimos años, el modelo que se promueve es el circular, pero aún es incipiente. En Dinamarca se ha instaurado el parque ecoindustrial Kalundborg, donde cada empresa optimiza y comparte sus desperdicios y recursos, o el Suzhou New Distrito, en China, que aprovecha hasta el agua y el textil, apunta Peralta. En el caso español –dice– se han puesto en marcha algunas iniciativas aisladas, donde se reutilizan algunos productos, no todos.

“En España solo se recicla el 30% del agua industrial, mientras que en Israel ha llegado a tasas del 80%”, añade. El experto cree que la asignatura pendiente está precisamente en los restos textiles, polímeros, plásticos, componentes industriales y tecnológicos.

“Más que en el [contenedor] amarillo, verde y azul, hay que poner el foco en la orgánica, que solo se recupera en Cataluña, País Vasco yNavarra [tras introducir otro contenedor, el marrón], y la moda, porque cada vez desechamos más rápido”, insiste Nieves Rey, portavoz de Ecoembes.

Es que el 37% de los residuos urbanos que se genera en España es materia orgánica y va al vertedero en su totalidad, según la entidad. El 19% es envase comercial; el 13%, resto de plásticos y metales; el 8%, envases domésticos; el 7%, vidrio, y el 6% es textil.

Desde Ecovidrio piden medidas adicionales como el pago por generación, la incorporación de otro contenedor para los desechos biodegradables y sanciones en caso de separación incorrecta

En la Asociación Española de Fabricantes de Pastas, Papel y Cartón (Aspapel) preocupa el hurto en los contenedores azules, ya que, “aunque acaba reciclándose, desmotiva a ciudadanos y ayuntamientos”.

Para Ecovidrio es fundamental que desde la Administración se pongan en marcha medidas adicionales que mejoren la gestión. José Manuel Núñez-Lagos, director general de la entidad, cita los cánones al vertido, el pago por generación, la incorporación de otro contenedor para los desechos biodegradables y sanciones en caso de separación incorrecta.

“La evolución de la concienciación ambiental de la sociedad española es notable (el 79% dice que recicla vidrio siempre), pero debe existir también voluntad y compromiso por parte de todos los agentes económicos y sociales”, cree.

Los datos de recogida

Las asignaturas pendientes en reciclaje

Vidrio. En 2016, los españoles reciclaron 752.000 toneladas de vidrio, lo que supone un incremento del 4% respecto al mismo periodo de 2015, según las últimas cifras de Ecovidrio. La entidad quiere elevar la tasa de recogida al 77% en 2020, desde el 73% actual, para lo cual invertirá 330 millones. No obstante, su aspiración es llegar al 100%.

Envases domésticos. El año pasado se depositaron en el contenedor amarillo 1,3 millones de toneladas de envases, lo que representa un incremento del 4% frente al año anterior. La tasa de reciclaje se sitúa así en el 76%, de acuerdo con los datos de Ecoembes. Por tipo, los residuos de metal (latas de refrescos y conservas) alcanzaron un porcentaje del 84,8%; los de papel y cartón del contenedor, el 82,3%, y los de plásticos (PET), el 66,5%. En el amarillo se depositó el año pasado una media de 1.081 envases por habitante.

Papel. En 2016, la recuperación total de papel (cajas, periódicos, bolsas, libros, cuadernos, folios… del contenedor azul, puerta a puerta, puntos limpios, grandes superficies, imprentas e industrias) creció un 3,1%, hasta los 4,7 millones de toneladas, lo que situó la tasa de reciclaje en el 71%, contabiliza Aspapel.

La tecnología aportará también otro tanto. Ecoembes prueba en La Rioja, “el Silicon Valley del reciclaje”, una plataforma de geolocalización de contenedores; Ecovidrio ensaya la introducción de sensores de llenado para la planificación de rutas en tiempo real y Aspapel trabaja con Ecoembes y Recicap en soluciones antihurto.

“Las medidas deben venir de distintas áreas: fiscal, normativa, cultural y público-privada”, concluye Peralta, de EAE.

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La ciudad como motor de transición energética | Compañías

Se acaba de celebrar en Miami la Conferencia de alcaldes de Estados Unidos en la que participan representantes de localidades estadounidenses de más de 30.000 habitantes. Con más de 250 ciudades presentes, este reconocido foro sirve para compartir ideas y desarrollar nuevo programas vinculados al desarrollo de las ciudades. La que viene a ser octogésimo quinta Conferencia de Alcaldes acabó en un auténtico órdago de los líderes urbanos contra la Administración Trump. Alcaldes frente a presidente, lo urbano frente a lo rural, multiculturalidad frente a mayoría blanca, globalización frente al voto anti-establishment, la brecha interna que vive EEUU resulta más evidente que nunca.

La conferencia ha manifestado un hondo malestar ante la falta de interés gubernamental por la transición energética. Las urbes dicen un no rotundo a la retirada estadounidense del Acuerdo de París y se autoproclaman en valedoras de las energías renovables, diga lo que diga la Casa Blanca. En el último día de conferencia los ediles se comprometieron, de forma casi unánime, a abastecer sus ciudades de forma exclusiva con energías renovables, principalmente eólica y solar, antes de 2035.

Con ello las ciudades americanas pretenden alcanzar los compromisos adquiridos por EEUU en el Tratado de París más allá de la permanencia o no permanencia del país en el macro acuerdo. Si no en su totalidad, en una buena parte. Su compromiso podría valer para alcanzar las metas estadounidenses para 2025 en cuanto a reducción de emisiones de carbono en un porcentaje estimado de entre un 87% y un 110%. Los alcaldes no exageran, efectivamente tienen mucho que decir en un mundo cada vez más urbanita. La población mundial crece al ritmo en el que crecen sus ciudades, el campo se está retrayendo año a año, con una población cada vez más menguada, envejecida y menos formada. Según los expertos la economía del conocimiento no ha valido para deslocalizar los empleos y los focos productivos, sino más bien para todo lo contrario, para alimentar la concentración en grandes ciudades, que son ahora auténticas líderes de un mundo en plena transformación.

El área energética no es ajena a esta macro-tendencia. Este sector ha estado tradicionalmente ligado a la toma centralizada de decisiones, en materia legislativa, técnica y operativa. El Estado decidía y marcaba directrices en aras de la seguridad energética nacional, por lo que las unidades territoriales más pequeñas, como las ciudades, poco tenían que aportar en este campo. Pero la introducción de nuevo actores está cambiando radicalmente el escenario para promover una mayor descentralización de los centros de toma de decisiones en materia de energía. Actores como la sostenibilidad, la nueva economía colaborativa, el autoconsumo energético o la contaminación como un problema creciente y a gestionar por los entes locales.

La presión social esta obligando a las ciudades a reinventarse a pasos de gigante y muchas de ellas lo están consiguiendo. Las urbes están sacando más partido que nadie de la rápida maduración que las nuevas tecnologías ofrecen en generación y eficiencia energéticas. Su estructura les permite reaccionar a cambios y oportunidades de forma más ágil que la lenta administración estatal. Así que están creando sobre la marcha nuevos modelos de morfología urbana en los que la edificación sostenible e inteligente, los vehículos eléctricos o las energías renovables se convierten en auténticos pilares.

El urbanismo del siglo XX, construido alrededor de una energía abundante y relativamente barata de origen fósil ya no vale. Los modelos urbanos post-petróleo están cada vez menos atentos a los caprichos de la arquitectura y del diseño, y más centrados en la climatología, la sostenibilidad y lo renovable. La energía solar está consolidándose como una de las grandes ganadoras del mapa urbano gracias a su flexibilidad para adaptarse a construcciones existentes y a la excelente relación rendimiento-coste que ofrece. Sus aplicaciones son muy diversas, por lo que la solar está llamada a revolucionar el modo en el que la persona interactúa con su entorno.

Me refiero a los sistemas termosolares en edificios, al mobiliario urbano pensado para aprovechar la luz (marquesinas, semáforos, farolas o parkings solares) y hasta a las carreteras con placas fotovoltaicas, como la recientemente inaugurada en Normandía.

La energía geotérmica, aunque menos desarrollada, también tiene mucho que aportar en este contexto. La llamada District Heating&Cooling por geotermia (redes urbanas de calor y frío) ofrece prestaciones difíciles de igualar en cuanto a estabilidad, sostenibilidad y coste.

 

Nervis Villalobos es Director Técnico y de Operaciones en Enersia Technology & Innovation

 

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Las empresas se involucran en el estado de los humedales | Compañías

Los humedales son esenciales para la vida en la Tierra, ya que mantienen el ciclo del agua circulando, dando lugar a ecosistemas muy diversos de vital importancia. A pesar de ello, de acuerdo con los datos de Wetland Extend Tren, el 60% de los humedales del planeta ha desaparecido en el último siglo. Con 74 humedales, España es el tercer país del mundo con más zonas de estas propiedades. Desde la Sociedad Española de Ornitología afirman que el 80% de ellos se encuentra en un estado de conservación desfavorable.

Ante esta situación, algunas empresas, en colaboración con la Administración o con asociaciones, han querido aportar su granito de arena. “Estas iniciativas son muy importantes desde muchos enfoques. Pero es primordial tener en cuenta el orden de su magnitud, porque aunque sirvan para crear hábitats y recuperar áreas degradadas y perdidas, no son la solución a los graves y profundos problemas que sufren nuestros ecosistemas acuáticos”, explica Roberto González, responsable del programa de aguas de SEO/BirdLife.

Al igual que la educación o la sanidad, la conservación del medioambiente es un derecho del ciudadano

Roberto González, responsable del programa de aguas de SEO/BirdLife

“Al igual que lo es la sanidad o la educación, el cuidado del medioambiente también es un derecho de los ciudadanos, y las Administraciones deben cumplir y promover proyectos a largo plazo. La conservación del medio no es algo que se pueda privatizar”, añade González.

Doñana

La cervecera Heineken, bajo la tutela de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, acaba de concluir las obras de restauración de tres lagunas situadas al norte del Espacio Natural de Doñana. Ha conllevado la inversión de 300.000 euros, enmarcados dentro de su estrategia por devolver al medio todo el agua que consumen para la fabricación de su cerveza.

Parque de Doñana.
Parque de Doñana.

En concreto, se ha corregido el drenaje de agua y se han sustituido los eucaliptos y pinos piñoneros de las orillas de las lagunas por especies de ribera. Las actuaciones realizadas están encaminadas a facilitar la captación de aguas fluviales y pluviales y la consiguiente recarga de los vasos lagunares y del acuífero, muy dañado por la extracción para regadíos.

Delta del Ebro

SEO/BirdLife trabaja con la empresa Riet Vell en la plantación de cultivos de arroz ecológico sin pesticidas, recuperando las metodologías tradicionales, compatibles con los usos del delta. A raíz de este proyecto, otras arroceras han mostrado su interés.

Delta del Ebro.
Delta del Ebro.

Con ello se ha aumentado la biodiversidad y la productividad natural en los arrozales y en los humedales adyacentes. Las aguas llegan más limpias a las zonas húmedas próximas, beneficiando a las especies vegetales y animales del entorno.

Albufera

La entrada de citratos y fosfatos en el agua dispara su consumo de oxígenos acabando con su calidad y, por tanto, con la posibilidad de que los ecosistemas vivan en ella. Desde SEO/BirdLife afirman que este es uno de los principales problemas del Parque Natural de la Albufera de Valencia.

Parque Natural de la Albufera de Valencia.
Parque Natural de la Albufera de Valencia.

Junto con la organización, Coca-Cola trabaja en el Tancat, el humedal artificial más grande de la península Ibérica, para mejorar la calidad de las aguas que llegan a él y así capacitarlas para albergar vida. Para ello está empleando filtros verdes, compuestos por canales de plantas acuáticas que proporcionan al agua microorganismos que acaban con la materia orgánica y los nutrientes del agua residual.

Tablas de Daimiel

Junto a WFF, y con la colaboración del Organismo Autónomo de Parques Naturales, Coca-Cola trabaja para recuperar el bosque autóctono del entorno de las Tablas de Daimiel y para mejorar el estado del acuífero 23, un extenso depósito de agua que alimenta al humedal y que en los últimos años ha mostrado una gran debilidad, incluso llegando a secarse, por la extracción intensiva de las aguas subterráneas para regadío.

WFF y Coca-Cola, además, han desarrollado una serie de programas informáticos para asesorar a los regantes y así fomentar el ahorro. Desde 2012, y con el apoyo de los agricultores, se han ahorrado más de tres millones de metros cúbicos.

Los más relevantes

Doñana. Patrimonio de la Humanidad. Más de 170.000 hectáreas de humedales ya se han perdido en el entorno de las marismas del Guadalquivir. Su acuífero ocupa 2.300 kilómetros y está en peligro por la existencia de unos mil pozos ilegales dirigidos al regadío.

Delta del Ebro. Debido a las construcciones, cada vez llega menos agua y de menor calidad al mar, lo que implica la disminución de los peces y, con ellos, las aves.

Albufera. El aumento de vertidos industriales y residuales ha intensificado la aparición de nitratos y fosfatos en sus aguas que imposibilitan la vida de los ecosistemas.

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