Los mejores tomates, en Huerta de Carabaña | Fortuna

Hace unos meses que abrió en pleno meollo gastronómico de la madrileña calle de Jorge Juan. Sin embargo, Huerta de Carabaña no pretende ser uno de esos lugares de encuentro en los que se dejan ver algunos, sino ser uno de esos locales a los que la clientela va a comer bien.

La base de la cocina del propietario, Roberto Cabrera, son las hortalizas y verduras, procedentes de la propia huerta ubicada a 50 kilómetros de Madrid, en Carabaña, tierra de aceite y manantiales que desde tiempos inmemoriales estuvo poblada por romanos y visigodos. Conocida como la huerta de Madrid, hoy es un espectáculo entrar en el restaurante, en el que exhiben cestos de tomates, que preparan de una manera sencilla. Un toque de aceite, de sal, un poco de cebolla y nada más.

Merece la pena probar, en la zona del bistró, este tomate moruno (10 euros). Como también la indispensable ensaladilla rusa (9 euros) o el hummus de garbanzos (10 euros).

Tomate moruno.
Tomate moruno.

Entre los entrantes calientes ofrecen unas cremosas croquetas de jamón, elaboradas con ibérico Joselito (9 euros), una parrillada de verduras (10 euros) o un calamar de potera a la brasa (18 euros).

Tampoco falta un guiso, como el de callos, morro y pata (12 euros), aunque los platos fuertes son los arroces, entre los que destacan el de verduras (18 euros), el de gamba roja (24 euros) o el de calamar (22 euros). Tampoco faltan los mar y montaña. Entre los primeros, inevitablemente, es temporada alta, el bonito del Cantábrico, que sirven acompañado de verduras y de unos tomates ligeramente escalfados (20 euros), o el mero a la brasa (24 euros). Para los carnívoros, un pollito de grano (20 euros), lomo bajo de vaca (24 euros) o solomillo también a la brasa (22 euros).

Las opciones de postres pasan por una tarta de queso (5 euros) o un surtido de helados (6 euros). Este verano, Huerta de Carabaña ha decidido apostar por la coctelería, elaborando combinados a base de frutas y de verduras. Entre ellos, el de la huerta, hecho con apio, pepino, albahaca y ron blanco; el Bloody Mary, con vodka y zumo de tomate natural de la variedad moruno, etcétera.

Huerta de Carabaña: Bistró y terraza: calle Jorge Juan, 18. Madrid. Teléfono: 910 830 007.

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Borges debuta en Bolsa el lunes para ampliar capital a partir de septiembre | Mercados

El productor y vendedor de frutos secos Borges, propiedad de la familia Pont, protagonizará el quinto estreno de la Bolsa española el próximo lunes, después de Prosegur Cash, Neinor, Gestamp y Unicaja. Será una rara avis no solo en España sino en toda Europa, pues es la única empresa cotizada de su sector en el Viejo Continente.

La de Borges será una puesta de largo peculiar; la empresa ya cotiza desde 1987 en el segundo mercado de la Bolsa. Es un segmento casi desconocido y acceder a él por el común de los inversores es misión imposible; la mayoría de los intermediarios no permiten operar en él.

No habrá ampliación de capital ni colocación de acciones en el estreno. Pero Borges, que ya intentó sin éxito dar su salto a la Bolsa clásica en marzo del año pasado a través con una ampliación de capital por 23,5 millones de euros, ha ejecutado una reorganización societaria para la ocasión.

La empresa cotizada, Bain, ha absorbido cuatro filiales –Frusesa, Frusansa, Palacitos y Almendras De Altura–, de manera que los minoritarios de estas compañías se han convertido en accionistas del holding. Así, el capital libre en Bolsa (free float, en la jerga) pasará del 5,5% a cerca del 11%.

Deberes y otras claves de la compañía

  • La marca está más que consolidada, con su conocido logotipo formado por el nombre sobre un fondo rojo junto a un dibujo de una almendra y una nuez en todos los supermercados. En los tres primeros trimestres de su ejercicio fiscal, que concluyó el 31 de mayo, facturó 148 millones, con un beneficio operativo bruto (ebitda) de 6,3 y un resultado neto de 3,3. Uno de los retos de la compañía es reducir su deuda financiera neta, de 44,6 millones a cierre de febrero, lo que supone una ratio de apalancamiento frente al ebitda de 7,1 veces. Es cierto que este nivel bajará al computar el ebitda de todo el ejercicio fiscal. Borges presentará sus cuentas anuales, salvo sorpresa, la próxima semana.
  • Borges suspendió el dividendo en 2010, tras entregar 0,06 euros por acción en diciembre de 2009. Desde entonces no ha pagado a sus socios. En la ampliación programada en 2016 la empresa planteó repartir el 30% del beneficio, pero siempre que su ratio de endeudamiento financiero neto ajustado fuera inferior a 2 veces y hubiera ejecutado las inversiones proyectadas.

La familia Pont controla el 89% del capital, pero abre la puerta a vender una parte de su participación para elevar su liquidez

A su vez, Bain ha ejecutado una fusión inversa con su filial Borges SA, la marca visible del grupo, que se ocupa de la comercialización de los frutos secos y que concentra el 97% de las ventas del grupo. Era titular además de las autorizaciones y licencias necesarias para operar en los 60 países en los que está presente

La ecuación de canje será de una acción existente por una nueva, y los títulos se estrenarán en la Bolsa el día 24. Bankinter ha sido la entidad agente de la operación. La capitalización no variará, por tanto, respecto a los 55 millones de euros que vale ahora. La última vez que cotizó fue el 6 de julio, cuando cerró a 16,65 euros por acción. Marcó su máximo histórico de casi 21 euros a finales de febrero del año pasado.

El número de accionistas previo a la reestructuración societaria era de unos 150 y subirá hasta el entorno de los 180. Además, el paso al mercado sénior facilitará que la base de socios continúe creciendo. La compañía prepara una ampliación de capital a partir de septiembre para elevar el free float al 25% que exige la CNMV para cotizar en la Bolsa tradicional. El plazo para alcanzar ese porcentaje es de 12 meses, y Borges ya está en contacto con varios intermediarios para elevar su capital.

Tras el fallido intento de 2016, el contexto actual es más favorable, y la cantidad previsiblemente cambiará. Borges abre la puerta además a que la familia Pont venda una parte de su actual participación para elevar el free float de la compañía.

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Indulleida, el imperio que saca provecho a pieles y pipos de frutas y verduras | Compañías

Si decir que la unión hace la fuerza tiene algún sentido en términos empresariales, Indulleida es un ejemplo potente. Nacida en 1979 para solucionar un problema concreto, hoy es una de las diez compañías punteras en Europa en el campo de la transformación e investigación hortofrutícola. Y todo gracias a la confluencia del trabajo y de los intereses de las más de 150 cooperativas y centrales frutícolas que la integran y que representan a unos 16.000 agricultores de 12 comunidades autónomas y tres departamentos pirenaicos franceses.

Indulleida se dedica al aprovechamiento de las frutas y las verduras y a la investigación de nuevos productos a partir de ellas. La llegada de la I+D+i al sector agroalimentario tiene su origen en la sobreproducción de manzanas en el campo español en la década de los setenta, muy intensa en Lleida y que llevó a los agricultores de la zona a buscar una solución para evitar el hundimiento de los precios.

Elaboran zumos, purés, alimentación líquida, productos deshidratados, aceites esenciales, papillas, compotas, fibras y piensos

Con el concurso de dos empresas nacionales, Endiasa y Mercosa, y el de la Caja Rural se forjó una empresa para hacer frente al problema del excedente de producción en la que el sector, cooperativas y comercializadoras de frutas, controlaba el 50% de las acciones.

La idea básica era, y es, aprovechar todo lo que compone un fruto. Primero, las pieles y el agua de la manzana; luego las peras y los melocotones. “De ahí, pasamos a servirnos de los huesos de melocotones y albaricoques. En 1991 saltamos a los cítricos y ahora también trabajamos con los olores para crear aromas frutales”, afirma Marià Sorribas, director general de la compañía.

Gama de productos

La transformación de frutas y verduras, que les reporta una facturación de 70 millones de euros anuales, se está ampliando a las hortalizas, para fabricar zumos y alimentación líquida y espesa.

De esta forma, cuentan con una gama de productos que abarca zumos, purés, aromas, productos deshidratados, preparados de frutas, aceites esenciales, fibras, papillas, compotas, pienso granulado para el ganado con la pulpa sobrante de la fruta o “cualquier producto a la carta, como bases de frutos o marcas blancas de batidos vegetales que nos pidan los clientes”, explica. Clientes de 60 países, ya que Indulleida exporta más del 60% de su producción.

I+D+i

El trabajar con lo que sobra agudiza el ingenio de tal manera que, hoy por hoy, Indulleida se dedica a la I+D+i en toda regla. Algo de responsabilidad tuvo la necesidad de que los residuos que generaban dejaran de ser un problema para ser una oportunidad.

En la sede de la compañía, en la localidad leridana de Alguaire, todavía se recuerda lo que tuvieron que luchar para que la Generalitat les diera financiación para una depuradora. Ahora, Indulleida tiene una planta de cogeneración con la que se autoabastece de su propia energía eléctrica y térmica.

Una plantilla en la que no podían faltar ingenieros, más de 35 entre agrónomos y químicos, se dedica a estas alturas “no solo a fabricar producto, a ser empresa de commodities o productos básicos, sino a lograr un valor añadido que venga de la diferenciación”, señala Marià Sorribas.

  1. Cifra de negocios. Indulleida factura en la actualidad más de 70 millones de euros al año. La inversión alcanza los cinco millones de euros.
  2. Materia prima. Transforma entre 250.000 y 300.000 toneladas de fruta al año. La capacidad de almacenaje en sus tanques asépticos y refrigerados es de 60.000 toneladas. Se llegan a transformar hasta 70 millones de kilos de pieles de fruta.
  3. Trabajadores. La plantilla trabaja en turnos las 24 horas del día. Llega hasta los 300 empleados en las campañas de verano.
  4. Reconocimientos. La Unión Europea ha reconocido a Indulleida como Asociación Transnacional de Organización de Productores.

Esta diferenciación viene de apostar por ingredientes naturales frente a sintéticos o de apostar por ofrecer productos de mucha más calidad en la misma gama. Y en este sentido la investigación es clave.

La faceta investigadora de Indulleida es su seña de identidad en 2017. Más de 40 proyectos avalan a una compañía que fue una adelantada en quitar el amargor que se adueña del zumo de naranja al poco tiempo de exprimirse. Se consiguió a base de utilizar resinas que capturan ese amargor.

Desde hace pocos años, Indulleida cuenta con el apoyo del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), dependiente del Ministerio de Economía, para varios proyectos, como el de Eureka Frunatar, que desarrolla aromas naturales de frutas utilizando nuevas tecnologías, el de concentración de alimentos líquidos mediante ósmosis directa, mejora en la cadena alimenticia y el uso eficiente de recursos naturales .

También se considera a la empresa entidad asociativa prioritaria, lo que le da acceso a 256 millones de euros en ayudas públicas durante el periodo 2014-2020. Esta calificación solamente la ostentan unas 20 sociedades en España.

Proyectos de futuro

La vertiente investigadora está llevando a Indulleida a estudiar la relación de la comida con el cerebro y a colaborar con universidades de todo el país. En estos momentos existe un proyecto, Agrimax, por valor de 13 millones de euros, entre varias empresas al que Indulleida, además de dinero, aporta una planta piloto.

Al mismo tiempo, se trabaja para valorizar los subproductos de las pieles y recuperar los polifenoles, es decir, los principios activos saludables que se encuentran en la propia piel de las principales frutas. Porque, como explica el director general, las dietas y la farmacia son campos en los que la empresa catalana quiere entrar.

Lo cual no es incompatible con que, al mismo tiempo, atraviesen la Península cisternas refrigeradas con fresas machacadas desde la localidad onubense de Lepe hasta el municipio leridano de Alguaire (la fruta fresca no aguanta el viaje) o que se trabaje el mosto de uva procedente de varias zonas de Castilla-La Mancha como empezó a hacerse en la década de los noventa.

Claves eternas: amortizar y pagar a precio de mercado

Marià Sorribas, director general de Indulleida
Marià Sorribas, director general de Indulleida

Indulleida nació como empresa en noviembre de 1979 y la inauguración de la planta transformadora en Alguaire (Lleida) tuvo lugar en septiembre de 1981. En sus casi 38 años de vida ha tenido cinco presidentes, el último de ellos Josep Maria Vendrell, que lo es desde 2001.

Todos ellos elogian la labor del actual director general, Marià Sorribas, quien desde la fundación de la compañía ha tenido claro que las claves estratégicas de Indulleida son: pagar siempre el precio de mercado; amortizar al máximo cada ejercicio; no dejar de procesar fruta si lo necesita un accionista; controlar los costes; internacionalizar la empresa, y ser transparente e innovar para la revalorización de los subproductos.

El nacimiento de esta empresa “aglutinadora” se debió a una necesidad, pero todos contribuyeron con iniciativas. Para ello, viajaban por Europa “para coger ideas de allí y de allá”, sin copiar exactamente ninguna de las plantas suizas, francesas o alemanas que visitaron.

De lo que se trataba era de solucionar un problema del campo español que se daba con mayor virulencia en Lleida, hortofrutícola por excelencia. Por eso, la idea de instalar la compañía en esta provincia fue innegociable. Se eligió la población de Alguaire (ahora Indulleida también se ha extendido a la vecina Vilanova de Segrià) por las buenas condiciones del agua, así como por la buena disposición del ayuntamiento para la compra de los terrenos.

Igualmente, se peleó en Madrid para que la gestión recayera en los cooperativistas pues el hecho de que dos empresas nacionales, Endiasa y Mercosa, fueron accionistas provocó que la Administración quisiera llevar la voz cantante.

Uno de los momentos más duros por los que ha atravesado la compañía fue la salida de Mercolleida como socio de referencia, presente desde el inicio.

Hoy, consolidada y en plena expansión, Indulleida no descuida su carácter social: todos los años ofrece al Banco de Alimentos de Cataluña dos millones de litros de zumo de melocotón y nectarina al precio de coste industrial.

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