Laboratorios y firmas de gran consumo encuentran un filón en los productos sin receta | Compañías

Si el gasto farmacéutico con receta ha estado especialmente controlado en los últimos años debido a los ajustes en gasto sanitario en España, los laboratorios y empresas de gran consumo han encontrado en el mercado sin regular un filón de ventas en las farmacias debido al impulso del autocuidado de la salud por parte de la población y también a los productos que la sanidad pública no financia.

En el último año, con datos recogidos por la consultora especializada QuintilesIMS hasta mayo, el llamado segmento de consumer health ha crecido un 4,7%. Ya alcanza los 5.829 millones de euros en ventas. Se suma a otro acumulado en los anteriores 12 meses de un 6,9%, lo que supone que en dos ejercicios los ingresos para estas empresas han crecido alrededor de 600 millones.

Algunas de las grandes farmacéuticas internacionales se han reforzado en este segmento, donde compiten con grandes marcas de consumo como Johnson & Johnson, Procter & Gamble, Nestlé o Reckitt Benkiser, y también con laboratorios nacionales como Cinfa o Isdin.

Es el caso del laboratorio británico GSK, que en los últimos años se ha reforzado en este campo con la adquisición de la división de consumo de la farmacéutica Novartis. La multinacional de Reino Unido se sitúa en el segundo puesto de la clasificación de empresas que más venden, con un alza del 5,6% en los anteriores 12 meses, por encima de la media en ese mercado. Ingresó 194,7 millones, según calcula QuintilesIMS.

La primera empresa española en este campo es la farmacéutica navarra Cinfa. Le sigue el labotorio barcelonés Isdin

 

Bayer, por su parte, vendió un 4,6% más, colocándose en el cuarto puesto en este mercado, con ingresos de 180,1 millones. Otra farmacéutica internacional, la francesa Sanofi, ingresó 126 millones, un 1,8% más.

El líder de este sector de consumer health continúa siendo el coloso estadounidense Johnson & Johnson, con ventas por 249,9 millones y un crecimiento del 5,6%.

Otros gigantes del consumo también destacan en este mercado, como es el caso de Procter & Gamble (en tercera posición por ventas), Reckitt Benckisser (fabricante de los preservativos Durex, entre otros productos) y Nestlé.

La primera empresa española es el laboratorio navarro Cinfa, que ocupa el quinto puesto y que aumentó sus ingresos un 9,9% en el último año. Le sigue Isdin (10,7%).

Aunque en los últimos meses se ha relajado el férreo control sobre el gasto en productos con receta, aún ese mercado regulado no ha recuperado los volumen precrisis. Si en el pico de 2009 las comunidades autónomas gastaban 12.500 millones en la factura de medicamentos que se dispensan en farmacia, ocho años después la cifra se sitúa en los 10.037 millones, según los datos públicos del Ministerio de Sanidad hasta junio. Y es que ese segmento regulado nunca se ha llegado a recuperar desde que en 2010 el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero anunciara el primer hachazo a los precios de los fármacos financiados.

Mientras, el mercado de consumer health no ha dejado de crecer. En esta apartado se incluyen fármacos sin receta (conocidos como OTC en el sector), por ejemplo los antigripales, gotas oftálmicas, remedios para la tos, contra dolores musculares, laxantes, productos para la faringe, analgésicos, control de peso… Pero también productos sanitarios como los destinados a la incontinencia urinaria, test de glucosa, apósitos, preservativos, pruebas de embarazo, catéteres o calzado ortopédico. Son categorías que, aunque necesarias para muchos pacientes, no están financiadas por la sanidad pública.

Además, se recogen las ventas de dietas complementarias, leches, tarros y cereales infantiles y suplementos nutricionales. Por último, se incluye el autocuidado de la salud que engloba artículos típicamente vendidos en las farmacias como cremas solares, productos de cuidado facial, de pelo, dentífricos, dentaduras postizas, colutorios, higiene íntima o de belleza.

Los expertos indican que los cambios en los consumidores hacia hábitos de consumo saludable han beneficiado la venta de productos de autocuidado de la salud. Pero también, en parte, por la desfinanciación pública de algunas categorías (por ejemplo los más de 400 medicamentos que dejaron de están subvencionados a partir de 2012). Un camino que es bastante probable que se refuerce por el control de la sostenibilidad de la sanidad pública. Un estudio de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp) señala que si solo un 5% de los medicamentos que actualmente se venden con receta pasan a ser OTC, se ahorraría al sistema alrededor de 3.100 millones en cinco años.

Los detalles de este mercado

Dentro del mercado de consumer health, la venta de medicamentos sin receta (OTC, en la jerga farmacéutica) es el segmento de mayor tamaño, con 2.269 millones de ingresos. En este caso, son las farmacéuticas las que lideran la clasificación, por este orden: GSK, Johnson & Johnson, Bayer, Sanofi, Cinfa, Uriach, Zambon y Almirall.

En el caso de cuidado personal (cremas solares, belleza, dentífricos…) el líder es el laboratorio barcelonés Isdin, seguido de Avene, Lacer, Dentaid, Procter & Gamble, Vichy, La Roche Posay e IFC. En total, suman 1.679 millones.

En artículos sanitarios, por ejemplo pañales para la incontinencia, test de glucosa, preservativos o pruebas de embarazo, es Indas (filial de la cotizada estadounidense Domtar), la que encabeza el ranking. Destacan también Procter & Gamble (fabricante de Ausonia, Dodot y Evax), SCA (Tena), Coloplast, Hartman, la multinacional Roche, Reckitt Benckiser (Durex) y Hollister. Este segmento en conjunto llega a los 1.234 millones.

En el caso del área de nutrición, lo encabeza Nestlé, seguido de Nutricia, Abbott, el laboratorio catalán Ordesa (marcas de alimentación pediátrica como Blemil), Alter (Nutriben), Fresenius Kabi o Numil.

En consumer health, la gama de artículos más vendida son los productos para la incontinencia, seguido de dietas complementarias, antigripales, cremas solares y test de glucosa.

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El camino de destrucción de Amazon puede afectar también a las marcas | Compañías

El camino de destrucción de Amazon está listo para ensancharse. El gigante que diezmó a los libreros tiene a los supermercados y grandes almacenes temblando de miedo. Los fabricantes de productos de marca para minoristas deberían sentirse igual. La ambición de Amazon de vender sus propios productos plantea una amenaza creciente a Procter & Gamble o 3M.

Hace unos años, Apple era el hombre del saco del mercado. Con solo anunciar una nueva lente para smartphone o una app de tarjetas de felicitación producía grandes daños a la capitalización de mercado de las empresas establecidas.

Puede que el pánico fuera, de hecho, la respuesta adecuada. El mercado de cámaras de fotos y el de tarjetas de felicitación, por ejemplo, están en declive debido a la obsolescencia tecnológica y a las preferencias de los consumidores. Los inversores pensaron demasiado poco en ese riesgo hasta que Apple los puso cara a cara con el futuro.

La empresa de Jeff Bezos está haciendo un daño similar a las acciones del minorista de electrónica Best Buy o el mayorista Costco. Su creciente ambición está obligando a los inversores a enfrentarse a los enormes desafíos tecnológicos y logísticos a los que se enfrentan estas empresas. Los minoristas rivales son un objetivo obvio, pero es probable que sean más vulnerables las empresas que se alimentan y dependen de la bestia.

Desde 2009, Amazon vende versiones de artículos populares –como toallitas para bebés o cables de electrónica– con su propia marca, a precios más bajos. Amazon conoce las preferencias de los consumidores y cómo afectan los descuentos a la demanda. Además, puede favorecer a sus productos en las búsquedas de los usuarios. La página principal de resultados obtiene de media el 95% de los clics. La marca propia de Amazon tiene ya más del 30% de las ventas online de pilas en EE UU.

Esto plantea un dilema para las marcas de bienes de consumo. No pueden dejar de vender en Amazon debido a su alcance, pero eso los deja expuestos. Amazon podría empezar pronto a vender máquinas de afeitar, jabón lavaplatos o cinta adhesiva. Las marcas pueden ser un escudo, pero también una diana.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

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