El seguro critica los parches del Gobierno en materia de pensiones | Mi dinero

La presidenta de la patronal del sector asegurador español, Unespa, Pilar González de Frutos, ha pedido hoy que España diseñe un plan de previsión social integrado, y ha criticado los sucesivos parches que ha ido poniendo el Gobierno.

Tras su discurso en el XXIV Encuentro del Sector Asegurador, organizado por Deloitte y ABC, la presidenta respondía a una pregunta sobre la reciente reforma del Gobierno que permite a los partícipes de fondos de pensiones recuperar su dinero pasados diez años, sin necesidad de encontrarse en una situación excepcional, como desempleo o enfermedad.

Con esos “pequeños toques” no hacemos nada, sino que necesitamos un plan integrado, insistió González de Frutos, para quien sí sería positivo extender las ventanas de liquidez que ya existen al cónyuge o familiar si se dan esas circunstancias excepcionales.

Para González de Frutos, estos pequeños parches no valen, pues “así no hacemos nada más que distorsionar la atención”, al tiempo que insistía en que dar liquidez a los planes de pensiones después de diez años “puede ayudar a tomar decisiones de ahorro a algunas capas de jóvenes” pero va en contra del espíritu finalista de este tipo de ahorro y de su gestión, que también mira al largo plazo.

La presidenta del seguro español ha aprovechado su intervención para pedir que se reforme el sistema de pensiones y que se haga antes de cinco años para evitar que haya “perdedores”. También ha recordado que según los cálculos de la Comisión Europea, la reforma realizada en España en 2011 reducirá en torno a 32 puntos la tasa de sustitución, es decir, la parte del sueldo que cubre la prestación posterior por jubilación.

Cuanto más se retrase la reforma y la creación de ese sistema de capitalización privada, por mucho que luego se quiera correr, pronto comenzarán a aparecer grandes grupos de trabajadores que se verán atrapados en la “menor generosidad de la pensión sin disponer de recursos adicionales de equilibrio, o disponiendo de muy pocos”. 

De ahí la necesidad de construir lo que se llama un segundo pilar, es decir un esquema colectivo de ahorro destinado a la jubilación en el ámbito de la empresa, algo para lo que el seguro está sobradamente preparado, ha dicho.

El análisis de Pilar González de Frutos, criticando las reformas parciales y pidiendo que se acometa una reforma integral coincide con el de Pablo Antolín-Nicolás, economista jefe de la OCDE para planes de pensiones. En una entrevista con CincoDías pedía que España abordara a una revisión del modelo de ahorro para la jubilación desde un enfoque global. De Frutos también ha coincidido con este experto en denunciar que el modelo de planes de pensiones privados a penas se ha modificado desde su creación hace 30 años.
 

Un negocio de 20.000 millones

El sector asegurador quiere jugar un papel importante en el impulso del ahorro complementario para la jubilación, “pero no porque sea algo importante para nuestra cuenta de resultados, que está perfectamente saneada, sino porque es algo importante para la sociedad”, ha apuntado De Frutos. Los cálculos del sector es que si se impulsara, se podrían administrar “prestaciones anuales de entre 20.000 y 25.000 millones en unos años”, según la presidenta de Unespa.

Al desafío de las pensiones públicas se suma otro más, el previsible aumento del gasto sanitario y la mayor necesidad de cuidados para la dependencia, en un sociedad cada vez más envejecida.

González de Frutos puso el ejemplo de Singapur, donde tienen un sistema de adscripción por defecto o cuasi obligatorio, que es la misma estrategia adoptada para el segundo pilar de las pensiones en Reino Unido o Nueva Zelanda y que España “debería adoptar”.

Estos sistemas, tanto en el ámbito de las pensiones como en el de la dependencia, han demostrado que elevan las tasas de participación, es decir, los trabajadores inicialmente ajenos al ahorro, se ven inducidos a comenzar a ahorrar y a seguir haciéndolo en el tiempo. Esto ocurre en mayor medida si este ahorro se combina con subvenciones condicionadas, en las que un tercero (el Estado o una empresa) retribuye el gesto de ahorrar con otro simultáneo de aportar más ahorro, dijo.

En definitiva, explicó, “es necesario mejorar el sistema de dependencia, especialmente por temas demográficos, ya que en breve las sociedades del siglo XXI tendrán una gran necesidad de servicios de salud, por lo que debemos profundizar en los esquemas de colaboración público-privados en el campo sanitario.

Source link

La gestión pasiva entra en los fondos españoles por la puerta de atrás | Mercados

La inversión en fondos cotizados (ETF) es cosa de profesionales. Estos vehículos de inversión están abiertos a todos los públicos pero en España tan solo los utilizan inversores institucionales: fondos, planes de pensiones, sicavs y compañías de seguros.

Las gestoras internacionales han sido las encargadas de introducir los ETF en España. BlackRock, con su plataforma de ETF iShares, es el líder de este mercado, con 16.500 millones de fondos cotizados distribuidos aquí. La comercialización de este tipo de vehículos financieros se ha disparado en los últimos 10 años, lo que ha permitido a la firma estadounidense convertirse en la mayor gestora extranjera de las que operan en España.

“El auge de los fondos índice y fondos cotizados es la mayor revolución que va a encarar la industria española de gestión de activos en los próximos años”, explica el máximo responsable de una de las grandes gestoras españolas. “Permite acceder a miles de activos con una simplicidad máxima y a unos costes muy atractivos. Solo los gestores de fondos que demuestren que son capaces de batir a los índices, y por ende, a los ETF, podrán sobrevivir”, vaticina.

Además de BlackRock, otras firmas han intentado hacerse un hueco en este mercado en expansión. Deutsche Bank, con su plataforma de ETF X-trackers, se han convertido en el líder europeo. En España, han comercializado fondos cotizados por cerca de 2.800 millones de euros.

César Muro es el máximo responsable en España de esta plataforma. En los últimos cinco años ha observado cómo ha crecido con fuerza el interés por esta fórmula de inversión. “Los inversores institucionales valoran mucho los ETF por su fiabilidad y por las bajas comisiones. Cada vez hay más presión en los márgenes y estos vehículos permiten controlar mejor los gastos del fondo de inversión”, explica.

Fondos de inversión

La materia prima que han utilizado siempre los gestores son las acciones y los bonos. Las gestoras captan dinero de los particulares, lo llevan a un vehículo, y este compra renta fija o renta variable para lograr rendimientos. Los ETF se han convertido en una materia prima nueva que pueden utilizar los gestores de fondos para maximizar la rentabilidad de los vehículos que administran.

Los fondos de inversión de gestoras españolas suman un patrimonio de 256.000 millones de euros. De acuerdo con datos de la consultora VDOS, el 5% de este dinero está invertido en ETF, y la proporción va creciendo cada vez más. Por ejemplo, el mayor fondo de inversión que hay en España, el Quality Inversión Conservadora (de CaixaBank Asset Management), con un patrimonio de 7.800 millones de euros, destina un 3% de su cartera (256 millones de euros) a un ETFde Vanguard que replica la evolución del índice S&P 500 de Estados Unidos. Las gestoras españolas tienen invertido solamente en este vehículo 883 millones de euros, y otros 1.086 millones en el ETF de BlackRock que replica el S&P 500.
 

Cuestión de costes

Las comisiones que se pagan por invertir en ETF son muchísimo más baratas que las que se pagan en los fondos de inversión. En el mencionado ETF de Vanguard (el más popular del mundo), tan solo hay que pagar un 0,25% de comisión al año, lo que permite tener una posición en Bolsa estadounidense a unos precios de derribo.

“Los ETF han permitido democratizar la inversión, puesto que dan acceso a una variedad enorme de índices de Bolsa y bonos a unos precios bajísimos. Se obtiene una gran diversificación a bajos costes, y eso acaba interesando a todo el mundo”, apunta Muro.

Querencia por la Bolsa

¿Qué tipo de ETF suelen utilizar los gestores de fondo españoles? En general, se valen de estos vehículos para invertir una parte de su cartera en mercados bursátiles que no son la prioridad del fondo de inversión que administran.

Por ejemplo, hay gestores de Bolsa española que administran fondos en los que tienen permitido tomar una posición del 15% o el 20% en Bolsa europea. Si el inversor tiene claro que la renta variable española lo va a hacer peor que la europea, puede destinar ese 20% de su cartera a un ETF que replique la evolución del Eurostoxx 50. Compraría así la evolución de las grandes compañías europeas, sin tener que hacer una labor previa de selección.

Hay gestores que utilizan los ETF incluso como una forma de liquidez. Si un fondo tiene como referencia el Ibex 35 y acaba de deshacer varias posiciones, ese dinero en efectivo puede dejarlo en un depósito, o puede destinarlo a un ETF sobre el Ibex 35. Si así lo hace, lograría que la evolución del fondo se ajustara más al índice hasta que llegue el momento de elegir una nueva apuesta de inversión.

ETF españoles 

El negocio de los fondos cotizados está dominado por grandes gestoras norteamericanas, junto con alguna alemana y francesa. Pero también hay algún ETF español. El operador de la Bolsa de Madrid BME, tiene una plataforma en la que cotizan nueve vehículos. Dos de ellos son de BBVA, uno que replica la evolución del Ibex 35 y otro que replica la evolución del Eurostoxx 50. Además, hay otros dos ETFde Deutsche Bank y cinco de Lyxor, una plataforma propiedad del banco francés Société Générale.

Los ETF cotizados en España son una rareza y acumulan tan solo un patrimonio de 3.177 millones de euros. Con la normativa europea, los fondos de inversión pueden comprar ETF que cotizan en Irlanda o Luxemburgo y que, por cuestión de volumen, cotizan a precios mucho más bajos.

Además de BlackRock y Deutsche Bank, las otras firmas que más negocio han hecho en España con la venta de ETF son Amundi (con 2.866 millones de activos vendidos) junto con Vanguard y Lyxor, aunque estas dos gestoras no informan de las ventas en España. De acuerdo con los datos de VDOS, Vanguard vende a fondos españoles 2.100 millones de ETF y Lyxor 888 millones.

Los otros inversores

Los gestores de fondos no son los únicos que compran ETF. “Hay mucho interés por parte de planes de pensiones, así como por sicavs e incluso por aseguradoras, que empiezan a invertir directamente en este vehículo”, explica César Muro.

El tipo de inversor que está ausente en este tipo de vehículos es el minorista. A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, donde hay muchos particulares que ya compran directamente los ETF.

La clave de la fiscalidad 

Una de las explicaciones por las que los fondos cotizados no se han generalizado en España tanto como en otro países es por la fiscalidad. A pesar de ser un vehículo de inversión, eran consideradas a efectos fiscales como una acción, y cada vez que se vendían había que tributar por la plusvalía. Con los fondos, en cambio, no hay que pagar a Hacienda por los rendimientos mientras el dinero pase de un fondo a otro.

Esta situación podría cambiar en breve. Hacienda a emitido un informe en el que asegura que los ETF comunitarios deberían tener el mismo tipo de tributación que los fondos de inversión. Por lo tanto, su trasvase no debería tener un peaje fiscal. Esta medida podría ponerse en marcha en los próximos meses.

Los bancos

La última palabra para la popularización de los fondos cotizados la tienen los bancos. Las entidades financieras dominan la industria de gestión de activos. El 80% de las personas que contratan fondos de inversión lo hace a través de su banco de referencia. El negocio pasa por vender muchos fondos y que las sucursales cobren una buena parte de las comisiones del vehículo. Hasta ahora siempre se han resistido a la venta de ETF, pero con el cambio normativo las tornas podrían cambiar.

Source link

Altas, bajas y cambios de cuota en autónomos con la nueva Ley | Autónomos

El 1 de enero de 2018 entrará en vigor la nueva Ley de Autónomos que trae varias novedades que se deben conocer. Una de ellas es la posibilidad de darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) hasta un máximo de 3 veces por año. Esto permitirá a los trabajadores por cuenta propia una mayor flexibilidad. Sobre todo, teniendo en cuenta el mercado laboral español que se caracteriza por la estacionalidad.

Además, hay una novedad que supondrá un ahorro para los autónomos. Hasta ahora, cuando un trabajador se daba de alta en el RETA, independientemente de que lo hiciese el día 1 del mes o el día 17, el trabajador pagaba la cuota entera correspondiente a ese mes. Con la nueva normativa, solo se pagarán los días que se ha estado dado de alta ese mes. De esta forma, un autónomo que se registrase en el RETA el 20 de marzo, solo pagaría la cuota correspondiente a los días comprendidos entre el 20 y el 31 de marzo.

Por otro lado, se ampliará la flexibilidad en las bases de cotización. A partir del nuevo año, un autónomo podrá cambiar la base de cotización hasta 4 veces en el mismo año, según informa Andersen Tax & Legal. Los días 1 de abril, 1 de julio, 1 de octubre y 1 de enero se podrá proceder a cambiar la base de cotización. Actualmente, la base mínima está entre los 1.152€ y los 825€. Mientras que las máximas se sitúan en 3.751€.

Con la nueva ley también se incluye la posibilidad de compatibilizar la actividad con el 100% de la pensión de jubilación. Es decir, los trabajadores autónomos podrán comprar el 100% de su pensión que le corresponda manteniendo su actividad como trabajador por cuenta propia, siempre y cuando se acredite que se tenga a al menos un trabajador contratado. Una novedad destacada, ya que, hasta la nueva normativa, el autónomo que cobrase pensión, solo podría recibir el 50% de esta.

Source link

La OCDE critica la reforma de Guindos para las pensiones privadas | Mi dinero

El economista jefe de la Unidad de pensiones privadas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Pablo Antolín-Nicolás, ha criticado hoy la última reforma legal que prepara el Ministerio de Economía, que dirige Luis de Guindos, al considerar que la recuperación del dinero acumulado en los planes de pensiones al cabo de 10 años, “los convierte en planes de ahorro pero no para la jubilación”.

Antolín-Nicolás ha participado hoy en las jornadas Las pensiones de hoy, las pensiones del futuro organizadas por Funcas e Ibercaja en el Congreso de los Diputados, donde ha reprochado también que la rebaja de las comisiones de gestión de los planes de pensiones al 1,25% que planea Economía con su reforma es insuficiente. “Aún con la rebaja, las comisiones en España sigue teniendo unos costes (de gestión) enormes, mucho mayores que las de los países de si se comparan”, ha dicho.

Otra de las críticas de este responsable de pensiones de la OCDE es la falta de información sobre su pensión futura de los ciudadanos españoles. “Claramente hay que mejorar la información; no solo debe existir sino que debe ser de fácil acceso para los trabajadores”. El Gobierno aprobó en 2011 que enviaría de forma progresiva una carta con la información sobre sus expectativas de pensión a todos los trabajadores, pero finalmente decidió colocar esta información en su web Tu Seguridad Social. El acceso al simulador de esta web exige una clave y, de momento, no limita la pensión máxima.

Finalmente, ha abogado porque la reforma española del sistema privado de pensiones debería facilitar más que los participantes de estos planes puedan diseñar más libremente su cartera de inversiones.

Todo esto le ha llevado a aplicar a España una de las sugerencias básicas de la OCDE a todos los países respecto a las reformas de pensiones: que sean integrales, que no se parcheen los sistemas. “O la reforma es global, o no la hagas”, ha aconsejado.

En este sentido, ha hecho también una clara recomendación a los legisladores españoles, aconsejándoles que la próxima reforma de pensiones emule al sistema sueco.

El modelo implantado en Suecia de forma progresiva en los últimos 20 años incluye una parte de pensiones mínimas garantizadas financiadas por impuestos y una segunda parte de la pensión de carácter contributivo, que se conforma a través de cuentas nocionales (individuales para cada trabajado), donde se acumula lo aportado por cada empleado durante toda su vida laboral y es lo que se lleva cuándo se jubila.

Es más, ha asegurado que la implantación de este modelo podría implantarse en España con más rapidez que en Suecia: “todo depende de la voluntad política y del dinero que se tenga para financiarlo”, ha concluido.

El director de Ordenación de la Seguridad Social, Miguel Ángel García, que también ha participado en estas jornadas, ha admitido que la próxima reforma de pensiones “parte de un punto complicado”, tras la destrucción de 3,5 millones de empleos en la crisis, de los que se han recuperado aproximadamente la mitad.

Para García, el principal reto está marcado por el envejecimiento de la población. Si bien ha advertido que el “el relato que se está trasladando a la opinión pública tiene unos elementos que son más ciertos que otros”. Según ha explicado, es cierto que los españoles vivimos más y la próxima llegada a la jubilación de los nacidos en el baby boom hará que en 2050 se tengan que pagar 4,9 millones de pensiones más que ahora, lo que supondrá un incremento del 40%, respecto a la actualidad. Dicho esto, precisó que este fenómeno será coyuntural, por lo que los legisladores deberán tenerlo en cuenta a la hora de adoptar medidas estructurales del sistema.

Sin embargo, las cuestiones del reto demográfico que no se están contando con claridad son las que “están muy afectadas por la incertidumbre” ha dicho en referencia a las proyecciones demográficas. “No es obligado perder población, tal y como indican algunas proyecciones simplistas que aparecen en los medios de comunicación”. Según ha dicho, las proyecciones demográficas que está elaborando la Comisión Europea para el próximo documento del Aging Worging Group son más favorables .

En cualquier caso, García abogó por mejorar la tasa de crecimiento potencial de la economía; por apoyar políticas de natalidad; y políticas de inmigración adecuadas a las necesidades de la sociedad. Asimismo, ha considerado que en orden a mantener la suficiencia de las prestaciones sería conveniente delimitar el esfuerzo que se exige a la sociedad para el pago de las pensiones.

Source link

El dinero en planes de pensiones se podrá retirar a los 10 años sin límites | Mi dinero

El Ministerio de Economía, Industria y Competitividad ha puesto en audiencia pública un proyecto de real decreto por el que se modifica el Reglamento de Planes y Fondos de Pensiones, que recoge una reducción de las comisiones desde el 1,75% actual a una escala de tres tramos en función de la política de inversión del fondo y la posibilidad de rescatar el plan a los 10 años de su contratación.

Además, esta propuesta normativa desarrolla la previsión legal que los planes de pensiones se puedan retirar a los 10 años. A pesar de que el sector había pedido que se limitara este supuesto (imponiendo un tope máximo a retirar), Economía ha preferido dejar plena libertad..

Para el departamento de Luis de Guindos, poder retirar el ahorro acumulado a los 10 años “sin imitación alguna” puede hacer “más atractivo este producto” y atraer a gente más joven a la contratación de los mismos.

Este real decreto, tras el periodo de consulta pública, requiere el informe del Consejo de Estado, y con posterioridad irá al Consejo de Ministro, un proceso que puede suponer un periodo de seis meses a contar desde ahora.

En el caso de las comisiones, señaló que la rebaja hay que entenderla en el proceso de reducción de comisiones iniciado en 2014, que fue del 25%, al pasar la máxima del 2% al 1,5%.

Ahora se avanza en esa rebaja y se pasa del 1,5% de comisión de gestión a una comisión que de media quedará en el 1,25%. A esto se suma la comisión de depositaría, que baja del 0,25% al 02,%. En total, la comisión total media quedará en el 1,45%.

En la comisión de gestión se aplicará una escala en tres tramos en función de la política de inversión del fondo de pensiones. La comisión máxima del fondo que invierta sólo en renta fija bajará del 1,5% al 0,85%. En el caso de aquel que invierta en renta fija mixta, que es el sector más importante, se rebaja al 1,3%, y en el resto, que incluye renta variable mixta y pura y fondos garantizados, se mantiene en el 1,5%. 

  • Planes de pensiones de renta fija: comisión de gestión máxima del 0,85%.
  • Planes de pensiones de renta fija mixta: comisión de gestión máxima del 1,3%.
  • Planes de pensiones de renta variable y garantizados: comisión de gestión máxima del 153%.

Fuentes de Economía recuerdan que en los planes de renta fija, la reducción total de las comisiones ha sido del 60%, si se tienen en cuenta los niveles que había en 2014. Con el último recorte, los partícipes de planes se ahorrarán 68 millones de euros al año.

En cuanto a la posibilidad de rescatar el plan de pensiones a los 10 años, Economía indicó que será posible hacerlo para las nuevas aportaciones y para el stock de ahorro a partir del 31 de diciembre de 2015. Así, se podrá disponer del plan de pensiones a partir de 2025. 

En la actualidad hay varios supuestos excepcionales que permiten rescatar un plan de pensiones antes de la jubilación. Se trata de una enfermedad grave, el desempleo de larga duración y, durante la crisis, se abrió la puerta a hacerlo también si el titular estaba inmerso en un proceso de ejecución hipotecaria. A esos supuestos se les une ahora, con carácter de “normalidad”, recuperarlo a los 10 años.

Respecto al tratamiento fiscal en el rescate a los 10 años del plan, fuentes ministeriales indicaron que “la posibilidad de disponer del capital no modifica” el tratamiento fiscal, que se entiende como un rendimiento del trabajo que tributa al tipo marginal.

Sobre la posibilidad de que haya una retirada masiva de fondos en 2025, el Ministerio expuso que a 31 de diciembre de 2015 había un stock  acumulado de 68.000 millones de euros en fondos de pensiones individuales,  para agregar que las “propia dinámica” de jubilaciones hará que ese stock vaya disminuyendo en el entorno de 4.000 o 5.000 anuales, que saldrían de manera “natural”.

Por ello, la cifra que podría salir de golpe en 2015 será “mucho menos dinero” de esos 68.000 millones. Además, Economía subrayó que la  liquidez a los 10 años introduce un elemento de “competencia” en los productos de ahorro.

Source link

Claves para asegurarse una buena jubilación | Mercados

La recta final del año suele ser el momento más frecuente de pararse a pensar en la pensión que quedará tras la jubilación. Las entidades financieras activan su maquinaria comercial para la captación de planes de pensiones, ya que es en ese periodo cuando este producto despliega todo su atractivo fiscal, al permitir la rebaja en la base imponible por lo aportado, con un máximo de 8.000 euros al año. Sin embargo, la creciente necesidad de ahorrar de cara a la jubilación no entiende de fechas en el calendario y, si bien el otoño es la época más frecuente para hacerlo, la realidad demográfica y económica hacia la que se dirige el país es por sí sola argumento de peso para adelantarse al frío invierno que le espera a las pensiones públicas.

El envejecimiento de la población es una evidencia. La prolongación de la esperanza de vida hace que los jubilados lo sean durante más tiempo, un desafío tremendo para la Seguridad Social y que augura pensiones más bajas para quienes se jubilen en el futuro. La reforma en profundidad del sistema es tarea pendiente para la que no existe aún el consenso político necesario, pero los cambios aplicados en 2013 ya supondrán novedades y rebajas sustanciales. Para empezar, la edad de jubilación se va retrasando de forma progresiva, de modo que los 67 años sean la edad efectiva del retiro a partir de 2027.

Pero la gran novedad llegará mucho antes, en 2019, cuando se introducirá el denominado factor de sostenibilidad en el cálculo de las pensiones, que tendrá en cuenta para su cálculo el crecimiento de la economía, los precios, la estimación de ingresos y gastos de la Seguridad Social y la esperanza de vida de quienes se jubilan cada año. Nada que ver con una simple actualización según la tasa de inflación, que ya quedó enterrada en 2013 de modo que la revisión anual de la pensión según el IPC no puede ser inferior al 0,25% pero tampoco superior al IPC más 0,5%. En 2022 se hará completamente efectivo otro cambio iniciado en 2013, que amplia anualmente los años cotizados que se tienen en cuenta para calcular la pensión. Así dentro de cinco años se tomarán los últimos 25 años. Esto también contribuirá a una pensión más baja, ya que el sueldo más alto suele concentrarse al final de la vida laboral.

En definitiva, todo un abanico de medidas que apuntan a una fuerte rebaja en la tasa de sustitución, por la que ahora un jubilado pasa a cobrar de pensión el equivalente al 80% de su sueldo. La OCDE establece que el nivel de protección de los jubilados debe rondar el 60%, un porcentaje que se alcanzará fácilmente en los próximos años y que será muy inferior para las rentas altas, aquellas que más pueden permitirse el ahorro para la jubilación tras años de crisis que han acentuado la desigualdad y rebajado los salarios.

La pensión máxima en la actualidad está en los 2.573,7 euros al mes, en 14 pagas. Según cálculos de Atl Capital, quien ahora cobre poco más de 45.000 euros brutos anuales puede optar a esa pensión máxima y que su pensión se ajuste al 80% de sus ingresos en activo. Pero para quien tiene ahora 35 años y disfruta del mencionado salario, al jubilarse a los 67 años cobrará una pensión por el 46% de esos ingresos actuales, partiendo de una inflación media del 2% y una revalorización del 0,25% y sin contar ni siquiera con el factor de sostenibilidad.

El mensaje insistente de la necesidad de complementar la pensión pública con ahorro privado de cara al futuro se vuelve una clara advertencia a la vista de estos cálculos. Los ciudadanos podrán empezar a tener una primera estimación de la pensión futura por parte de la Seguridad Social antes de fin de año, cuando el Ministerio de Empleo incluya en su web el factor de sostenibilidad, según avanzó esta semana el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos. Y una vez asumido que la pensión futura será más baja, llega el momento de la planificación financiera del ahorro privado para la jubilación.

Cómo planificar el ahorro privado

“El primer paso es hacer un ejercicio sencillo. Ver de cuánto dinero quieres disponer cada mes y cuánta pensión pública tendrás. La diferencia es lo que hay que ahorrar y, a partir de ahí, establecer un objetivo de rentabilidad”, explica Belén Alarcón, directora de asesoramiento patrimonial de Abante. Y si el cálculo resulta en una pensión pública que ronde los 1.000 euros y se quiere disponer de otros 1.000 euros al mes, no bastará con una inversión conservadora que apenas bata la inflación. Menos aún cuando es posible vivir dos décadas o incluso más una vez llegada la jubilación. “Con la actual esperanza de vida y una baja rentabilidad anual, los números no salen. Si es necesario obtener un 5% de rentabilidad anual para lograr los objetivos para la jubilación, es necesario invertir en Bolsa”, advierte Alarcón.

Ser conservador en la planificación del ahorro para la jubilación no es buena estrategia, los números no salen de cara al futuro

Muestra del desafío financiero que puede suponer mantener el nivel de vida llegada la jubilación es el cálculo de cuánto hay que destinar al ahorro cada año. Un trabajador de 35 años que se jubile a los 67, que aspire a tener entonces ingresos equivalentes al 80% de los actuales y que estime que su pensión pública de jubilación sea el 60% de su salario, deberá destinar al ahorro el 7,5% de sus ingresos cada año para lograr ese objetivo, partiendo de que lo ahorrado le renta anualmente un 2%, descontada la inflación. Si su inversión logra una rentabilidad anual neta del 4%, el esfuerzo se reduce al 5,2% (ver gráfico).

El porcentaje de ingresos que hay que destinar al ahorro para cumplir los objetivos previstos de cara a la jubilación es mayor cuanto más edad tenga el trabajador y cuanto más baja sea la rentabilidad lograda en su inversión, con independencia de su salario, según cálculos facilitados por Atl Capital. Así, alguien de 45 años que invierta en productos que dan una rentabilidad neta del 2%, deberá destinar el 12,2% de sus ingresos al ahorro para la jubilación, si pretende alcanzar la meta de mantener un nivel de ingresos en el retiro equivalentes al 80% de los actuales. Por el contrario, quien ahora tiene 25 años y cosecha una rentabilidad neta cada año del 6%, solo debe destinar al ahorro para la jubilación el 1,8% de sus ingresos. El ejemplo contempla, además, el hecho de que lo ahorrado sigue rentando –el 3% anual descontada la inflación– llegada la jubilación. No hay que perder de vista que el capital acumulado no se congela en el momento del retiro sino que debe seguir ofreciendo rentabilidad hasta el fallecimiento del inversor.

“Cuanto antes empecemos a ahorrar y si buscamos optimizar la gestión de ese ahorro, lograremos conseguir nuestras metas financieras con un menor esfuerzo”, resume Beatriz Martínez-Avial, responsable de planificación financiera de Atl Capital. Los expertos coinciden, por tanto, en la importancia de empezar a ahorrar pronto y de invertir en productos rentables, que permitan el logro de las metas financieras marcadas, lo que pasa, inevitablemente, por la Bolsa.

¿Qué producto de ahorro elegir entonces?

Los planes de pensiones son el producto estrella por su innegable atractivo fiscal. Las aportaciones permiten rebajar la base imponible de la declaración de la renta, aunque con un máximo anual de 8.000 euros. La fiscalidad se endurece en cambio en el momento del reembolso, ya que la prestación tributa al tipo marginal del contribuyente, que puede llegar a un máximo del 45%, lejos de la banda entre el 19% y el 23% de los rendimientos del ahorro. Así, lo aconsejable es empezar a cobrar la prestación cuando ya se cobra la pensión pública y ha descendido por tanto el nivel de ingresos. “Aun así, el pago de impuestos es significativo, aunque baje el tipo marginal del pensionista”, advierte Martínez-Avial. En su opinión, el plan de pensiones, con la limitación de los 8.000 euros al año con beneficio fiscal, no basta para una planificación financiera a largo plazo, y aconseja complementar el ahorro con la inversión en fondos.

“Más allá del criterio fiscal, es necesaria la eficacia en la gestión. Hay que sacar un buen rendimiento al dinero que no le das a Hacienda hoy”, añade Belén Alarcón, de Abante. La asesora recuerda que la elección de un plan de pensiones por la bonificación en el traspaso suele ser un mal criterio, con el riesgo de pasar por alto la comisión de gestión del producto, clave en una inversión tan a largo plazo. “Esos planes no están entre los mejores”. De hecho, el 10% de los planes de pensiones más rentables apenas concentran el 4% del patrimonio, apunta Alarcón, lo que da una idea del bajo nivel de exigencia de los partícipes.

La experta también defiende que, una vez exprimida la ventaja fiscal del plan de pensiones, la siguiente mejor opción está en los fondos, que permiten traspasos sin tributar por la plusvalía. Hay, además, un grupo de productos conservadores, como los planes ahorro 5, los PIAS y los planes de previsión asegurados (PPA), también dirigidos al ahorro para la previsión y con incentivos fiscales, pero cuya rentabilidad apenas supera la inflación en el mejor de los casos. “El ahorrador debe ser consciente de en qué invierte y para qué. El regalo de la bonificación lo acabas pagando en la comisión. Las entidades deben poner el foco en un buen asesoramiento”, avisa Xavier Bellavista, director del área de inversiones de Mercer.

Source link

“En Reino Unido no se permitiría regalar sartenes para promocionar planes de pensiones” | Mi dinero

La consultora Willis Tower Watson –con 190 años de historia, presencia en 140 países y 40.000 empleados– se dedica a la gestión integral de riesgos. Su máximo responsable en España en materia de pensiones, Gregorio Gil de Rozas (Madrid, 1973), es uno de los mayores expertos en esta materia. Desde 2016 es también presidente del Instituto de Actuarios. Su diagnóstico sobre la situación de la previsión social complementaria es muy crítico.

¿Por qué los planes de pensiones están en declive?

Tienen mala prensa por su insuficiente rentabilidad pero la clave es que las pensiones públicas son muy generosas. Esto está muy bien, pero asumimos importantes riesgos por el aumento de la esperanza de vida, la caída de la natalidad… Cada vez hay menos gente joven, que tienen que hacerse cargo de pensiones que cada vez son más altas. Cuando entren en vigor plenamente todas las medidas aprobadas en 2011 y 2013, las pensiones van a bajar. O nos acostumbramos a vivir peor o tendremos que ahorrar.

¿Están perdiendo poder adquisitivo los pensionistas?

Desde que se puso en marcha el índice de revalorización de las pensiones, hace tres años, los pensionistas han ganado poder adquisitivo. Las pensiones se han revalorizado un 0,25%, mientras que los precios han bajado. Este año será el primero en que pierdan algo. A partir de ahora, irán perdiendo poder adquisitivo poco a poco.

La mayoría de los partidos políticos pide que se garantice que las pensiones se revaloricen igual que el IPC ¿Qué le parece?

Son 9,5 millones de pensionistas y de votos, no lo olvidemos, que estarían inmunizados respecto a cualquier problema económico que sufriera España. Creo que no sería justo. El Fondo Monetario Internacional considera clave mantener el actual modelo paramétrico de revisión de las pensiones. No se puede cambiar el criterio por cuestiones políticas. Se pierde la credibilidad, algo clave para el sistema de pensiones. Si se ajustan al IPC habría un colectivo inmunizado a costa de trabajadores con un sueldo precario y que nunca va a llegar a ese nivel.

¿La pobre rentabilidad de los planes de pensiones está vinculada a un modelo en el que los bancos controlanel mercado?

En buena medida sí. El consumidor, cuando ve que la rentabilidad de los planes no ha sido buena, no mete el dinero en ese producto, por mucho que haya incentivos. Los planes de pensiones individuales han funcionado mal. Las gestoras lo reconocen y están cambiando su modelo. Además, las comisiones han sido muy altas. La venta a través de oficinas hace que se venda siempre lo que quieren los bancos. Si fuésemos Reino Unido no se permitiría incentivar la venta de planes de pensiones con sartenes. Allí te obligan a que los asesores independientes sean quienes te ayudan a tomar este tipo de decisiones de inversión.

¿Qué le parecen las bonificaciones?

Las bonificaciones que exigen largos periodos de permanencia son un poco contranatura. Debería elegirse el plan porque es un buen producto, y no por un regalo.

¿Qué propone para promover el ahorro para la jubilación?

En primer lugar, informar adecuadamente a los ciudadanos. El Gobierno debería retomar el proyecto del envío de una carta a los mayores de 50 años, en la que se les explique qué pensión van a cobrar. Esa carta debe incluir la devaluación que provoca el aumento de los precios, y la revisión a la baja de las pensiones motivada por las reformas de 2011 y 2013. Es fundamental que se haga. Sería la piedra angular para promover el ahorro para la jubilación.

¿Con esto bastaría?

No. Lo conveniente sería combinar el envío de esta información, a la que tienen derecho los ciudadanos, con la introducción de un sistema semiobligatorio de ahorro para la jubilación en el ámbito empresarial. Lo ideal es el modelo que ha aplicado Reino Unido. Primero las grandes empresas, luego las medianas, y por último las pequeñas. A todos los trabajadores se les ingresa una parte de su sueldo en un plan de empleo, salvo que expresamente pidan salirse. La empresa aporta una parte, y el trabajador otra. Solo así, con una medida casi obligatoria, se lograría afrontar de verdad el problema.

¿Se ahorra poco para la jubilación?

Se destina mucho dinero al ladrillo, pero hacer líquida una propiedad inmobiliaria no es fácil. También hay unos 800.000 millones de euros en depósitos y cuentas bancarias, para imprevistos. Pero lo que se echa en falta es una planificación del ahorro para la jubilación. Si al tema de las pensiones le sumas el aumento del gasto sanitario y en ayudas a la dependencia nos encontramos con una auténtica bomba de relojería.

Source link

Planes de pensiones cinco estrellas para ahorrar sin sustos | Mi dinero

En los dos últimos años han surgido varias propuestas comerciales de planes de pensiones que se basan en la gestión pasiva o automatizada. Consiste en que el fondo de pensiones invierte en activos que replican la evolución de índices bursátiles o índices de bonos. Estos activos (sean fondos cotizados o ETF) permiten invertir a muy bajo coste. Así, Indexa Capital, Finizens o CNP están consiguiendo ofrecer planes de pensiones de Bolsa que cobran una comisión de gestión que es la mitad de la que se cobra por término medio en otras entidades.

Source link

Regalos por traspasar el plan de pensiones: ojo con la letra pequeña | Mi dinero

El regalo por traspasar el plan de pensiones a otro banco es un clásico de las Navidades. Antes se ofrecían baterías de cocina y jamones. Ahora predominan los iPad y el dinero en metálico, que puede llegar a 7.000 euros. Pero estos obsequios tienen una cara oculta: los compromisos de permanencia y las comisiones excesivas.

En un entorno de tipos bajos, donde los planes de pensiones más seguros son incapaces de ofrecer retornos superiores al 0,5%, las promesas de recibir un 3% o un 4% en efectivo por transferir el plan a otra entidad deberían hacer saltar las alarmas del cliente.

Los bancos saben que los planes de pensiones tienen poco tirón entre el público. El año pasado las suscripciones netas (que descuentan el dinero que los jubilados van retirando de su plan) fueron de tan solo 244 millones de euros, mientras que los traspasos entre entidades sumaron 12.000 millones de euros. La batalla está en robar clientes a la competencia, no en captar nuevos clientes.

 

El truco

Con los tipos tan bajos y una importante presión sobre los márgenes, ¿cómo pueden las gestoras pagar en metálico hasta 7.000 euros por traspasar el plan? La única explicación son las comisiones.

“Los planes de pensiones cobran a menudo las comisiones máximas, que pueden llegar al 1,75%. Ahora el Gobierno les va a obligar a bajarla levemente, pero aún así son comisiones muy altas”, explica Unai Ansejo, profesor de finanzas en la Universidad del País Vasco y fundador de Indexa Capital, una firma de asesoramiento automatizado que ofrece planes de pensiones de bajo coste.

De acuerdo con el último informe de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), en los planes de pensiones individuales la comisión media en 2016 fue del 1,28%. Hay que tener en cuenta que el rendimiento anual medio de estos productos en los últimos 15 años ha sido de tan solo un 1,71%.

Para que el cliente pueda recibir el iPad o cobrar el 3% de lo traspasado debe firmar con el banco un compromiso de permanencia que va de los tres a los siete años. Teniendo en cuenta el excesivo nivel de comisiones de las gestoras, la entidad va recuperando el dinero entregado al cliente a lo largo del tiempo.

Con la nueva propuesta de comisión máxima –que previsiblemente variará levemente entre planes de bonos y planes de Bolsa–, el tope que puede cobrar la gestora será de un 1,45%. Si en el plan hay ahorrados 40.000 euros, la firma cobrará 580 euros al año por administrar nuestro plan. Si el compromiso de permanencia es de siete años, al final del periodo habrá recibido 4.060 euros. Salvo que la gestión del patrimonio haya sido brillante, es muy probable que el regalo recibido por traspasar el plan haya salido más caro de la cuenta.

“La guerra de las bonificaciones no tiene mucho sentido. La gente debería elegir quién le va a administrar el dinero para su jubilación valorando las capacidades de la gestora o la tipología del producto en el que va a invertir y no en una subasta a ver quién le ofrece el mejor regalo”, explica un veterano gestor de una aseguradora.

Uno de los datos que pone en evidencia el excesivo nivel de comisiones de los planes individuales es la comparación con los planes de empresa. Para una misma categoría, las diferencias de rendimiento anual son de un punto porcentual (rendimiento medio anual del 3,92%, frente al 2,92% en planes individuales). ¿Por qué? Los expertos coinciden: porque tienen un nivel de gastos significativamente inferior.

Además, las comisiones altas afectan no solo a planes de pensiones pequeños, sino también a los superventas gestionados por los gigantes bancarios. PlanCaixa Equilibrio, que administra activos por más de 3.400 millones de euros, tuvo el año pasado una comisión del 1,6%. Su rentabilidad anual media en los últimos 15 años ha sido del -1%. De hecho, los 20 mayores planes de pensiones del mercado han logrado en este periodo un rendimiento medio del 1,8%, inferior a la inflación.

Source link

Invertir para la jubilación con estrategia y sin perder de vista la rentabilidad | Mercados

La bomba demográfica negativa que amenaza España tiene consecuencias claras en muchos ámbitos, pero uno de los más evidentes es el de las pensiones de jubilación. Tras dos décadas de debate incansable, España no ha conseguido todavía avanzar hacia un sistema mixto de prestaciones, en el que las pensiones públicas y las privadas se complementen y aseguren un retiro seguro a los ciudadanos al final de su vida laboral. Es cierto que en los últimos años se han introducido cambios en el sistema público, como los destinados a incluir en el cómputo de la prestación los denominados factores de sostenibilidad: desde el crecimiento de la economía, hasta la esperanza de vida, pasando por la evolución de los precios y la estimación de gastos e ingresos de la Seguridad Social. Una corrección que comenzará aplicarse en 2019 y que se sumará a otras reformas, como el retraso hasta los 67 años de la edad de jubilación, que entrará en vigor en 2027.

Todas estas mejoras no cambian el hecho de que las prestaciones futuras serán más bajas que las actuales, lo que hace aconsejable –si no obligado– planificar el ahorro privado para la jubilación. Entre las cuestiones a tener muy en cuenta a la hora de abordar ese objetivo figura, en primer lugar, la edad: tal como se presenta el horizonte demográfico, cuanto antes se empiece a ahorrar, mejor. También el afrontar esa planificación con una vocación de riesgo razonable, es decir, asumir que si se opta por un perfil demasiado cauto los números de la pensión deseable no saldrán. En ese mismo sentido, hay que concentrarse en la búsqueda de la rentabilidad y no solo en ventajas como las fiscales, que en los planes de pensiones a veces son neutralizadas por las comisiones de gestión. Fondos de inversión, planes de ahorro 5, planes individuales de ahorro sistemático (PIAS) o planes asegurados son opciones a valorar.

El ahorro privado para la jubilación en España es, en cualquier caso, no solo es una necesidad, sino también un mercado de inversión con un potencial todavía sin explotar. Fomentar esa inversión con nuevos incentivos no es una medida de política fiscal, sino una apuesta de sostenibilidad para el futuro.

Source link