Mapfre ofrece rebajas de hasta el 3% al contratar fondos de pensiones | Mi dinero

La aseguradora Mapfre quiere potenciar la venta de planes de pensiones en su campaña de fin de año. Para ello, la firma ha diseñado un programa de descuentos en la prima del seguro, que puede llegar hasta el 3%, en función del importe traspasado. Es la primera vez que la compañía pone en marcha este tipo de promoción.

Mapfre bonificará el traspaso de fondos de pensiones, o planes de pensiones asegurados (PPA) provenientes de otras compañías, independientemente de que se trate de un cliente nuevo o ya sea cliente de Mapfre. El descuento se aplicará en la póliza que el cliente elija: autos, hogar, accidentes, salud.

Para lograr el máximo descuento, del 3%, el cliente deberá traspasar al menos 125.000 euros. Para importes entre 25.000 y 40.000 euros el descuento será del 1,5%. Para traspasos entre 6.000 y 10.000 euros el cliente logrará un descuento del 1%.

El cliente que quiera beneficiarse del descuento deberá comprometerse a mantener el plan de pensiones con Mapfre durante un periodo de 5 años. A lo largo de este plazo, el ahorrador podrá transferir el dinero entre los diferentes planes de pensiones del grupo asegurador.

Hasta el 29 de diciembre

  • Campaña de Navidad. Al igual que hacen las entidades financieras, Mapfre quiere potenciar la venta de planes de pensiones en los últimos meses del año. Durante este periodo es cuando más se contrata este tipo de productos debido a las ventajas fiscales que ofrecen. El plazo máximo para disfrutar de la promoción es el 29 de diciembre.
  • Permanencia. Para poder beneficiarse de este descuento, los clientes que traspasen el plan de pensiones deberán comprometerse a mantenerlo con Mapfre durante un periodo de cinco años.

Ahorro para la jubilación

“Ahorrar para la jubilación debe ser una prioridad para los ciudadanos si queremos mantener nuestro nivel de vida cuando dejemos de trabajar. Por eso, creemos que incentivar el ahorro para la jubilación es una forma de ayudar a las familias a tomar conciencia sobre esta necesidad y a fomentar el ahorro”, explica Juan Fernández Palacios, consejero delegado de Mapfre Vida.

Mapfre administra planes de pensiones que acumulan un patrimonio de 5.161 millones de euros, de acuerdo con los últimos datos disponibles, correspondientes al mes de junio.

Además de vender productos de previsión a través de su red, también cuenta con un acuerdo para distribuir planes de pensiones con Bankinter.

Otra de las iniciativas que ha lanzado Mapfre para promover la contratación de planes de pensiones es una alianza con Carmignac, una de las gestoras más prestigiosas de Francia, especialmente en relación al ahorro más conservador.

La prestigiosa gestora francesa tiene el mandato para administrar el plan Mapfre Jubilación Activa, un producto con un perfil de riesgo moderado, que puede invertir hasta un 50% en Bolsa.

Además de planes de pensiones, Mapfre comercializa otros productos de ahorro, como planes individuales de ahorro sistemático (PIAS) o seguros de rentas vitalicias. En conjunto el grupo presidido por Antonio Huertas administra cerca de 60.000 millones de euros bajo gestión en productos de ahorro a largo plazo.

En el caso de los planes de pensiones, Mapfre va a aprovechar la campaña de Navidad porque es cuando se produce la inmensa mayoría de los traspasos. Al tratase de un producto cuyas aportaciones anuales son deducibles de la base imponible de Impuesto sobre la Renta, muchos ahorradores lo relacionan con una aportación al final del año fiscal.

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Los fondos soberanos redoblan su apuesta por España con más de 13.000 millones en Bolsa | Compañías

Los fondos soberanos dan todavía los primeros pasos por el camino de la Bolsa española, donde aún les queda un largo trecho por recorrer. En los últimos tiempos han ido tomando posiciones en las cotizadas y acumulan un patrimonio que supera los 13.000 millones de euros, según los datos de Thomson Reuters. Los estados, entre los que destacan Noruega y Asia, invierten en la Bolsa española (así como en otras europeas, divisas o renta fija) los petrodólares que obtienen gracias a las exportaciones que perciben por las prospecciones de oro negro en sus territorios. Preparan ahora dar el gran salto en España.

El ejemplo donde mirarse ya está establecido más allá de las fronteras españolas. En comparación con el resto de grandes mercados europeos, los de Reino Unido, Alemania y Francia sacan ventaja a España en atraer a este tipo de inversores. Sin embargo, la apuesta por España supera a la italiana, que atrae poco más de 11.000 millones de estos vehículos de propiedad estatal.

El dato en el mercado británico se dispara hasta rozar los 100.000 millones, en Alemania supera los 40.000 y en Francia, los 30.000. La superior capitalización de la renta variable de estos países y el mayor peso de su economía en la UE impulsan el interés de los fondos soberanos por estos mercados frente al español y al italiano.

El peso de los fondos soberanos en la Bolsa española es aún reducido. Suponen un 1,6% del valor total de las empresas cotizadas. Algo que contrasta con el elevado interés del dinero extranjero a través de otro tipo de vehículos de inversión, como fondos de pensiones o hedge funds. El último informe de BME explicaba que la inversión extranjera marcó máximos en 2016 desde 1992. El 43% del dinero invertido en renta variable española procedió de fuera del país.

Esta reducida participación de los fondos soberanos en la Bolsa española está soportada en gran medida por un solo fondo: Norges Bank. Más de la mitad de los 13.000 millones apostados por los fondos de inversión en la Bolsa española proceden del país del salmón y los fiordos. El mayor fondo soberano del mundo apuesta el 65,1% de su capital en renta variable, que asciende a 517.448 millones. Su inversión en España supone poco más del 1,4% del total.

Su posición en las cotizadas españolas supera los 7.000 millones y está presente en casi todas ellas. Destaca su posición en el capital sobre algunas empresas de fuera del Ibex de tamaño medio como el 4,98% que ostenta en Europac, el 4,96% que tiene en Iberpapel o el 4,82% de Applus.

En el Ibex, sus participaciones más grandes están en Viscofan (4,96%) y Meliá (4,82%). Sin embargo, no son las que suponen una aportación dineraria de mayor relevancia. Son las que tiene en blue chips con un valor en Bolsa muy superior como Santander (1.118 millones), Inditex (833 millones) o Telefónica (552 millones). Por encima de ellos, la mayor inversión en una cotizada española de Norges Bank es en Iberdrola. Apuesta 1.200 millones al cierre de ayer y controla un 3,01% del capital.

Después del gigante noruego aparece el dinero llegado desde Oriente. El segundo fondo soberano con mayor exposición a la Bolsa española es el catarí, con 4.600 millones repartidos en dos empresas. Una de ellas, Iberdrola, donde controla un 8,57%, porcentaje valorado en 3.637 millones. En Colonial invierte unos 300 millones para controlar un 10,6% de las participaciones.

Tras Qatar el siguiente estado con más posiciones en España es Singapur. Lo hace a través de dos vehículos soberanos. Uno es Temasek que cuenta con una sola posición de poco más de 1.000 millones (un 4,69%) sobre Repsol. Después, GIC reparte cerca de 700 millones entre Amadeus (660 millones) y la socimi Axiare, con 38 millones. Fuera del cómputo queda el 32% que controla de la inmobiliaria GMP, que cotiza en el MAB.

Mucho más pequeñas son las posiciones de dos estados más osbre una misma compañía, Coca-Cola European Partners. El fondo soberano de Alberta (Canadá) le ha invertido 24 millones y el coreano, 19.

Interés por las no cotizadas

El apetito por España de los fondos soberanos no se restringe solo a la Bolsa. Destacan algunas operaciones como la adquisición de Cepsa por el qatarí IPIC, la participación de Abu Dhabi Investment Council en la compra de Naturgas, y la del fondo soberano de Kuwait en Viesgo. Fuentes del mercado aseguran que se está registrando un gran interés por parte de los fondos soberanos de Oriente Medio en España, tanto en cotizadas como en no cotizadas. Un interés que se focaliza en industrias reguladas como la energía, las infraestructuras y las concesionarias. Otras fuentes aseguran que “en algunos casos, los fondos soberanos de Oriente Medio prefieren realizar sus inversiones a través de consorcios, mediante participaciones minoritarias u operan a través de fondos de fondos”.

Mientras que la renta variable española supone una ínfima parte de la cartera de Norges Bank, el mayor fondo soberano del mundo apuesta por otros ámbitos. En renta fija, invierte 4.000 millones en bonos españoles y en real estate España se sitúa en el cuarto puesto del ránking tras EE UU, Reino Unido y Francia.

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La importancia de las comisiones y la rentabilidad en los planes de pensiones | Mercados

Las gestoras de fondos de pensiones avivan tradicionalmente la captura de ahorro privado en los últimos meses de cada año, recordando a los particulares que el gran atractivo de sus productos es el alivio tributario en la liquidación del impuesto sobre la renta de la primavera siguiente, sin advertir con la misma vehemencia eso sí, que la deducción acumulada durante toda la vida del fondo debe ser revertida en el momento del rescate. Pero pese a todo, es cierto que hasta ahora ha sido siempre el alivio fiscal el reclamo capital de los fondos de pensiones y ha funcionado hasta acumular ya un ahorro de unos cien mil millones de euros. Una cantidad, en todo caso, muy modesta comparada con la generada en la sociedad holandesa o británica, donde este tipo de productos financieros tienen una elevada penetración.

En España este mercado debería caminar más aceleradamente, puesto que el envejecimiento de la población que súbitamente llegará a las facturas de la Seguridad Social en los próximos años podría poner límites severos a las prestaciones públicas, que deberían en parte ser compensadas por el ahorro privado, especialmente para quienes estimen que sus necesidades de gasto serán superiores a los ingresos abonados por la pensión pública. Y para ello el foco debe trasladarse del beneficio fiscal, cercenado en el momento del rescate, a unas comisiones de gestión más limitadas (el Gobierno ha aprobado recientemente una reducción hasta un máximo de un 1,25%) que no dañen las plusvalías, y a una rentabilidad regular más generosa.

Tras la rebaja de las comisiones y el plus de liquidez proporcionado a los fondos de pensiones individuales en la última reforma fiscal, las gestoras han ofrecido nuevos productos aparentemente más sugestivos por sus comisiones recortadas; pero el norte que debe conocer cada partícipe para contratar, y que debe exigir a sus gestores, es siempre la rentabilidad. La carestía de un fondo no está en la comisión de gestión, o no del todo, sino en la rentabilidad que proporciona de manera recurrente, aunque en estos tiempos para ello haya que asumir riesgos más elevados en los productos de renta variable.

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Planes de pensiones del futuro: comisiones más baratas y más gestión pasiva | Mercados

El sector financiero no ceja en su insistencia en recordar que las pensiones públicas del futuro serán muy distintas a las actuales, un mensaje lanzado también por el Gobierno aunque con la cautela de no crear alarma en una cuestión de extremada sensibilidad para la opinión pública. La necesidad de hacer sostenible de cara al futuro el sistema público de pensiones es una realidad a la vista del envejecimiento de la población y ante esta perspectiva, cobra importancia la construcción de un ahorro de cara a la jubilación.

Los planes de pensiones privados son el vehículo más extendido, y más incentivado, para crear ese colchón financiero para el retiro. Pero sus actuales beneficios fiscales no bastan para impulsar su contratación de forma generalizada, en especial entre los ciudadanos más jóvenes y de mediana edad sobre los que más impactará la reducción que se prevé a futuro sobre la pensión pública. Las aceptables condiciones en que los ciudadanos se jubilan en la actualidad, la escasa tradición de ahorro privado para la jubilación y los estragos de una crisis que ha creado precariedad laboral y reducido con fuerza los salarios son factores que juegan en contra del despegue de los planes de pensiones, en los que también juega un papel crucial el coste. Es decir la comisión de gestión que el partícipe va a estar pagando durante años.

El Gobierno ha anunciado recientemente un par de medidas con las que pretende incentivar la contratación de planes de pensiones privados. Tendrán más liquidez, puesto que podrán rescatarse al cabo de diez años sin que sean necesario estar en paro de larga duración o sufrir una enfermedad, únicos supuestos para el reembolso anticipado. Así, los planes que se contrataran en 2015 podrán ya rescatarse en 2025. Y en materia de comisiones, el Gobierno establece que la comisión de gestión máxima baje del 1,5% actual al 1,25%.

Esta medida promete tener un impacto significativo y contribuir a un abaratamiento general del producto. De hecho, el 58% de los planes de pensiones soportan actualmente una comisión de gestión superior al 1,25%, según datos de Morningstar. Además, los planes de pensiones de mayor volumen de patrimonio apuran la comisión de gestión máxima, hasta ahora en el 1,5%. El CaixaBank Equilibrio y el CaixaBank Crecimiento –los dos mayores planes del mercado, con patrimonio de 3.987 y 2.166 millones de euros, respectivamente– tienen ambos una comisión de gestión del 1,5%, según datos facilitados por Vdos. También sucede con los dos planes que les siguen en el ránking por tamaño –el Santander Prudente y Santander Moderado–, con patrimonio de 1.923 y 1.564 millones de euros.

El abaratamiento de los planes de pensiones será sin duda una buena noticia para sus partícipes, aunque también haya productos en los que la comisión elevada se justifica por una buena gestión y alta rentabilidad. Así, en los planes de pensiones más rentables es frecuente el cobro de la comisión máxima, que ahora deberá descender. Sucede con los planes de Bolsa más rentables en lo que va de año.

En los planes de renta variable, en los que el coste de gestión suele ser más elevado, el que más gana en 2017 es el Lierde Plan de Pensiones Bolsa, con comisión de gestión del 1,5%. La misma que también aplican los planes de Bolsa emergente de CaixaBank y Caser y el Magallanes Acciones Europeas, en los primeros puestos de rentabilidad. Con una mayor perspectiva temporal –clave para valorar la calidad de gestión de un producto pensado para el largo plazo–, los planes de Bolsa más rentables también cobran el 1,5% de comisión de gestión (ver gráfico), con la excepción del plan de ING de Bolsa estadounidense, que ya se ajusta al nuevo máximo del 1,25%.

En la familia de planes de renta fija mixta, en la que se concentra el mayor volumen de patrimonio y partícipes, también abundan las comisiones de gestión superiores al 1,25% para los productos más rentables. Es el caso del Bestinver Ahorro o el Merchbanc Global, los que más rentan en la última década y que ahora cobran el 1,5% por la gestión. El segundo de ellos es además el más rentable en su categoría en este año, según Vdos.

Los planes de más patrimonio y los más rentables superan el 1,25% de comisión de gestión, el nuevo tope marcado por el Gobierno

En un producto de ahorro con vocación de largo plazo, la comisión de gestión es sin duda un factor importante. Y en la lucha por captar el nuevo mercado que se abre ante la necesidad de ahorrar para la jubilación, están surgiendo iniciativas que apuestan claramente por unas comisiones de gestión bajas. Morningstar y CNP Partners acaban de presentar una nueva iniciativa por la que lanzan tres planes de pensiones con una comisión total del 0,72% –0,65% de gestión más 0,07% de depósito–. Y en su web permiten comparar el coste de sus productos frente al de cualquier otro. Una comisión del 0,72% permite por ejemplo un ahorro al cabo de 20 años de 1.301 euros frente al plan más voluminoso, el CaixaBank Equilibrio, con comisión de gestión del 1,5% más el 0,25% de depósito.

Frente al dominio de la banca en la comercialización y gestión de planes de pensiones, están creciendo las iniciativas que apuestan por la venta únicamente por internet y por planes de gestión pasiva, con comisiones evidentemente más bajas. “El ajuste en comisiones es positivo para el partícipe, aunque la gestión pasiva no necesariamente suponga mejores rentabilidades”, advierte Xavier Bellavista, director de inversiones de Mercer. En su opinión, la clave para una buena gestión pasiva está en la adecuada asignación de activos, de modo que el plan invierta –ya sea a través de ETF o en fondos indexados– en el activo con más rentabilidad, lo que evidentemente requiere de un buen gestor. Bellavista recuerda que, en una inversión a largo plazo, la gran parte de la rentabilidad depende de la estrategia de inversión elegida y solo una pequeña parte, de la toma de posiciones cortoplacistas.

“La comisión de gestión es sin duda un factor a tener en cuenta pero no es determinante. Es muy importante que el plan de pensiones se ajuste al perfil de riesgo y que acompañe al cliente en todo el proceso de ahorro porque es a muy largo plazo”, afirma Silvia Ávila, responsable de bancaseguros de Banco Sabadell. La ejecutiva defiende además que “la industria ha hecho una apuesta con sentido por la gestión activa de los planes de pensiones. Son planes para un ciclo de vida, con la lógica de la inversión a medio plazo”.

La rebaja de comisiones máximas en los planes de pensiones y la creciente alternativa a la oferta bancaria que supone la irrupción de plataformas especializadas en gestión pasiva y venta por internet –como Finizens o Indexa Capital– van a jugar a favor del abaratamiento del producto. En el sector advierten sin embargo de que una rebaja de comisiones no basta para favorecer el despeque de las aportaciones. De hecho, el Gobierno ya estableció en 2014 una rebaja de la comisión de gestión máxima desde el 2% al 1,5%. Desde aquel año, el número de partícipes de planes de pensiones individuales ha descendido desde los 7,85 millones a los 7,62 millones de junio de 2017.

“La rebaja de comisiones ya se aplicó y apenas ha logrado impulsar la contratación de planes de pensiones. Llevamos muchos años con pequeños gestos pero hay que abordar con más profundidad el problema del ahorro para la jubilación”, señala Bellavista. Para el consultor, la gran referencia es Reino Unido, donde casi es obligatoria la contratación de un plan de pensiones de empleo. La empresa lo ofrece en todo caso, si bien el trabajador puede rechazarlo.

La banca insiste en la necesidad de concienciar de que, a futuro, la pensión pública no será suficiente y reclaman que el Gobierno cumpla con su proyecto, aparcado por cálculos electorales, de enviar a los trabajadores de más de 50 años una carta con la pensión que cobrarán. El sector teme también un volumen importante de reembolsos al cabo de 10 años, si bien el partícipe deberá tener en cuenta que la prestación tributará a su tipo marginal –superior cuando se está en activo–. Los planes de pensiones serán por tanto más líquidos y algo más baratos pero de su rentabilidad y de la planificación con que ahorre el partícipe dependerá también que cumplan plenamente con su papel.

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Cuatro opciones ‘low cost’ para ahorrar de cara a la jubilación | Mercados

Las comisiones son un factor clave en el ahorro para la jubilación. Al tratarse de una inversión a muy largo plazo, tener un producto que genere pocos gastos es muy importante. Tanto como escoger bien en qué tipo de activo financiero va a invertir el plan de pensiones o quién se va a encargar de la gestión.

La firma pionera en España en los planes de pensiones de bajo coste fue ING. El banco holandés siempre ha hecho bandera de cobrar las comisiones más bajas del mercado en todos sus productos. Cuando lanzó sus Planes Naranjas no fue una excepción. Los gastos que aplica para planes de pensiones que invierten en Bolsa son un 50% inferiores a los que aplican otras entidades.

¿Cómo puede ser? Primero, porque se trata de productos de gestión pasiva. Esto es, que invierten en fondos que replican la evolución de los principales índices bursátiles. No tiene gestores de fondos que seleccionen determinadas compañías, sino que el plan se mueve al compás del Ibex 35, el S&P500 y el Eurostoxx 50. Además, ING no tiene oficinas, con lo que ahorra mucho dinero de comercialización.

Ahora, con el auge de la gestión pasiva en todo el mundo, han surgido varias iniciativas en España que están plantando cara a los planes de pensiones de ING. En concreto, se trata de dos nuevas compañías de tecnología financiera (fintech) –Indexa Capital y Finizens– que han cerrado una alianza con Caser. Y esta misma semana se ha sumado un cuarto competidor: la aseguradora francesa CNP en alianza con Morningstar.

 

1. ING: pioneros con sus Planes Naranja 

El banco holandés ING fue la primera entidad financiera en comercializar en España planes de pensiones con comisiones de bajo coste. Este ahorro ‘low cost’ para la jubilación casaba perfectamente con la estrategia del grupo, que siempre ha hecho bandera de no aplicar comisiones ni en sus cuentas, ni en sus tarjetas de crédito. Los Planes Naranja se empezaron a comercializar en 2003. La entidad vende 9 planes de pensiones, gestionados por Renta 4, y que acumulan 2.380 millones de euros de activos gestionados.

“Siempre hemos apostado por ofrecer a nuestros clientes unos productos muy sencillos, transparentes y con bajas comisiones, y esta filosofía es la que trasladamos a nuestros planes de pensiones”, explica Luis González Soto, director de cuentas e inversiones de ING en España.

La comisión media aplicada en los planes de pensiones de ING es del 1,26%, mientras que hoy por hoy la comisión media de los planes de Bolsa supera el 1,6%. Hace años la diferencia era aún mayor, pero ING ha subido tarifas y el resto de entidades las han ido reduciendo.

El producto principal de ING son los planes dinámicos. “Se trata de productos en los que el trabajador establece cuál será la fecha más probable de su jubilación. Partiendo de esa premisa, buscamos la mejor combinación de activos para que maximice su inversión, con más peso de la Bolsa en los primeros años, y más de los bonos cuando se acerca la fecha de retiro”, apunta González Soto. La cesta de activos va cambiando su peso poco a poco, año a año. ING tiene un Plan 2020, otro 2025, otro 2030… También cuenta con tres planes que replican directamente índices (Plan Ibex 35, Plan Eurostoxx 50 y Plan S&P 500) y dos que invierten solo en deuda.

2. Indexa Capital: la punta de lanza de la gestión pasiva

Indexa Capital fue la primera compañía fundada en España para tratar de plantar cara a los bancos y a las aseguradoras en el segmento de los fondos de inversión y los planes de pensiones. La entidad defiende la importancia de aplicar comisiones baratas cuando se trata de ahorrar a largo plazo. Primero lanzó fondos de inversión ‘low cost’ y después se alió con la gestora de planes de pensiones de Caser para ofrecer este tipo de productos. La comisión total que aplica Indexa es del 0,78%.

“El negocio de los fondos y los planes de pensiones es un oligopolio completamente dominado por los bancos, lo que acaba perjudicando al cliente final, a quien se cobran altas comisiones sin lograr buenas rentabilidades”, apunta François Derbaix, fundador y consejero delegado de Indexa Capital. Su propuesta de negocio pasa por ofrecer productos de inversión que cobran una comisión que es menos de la mitad de la que cobra el mercado. El particular contrata un plan de pensiones que invierte en productos de gestión pasiva. En concreto, cuenta con el fondo de pensiones Indexa Más Rentabilidad Acciones, que tiene en cartera una cesta de fondos cotizados, ETF, de las principales Bolsas del mundo (Estados Unidos, Europa, países emergentes, Japón…) y el fondo de pensiones Indexa Más Rentabilidad Bonos (que invierte en ETF que representan a un amplio abanico de deuda pública y privada).

En función del perfil inversor, Indexa Capital otorga un mayor peso al fondo de acciones o al de bonos. El más arriesgado tendría casi el 100% del fondo Indexa Acciones y el más conservador tendría casi todo el dinero en Indexa Más Rentabilidad Bonos. Este tipo de estrategia de inversión permite al propietario del plan de pensiones estar invertido a través de un único producto en más de 10.000 bonos y 2.000 compañías de todo el mundo. Un nivel de diversificación difícilmente replicable por un plan de pensiones tradicional.

3. Finizens: una contratación 100% ‘online’

Finizens lanzó hace unos meses un plan de pensiones de gestión pasiva 100% digital y con comisiones muy bajas, gestionado de manera automatizada mediante algoritmos. Los gastos que aplica al plan de pensiones Finizens son un 85% inferiores a los que suelen aplicar los bancos. Una de las grandes apuesta de esta fintech es la tecnología. Ha invertido muchos recursos para que la experiencia de usuario sea muy sencilla. Todo el proceso de contratación se puede realizar desde el teléfono móvil. La firma se ha aliado con Caser como gestora del plan de pensiones.

“Hacían falta en nuestro país alternativas a los planes de pensiones tradicionales que sufren el mismo problema del que llevamos hablando hace mucho tiempo en cuanto a los déficits de la gestión activa: altas comisiones y falta de retornos”, explica Giorgio Semenzato, consejero delegado de Finizens . Los impulsores de esta herramienta de inversión a través del móvil han recurrido a Caser como aliado para la figura del plan de pensiones. También cuentan con esta aseguradora para gestionar su plan de ahorro.

El plan de pensiones de Finizens se basa en una gestión pasiva y sistemática de las inversiones. Quienes contratan este producto, además de invertir en una amplísima variedad de acciones y bonos, también tienen una parte de su cartera en activos reales, como propiedades inmobiliarias y oro.

Finizens cuenta con cinco carteras diferentes según el nivel de riesgo que quiere asumir el cliente. Se puede acceder al plan de pensiones de Finizens desde 50€ y es sencillo configurar aportaciones mensuales automáticas al plan. “De esta forma se consigue que los ahorros vayan incrementándose mes a mes de manera más constante y sin esfuerzos”, explica Semenzato. 

Desde la aplicación para el móvil se puede realizar cualquier tipo de consulta y operativa.

4. CNP-Morningstar: una alianza estratégica

CNP y Morningstar anunciaron esta misma semana una nueva propuesta para ahorrar de cara a la jubilación con comisiones baratas. Las comisiones serán del 0,72%, menos de la mitad de las que suele aplicar el mercado. La aseguradora francesa quiere dar un salto cualitativo en su propuesta de negocio, con una alianza con el líder mundial en análisis de productos de inversión.

La oferta inicial consistirá en tres planes de pensiones de las categorías de renta fija mixta (CNP Partners Morningstar Conservador), renta variable mixta (CNP Partners Morningstar Moderado) y renta variable (CNP Partners Morningstar Dinámico) que serán administrados por CNP Partners, como gestora de pensiones, y asesorados por Morningstar, que asignará los activos. Los planes invertirán en fondos cotizados o ETF y fondos indexados con el objetivo de abaratar el coste. La comisión de gestión (0,65%) más la de depósito (0,07%) sumarán un 0,72%, muy por debajo de la media del mercado. Ahí se incluye el coste ETF o fondo en el que inviertan, que no superará el 0,25%.

“Queremos ser uno de los proveedores financieros de referencia para nuevos clientes de planes de pensiones”, explica Jean Christophe Mérer, director general de CNP Partners, la filial española de CNP Assurances. El perfil de cliente que buscan captar es el de un ahorrador de mediana edad, entre los 40 y los 45 años, con cultura financiera, usuario habitual de la página de Morningstar (que ofrece comparativas de fondos y planes de pensiones) y que ya cuenta con otra entidad financiera de referencia. Así, no habrá un servicio de asesoramiento en la inversión como tal, ni tampoco incentivos por los traspasos desde otras entidades. El comportamiento de las carteras será supervisado por los profesionales de Morningstar y CNP Partners. Trimestralmente, habrá un comité de inversiones conjunto.

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El despegue de las rentas vitalicias y el ahorro 5 para preparar la jubilación | Mercados

Mientras el Gobierno sopesa medidas para intentar incentivar los planes de pensiones, otros productos destinados a complementar la pensión están cogiendo cada vez más brío. Se trata, principalmente de las rentas vitalicias, que han crecido un 3,86%, según datos difundidos por Unespa, y los planes de ahorro 5, que a cierre del primer semestre acumulan 2.586 millones de euros y suben un 69% con carácter interanual.

De hecho, desde Unespa prevén que los productos de ahorro previsión van a seguir creciendo en los próximos años dado que en España “existe un déficit de ahorro previsión en instrumentos financieros.

Durante largo tiempo, el ahorro se ha canalizado hacia otro tipo de activos, como los inmuebles, que no están específicamente pensados para la jubilación”, asegura Luis Miguel Ávalos, director del área de seguros personales, quien achaca el alza de los planes ahorro 5 gestionados por aseguradoras a que “es un producto pensado para pequeños ahorradores, ya que no se puede invertir más de 5.000 euros al año”. Su principal ventaja es que no se tributa por los rendimientos acumulados siempre que hayan transcurrido más de cinco años en el momento de cobrarlos. 

En Unespa prevén que los productos de ahorro previsión van a seguir creciendo en los próximos años

Raúl León, subdirector general de desarrollo de negocio de vida de Mapfre Vida, añade que la mayoría de las modalidades de ahorro 5 garantizan a su vencimiento el 100% del capital invertido, “lo que convierte a estos productos en una magnífica alternativa de inversión para ahorradores con un perfil inversor conservador/prudente”.

El alza de los otros productos de ahorro se constata en la evolución del negocio de las aseguradoras. Miguel Aldalur, director de vida y pensiones particulares de Caser, señala: “Al igual que el mercado, estamos potenciando las rentas vitalicias, pero además están obteniendo especial relevancia los productos basados en unit linked, ya que ofrecen inmejorables entornos de rentabilidad en este contexto de tipos tan bajos e incluso negativos.

Así, el PIAS Unit Linked [planes de ahorro sistemáticos combinados con fondos bajo el paraguas de un seguro] persigue obtener una fiscalidad diferencial tras pasar cinco años si se convierte a renta vitalicia”.

En Mutuactivos, la facturación por primas de rentas vitalicias ha crecido un 9% en el último año. No comercializan SIALP (seguro individual de ahorro a largo plazo), pero en cambio están potenciando los unit linked, que crecen el 19%, y los PPA, un 6,4% en el último año.

Las cifras

400.000 personas han contratado planes de ahorro 5 de aseguradoras en lo que va de año, un 69% más en tasa interanual.

10.000 jubilados habían transformado patrimonio en rentas vitalicias hasta junio de este año, un 3,86% más.

No obstante, ni rentas vitalicias ni otros seguros individuales son comparables con los planes de pensiones. Para José Antonio Iglesias, subdirector general comercial de VidaCaixa, “se trata de soluciones totalmente distintas.

Los planes son un medio de ahorro, mientras que las rentas vitalicias son una forma de optimizar el ingreso de ese ahorro que hemos generado en forma de complemento mensual para toda la vida. Además, las rentas vitalicias también son una solución para quienes desean organizar el patrimonio familiar, dejando una parte del capital en herencia”.

Pero no todo son bondades: Jorge García, director de vida y seguros personales de Generali, cree que el riesgo de las rentas vitalicias “es que su valor de rescate está ligado al valor de mercado del activo en el que se invierta, y en un entorno de previsión de subida de tipos de interés, lo más probable es que estos activos acumulen minusvalías, generando entre las personas que lo contratan la sensación de cautividad con la compañía”.

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La banca teme una salida masiva del dinero en planes de pensiones | Mercados

El Ministerio de Economía prepara un cambio legal que va a meter mucha presión a las gestoras de planes de pensiones. El proyecto de Real Decreto que prepara el departamento dirigido por Luis de Guindos establece una reducción de las comisiones que cobran las gestoras (tanto de gestión como de depositaría) y contempla que el dinero ahorrado a través de esta fórmula se pueda recuperar de golpe siempre que las aportaciones tengan más de 10 años de antigüedad.

Este supuesto de liquidez fue introducido en la anterior legislatura, pero quedó pendiente su desarrollo. La Dirección General de Seguros y Planes de Pensiones (DGSFP) había previsto que hubiera un máximo de retirada anual de 10.000 euros pero ahora Economía ha cambiado de parecer y el borrador del nuevo Real Decreto no contempla establecer ninguna limitación adicional.

La introducción de un nuevo supuesto de liquidez fue aplaudida en 2013 por el sector, porque suponía una vía para acercar el producto a los más jóvenes. Hasta entonces, tan solo se podía recuperar el dinero invertido en planes de pensiones al llegar el momento de la jubilación, o si había una situación de discapacidad o riesgo de desahucio.

Las gestoras de planes de pensiones –mayoritariamente controladas por bancos y aseguradoras– consideraron entonces que un límite máximo de 10.000 euros anuales de retirada era razonable, pero ahora cunde el temor a que se produzca una retirada masiva del dinero de las pensiones privadas cuando se alcance la fecha fijada para que la medida entre en vigor:2025.

“Si no se establecen límites al supuesto de liquidez a 10 años se desvirtúa la figura de los planes de pensiones, que pierde su carácter de ingreso complementario a la pensión de jubilación”, explica un gestor de planes de pensiones. “Dentro de solo ocho años, los partícipes de planes podrían retirar de golpe todo el dinero y llevarlo a otro lado, lo que sería la puntilla para esta figura jurídica”, explica.

El único condicionante sería el fiscal. El dinero recuperado del plan de pensiones tributa como un rendimiento del trabajo en el Impuesto de la Renta. Reintegrar todo el dinero del plan de una tacada conlleva pagar una mayor factura fiscal, al tributar a un tipo marginal superior.

En la actualidad hay 72.000 millones de euros ahorrados a través de planes de pensiones individuales, y otros 35.500 millones de euros en planes de pensiones de empresas. Entre 2001 y 2015 entró en este tipo de vehículos 90.000 millones de euros. Una parte de este dinero se ha ido retirando ya por jubilaciones, pero la mayoría podría rescatarse a partir de 2025.

El borrador del Real Decreto se hizo ayer público. Bancos y aseguradoras tendrán 15 días para presentar alegaciones ante el Ministerio de Economía.

Otra de las medidas estrella que contempla la nueva regulación es una nueva rebaja de las comisiones máximas que pueden cobrar las gestoras. La comisión de gestión bajará del 1,5% al 1,25%, y las de depositaría se reducirán del 0,25% al 0,2%.

Luis de Guindos ha seguido el mismo patrón que utilizó al comienzo de su primer mandato como ministro de Economía, en 2013. Entonces impuso una bajada de la comisión máxima de gestión del 2% al 1,5%, y la de depositaría 0,5% al 0,25%.

Esta medida busca mejorar la rentabilidad de un producto financiero que se ha visto muy denostado por los bajos rendimientos obtenidos. Con los últimos años de tipos de interés cercanos al 0%, las rentabilidades aún son más pobres, por lo que se ha impuesto la necesidad de abaratar los costes que asume el cliente.

Desde la asociación española de fondos de inversión y planes de pensiones (Inverco), se ha criticado en varias ocasiones que el Gobierno trate de impulsar las pensiones privadas a costa de recortar comisiones. Su principal apuesta para relanzar la contratación de planes de pensiones, que lleva varios años de capa caída, pasa porque el Gobierno informe a los ciudadanos de cuál es la pensión pública estimada que cobrarán cuando se jubilen.

“Para que los trabajadores sean conscientes de la importancia de ahorrar de cara a la jubilación la mejor fórmula es que el Gobierno retome su proyecto de envío de una carta con una estimación de la pensión. Solo así se tomará plena consciencia del problema demográfico que afrontamos”, ha explicado en varias ocasiones Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco.

Tanto Inverco como la patronal de las aseguradoras (Unespa) han pedido al Ejecutivo otra medida adicional para fomentar el ahorro privado: que se generalicen los planes de pensiones en las empresas medianas y pequeñas.

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Si es conservador, no invierta en Bolsa | Mercados

Preferentes, Valores Santander, fondos de inversión con altas comisiones de gestión, bonos o títulos convertibles en acciones, depósitos, pagarés, hipotecas bajo divisas, además de estafas bajo inversiones de estructura piramidal o a través de chiringuitos financieros.

En los últimos años el inversor particular ha visto cómo sus ahorros desaparecían de la noche a la mañana. Muchos no comprendían qué era lo que compraban en sus oficinas bancarias, pero confiando en su comercial de toda la vida firmaban sin pensarlo. El último caso en el que varios ahorradores se han dado de bruces con la realidad ha sido la venta de acciones del Banco Popular.

“Muchos accionistas tenían en su cartera este valor porque un familiar había trabajado en su día en la entidad o porque hace años que su oficina le había vendido una pequeña cartera de acciones.

Los expertos insisten en que es necesario aumentar la educación financiera en nuestro país

Hasta una semana antes de perder sus ahorros las oficinas les prometían que su dinero no iba a desaparecer, sino que iba a estar en mejores manos al pasar a pertenecer a un banco mejor. Incluso desde el Gobierno se trasladaba optimismo”, manifiesta Javier Contreras, responsable del departamento de inversión de Adicae (Asociación para la Defensa de Consumidores y Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros).

“Dicen que con esta operación los contribuyentes no han perdido dinero, pero no dicen que el 50% de los inversores tenía en sus manos menos de 10.000 acciones y que más de un 90% tenía menos de 20.000. Está claro que tener 1.000 o 2.000 acciones no define a un especulador de Bolsa, sino a un pequeño inversor contribuyente”, añade Contreras.

Pese a este caso, en los últimos años la CNMV y el Gobierno de España han puesto en marcha una gran diversidad de mecanismos para proteger al inversor. Muestra de ello son los test de conveniencia, el semáforo de colores o escala numérica, o los diferentes avisos que tienen que emitir las entidades cuando su cliente esté adquiriendo productos no aptos para su perfil de inversor.

“Si una persona ve un semáforo de color rojo o un número siete en su contrato e invierte de todas formas es porque no lee o porque no entiende lo que está leyendo”, manifiesta Javier Niederleytner, profesor del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB. El docente insiste, de todos modos, en que habría que acabar con la letra pequeña de los contratos.

La medida del semáforo no es vista con buenos ojos por todas las instituciones. Adicae estima que esta herramienta no garantiza que se vaya a ofrecer más y mejor información al consumidor y, por tanto, que vaya a proteger sus intereses. Incluso creen que se puede convertir en una nueva salvaguarda para la banca a la hora de “comercializar de manera masiva y fraudulenta productos tóxicos”.

Consideran incomprensible que se hayan excluido del semáforo productos como los CFD (contratos por diferencia), bonos estructurados, convertibles o unit linked, porque estarán bajo el paraguas de la norma europea de seguros para minoristas PRIIP (packaged retail and insurance-based investment products).

Cinco reglas para comenzar a invertir

Aversión al riesgo. Lo primero que tenemos que tener claro antes de invertir es cuál es nuestra tolerancia al riesgo y adquirir siempre productos o activos que se adecúen a él. Realizar un test que nos oriente sobre nuestro perfil de inversor puede ser de gran ayuda. Una norma clave es no invertir nunca el dinero que no estemos dispuestos a perder.

Objetivo de la inversión. Siempre debemos tener en cuenta cuál es nuestro horizonte de inversión, o dicho de otra manera, cuál es el plazo que estamos dispuestos a no tener disponible el dinero. De esta manera se podrá invertir a corto (menos de un año), medio (entre uno y tres años) o largo plazo (cuando podamos superar los tres años). Por principios, en las inversiones a largo se recomienda tomar más riesgo que en las de corto.

Diversificar. Una norma fundamental para invertir es no poner todos los huevos en la misma cesta. Los expertos recomiendan distribuir el patrimonio en diferentes activos, con el fin de salvaguardar el dinero invertido en el caso de que algo salga mal. En esta línea, recuerdan la inconveniencia de tener depositados más de 100.000 euros (cantidad límite asegurada por el Fondo de Garantía de Depósitos) en una misma entidad bancaria.

Ante altas rentabilidades, sospeche. Los chollos en las inversiones no existen. Si de antemano un producto promete “duros a pesetas”, lo mínimo que podemos hacer es mosquearnos. Puede que no sea un timo, pero sí que el producto conlleve un riesgo que no estemos dispuestos a asumir.

Formación. El deber de cualquier inversor pasa por conocer el producto en el que está invirtiendo. Cuando haya dudas, hay que preguntar y Adicae las resuelve. Además, siempre podemos asesorarnos o dejar el dinero a un experto.

Niederleytner realiza otra demanda: que todos los ciudadanos cuenten con una formación adecuada en materia de educación financiera. “La CNMV y el Gobierno ya tienen a las entidades machacadas con todas las nuevas normativas, pero sigue faltando que los consumidores comiencen a ser conscientes.

Igual que se realizan campañas para los conductores al estilo de: ‘Si bebes, no conduzcas’, deberían existir para los inversores. Todas las medidas están dirigidas a los vendedores y se deberían poner en marcha también para los compradores”, afianza el profesor del IEB.

José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la Asociación Española de Banca, recuerda que los bancos sí tienen puesto el foco en mejorar la educación financiera. Aunque reconoce que aumentarla debe ser una tarea de la sociedad, las familias y las instituciones.

Campuzano incluye dos peticiones más. La primera es que las normas de protección al consumidor se apliquen de forma armonizada a nivel europeo. “No se entiende que los países impongan normas de alcance limitado que rompan la armonización tan intensamente buscada por Mifid II y PRIIP”, afirma. Ambas regulaciones pretenden proteger al pequeño inversor, en el caso de PRIIP, ante los productos de inversión empaquetados.

A la segunda solicitud se unen también Contreras y Niederleytner. Los expertos opinan que un exceso de documentación puede resultar ineficaz para los clientes y caro para las entidades y piden a las instituciones que sean conscientes de ello.

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Dime tu edad y te diré qué inversor eres | Mi dinero

Está claro. No podemos mover nuestro dinero de la misma manera si tenemos 25 años, un sueldo ajustado y decenas de proyectos por delante, que cuando nos acercamos a los 60, ya hemos afrontado los principales grandes gastos vitales y nuestra principal preocupación es pasar una jubilación confortable.

Para José Antonio Iglesias, subdirector general comercial de VidaCaixa, “todo depende de nuestro nivel de tolerancia al riesgo. Cuando el objetivo está en el largo plazo, por ejemplo en la jubilación, es recomendable asumir cierto riesgo al principio, con una mayor exposición a renta variable que haga crecer los ahorros y, una posición más conservadora al final, para consolidar el ahorro”.

Lo cierto es que no hay un producto más adecuado para cada edad, sino que depende de nuestros objetivos en cada momento. Paula Satrústegui, directora de planificación financiera de la gestora Abante, por su parte, admite que “no es lo mismo si queremos acumular ese dinero para tener una renta complementaria durante la jubilación de cara a mantener nuestro nivel de vida o, si queremos tener un colchón para ayudar a nuestros hijos en el futuro, o si lo queremos para poder emprender un negocio propio”.

En cualquier caso, Satrústegui apuesta por los fondos de inversión, “la forma más eficiente, para la mayoría de los inversores, de acceder a las oportunidades globales de los mercados financieros. Tienen ventajas fiscales y financieras que los hacen muy atractivos para el medio y largo plazo, además de ser líquidos en cualquier momento”.

En BBVA aseguran que la edad no es el factor más determinante a la hora de diferenciar entre un instrumento de ahorro u otro. Tiene más relevancia la capacidad de ahorro, la tolerancia al riesgo, la finalidad y la previsible necesidad de liquidez. En este sentido, también menciona el atractivo de los fondos de inversión.

Jóvenes

No obstante, los expertos consultados coinciden en que el nivel de riesgo que pueden asumir los jóvenes es mucho más elevado que el aconsejable a medida que vamos cumpliendo años. “A edades tempranas y con horizontes de inversión a medio y largo plazo, lo más recomendable son los instrumentos con elevada exposición a acciones”, asegura José Luis Manrique, director de estudios del Observatorio Inverco (Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones), “y, sin duda, los productos idóneos son los fondos de inversión”.

En cuanto a la previsión, “cualquier instrumento financiero que permita acumular dinero para la jubilación es positivo (planes de pensiones, fondos de inversión, depósitos, seguros, etcétera), pero los planes de pensiones son los únicos que tienen reducción en la base imponible, convirtiéndolos en idóneos para el ahorro de cara a la jubilación”, afirma.

Planes, fondos de inversión, cuentas, depósitos y seguros permiten acumular ahorros para la etapa de la jubilación

En este sentido, “los planes dinámicos son una buena opción para aquellas personas que tengan una fecha objetivo de retiro y no quieran preocuparse de la gestión. De esta forma, solo es necesario fijar la fecha y el propio plan va modulando el peso en renta variable y renta fija en función de lo cercana o lejana que se encuentre la jubilación”, recomienda Luis González-Soto, director de cuentas e inversión de ING Direct.

Pero hay vida más allá de los fondos y planes. “Un joven debe invertir en renta variable con fiscalidad atractiva. Puede optar por un Plan Individual de Ahorro Sistemático (PIAS), que invierte el 100% en Bolsa”, propone Miguel Aldalur, director comercial de Vida y Pensiones de Caser.

Sprint final

Pensiones

¿Qué hacer cuando se acerca el momento de jubilarnos? José Antonio Iglesias, subdirector general comercial de VidaCaixa, resalta que los últimos años de la etapa laboral suelen ser aquellos en los que se alcanza el mayor sueldo de la carrera, “por lo que es un buen momento para hacer un último sprint de ahorro. Y para no perder lo acumulado hasta la fecha, es necesario adoptar un perfil de riesgo más conservador en esta etapa”.

El momento de mercado, según nos vamos acercando al periodo en que necesitaremos disponer del ahorro, también condiciona. Así, “si hemos pasado un periodo de mercado muy positivo, igual nos debe animar a reducir el riesgo, mientras que si estamos en un periodo de mercado negativo, puede ser interesante mantener la inversión y aprovechar el plazo para recuperarnos”, advierte Carmelo Lázaro, director de grandes patrimonios de la sociedad de valores Tressis.

Los PIAS son instrumentos que otros recomiendan para un periodo de edad intermedio, entre los 35 y los 55 años. “Estos seguros permiten canalizar un ahorro a largo plazo con rentabilidad garantizada y con un coste fiscal cero, con lo que el cliente se asegura rentas mensuales a futuro para complementar otros ingresos, en el caso de priorizar la necesidad de liquidez y no el ahorro fiscal. O incluso podría ser aconsejable compaginar con planes de pensiones”, observa Raúl León Dorado, subdirector general de desarrollo de negocio de Mapfre Vida.

Según vamos cumpliendo más edad, Aldalur recomienda no tener menos de un 55% del ahorro de nuestra cartera en renta fija mediante un SIALP –también llamado plan de Ahorro 5, porque la inversión debe mantenerse cinco años–, un PIAS o un plan de pensiones. Si de lo que se trata es de invertir: fondos de inversión y unit linked (seguros de vida vinculados a un fondo de inversión).

Alfonso Manso, responsable de gestión de activos de Aegon, cree también que los unit linked pueden ser “otra opción interesante para completar la pensión. Son seguros de vida ahorro en los que el ahorrador designa los activos que quiere invertir en un conjunto de fondos de inversión. Estos productos cuentan con las ventajas fiscales de los seguros y la rentabilidad de los fondos de inversión”, explica.

De 35 a 40 años

Pasados los 35 o 40 años, José María Luna, director de análisis y estrategia de Profim, afirma que “lo lógico es pensar que nuestro perfil de riesgo sea algo más moderado o equilibrado frente a uno algo menos conservador de nuestros inicios como ahorradores, ya que lo hacíamos para asumir gastos a más corto plazo”.

De ahí que este experto proponga combinar inversión directa en Bolsa con cestas de fondos de inversión “y algún plan de pensiones, orientando parte de nuestros ahorros no solo a la fiscalidad ventajosa del momento de la aportación, sino también de cara a cuando me jubile”, indica.

Acciones en la cartera de un hombre previsor

Hemos preguntado qué empresas compondrían una cartera tipo de acciones que nos acompañe hasta la vejez. De esas que se pueden conservar 10 o 15 años acumulando rentabilidad.

Si queremos tejerla con valores españoles, Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4, propone cinco compañías. Telefónica, por su valoración y buenas previsiones en España, Reino Unido, Alemania y Latinoamérica, especialmente Brasil.

También Santander forma parte de sus recomendaciones, ya que “seguimos pensando que la estrategia del grupo es acertada, centrándose en la gestión del cliente, el capital y el riesgo, y manteniendo la puerta abierta a pequeñas compras. Aprovecharíamos correcciones para entrar en el valor con un horizonte temporal de medio-largo plazo”.

Iberdrola “es uno de las previsibles ganadoras en las oportunidades que puedan aparecer en renovables”. Ferrovial: “En búsqueda de oportunidades de inversión en infraestructuras de transporte y de energía” y Gestamp por su posicionamiento en automóvil.

Josep Bayarri, director de análisis e inversiones de Arquia Banca, selecciona, compañías internacionales que “o bien mantienen una posición de liderazgo o son compañías cuyo bagaje tecnológico hace difícil pensar que puedan ser desbancadas por nuevos competidores”.

Con estas premisas centra sus apuestas en Amazon, “un líder mundial en su campo que, además, demuestra que es una empresa con voluntad de salir de su círculo de confianza para aplicar su tecnología a sectores donde la productividad es baja y donde puede ejercer un rol revolucionario”; Alphabet (“su liderazgo tecnológico será muy difícil de perder”) y Ping An Insurance, la segunda aseguradora china, “con un papel creciente en la industria de la gestión de activos en China”. Completa el cuadro Berkshire Hathaway, el conglomerado capitaneado por Warren Buffet. 

Y para aprovechar el crecimiento demográfico de los países emergentes apuestan por Sun Hung Kai Properties, que “construye e invierte en activos inmobiliarios en Hong Kong”.

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El fondo de pensiones de los curas españoles renta un 540% desde 1989 | Mercados

El número 110 de la calle San Bernardo de Madrid esconde un secreto. Dentro de un edificio de ladrillo de 75 años, que alberga la Parroquia de los Dolores (de la congregación San Pedro Apostol), tiene su sede Serviclero, una cooperativa fundada para dar servicio a sacerdotes españoles con pocos recursos.

Allí se pueden comprar alzacuellos, mitras, sotanas y sagrarios (también en su web Serviclero.com), pero además se puede contratar uno de los planes de pensiones más exitosos del panorama nacional: el de la Mutualidad del Clero. Eso sí, hay que ser cura o familiar.

Rentabilidad del plan de pensiones de la Mutualidad del Clero desde diciembre de 2009.
Rentabilidad del plan de pensiones de la Mutualidad del Clero desde diciembre de 2009.

La Mutualidad del Clero es una entidad aseguradora sin ánimo de lucro, supervisada por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) y que tiene como objetivo “ofrecer al clero y a las personas vinculadas la cobertura de sus necesidades de previsión, ahorro y seguro”, según explica la propia entidad. Los sacerdotes pueden contratar allí seguros de accidentes, de salud, de repatriación, y también un plan de pensiones con el que tener unos ingresos extra tras su jubilación.

Este vehículo ha logrado una rentabilidad acumulada desde su creación del 540% desde que se creó en diciembre de 1989. En términos anuales, su rendimiento medio ha sido del 6,88%, muy por encima de la media obtenida por el resto de planes de pensiones del sector para ese periodo (4,49% en los planes individuales y 6,3% en los planes de pensiones de empresas). Estos rendimientos no son solo algo del pasado. En lo que va de año el plan de pensiones de los curas ha rentado ya un 6,27%, según se explica en su propia web.

Los diez mandamientos de la gestión

¿Cómo es posible que haya obtenido unos rendimientos tan grandes? En parte por Invercaixa, ahora Caixa Bank Asset Management– la gestora encargada de asesorar a la Mutualidad, y empresa líder en la administración de planes de empleo (los promovidos por una compañía para pagar una parte del sueldo de sus empleados.

Pero no solo. También ha contribuido el buen hacer de la junta rectora de la mutualidad, que ha plasmado en su código de conducta de inversiones financieras, los 10 mandamientos para gestionar los ahorros de los sacerdotes.  

  1. Contar con el asesoramiento de Invercaixa.
  2. Aplicar los criterios de universo inversor exigente y de diversificación para reducir riesgos.
  3. No realizar nunca ventas en corto (apuestas que se benefician del desplome de la Bolsa).
  4. No operar nunca intradía.
  5. No realizamos operaciones en mercados de futuros ni opciones.
  6. Invertir exclusivamente en valores que coticen en mercados organizados.
  7. Tener siempre una visión a medio y largo plazo.
  8. Vigilará el necesario equilibrio entre tres principios: seguridad, liquidez y rentabilidad.
  9. No invertir en valores de la industria armamentista ni farmacéutica.
  10. Perseguir siempre el beneficio de los mutualistas con espíritu humanista cristiano.

El tamaño del plan de pensiones de los curas es pequeño, algo más de 13 millones de euros, que pertenecen a 2.700 mutualistas. De todos ellos, ya hay 900 que están cobrando una pensión vitalicia.

El producto tiene la peculiaridad de que cuando fallece uno de los pártícipes del plan que no tiene declarado expresamente un beneficiario, su fondo es repartido al resto de los partícipes que igualmente no tengan declarado beneficiario en caso de fallecimiento.

A pesar de las singularidades del vehículo, no deja de ser un plan de pensiones con su ventaja fiscal. Las aportaciones se pueden reducir de la base imponible de la declaración de la renta, con un máximo de 8.000 euros al año.


Iglesia y seguros

La Mutualidad del Clero no es la única aseguradora volcada en los sacerdotes. En 1981 la Conferencia Episcopal Española creó la Mutua de Seguros Generales “con el propósito de dar cobertura a las necesidades en materia de seguros que se le planteaban a la Iglesia Diocesana”.

Esta compañía, que ahora opera a través de la marca UMAS, ofrece seguros de accidentes y responsabilidad civil en convivencias, peregrinaciones y campamentos.

También seguros multirriesgos para iglesias con coberturas específicas “para el robo de imágenes, custodias, cálices”.

UMAS cerró el ejercicio 2016 con casi 10.000 mutualistas y más de 18,5 millones de euros de primas facturadas. La compañía tiene 10 oficinas y gestiona unos 9.000 siniestros al año.

Su principal clientes son las diócesis y las órdenes y congregaciones religiosas. También trabajan con fundaciones y asociaciones de carácter social (Cáritas, Mensajeros de la Paz, Proyecto Hombre, Asociación Reto a la Esperanza, FEAPS, etc.).

Los sacerdotes no son el único colectivo que tiene una mutualidad propia para cubrirse ante determinados riesgos. Los pilotos, los policías, incluso los orfebres tienen sus propias mutualidades de previsión social para ayudarles a ahorrar de cara a la jubilación.

En el caso de los abogados o los arquitectos, sus contribuciones a la mutualidad correspondiente les permite darse de alta en la Seguridad Social, en lugar de hacerlo en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).

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