La contundencia de EE UU no es adecuada para negociar el Nafta | Compañías

La contundente fuerza de EE UU es inadecuada para las complejidades del Nafta. El responsable de comercio exterior de Donald Trump, Robert Lighthizer, ha exigido cambios para reducir los déficits comerciales del país en el inicio de la renegociación. También quiere acelerar las conversaciones por las cercanas elecciones en EE UU, Canadá y México. El tono de America First falla al reconocer que Canadá y México también tienen influencias.

Lighthizer abrió ayer la primera ronda de conversaciones con una nota combativa, diciendo que el pacto de 1994 había fallado a “innumerables americanos” y hecho que al menos 700.000 personas perdieran sus trabajos. En el sector automovilístico, EE UU tiene un déficit comercial con México de 68.000 millones de dólares, mientras que con Canadá superó los 365.000 millones en un periodo de 10 años.

Sus homólogos, que quieren modernizar el pacto antes que reescribirlo, han ofrecido un cálculo diferente. El ministro de exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, ha citado un estudio del Instituto Peterson que muestra que el Nafta sumó 127.000 millones a la economía de EE UU cada año.

Los temas que Lighthizer quiere abordar, como los estándares que los vehículos deben cumplir para el comercio libre de impuestos, son complicados. Busca elevar el actual umbral de que un 62,5% de las partes estén fabricadas en Norteamérica, pero cualquier cambio afectaría a la cadena de suministro global y subir demasiado este nivel puede hacer que los fabricantes se desplacen a Asia.

Washington también quiere trabajar sobre un calendario acelerado, empezando con un borrador el domingo que serviría de base para la negociación. El año que viene habrá elecciones presidenciales en México, del Congreso en EE UU y provinciales en Canadá. El voto en México es particularmente preocupante porque el populista Andrés Manuel López Obrador lidera las estadísticas.

Al mismo tiempo, Canadá y México están en mejores posiciones para negociar que en 1990. Ambos han ampliado sus acuerdos de comercio con Sudamérica, la UE y Asia, mientras que EE UU se encuentra más aislado y amenaza con guerras comerciales.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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