El mecánico que le apretó las tuercas al moroso | Mi dinero

Hace unas semanas, los medios de comunicación difundieron la noticia de que un mecánico de automoción protagonizó un curioso suceso en el puerto de Arenys de Mar; conduciendo a toda velocidad un Mercedes negro con todas las ventanas abiertas, realizó un salto al vacío, volando unos diez metros por el aire, con un estilo que no tiene nada que envidiar al de la película Thelma & Louise, para acabar estrellándose contra las aguas del mediterráneo. Ahora bien, cuando el mecánico pisaba fuerte el acelerador, no pensaba en su autodestrucción, sino en ajustarle las cuentas a un cliente moroso, que era el propietario del automóvil, al que acababa de pasar la ITV y que al parecer le debía una importante cantidad de dinero. Por tanto, el móvil era la venganza contra un cliente moroso.

Unos minutos antes de hacer su performance de cascadeur aficionado, el mecánico se acercó a los operarios de una máquina retroexcavadora que estaba realizando las labores de remodelación y les anunció que iba a protagonizar una hazaña que triunfaría en las redes sociales; además, les preguntó si la retroexcavadora sería capaz de sacar del fondo del puerto un Mercedes y les pidió que grabaran con sus móviles lo que iba a hacer dentro de unos momentos.

El impresionante suceso fue presenciado por numerosos testigos que en aquel momento se encontraban trabajando en el muelle. Al principio, el conductor quedó aturdido en el interior del coche, mientras desde el muelle le gritaban que saliera ya que se iba a hundir. Afortunadamente, después de unos momentos de pánico, el protagonista del intencional siniestro pudo ser rescatado sano y salvo por los marineros de una embarcación de arrastre que casualmente acababa de entrar en el puerto y que le lanzaron un cabo que el mecánico asió y gracias a esto pudieron sacarlo del agua, justo unos pocos segundos antes de que el vehículo se hundiera en el mar.

El suceso movilizó inmediatamente a todos los servicios de seguridad; también, a varias embarcaciones de salvamento marítimo y a una dotación de buzos. El equipo de salvamento pudo reflotar el coche gracias a cuatro grandes bolas hinchables e izarlo hasta el muelle. El frontal quedó seriamente dañado, además de los desperfectos ocasionados por la inmersión en el mar.

Poco tiempo después de su rescate, el autor del suceso manifestó a las autoridades que el Mercedes pertenecía a un cliente moroso que le había provocado un estado de ansiedad, y que presa de esta circunstancia había tenido un arrebato para vengarse; por este motivo había decidido lanzarse al agua conduciendo el coche. Cuando los agentes de policía le reprocharon que lo que había hecho no tenía ninguna gracia y que podía ser un acto constitutivo de delito, el mecánico contestó: “Verás la gracia que le va a hacer al moroso propietario del coche”. El mecánico ha acabado ingresado en el área de psiquiatría del hospital de Mataró y el Mercedes del moroso –bastante destrozado– en el depósito municipal.

La situación no pinta nada bien para el autor de los hechos, ya que el Código Penal español castiga severamente el delito de daños en propiedad ajena atendiendo al valor de la cosa dañada y cuando la cuantía del daño excede de 400 euros.

Con todo, desde el punto de vista emocional, es perfectamente comprensible la desesperación en la que se vio sumido el mecánico por no poder cobrar su crédito y que le motivó a lanzarse con el coche el moroso al mar; no obstante, es una lástima que, en lugar de tomarse la justicia por su mano a través de la venganza privada, no consultara antes con un abogado. El letrado le hubiera explicado cuáles eran sus derechos como acreedor y que protección le ofrecía el ordenamiento jurídico y se hubiera encargado de defenderlos por la vía legal.

Por ejemplo, le hubiera explicado el derecho de retención que le otorga el artículo 1600 del Código Civil: el de retener en prenda la posesión de las cosas cuya reparación ha originado el débito, con el fin de forzar el cumplimiento voluntario del moroso. El artículo 1600 describe el derecho de retención como protección del acreedor ya que dice: “El que ha ejecutado una obra en cosa mueble tiene el derecho de retenerla en prenda hasta que se le pague”.

El derecho de retención puede ser aplicable si el acreedor ha hecho reparaciones en vehículos, embarcaciones, o muebles y el cliente no quiere pagar en el momento de retirar los objetos. El acreedor tiene la facultad de ejercitar su derecho de retención, o sea, un derecho de protección consistente en poder conservar en su poder el bien hasta que el moroso cumpla su obligación.

Por tanto, el derecho de retención es la potestad que la ley otorga al acreedor que tiene en su poder una cosa propiedad de su deudor, de no devolverla, es decir de retenerla, hasta que el deudor pague. El derecho de retención como protección implica una facultad coercitiva contra el deudor para que cumpla con su obligación y hasta que no pague, el bien mueble seguirá en poder del acreedor. Consecuentemente, es un medio de protección subsidiario al acreedor, solamente puede ejercitarse cuando este no tiene otro medio de reclamar el crédito que se le debe.

Sin embargo, el acreedor no tiene derecho a usar ni disfrutar de la cosa retenida ni puede enajenar el vehículo para imputar el precio obtenido al crédito impagado. Asimismo, el taller que ha reparado un vehículo no solo puede retenerlo en su poder ejercitando el derecho de retención, sino que además tiene derecho a cobrar su crédito con preferencia a otro acreedor de su deudor, facultad que le otorga el artículo 1922.1º del Código Civil.

Igualmente, si ante la negativa del taller que ha reparado el coche a devolvérselo al deudor, este se lo lleva por la noche ya que está aparcado en la calle, utilizando las llaves de repuesto, el taller podrá recuperarlo si entabla la acción prevista para recobrar la posesión del vehículo, si no deja pasar un año sin actuar, ya que en este caso perderá la acción contra el moroso.

Pere Brachfield es profesor de EAE Business School

Source link

Estos son los 4.549 contribuyentes de la lista de morosos con Hacienda | Mi dinero

La Agencia Tributaria publicó este viernes la lista de los contribuyentes que deben más de un millón de euros en impuestos. Se trata del tercer listado que publica el Ministerio de Hacienda. Los datos reflejan que 4.549 empresas y personas físicas tenían una deuda pendiente superior al millón de euros a 31 de diciembre de 2016, un 4,6% menos que en la lista publicada hace un año y un 6,3% menos que la primera que se difundió. Hacienda considera que el hecho de poner nombre y apellidos –o denominación social– a los contribuyentes morosos supone una presión extra para que abonen la deuda.

En conjunto, los 4.549 morosos que aparecen en el listado adeudan algo más de 15.400 millones, un importe muy elevado. Aun así, la deuda se ha reducido un 2% respecto al listado anterior. Buena parte de ese dinero nunca se recuperará porque corresponde a compañías quebradas o que no tienen activos para responder a sus obligaciones. Para ponerlo en perspectiva, la deuda de 15.400 millones equivale a lo que gasta un año el Estado en justicia, defensa, seguridad ciudadana e instituciones penitenciarias.

Como en los listados anteriores, las empresas constructoras e inmobiliarias que quebraron ocupan los primeros puestos del ranking. Respecto al listado anterior, han abandonado la lista el futbolista Dani Alves, el motorista Dani Pedrosa, el Estudiantes o el Joventut.

En cambio, como novedades, en la nueva lista figuran las empresas Caramelo, Reig-Marti, Unipapel o Unipost. También aparece Abengoa, la multinacional que ha estado al borde de la quiebra. Del mundo televisivo destaca Kiko Matamoros.

El desplome inmobiliario fue de tal calibre que aún hoy es el sector constructor el gran protagonista de la lista. Por ejemplo, Reyal Urbis se mantiene como el principal deudor con 363 millones. Otras compañías como Nozar (198 millones), Grupo Prasa, Banreal o Aifos (98 millones) también figuran en un lugar destacado.

Martinsa Fadesa, que protagonizó la mayor quiebra de la historia de España aparece con una deuda superior a los 65 millones. Algunas de estas empresas seguirán figurando en sucesivas listas sin que la Agencia Tributaria llegue a cobrar.

El mundo del deporte vivió su propia burbuja. Se trata de un sector que mueve mucho dinero y, por lo tanto, susceptible de generar también elevadas deudas tributarias. En la lista figuran equipos de fútbol como el Salamanca (13 millones de deuda fiscal) Recreativo de Huelva (12,5 millones), Lleida (11 millones), Real Murcia (10,8 millones) o Racing de Santander (9,2 millones). En el listado publicado hace un año aparecían Dani Alves o Dani Pedrosa, dos deportistas que ya han saldado sus deudas. También el Estudiantes o el Joventut han desaparecido del censo de morosos.

El que fuera presidente de la patronal madrileña y condenado en casos como las tarjetas black, Arturo Fernández, está presente a través de diversas empresas. Arturo Grupo Cantoblanco, Cantoblanco Alimentación y Cantoblanco Colectividades suman un pasivo con el fisco superior a 17 millones. La persona física que más debe sigue siendo un empresario desconocido: Agapito García. Adeuda 17 millones frente a los 26,8 millones del año pasado.

Gerardo Díaz Ferrán, el que fuera presidente de CEOE y hoy en prisión también estaba detrás de varias empresas morosas como Viajes Marsans (23 millones) o Air Comet (13,9 millones).

Mario Conde sigue apareciendo en la lista con una deuda de 9,9 millones, la misma que ya figuraba en la anterior lista. El expresidente del Real Madrid, Lorenzo Sanz adeuda al fisco 1,3 millones. La actriz Marisa Porcel figura en el listado con una deuda de 1,4 millones. Se trata de la actriz protagonista de las escenas de Pepa y Avelino, un programa producido por José Luis Moreno, cuya empresa Kulteperalia tiene pendiente de pago 1,9 millones. Patricia Conde, presentadora de televisión, aparece por primera vez con una deuda algo superior al millón de euros. La Agencia Tributaria realiza inspecciones periódicas sobre los presentadores y colaboradores de televisión para comprobar que tributan correctamente y que declaran sus ingresos como rendimientos del trabajo y no a través de una sociedad. El periodista César Vidal debe 2,3 millones. Entre los medios de comunicación, Intereconomía destaca con una deuda de 13 millones.

La sociedad Accesos de Madrid, propietaria de las deficitarias R-3 y R-5 debe 38,5 millones de euros. La autopista Madrid Sur concesionaria otros 1,7 millones. El Aeropuerto de Castellón y el de Ciudad Real también están en la lista.

Source link