La Liga española se aprovecha de la inflación en el fútbol | Fortuna

El fútbol europeo vive uno de los veranos de mayor actividad y, por qué no decirlo, locura en el mercado de fichajes. La inflación se ha apoderado de un sector cuyos ingresos están creciendo año a año, fruto de lucrativos acuerdos por los derechos de retransmisión. Aunque estos no son igual de cuantiosos entre las principales ligas, todas ellas están viendo cómo su producto se revaloriza gracias al mercado internacional.

Al mercado de fichajes todavía le restan dos semanas para finalizar. En Inglaterra, Francia, Italia y Alemania se cerrará el 31 de agosto, mientras que los equipos españoles tendrán un día más para ultimar incorporaciones. Pese a ello, el gasto en fichajes conjunto de las cinco grandes ligas del continente ya supera a todo el mercado veraniego anterior, superando los 3.400 millones de euros en operaciones, según los datos que recoge la web especializada Transfermarkt. La Premier League inglesa ya ha superado por sí sola los 1.200 millones de inversión, lo que equivale al 88% de todo lo gastado el verano pasado. Y aún se esperan movimientos de calado.

La sensación de que el mercado de fútbol ha disparado sus precios está respaldada por los datos. El gasto medio por jugador ha crecido a dobles dígitos en todas las grandes ligas desde el verano de 2011, y a tres en el caso de la Premier. Allí, el gasto medio hoy por jugador alcanza los 5,8 millones de euros, un 400% más que en 2011. En España, este es de 1,6 millones, un crecimiento del 30%. Destaca el caso francés:es la segunda liga con un mayor precio medio, 2,4 millones de euros, un 204% más que hace seis veranos. La clave está en la entrada de los inversores cataríes en la gestión del Paris Saint-Germain, club que acapara más de la mitad del gasto en jugadores que se realiza en su liga.

El club parisino está siendo el gran actor de este verano, después de hacerse con los servicios del brasileño Neymar, procedente del Barcelona, por 222 millones de euros, récord absoluto en la historia de este deporte, doblando la cota anterior. Una cantidad que permite a la liga española situarse por ahora como la única gran liga que, en los últimos siete años, ha ingresado más dinero por sus futbolistas de lo que ha gastado.

En concreto, el balance se sitúa en 140 millones de euros, que contrastan con los 3.800 millones de pérdida neta que acumulan los clubes ingleses en el mismo periodo de tiempo, o los 550 de la liga alemana. La cifra es temporal, y está pendiente de que el Barcelona reinvierta el dinero recibido por Neymar. De gastarse íntegros esos 222 millones, el balance quedaría en 73 millones negativos, lo que, de todos modos, seguiría situando al campeonato español como el más eficiente en el mercado de fichajes. Sobre todo, si se atiende al rendimiento deportivo alcanzado. Desde 2011, los clubes del país han logrado cuatro títulos de Liga de Campeones y cuatro de Europa League, con tres finales disputadas entre equipos españoles. En la máxima competición continental siempre han habido dos semifinalistas españoles desde esa temporada, y en su hermana pequeña, al menos uno en las últimas cuatro ediciones. En conjunto, la Liga no ha gastado ni la mitad de lo que ha invertido la Premier desde 2011: 8.000 millones de euros, y han ingresado poco más de 4.000 por el mismo concepto.

Los altos niveles de endeudamiento del fútbol español, y los planes de saneamiento impulsados por la patronal de los equipos, LaLiga, provocaron una intensa actividad vendedora entre los clubes españoles con más dificultades entre las temporadas 2012-2013 y la 2014-2015, con una política de fichajes de bajo coste. La deuda con Hacienda del fútbol español se ha reducido un 65% desde diciembre de 2012, siendo de 223 millones en el mismo mes de 2016. Desde la patronal apuntan a que este saneamiento permitirá una mayor actividad en el mercado de fichajes para los equipos. El Betis, con 30 millones, el Villarreal con 45 o el Sevilla con más de 60 han estado especialmente activos en este mercado. Por el momento el Barcelona es el que más ha gastado, cerca de 90 millones, a falta de incorporar al sustituto, o sustitutos, de Neymar

Más salarios

Cada año el fútbol mueve más dinero. Entre 1995 y 2015, los ingresos de los clubes han crecido un 600%, hasta rozar los 17.000 millones de euros, según un informe de la UEFA. Los jugadores son los activos principales de los equipos, de ahí que buena parte de la facturación de estos vaya a parar a comprarlos… y a remunerarlos. De media, el 63% de los ingresos de los equipos de Europa van destinados a pagar los salarios de sus futbolistas. Y estos también están creciendo de una forma exponencial.

La Premier League es la liga que mejor paga a su personal deportivo. La masa salarial de sus 20 clubes era, en la temporada 2015-2016, última con datos disponibles, de 2.470 millones de euros, un 38% más que cinco años antes. Le sigue el campeonato italiano, a más de 1.000 millones de distancia. Sus clubes pagaron a sus jugadores, esa misma temporada, 1.355 millones de euros, un avance del 14% durante ese lustro, mientras que el campeonato español destinó 1.312 millones a las fichas de los futbolistas, un repunte del 29% en ese mismo periodo. Los equipos del campeonato alemán, según su último informe financiero, destinaron 1.058 millones a salarios, el 33% de sus ingresos totales. En la Premier League este ratio es del 60%, y en la liga española, del 58%.El empuje del Paris Saint-Germain provocó que la liga francesa, por primera vez, superara la barrera de los 1.000 millones en salarios en la campaña 2015-2016, un 20% más.

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¿Está justificado el valor de Neymar? | Compañías

A falta de no pocos trámites, y si el azar más rocambolesco no lo impide, Neymar da Silva Santos Júnior se convertirá de manera oficial en jugador del PSG en pocas horas.

Desde una posición equidistante y neutral, parece que todos los grupos de interés saldrán beneficiados con este acuerdo. El FC Barcelona pierde un activo importante, pero va a tener una gran inyección económica que de partida le permitirá reestructurar su proyecto deportivo. El PSG consigue algo que lleva persiguiendo mucho tiempo, un fichaje galáctico que le sitúe en la élite del fútbol mundial, tanto fuera como dentro del campo. Y finalmente ganan los medios que, ante la falta de competiciones (a excepción de los partidos amistosos), están cubriendo uno de los veranos más emocionantes en lo que respecta a movimientos de banquillo que se recuerdan.

Sin duda, el elemento más llamativo en la ecuación es el increíble importe del traspaso y el salario que percibirá el jugador, cifras que superan todos los récords y que seguramente se mantendrán en el tiempo y en la memoria de los aficionados. Esta enorme cantidad de dinero genera tanto en el fan como en cualquier persona que gestione una mínima hacienda varias cuestiones. ¿Cómo va a recuperar el PSG su inversión? Y, sobre todo, ¿cómo un jugador puede valer tanto? Existe una respuesta objetiva para ambos interrogantes desde el punto de vista del marketing y del modelo de negocio aplicado por los clubes de fútbol desde hace algo más de dos décadas. Pero esta fórmula no está exenta de la influencia del azar, dado que estamos hablando de una persona con su rendimiento (a su vez influenciado por el de otros jugadores), imagen y actitud pública; y no de un producto que puede ser testado y mejorado con nuevas versiones.

Si nos atenemos a los elementos puramente marketinianos, para que el PSG recupere su inversión, el primer retorno inmediato es la venta de camisetas. Según datos recientes, el PSG se encuentra entre los 10 clubes de fútbol del mundo con mayores ingresos por este concepto. Sin embargo, es necesario recordar que los clubes perciben una horquilla de entre el 10% y el 40% de los beneficios por cada prenda vendida. Así que, a no ser que se vendan millones de camisetas oficiales –no nos olvidemos del problema de la piratería–, es muy complicado que el coste del jugador se amortice de esta manera.

La segunda fuente de ingresos que puede percibir el club por el jugador es un porcentaje de sus derechos de imagen. Aunque esta empresa, a expensas de las condiciones del contrato que todavía desconocemos, parece también poco probable. La FIFA recomienda que todos los jugadores gestionen sus propios derechos de imagen, y como se ha venido observando en los contratos de las grandes súper estrellas en los últimos años, los clubes respetan esta recomendación o bien obtienen un porcentaje relativamente bajo de estos ingresos.

Como último evento, está el aumento de seguidores y fans del PSG, que presumiblemente sí que tendrá un efecto positivo a corto plazo. Los aficionados al fútbol de Brasil –donde Neymar es una eminencia– pondrán su foco con más intensidad en la ciudad de las luces para ver las filigranas de su ídolo, que, a su vez, se une a otras figuras de la Canarinha como Daniel Alves, Thiago Silva y Marquinhos. De la misma manera, los ingresos de ticketing se verán afectados positivamente por la posibilidad de ver a un nuevo crac en el Parque de los Príncipes. Y, finalmente, el impacto del fichaje también tendrá su eco en las redes sociales, con una mayor generación de contenidos e intereses, sin contar la hiperactividad que tiene el propio jugador en sus canales.

Pero queda por responder la pregunta más complicada. ¿Está justificado el valor de Neymar? Este interrogante solo podrá ser respondido con el paso del tiempo. No obstante, basándonos en el modelo de negocio, la respuesta es sí. Desde hace unos años, los clubes de fútbol más poderosos aspiran a convertirse en símbolos deportivos, cuya trascendencia esté más allá de los resultados en el campo de juego, y a tener garantizada su sostenibilidad financiera a pesar de que no sean campeones a final de temporada. Para ello, se tienen que dar numerosos factores, entre los que destacan: el carisma y los atributos de los jugadores franquicia, la explotación y el trabajo de la marca a través de todos los canales y puntos de venta posibles y su asociación a unos valores. En este modelo de negocio, denominado por Kase y Urrutia como Proto-Image of Firm, destacan marcas como el Real Madrid, aunque también puede ser reconocible en otras entidades dedicadas al entretenimiento como Disney.

Neymar, como jugador y como ente mediático, reúne todas las cualidades para ayudar al PSG a implantar este modelo de negocio. Sin embargo, es importante destacar que se trata de un modelo a largo plazo y que para su éxito es necesario un elemento clave que todavía le falta al PSG, un aura de historia o leyenda que solo puede llegar a través de títulos internacionales, bien sean individuales (Balón de Oro) o colectivos (Champions League). Ambos posibles si Neymar mantiene su nivel.

Por tanto, para que el PSG se acerque al resto de grandes clubes europeos necesita eso: historia. Con este movimiento ya la ha hecho como uno de los clubes más poderosos a la hora de hacer negocios y marketing. Ahora solo le queda hacer historia dentro del campo. Para ello se requiere paciencia, trabajo y, por qué no decirlo, también un poco de suerte. Entonces y solo entonces estaremos hablando del fichaje más importante de los últimos años.

Álvaro Fernández-Luna es profesor de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universidad Europea.

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