Los tractores de juguete despiertan el espíritu agrícola | Compañías

Mantener el espíritu rural en los más pequeños, sobre todo en los que viven en ciudades y a lo mejor solo van en verano al pueblo. Es el objetivo de RuralToys, empresa de Ciudad Rodrigo (Salamanca) que distribuye juguetes relacionados con la agricultura y es filial de Garduño y Gómez, dedicada a maquinaria agrícola y forestal, es decir, las versiones para adultos.

La idea se le ocurrió a Manuel Gómez, socio de la empresa junto a su padre del mismo nombre y a su hermana Ana, al detectar una necesidad de este tipo de artículos entre los hijos de los propios agricultores.

Gómez procede del mundo de la banca. Tras hacer un máster en marketing, se le ocurrió crear una web que aglutinara todas las marcas del sector, incluidas generalistas comoLego y Playmobil y, sobre todo, especializadas como Bruder. “Tenemos fabricantes de Alemania, Francia o ReinoUnido que no se encuentran fácilmente en las jugueterías”.

Además de material agroganadero, el portal (el 90% de las ventas es vía internet; el resto, en su tienda de Ciudad Rodrigo) incluye también material de jardinería y huertos urbanos, así como la ropa apropiada, todo adaptado para niños (y, por tanto, cumple normativa de seguridad). “También tenemos nidos reales para pájaros, con guías para que los puedan montar con ayuda de sus padres”.

Lo que más se vende son los tractores de pedales, que suelen superar el centenar de euros de precio, aunque hay ejemplares a partir de 60. “Son réplicas de modelos reales, concesiones de las marcas oficiales”.

Una de las ventajas de RuralToys es que elimina los intermediarios, por lo que puede vender los juguetes más baratos. “Normalmente, en el norte de Europa los tractores de juguete se venden en concesionarios del sector adulto”. El ahorro puede ser de 60 o 70 euros en un tractor.

Además, aunque no arreglan los juguetes estropeados, sí cuentan con repuestos, piezas “que se desgastan, como las de los vehículos reales”. Los componentes son fáciles de montar y desmontar. “También hemos roto el paradigma de que los juguetes no tienen arreglo”. En cualquier caso, aclara Gómez, los productos son de alta calidad “y los niños les pueden dar mucha caña”.

RuralToys vende a empresas y jugueterías, pero principalmente a particulares. Los picos de negocio se dan al finalizar los trimestres escolares: uno, a partir del Black Friday (finales de noviembre) y hasta las Navidades. Precisamente, al ser el invierno época de descanso en el campo, y en consecuencia venderse menos tractores de verdad, la división juguetera permite a Garduño yGómez utilizar la mano de obra del grupo –ocho empleados– para la venta en tienda y online, y desestacionalizar así la compañía. El otro pico de ventas es justo antes del verano, “cuando los niños se van al pueblo con sus familias y les apetece jugar con estos vehículos”.

Después de estas Navidades remodelarán la web, mejorando su usabilidad y su presencia en el mercado internacional, especialmente en Portugal, adonde ya venden “por las redes sociales, no por la web”. Además, crearán una segunda web solo con productos de la marca Bruder, que también fabrica réplicas del sector de la construcción. “A largo plazo quizá creemos una página específica para jardinería”.

Gómez señala que después de abrir su página han salido otras similares. “Eso es bueno”. RuralToys supone, con 90.000 euros de facturación, el 8% del total del grupo. “El agrícola es un mercado bastante estable. La forma de crecer es online y mediante nuevas vías de negocio”.

De cara al futuro, pretenden desarrollar la venta digital para todo el grupo, “aprovechando la base de datos de RuralToys”. Aunque, señala, el sector adulto es mucho más complejo.“Vendemos hasta 57.000 repuestos y hay que catalogarlos todos al detalle; los errores son graves, a diferencia de con los juguetes”. Además, este tipo de piezas oscila de precio con mucha frecuencia. Los juguetes les dejan más margen para la diversión.

Envíos competitivos

Por medio de la empresa Packlink, RuralToys ha desarrollado su línea de negocio internacional, que supone el 6% de las ventas. “Nos ha permitido tener tarifas competitivas con empresas grandes”, señala ManuelGómez. “Vendemos también a Francia, Alemania o ReinoUnido”. Por encima de 50 euros el envío es gratuito.

En el portal de RuralToys se puede comprar desde una cabra montés –de juguete– por 5 euros hasta una carretilla metálica por 36, pasando por un maletín veterinario –de mentira– por 25.

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