Jazzaldia: Miguel Martín: “Un festival debe ser popular, abierto, cercano… y prudente” | Fortuna

De un tiempo a esta parte, cada verano se vive un nuevo boom de festivales de música. Pero, desde 1966, se mantiene fijo en el calendario el Festival de Jazz de San Sebastián, hoy Heineken Jazzaldia, el más antiguo de este estilo en España y uno de los más prestigiosos de Europa. Este jueves alcanza su 52ª edición. En 38 de ellas, Miguel Martín (San Sebastián, 1956) ha sido su director. Una trayectoria dedicada a la música por alguien que estudió ciencias Físicas, y que ha tenido su reconocimiento con la Medalla de Oro al mérito a las Bellas Artes, que concede el Ministerio de Educación y que recogerá a finales de este año. Un espectáculo de música e imágenes del alemán Stefan Winter abrirá este jueves, en la playa de la Zurriola, un Jazzaldia con nombres como Bryan Ferry, Macy Gray, The Pretenders, Wayne Shorter, Kamasi Washington, Gregory Porte o Herbie Hancock.

¿Este premio hace que esta edición de Jazzaldia sea más especial para usted?

Lo es, como la fue la 48, la 49, la 50… Cada edición es distinta, especial, no le voy a decir que es una cuestión de vida o muerte, pero siempre hay que afrontarla como la primera, no hay otra esta estrategia que intentar hacerlo lo mejor posible, con la mejor programación, que satisfaga a todos los asistentes. Entiendo que la medalla se concede ex aequo a un festival que lleva 52 ediciones y a una persona, que soy yo, que lleva 38 dirigiéndolo. Pero no nos cambia la forma de plantearnos el festival, ni la disposición frente al trabajo, ni al contacto con el público. Se agradece, emociona, y al festival le viene muy bien, pero más allá de eso, todo sigue igual.

¿Cómo llega un físico especializado en electromagnetismo al mundo del jazz?

Por afición, porque me interesaba mucho, y por casualidad. Asistí a un evento en el cual me tocó sentarme al lado de quien era entonces el director del festival, y ahí empezó todo. Y también por suerte, porque es un puesto de trabajo que no cambiaría por nada, y que, sin duda, es el que más ilusión y satisfacciones me ha podido dar jamás.

¿Se parece en algo el Jazzaldia de hoy al de sus inicios?

Se parece en la implicación y en la relación con la ciudad, y en ese entusiasmo que tiene el público que viene. Cuando se abren las puertas de la Plaza de la Trinidad, ese murmullo, esa excitación por entrar, las expectativas, siguen siendo las mismas después de 52 años. Es algo importante y es una de las características de la ciudad y del festival. Este ha crecido, ahora hay otras 17 sedes más. Parece muy diferente, pero cuando se abre la puerta de la Plaza de la Trinidad, veo lo mismo que cuando tenía 22 años y vivía mi primera experiencia en el festival.

El Jazzaldia de hoy se parece al primero en el entusiasmo del público y la implicación de la ciudad

¿El enfoque del festival ha cambiado hacia unos estilos más contemporáneos?

Desde hace muchos años advierto de que este no es un festival donde se pueda encontrar jazz tradicional o Nueva Orleans. Creo que el tiempo de estos estilos ha pasado, y hay otras propuestas que nos interesan más. No quiere decir que lo rechacemos, tenemos este año al saxofonista Houston Person. Pero la idea de recurrir a ese jazz para animar al público nos queda un poco lejos. Tampoco vamos a renunciar a otros estilos, pero acotándolos entre los escenarios que tenemos.

¿Qué significa Jazzaldia para San Sebastián?

Fue la demostración de que esta era una ciudad a la que le interesaba buscar horizontes y propuestas culturales nuevas, y lo sigue siendo. También fue una puerta a una música que no era popular. Hablar de jazz en España era aventurado, azaroso e improbable, pero se dieron las circunstancias, y el público abrió a San Sebastián el camino del jazz.

¿El éxito está en hacer partícipe a toda la ciudad?

Este modelo es importante, nos ha funcionado muy bien, pero no es la panacea. Hay que saber gestionarlo y tener, sobre todo, prudencia. Hay gente que toma ejemplo de los festivales de pop y piensan en ir a por todas, y eso les puede llevar a querer abarcar cosas para las que su público quizá no esté preparado. Los festivales deben ser populares, abiertos y cercanos al público, y sobre todo prudentes al programar.

¿Qué espera de esta edición?

Sobre el papel, pocas ediciones han conseguido sus objetivos como en esta. Tenemos nuevas figuras, leyendas, músicos pop que son cabezas de cartel, grupos locales y europeos, propuestas de gran valor artístico… Se cumple todo lo que queremos que tenga: pasado, futuro, diversión, calidad y compromiso artístico. Puede ser la edición más brillante, pero eso habrá que verlo.

¿Suelen cumplirse sus expectativas?

Me gustaría que se cumpliesen en un porcentaje mayor. Nosotros trabajamos durante todo el año para ofrecer la mejor oferta posible. Uno, a veces, se siente frustrado de que el músico, que es un profesional, no tenga la misma entrega. Y cuando sucede lo digo porque es importante que el público tenga una idea clara del nivel de exigencia del festival. A mi me gustaría que todo saliese bien al 100%. Si no, no me quedo tranquilo.

Somos el festival con mayor aportación privada. No todo tiene que cargarse al erario público

Heineken les patrocinará hasta 2019. ¿Cuánto les supone la aportación privada?

El presupuesto se divide en tercios: ingresos públicos; merchandising, taquilla y bares; y la financiación privada. Heineken soporta la mayoría de ese concepto. El lado público es casi todo del ayuntamiento de San Sebastián. En 2008 hubo un recorte importante, lo que hizo replantearnos la estructura económica del festival. Esa partida se ha recuperado un poco, no estamos al nivel previo a la crisis, pero es suficiente para hacer lo que hacemos, aunque me gustaría hacer más. Los privados, empezando por Heineken, no retrocedieron ni un ápice en esos años.

¿Echa en falta más aportación pública?

Es mi trabajo luchar por tener ayudas a todos los niveles. Estoy moderadamente satisfecho con lo que hay. Aún así, no sé si todo debe fiarse a las instituciones públicas. Somos el festival con un mayor nivel de ayuda privada. Así nos va bien, nos han puesto como ejemplo de cómo captar financiación. Creo que se equivoca quien piense que todo el dinero debe venir sí o sí de la administración. No todo se puede cargar al erario público.

Source link

Música en vivo: Diez festivales, también con zona VIP, para este verano | Fortuna

Cuánto más aprieta el calor más suena la música en España. El país se convierte en verano en un gran festival musical. De hecho, 2017 se ha convertido en el gran año de este tipo de espectáculos masivos. No hay ciudad o rincón de la geografía nacional que no celebre un macroconcierto. En la mayoría, las entradas están agotadas, aunque todavía existe la posibilidad de asistir a un evento de este tipo, al aire libre.

En el caso de Madrid, Mad Cool, que celebrará su segunda edición del 6 al 8 de julio en la Caja Mágica, tiene agotadas sus entradas desde el mes de abril: 45.000 tickets diarios para cada uno de los tres días. Una de las bazas ha sido la programación del festival, pensada para todos los públicos: desde Green Day, Kings of Leon y Foo Fighters, que ofrecerán su único concierto en España. Sobre el escenario también estarán Quique González & Los Detectives, Boys Noize, Star Sunger, Savages Fuel Fandango y Moderat, entre otros. El año pasado la facturación alcanzó los 23,2 millones de euros y la previsión de la consultora PwC, es que supere la anterior cifra. Los precios del abono para los tres días ascendía a 170 euros, y la entrada suelta, 75 euros.

A la vista de estas cifras, al igual que sucede con las carreras de runners y maratones, los festivales se están convirtiendo en un gran negocio. Algunos hablan incluso de burbuja del sector. Lo cierto es que todos compiten por tener a las mejores bandas sobre el escenario y atraer a un gran número de asistentes a los macrofestivales de verano. Los promotores incluso están apostando por ofrecer todo tipo de servicios extra, como son las zonas VIP y los accesos exclusivos para evitar aglomeraciones, así como la combinación de música y gastronomía, como en el caso de Portámerica, en Caldas de Reis (Pontevedra).

Aunque no están todos los que son, seleccionamos diez festivales a los que todavía se puede asistir.

1. Bilbao BBK Live (Bilbao)

La primera edición se celebró en 2006, en el Monte Cobetas, a la que asistieron más de 50.000 personas. Se celebra del 6 al 8 de julio, y hasta Bilbao acudirán grupos como Depeche Mode, The Killers, Phoenix, The 1975, Justice, Royal Blood, Primal Screen y Die Antwoord, entre otros. El precio del abono de tres días es de 115 euros, con acceso a la zona de acampada, 10 euros adicionales por día. Para los que quieran tienda de campaña ya montada, el servicio por los tres días es de 75 euros. La entrada por día es de 53 euros, más gastos de gestión. www.bilbaobbklive.com

2. Portamérica (Pontevedra)

En la localidad de Caldas de Reis, del 13 al 15 de julio, combina música, gastronomía, a cargo de cocineros con estrella Michelin, como el gallego Pepe Solla, el mexicano Roberto Ruiz, de Punto MX. De caldear el ambiente con la música se encargarán Iván Ferreño, Aterciopelados, Leiva, Orkesta Mendoza, Fizzy Soup, Carlos Jean, entre otros. Los precios del abono para el festival es de 50 euros, y la entrada es de 25 euros. www.portamerica.es

3. FIB Benicàssim (Castellón)

Fue uno de los pioneros en 1995, y su éxito radica en ser introductor de tendencias musicales. En esta edición, del 13 al 16 de julio, actuarán The Weeknd, Stormzy, Foals, Deadmau5, Los Planetas, Red Hot Chili Peppers, Kasabian o Love of Lesbian. El bono para los cuatro días cuesta 140 euros, la entrada VIP asciende a 300 euros, y una entrada cuesta 50 euros. www.fiberfib.com

4. Cruïlla (Barcelona)

Del 7 al 9 de julio, recibe en el Parc del Fòrum a Pet Shop Boys, Morat, Little Steven, Two Door Cinema Club, The Lumineers, Ani DiFranco, Kase. y a Los Fabulosos Cadillacs, entre otros. El abono de tres días cuesta 119 euros, más gastos de gestión, y las entradas, 73 euros; la del domingo cuesta 23 euros. www.cruillabarcelona.com

5. Jazzaldía (San Sebastián)

Es el decano de los festivales de verano. El Festival de Jazz de San Sebastián (actualmente, Heineken Jazzaldia) comenzó en septiembre de 1966, por lo que es el festival de jazz más antiguo de España y uno de los más veteranos de toda Europa. Ha recibido a los grandes músicos internacionales de esta disciplina. Del 20 al 25 de julio, contará con las actuaciones de Wayne Shorter Quartet feat, Danilo Pérez, John Patitucci, Brian Blade, Herbie Hancock Quintet, The Pretenders, Bryan Ferry, Charles Lloyd , New Quartet Feat. Gerald Clayton, Reuben Rogers, Eric Harland, Chano Domínguez y Brian Ferry, entre otros. El festival cuenta con distintos escenarios, como el Museo San Telmo, el audotorío del Kursaal, el Teatro Victoria Eugenia. Precios, a partir de 20 euros. www.heinekenjazzaldia.eus.es

6. Sonorama Ribera (Aranda de Duero, Burgos)

Desde 2011 se ha convertido en una cita obligada para los amantes del vino, ya que la zona se encuentra rodeada de bodegas y de viñedos, y la música. Se celebra del 10 al 13 de agosto, en el corazón de la localidad de Aranda de Duero. Entre los artistas confirmados en esta edición se encuentran, entre otros, A por ella Ray!, Nacho Vegas, Loquillo, Alpargata, Lichis, La Habitación Roja, Fangoria, Leiva, Coque Malla e Ilegales. Los precios de las entradas: el abono sale por 65 euros, con acampada incluida; y la entrada diaria, por 30 euros. www.sonorama-aranda.com

7. Contemporánea (Alburquerque, Badajoz)

Festival musical de la escena indie, en esta ocasión rinde homenaje a una las formaciones más influyentes de los últimos veinte años en la historia de la música independiente nacional, los granadinos Los Planetas, que han actuado en este escenario en cinco ocasiones. También lo harán La casa azul, Automatics, Maga o La bien querida. Del 10 al 13 de agosto. Entradas, 30 euros. www.contempopranea.com.

8. Santander Music

Se celebra en la Península de la Magdalena, uno de los lugares emblemáticos de la ciudad, el Teatro Principal y distintas localizaciones repartidas por el centro de la urbe. Del 3 al 5 de agosto, en la capital cántabra se podrá ver a Los Planetas, Delorean, The Vaccines, Triángulo de amor bizarro o Lori Meyers. El precio del abono es de 65 euros, con acceso a la zona de acampada, 80 euros;el abono premium, 150 euros, y la entrada, 35 euros. www.santandermusic.es

9. Aquasella (Arriondas, Asturias)

Del 21 al 23 de julio, llega la 21ª edición de este festival de música electrónica se ha convertido en una cita obligada en el norte de España. Contará con las intervenciones de Adam Beyer, Coyu, Carlos Chaparro, Óscar Mulero, Fernanda Martins, Paco Osuna, entre otros. El precio del abono es de 69 euros, más gastos de gestión, con acceso a la zona de acampada, 84 euros, y el abono VIP, 99 euros. www.aquasella.com

10. Starlite Festival (Marbella)

Pretende recuperar los grandes años de Marbella. Música, espectáculo y experiencia, además de exclusividad, gastronomía, estrenos, lujo… Llega a su sexta edición, de la mano de sus fundadores, Sandra García-Sanjuán y su marido Ignacio Maluquer, quienes descubrieron la cantera de Nagüeles en el corazón de la sierra malagueña, y convirtieron este espacio en un anfiteatro natural. Hasta el 26 de agosto, contará con las actuaciones de Elton John, Anastacia, The Pretenders, Art Garfunkel, Luis Fonsi o Andrea Bocelli. Entradas, a partir de 60 euros. www.starlitemarbella.com

Source link