Los minibuses de Iveco y Mercedes llevan carrocería asturiana | Compañías

A finales de los años cincuenta, Asturias se encontraba inmersa en un desarrollo económico sin precedentes sustentado por dos incipientes gigantes: la minería y la industria. En este contexto, en 1957, Elías Quince y Óscar Fernández fundaron Carrocerías Ferqui, con el nombre de Talleres Felicidad. Empresa de fabricación de carrocerías para todo tipo de vehículos: de viajeros, especiales, frigoríficos e incluso funerarias.

“Al principio hacían de todo”, explica Faustino Quince, consejero delegado de Ferqui e hijo de uno de los fundadores. “Arreglaban y fabricaban carrocerías metálicas para toda clase de vehículos, aunque en los sesenta empezaron a centrarse en los autobuses de pasajeros de todos los tamaños por la gran demanda que exigía el auge de la industria y la minería en Asturias. Ferqui creció gracias a eso. Había cien empresas de transportes de viajeros en la región y estábamos a la cabeza”, añade el presidente.

Llegamos a Noreña, uno de los principales focos industriales del centro astur y la gran flota de minibuses emplazados a la entrada indica que ya estamos en la fábrica de Ferqui. La empresa, como la conocemos hoy, Carrocerías Ferqui SL, se constituye en marzo de 1969, en el momento en que sus propietarios abandonaron el pequeño taller que tenían alquilado para levantar su primera fábrica.

Iveco acapara el 75% de las ventas de la compañía y Mercedes-Benz, el 25%, aunque las cifras van fluctuando

“Pasaron de tener 8 empleados a 30”, explica Quince. En 1991 abrieron la actual fábrica, de 10.500 m2 . Disponen, a su vez, de otras instalaciones, de 5000 m2, que albergan el centro técnico donde se elaboran los prototipos. “En los noventa fabricamos carrocerías de vehículos para la Expo de Sevilla o los Juegos Olímpicos, pero ya a finales de esta época transformamos nuestra imagen: dejamos de reparar, de hacer vehículos especiales y grandes para hacer minibuses”, cuenta el consejero delegado. “Ferqui se convierte en ese momento en una empresa exportadora”.

Fabricaban vehículos de 12 metros por encargo para Alemania, Francia, Holanda o Reino Unido. Las exportaciones llegaron a suponer, con la entrada en circulación del euro, el 60% de sus ventas y en un momento hasta el 75%. En la actualidad, la actividad en el exterior ha quedado relegada al 25%, en parte, aclara Quince, por el éxito nacional del modelo Sunrise.

Trabajo con fabricantes

Ferqui factura anualmente en torno a 15 millones y medio de euros, pero ¿para quién hace carrocerías? “Trabajamos con dos marcas de fabricantes de vehículos, la italiana Iveco y la alemana Mercedes”, matiza el presidente. “Ahora vendemos más a Iveco, que acapara el 75% de nuestras ventas, mientras que Mercedes, el 25%, aunque va fluctuando”, apunta. Las marcas suministran el chasis y Ferqui la carrocería, pero son los fabricantes los que venden el producto final.

La empresa cuenta con distribuidores y agentes comerciales por toda la UE. Los concesionarios de las marcas, cuando están cerrando una venta, suelen traer al cliente aquí para que vea el proceso de fabricación.

Además de las instalaciones en Noreña, Ferqui abrió en 2007 una fábrica en Turquía, debido a los competidores que estaban apareciendo en Europa del Este y Asia. Esta planta nace como un soporte a la de Asturias, para abaratar los precios, pero no ha dado los resultados que esperaban.

“Esta fábrica ya no sirve, estamos en otra fase de la globalización, no es rentable”, sostiene Quince. “Las fábricas en el exterior ya no son una ventaja competitiva, pueden serlo para productos de bajo nivel de conocimiento, pero hacer una carrocería requiere cualificación media-alta”. Ferqui tiene una participación del 57% en esta empresa de Turquía que factura tres millones, con una producción de 85 autocares al año.

Fases de producción

En Ferqui trabajan hasta 167 empleados, 105 fijos y 65 de ETT (temporales), repartidos en las secciones administrativas, comerciales, técnicas y de producción. En el departamento técnico nace el concepto. Ingenieros y diseñadores desarrollan la idea del modelo que va a tener mayor demanda. Elaboran un prototipo que se estudia, se prueba y se consulta con los clientes para pasar luego a la fase de producción, una vez aprobado.

La producción queda en manos de soldadores, caldereros, chapistas especialistas en fibra de vidrio, pintores, tapiceros y electricistas que trabajan en cuatro fases diferentes: composición de la estructura en acero galvanizado, montaje de las placas de fibra de vidrio, pintura y remate. “Es un poco más complejo”, asegura Faustino Quince. “Cada fase en sí tiene varias subfases. Habría 12 en total”, precisa.

Desde que nace la idea hasta que sale el vehículo a la carretera pasa poco más de un año. Cada día entran en la cadena de fabricación uno o dos vehículos con una producción de 300 anuales. Con la aportación de la filial turca alcanzan los 400. Ferqui cuenta ahora con cuatro modelos: Sunrise, Sunset X y Nora para Iveco, y Sunset S3 para Mercedes, de entre 7 y 9 metros de longitud y de 28, 30 o 32 plazas.

Datos básicos

José Faustino Quince, presidente y consejero delegado de la compañía, en la fábrica de Noreña.
José Faustino Quince, presidente y consejero delegado de la compañía, en la fábrica de Noreña.

Facturación. Carrocerías Ferqui factura 15,5 millones de euros al año.
u Empleados. Entre el departamento de producción, técnico, administrativo y comercial trabajan 167 personas, de las cuales 105 son fijos y 65, temporales.

Producción. La fábrica de Noreña produce cerca de 300 unidades al año (alrededor de dos por día). Con la factoría de Turquía pueden sumar hasta 400.

Premios. Ha recibido reconocimientos como el Minibús del Año en Reino Unido (2004) y en España (2011 y 2014). También el de Mejor Diseño Interior en 2004 en la Busworld, la convención del sector, que se celebra cada dos años en Kortijk, Bélgica.

Modelos. El Sunrise, que fabrica para Iveco junto con el Sunset X y el Nora, es el modelo más vendido. El Sunset S3 de Mercedes es el segundo en ventas.

“Estamos arrasando con el modelo Sunrise en España. Gracias al incremento de las ventas, hemos pasado de producir 240 a 300 unidades al año, 100 de las cuales corresponden al Sunrise”, afirma Faustino Quince. Los precios oscilan entre los 105.000 y 135.000 euros, según el modelo y las diferentes prestaciones.

¿Por qué sigue habiendo carroceros?, se pregunta el consejero delegado de la compañía. El precio final del producto si se separa la fabricación del chasis del de la carrocería resulta más barato que el formato completo que pueda hacer el fabricante.

Sin embargo, desde hace varios años, las marcas han empezado a deslocalizar su producción para ofrecer precios más bajos en su formato completo, afectando a los fabricantes de carrocerías.

“Han desaparecido del mapa”, lamenta Quince. “En España, por ejemplo, solo tenemos tres competidores: UNVI, Indcar y Car-bus.net. Los grandes no son competidores nuestros. Por eso nos llevamos tan bien”, concluye entre risas.

Una compañía con 60 años y tres generaciones

Instalaciones de la compañía en el polígono de Noreña.
Instalaciones de la compañía en el polígono de Noreña.

Han pasado 60 años desde que Elías Quince y Óscar Fernández fundaron los Talleres Felicidad. Desde entonces, la empresa ha estado en manos de las dos familias fundadoras (de ahí el nombre Ferqui) y la totalidad de su capital ha sido siempre nacional.

En 1979 entró a formar parte del grupo una empresa de capital riesgo asturiana, con una participación del 15%, lo que dejó a ambas familias con un 42,5% cada una, porcentajes que conservan hasta la actualidad.
Hasta tres generaciones han formado parte de Ferqui a lo largo de estos 60 años. El consejo de administración está conformado por dos representantes de cada familia, con funciones comerciales, administrativas, técnicas y de ventas. José Luis López es el quinto integrante y representa a la sociedad de capital riesgo.

Faustino Quince tiene claro que el futuro de la empresa pasa por su capacidad de adaptación a las nuevas tecnologías de digitalización, impresión 3D, autonomía en la conducción y exigencias europeas en seguridad y contaminación. “En la medida en que sepamos crear ese entorno, Ferqui seguirá viviendo. Debemos adaptarnos”, confía Quince.
La compañía fabrica minibuses para todos los países de la UE. “Todos nuestros vehículos tienen la homologación europea. Debemos cumplir hasta 25 medidas de vuelco, anclaje de los asientos, cinturones, ruido, control de incendios, seguridad o emisiones”, detalla el presidente. La compañía se ha adaptado a la normativa Euro 6c de gestión del consumo y emisiones.

Quince lo tiene claro: lo que diferencia a Ferqui de sus competidores nacionales o internacionales es su atención al cliente, su buena relación calidad-precio y, sobre todo, su servicio de posventa. “Si tiene un problema, un choque o una avería, en 24 horas lo tiene reparado, esté donde esté”, asegura. “Somos una empresa pequeña, que hace vehículos pequeños en un sector (ahora) pequeño. Si queremos continuar otros 60 años debemos seguir en esta línea”, apunta.

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