El Ibex se olvida de Cataluña con la ayuda de Abertis y ACS | Mercados

Por difícil que parezca, en la recta final de la sesión los inversores han dejado al margen Cataluña y se han centrado en las operaciones corporativas. Aunque durante gran parte de la jornada las caídas de Sabadell y CaixaBank llevaban a la Bolsa española a quedarse rezagada del resto de índices europeos, en la última hora las compras han hecho acto de presencia y el Ibex 35 concluyó con un ascenso del 0,55%. Las operaciones corporativas se producen el día de antes de que venza el segundo plazo concedido por el Gobierno central al presidente de la Generalitat para que responda al requerimiento.

Las subidas de este miércoles han tenido unos claros protagonistas: ACS, Abertis y Cellnex. Pasadas las 15.00 horas, la empresa que preside Florentino Pérez confirmaba su interés por Abertis con la presentación de una contraopa a través de su filial alemana Hochtief. La oferta con la que pretende desbancar a la italiana Atlantia supone entregar 18,76 euros por cada título de la concesionaria española. Es decir, supera en un 13,7% la propuesta de Atlantia.

Los inversores no tardaron en aplaudir la operación con la que tanto tiempo llevaba especulando el mercado. Tras la suspensión cautelar de la CNMV, Abertis regresó al mercado por todo lo alto y en los primeros compases las subidas alcanzaban el 9%, ascensos que se moderaron al cierre hasta el 7%. No obstante, esta subida es suficiente para que las acciones de la empresa que preside Salvador Alemany supera los 18,76 euros que ofrece Hochtief. A Abertis le sigue de cerca el otro protagonista, ACS, que sube un 5,17%. Más rezagado se queda Cellnex, que se anota un 0,8%, ascenso suficiente para desprenderse de las caídas que registraba durante gran parte de la jornada.

En el lado de las caídas, Siemens Gamesa retomó las caídas que imperan desde que el viernes la compañía anunciara un profit warning. Después del alto en el camino que hicieron ayer los inversores, hoy la cotizada cierra con un descenso del 1,58%. Inditex y Técnicas Reunidas se convierten en los otros dos valores más castigados de la jornada con descensos del 0,59% y 0,52%, respectivamente. Por su parte, el sector bancario consigue salvar la sesión en positivo con la excepción de CaixaBank, que retrocede un 0,13%.

El resto de Bolsas europeas se dejaron llevar por la tendencia alcista de Wall Street, que después de que el martes el Dow Jones superara los 23.000 puntos aupado por la temporada de resultados, hoy al cierre de las Bolsas europeas, revalidaban los máximos históricos. El Dax alemán se anota un 0,37%; el Cac francés, un 0,42%; el Euro Stoxx, un 0,33% mientras el FTSE británico y el Mib italiano avanzaban un 0,36% y 0,08%, respectivamente.Desde Link Securities señalan que la temporada de resultados puede ser el catalizador que estaban esperando los inversores para acelerar las ganancias bursátiles en Europa.

Aunque la Bolsa escapó este miércoles al desafío independentista, la incertidumbre que despierta Cataluña se dejó sentir en la rentabilidad de la deuda española a 10 años, que vuelve a situarse por encima del 1,6% frente al 1,55% en que concluyó el martes. No obstante, continúa lejos de los 1,78% que registró tras el referéndum del 1 de octubre. Por su parte, la prima de riesgo sube tres puntos básicos hasta los 119.

Al cierre de las Bolsas europeas, el euro retomó las subidas. No obstante, se sitúa por debajo de los 1,18 dólares. La divisa estadounidense empieza a recuperar el terreno perdido en los últimos meses ante las expectativas de subida de tipos por parte de la Reserva Federal antes de final de año.



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El Ibex se sacude parte de los miedos y recupera los 10.200 con Europa paralizada: las claves de la sesión | Mercados

La Bolsa española se ha sacudido parte de los miedos del efecto Cataluña a la espera de cuál sea el jueves la respuesta final de la Generalitat al Gobierno de Rajoy y se ha desmarca del tono inane de la renta variable en el resto del Viejo Continente. El Ibex 35  ha subido un 0,35%, hasta los 10.216,8 puntos, en una sesión de grandes oscilaciones, al marcar un mínimo en los 10.134 y un máximo cerca de los 10.300. 

Enagás, que ha caído un casi inapreciable 0,02%, ha inaugurado la temporada de presentación de resultados en España. En el Ibex, Siemens Gamesa se ha recuperado un 2,47%, después de la caída superior al 6% del lunes, tras publicar el fabricante de aerogeneradores una advertencia sobre beneficios el viernes pasado tras el cierre. Le han seguido IAG (2,24%) y Mediaset (1,86%) en la parte alta. Los colistas han sido Meliá (–1,6%), Técnicas Reunidas (–1,01%) y Dia (–0,93%).

OHL ha sido  la estrella  fuera del selectivo al dispararse un 43,7%, después de la venta de su filial de concesiones, con lo que reducirá deuda. El volumen negociado en el conjunto de la Bolsa ha sido de 2.370 millones de euros, ligeramente por debajo de los 2.864 millones de media diaria del mes.

En Estados Undios, a la espera de detalles sobre el plan fiscal de Donald Trump y de que el Senado vote el Presupuesto, un paso previo a la rebaja impositiva, ni el Dow Jones ni el S&P 500 ni el Dow Jones registraban movimientos significativos al cierre de la sesión en Europa. 

En el mercado de deuda, la posible llegada del economista Stanford John Taylor a la cúpula de la Reserva Federal, considerado más duro que Yellen y más favorable a tipos más altos, ha fortalecido al dólar, que sube un 0,4%, hasta las 1,175 unidades por euro. Entretanto, la deuda soberana estadounidense a dos años ha marcado máximos desde 2008, con una rentabilidad del 1,554%, tras publicar Bloomberg que se ha reunido con Trump. En España, el 10 años está tranquilo con un interés del 1,547%, frente al 1.551% del lunes.  

El mercado, además, se está haciendo la idea de que el BCE  comprará entre 25.000  y los 40.000 millones al mes el próximo año, frente a los 60.000 millones actuales. Hoy hablan dos miembros del consejo del BCE; Víctor Constancio y Peter Praet. Según IG Securities a través de su analista de Forex Junichi Ishikawa, el euro mantiene la clave de si el dólar permanecerá fuerte.

En el mercado del petróleo, el conflicto entre los kurdos y el Gobierno de Iraq sigue siendo la principal fuerza que mueve el mercado. El Brent está en el entorno de los 58 dólares, después de subir ayer ante la toma de control de pozos en el área de Kirkuk por parte de fuerzas leales a Bagdad. 



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Estas son las posiciones cortas en la banca y cotizadas catalanas | Mercados

El conflicto catalán está lejos de llegar a una solución. A pesar de la euforia mostrada por los inversores la semana pasada después de que Carles Puigdemont suspendiera la declaración de independencia, la volatilidad y las dudas que generan las tensiones independentistas continúan sobrevolando el mercado.

A lo largo de las dos últimas semanas, los cambios de sede de las empresas catalanas han sido una constante. En un principio los inversores aplaudieron estos movimientos con compras, pero el riesgo político continúa latente y son muchos los que tratan de sacar provecho con las caídas en Bolsa de las cotizadas. Es aquí donde las posiciones bajistas adquieren un protagonismo especial. 

Por posiciones cortas, o apuestas bajistas, se entiende a aquellas operaciones bursátiles que consisten en tomar títulos prestados para venderlos en el mercado con la esperanza de que esas acciones caerán en Bolsa durante ese tiempo y al recomprarlas en mercado esto se efectuará a un precio menor, permitiendo al inversor adquirirla a un precio inferior y embolsarse la diferencia. En definitiva es un indicador de la presión bajista que el mercado ejerce sobre las empresas.

Según los datos de la CNMV divulgadas al cierre del mercado, la inestabilidad que ha imperado en el mercado no se ha traducido en un fuerte incremento de las posiciones cortas. En la banca, uno de los sectores más castigados por el desafío independentista, tres de las ocho entidades de cotizan en Bolsa registraron incrementos de posiciones cortas (BBVA, Sabadell y Bankia), cuatro se mantuvieron estables (CaixaBank, Bankinter, Santander y Liberbank) mientras que Unicaja, que salió a Bolsa el 1 de julio de este año todavía no ha sido presa de las apuestas bajistas. Es destacado el comportamiento de Liberbank, entidad sobre la que CNMV mantiene activo el veto a las posiciones cortas hasta el 30 de noviembre.

Otras cotizadas catalanas destacadas son Cellnex, que registró un ligero repunte de las posiciones cortas (veáse gráfico), Grifols y Colonial, en las que las apuestas bajistas cayeron ligeramente y Gas Natural y Abertis, en las que se mantienen sin cambios en el 0,4% y 0,39%, respectivamente.

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Fórmulas para invertir a salvo del riesgo de Cataluña | Mercados

Los inversores han recibido esta semana con cierto alivio los últimos acontecimientos en Cataluña. La confusa declaración de independencia anunciada el martes por Carles Puigdemont, dejada en suspenso justo a continuación, descartaba el peor escenario contemplado por el mercado, el de una ruptura inmediata y abrupta con España. La crisis institucional en España sigue en cualquier caso abierta en canal y el pulso independentista permanece ahí.

La crisis política reviste la suficiente gravedad y tiene las suficientes implicaciones sobre la economía –Cataluña supone casi el 20% del PIB español–, e incluso sobre el conjunto de la zona euro, como para calar en la Bolsa y la deuda soberana españolas.

El movimiento generalizado ha sido deshacer posiciones en Bolsa española –en especial en bancos y, en concreto, en CaixaBank y Sabadell– ya con anterioridad al referéndum del 1 de octubre y con más intensidad después. El castigo ha cesado pero la cautela de los inversores permanece, a la espera de acontecimientos que confirmen el regreso a la estabilidad institucional en España, aunque no por ello quede resuelto el problema político de fondo en Cataluña.

“El mercado se acostumbra a la incertidumbre, la interioriza. Lo hemos visto ya con los atentados yihadistas. Sí me preocupa la economía real, que la actual percepción negativa se prolongue en el tiempo y se frenen las inversiones”, apunta Gonzalo Lardiés, gestor de renta variable española de A&G Banca Privada. Para Luis Bononato, responsable del fondo Global Allocation y otro referente de la gestión en España, “la situación con Cataluña es aún muy complicada, hay riesgos que es mejor no asumir”. Su fondo rebajó de forma drástica su posición en Bolsa desde el 160% con anterioridad al 1 de octubre al 60% actual.

Quien más quien menos ha realizado ajustes de cartera estos días a consecuencia de la crisis política. Pero la vida sigue y hay todo un universo de activos globales para evitar los riesgos –de magnitud incierta– que plantea ahora la inversión en España.

En su repliegue, aunque sea temporal, de la Bolsa española, los gestores han buscado refugio estos días especialmente en la Bolsa alemana, convertida en el gran exponente desde el que aprovechar la recuperación económica de la zona euro. También hay quienes como Deutsche Bank, ya creen que el momento álgido del riesgo político en España ha pasado y es momento de sobreponderar la Bolsa española.

Pero para quienes deseen eliminar el sesgo español de su cartera a causa de la política, hay numerosas opciones que pasan, además de por el Dax alemán, por el conjunto de pequeños y medianos valores germanos, franceses e italianos, por la gestión alternativa, las materias primas y los bancos. No ya los españoles, si se quiere evitar el riesgo político, sino por grandes grupos financieros europeos que se beneficiarán igualmente de una subida de tipos. Aun así, en Bolsa española también sigue habiendo rincones de rentabilidad que acusan en menor medida los vaivenes políticos.

“El mercado de renta variable europeo muestra mayor atractivo y la gestión alternativa diversificada puede ocupar parte del espacio que tradicionalmente ocupaba la renta fija cuando sus expectativas de rentabilidad eran más razonables que las actuales”, explica Jacobo Zarco, director de planificación financiera de Atl Capital. La deuda es un activo con reducidas expectativas de rentabilidad, a menos que se asuma riesgo con activos emergentes o titulizaciones. La Bolsa es el activo estrella, aunque sea necesaria la diversificación y la prudencia a la hora de elegir valores que no hayan agotado ya su potencial de revalorización en este largo ciclo alcista.

Bolsa europea: Valores para subirse al carro del crecimiento

Al igual que sucede con la deuda soberana en momentos de incertidumbre, la Bolsa alemana también ha sido estos días destino para los inversores que preferían plegar velas en España y en el Eurostoxx 50, donde tienen un peso importante valores españoles como Santander y Telefónica. “No hemos cambiado nuestra recomendación de Bolsa por más liquidez o por deuda y sí a favor de la Bolsa europea. Los valores medianos y pequeños de Alemania, y también de Francia e Italia, son los que más nos gustan. Son los que recogen más rápido la recuperación económica”, explica José María Luna, director de análisis y estrategia de Profim.

Luna centra su recomendación en los fondos Objectif Small Caps (Lazard), Groupama Avenir Europe y Bellevue BB Entrepreneur EuroSmall Caps, con rentabilidades en lo que va de año entre el 20% y el 30%. Los pequeños y medianos valores de la Bolsa alemana son la posición mayoritaria del Gesconsult Crecimiento Eurozona, un fondo de renta variable europea que gana en lo que va de año el 12,3%. Su gestora, Lola Jaquotot, explica su preferencia por “valores industriales y químicos en un entorno de crecimiento en Europa”. Y pone como ejemplos las alemanas Covestro –compañía química– y Hella –fabricante de bombillas–, ninguna de ellas presentes en el Dax. “En Francia también vemos bastante valor, pero en empresas ligadas al consumo y la automoción, como Michelin, Renault o Valeo”. En el año, el Dax sube el 13,3% y Milán, el 16,6%, tomándole la delantera al Ibex, que frena su avance al 9,9%.

Banca: Entidades italianas u holandesas ante el alza de tipos

Los bancos son una apuesta de inversión de numerosos gestores, a pesar de que sea un sector condenado a largo tiempo de baja rentabilidad por los bajos tipos de interés y cercado por tendencias globales que juegan en su contra como el envejecimiento de la población o el avance de las nuevas tecnologías. La expectativa de un alza de tipos que elevará el margen de negocio mueve a numerosas firmas a incluir a la banca en su cartera. Y para quienes prefieran evitar la banca española por la incertidumbre catalana, surge la alternativa de otros grandes valores bancarios europeos.

“Prefiero tener Unicredit, Intesa San Paolo o ABN Amro antes que BBVA o Santander. No está muy claro dónde va a terminar el Ibex este año y ante una mayor volatilidad en un sector para nosotros relevante, preferimos bancos europeos. En abril, la postura era la contraria ante el riesgo que suponían las elecciones presidenciales francesas”, explica Fernando Hernández, subdirector de Andbank Wealth Management.

Bankinter tiene una apuesta estratégica por el holandés ABN Amro, del que destaca su rentabilidad elevada –un ROE superior al 13%–, la mejora de la cuenta de resultados y el posible interés de Nordea en una operación corporativa. La entidad ofrece además una rentabilidad por dividendo del 5,2%. La firma también destaca la positiva evolución de los resultados de BNP Paribas y su rentabilidad por dividendo, del 4,3%. “Creemos que la capacidad del banco para sorprender positivamente es elevada”, añade.

España: Compañías con buen dividendo y mínima deuda

Pese a las reservas que la mayoría de los inversores tienen estos días hacia la Bolsa española, continúa habiendo valores españoles que por su potencial y características de negocio quedan al margen de la volatilidad que imprime la crisis política.

En Metagestión afirman no haber hecho ningún ajuste a causa de la situación en Cataluña. “No tenemos exposición al sector bancario desde hace años, que entendemos sería el potencialmente más afectado por la situación. Seguimos apostando por las mismas compañías que los últimos meses: Talgo, Técnicas Reunidas o BME. Negocios con ventajas competitivas, bien gestionados, con poco o nada de deuda y fuerte capacidad para generar flujos de caja, cotizando en el mercado a precios muy atractivos”, explican en la firma. Su fondo de Bolsa española renta en el año el 5,5%.

En Andbank muestran sus preferencias por Abertis, en la expectativa de que haya una opa rival a la de Atlantia, y por Ferrovial, por su carácter global. Gonzalo Lardiés, gestor del fondo de Bolsa española de A&G Banca Privada, muestra su interés en Mapfre y en Mediaset y Antena 3, además de los valores bancarios y Telefónica.

Desde Bankinter destacan el atractivo de la rentabilidad por dividendo de Mediaset, del 6%. “La remuneración al accionista es uno de sus puntos fuertes, superior al 7,5% entre dividendo y compra de acciones. Un balance saneado, con caja neta positiva, implica que estos niveles de remuneración son sostenibles en el futuro”, explica. En Abertis, al calor de una contraopa, ven “poco que perder y bastante que ganar”.

Emergentes: Rentabilidad con un riesgo más controlado

La inversión en mercados emergentes es la alternativa clásica para quienes buscan una dosis añadida de rentabilidad, aunque sea asumiendo más riesgo. No son precisamente el refugio natural para quienes huyen de la inestabilidad institucional en España pero sí presentan el atractivo de su buen comportamiento en lo que va de año y forman parte obligada en las carteras de inversión más agresivas.

Mercados como el filipino o el indio se apuntan en el año alzas de más del 20% y el argentino se dispara el 60%, superando con creces el comportamiento de las Bolsas europeas, gran caladero actual de rentabilidad para los inversores, y estadounidenses, donde los índices alcanzan niveles de vértigo y los expertos aconsejan ya un inversión más selectiva, centrada en compañías exportadora y tecnológicas.
“Para perfiles más agresivos es interesante la Bolsa emergente, en especial del sudeste asiático y también Rusia por el alza del petróleo”, apunta José María Luna, director de análisis y estrategia de Profim.

Fernando Hernández, subdirector de Andbank Wealth Management, también recomienda dosis de mercados emergentes para los perfiles más agresivos, en los que la posición de inversión en Bolsa en general está entre el 65% y el 70% de la cartera, por debajo del 85% al que llegó a estar durante el año.

Los expertos destacan que los países emergentes, si bien son más volátiles, no lo son tanto como antaño y han resistido bien el entorno de tipos al alza en Estados Unidos gracias a contar con unas economías más sólidas y equilibradas.

Materias primas: Oro y plata para buscar refugio y petróleo

Las materias primas se están recuperando de las dudas que tiempo atrás sembraba la economía china y sus precios se benefician ahora de un contexto de crecimiento global, incluyendo el gigante asiático. También el precio del petróleo, que ha logrado sobreponerse a la caída derivada del exceso de producción y se mantiene estable en la banda de los 50 a 55 dólares. Las compañías petroleras son precisamente una de las recomendaciones de Andbank Wealth Management para aprovechar la mejoría del crudo, a través de la toma de posiciones en Total y Repsol.

Materias primas como el oro y la plata también son habituales en la construcción de una cartera global y diversificada. Luis Bononato tiene en estos metales preciosos el 20% de su fondo Global Allocation. “Son uno de los pocos activos sin riesgo de crédito. Sirven para estar cubiertos ante posibles accidentes en los bancos centrales y una burbuja de deuda”, explica Bononato. En lo que va de año, el oro se ha revalorizado el 13%, hasta el entorno actual de los 1.300 dólares por onza y después de haber marcado máximos anuales al filo de los 1.350 en el mes de septiembre. La plata registra un alza en lo que va de año del 8,4%, hasta los 17,27 dólares.

Las previsiones que ofrece el consenso de Reuters apuntan a una revalorización del oro en 2018 hasta los 1.330 dólares y en 2019, hasta los 1.425 dólares por onza. La previsión para la plata también es de subidas, hasta los 19,8 dólares el próximo año y hasta los 21,8 dólares el año siguiente.

Deuda: Papel muy secundario en cartera y en activos puntuales

Los gestores tienen claro que la renta fija ya ha perdido atractivo y que el activo estrella del momento es la renta variable. Los grandes bancos centrales, con la Reserva Federal estadounidense a la cabeza, han iniciado el proceso de retirada de estímulos monetarios con el que respondieron ante la crisis y en un entorno de tipos de interés al alza –o con la expectativa de que suban, como sucede en la zona euro–, el ascenso en las rentabilidades de los bonos se traduce en depreciación de las carteras de deuda.

El recurso que les queda a los gestores de renta fija es buscar nichos de rentabilidad fuera de los activos que han disfrutado en primera línea el efecto de las compras de deuda de los bancos centrales. Así, la deuda soberana ya ha agotado su potencial, aunque sigue habiendo claras oportunidades como el rally registrado por la deuda pública portuguesa –que a juicio de Morgan Stanley IMcontinúa teniendo potencial– o incluso las ganancias puntuales que deja la propia deuda soberana española estos días ante los vaivenes de la crisis política y la reciente expectativa de que el BCE prolongará sus compras en 2018.

“El mercado americano de renta variable y los bonos tanto gubernamentales como de empresas muestran la mayor sobrevaloración”, explica Jacobo Zarco, de Atl Capital, que tiene una visión negativa para el medio plazo de la deuda soberana, corporativa de grado de inversión y también de la Bolsa estadounidense. “Nos gustan los bonos flotantes, los emergentes y de gestión global y flexible”, añaden desde Profim.

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En la Bolsa americana, son tiempos para guardar la ropa | Mercados

Los mercados bursátiles y de renta fija de riesgo, con altos rendimientos/cupones y que suelen tener una correlación alta con las Bolsas, han disfrutado de un excelente desempeño en los últimos ocho años cuando empezaba lo que está resultando ser uno de los mercados alcistas más largos de la historia. Justo hace una década (un año y medio antes), se iniciaba uno de los mercados bajistas más intensos de la historia bursátil, incluso algo superior al del periodo 2001-2002 asociado a la burbuja tecnológica y solo superado por el de los años 30, asociado a la Gran Depresión. Las caídas de los principales índices bursátiles rondaron el 50%-60% y los precios de los bonos de alto rendimiento se desplomaron más de un 30%.

Desde aquellos mínimos de la primavera del 2009 existen índices de Bolsa como los norteamericanos que van camino de cuadruplicar su valor. Los bonos de riesgo han seguido una senda paralela marcada además por niveles de volatilidad muy bajos durante buena parte del recorrido. En el caso europeo, los desempeños bursátiles (que no de los bonos de riesgo) han sido menos espectaculares. Dicho esto, el recorrido no ha sido despreciable habiéndose doblado en poco más de ocho años y sin incluir unos jugosos dividendos que se han cobrado por el camino.

Uno pudiera aducir que los niveles alcanzados a principios de 2009 en medio de la debacle bursátil estaban particularmente deprimidos y que descontaban una especie de “fin del mundo” que no se iba a producir. Se trata de un argumento plausible ya que quedaría validado por diferentes métricas que señalaban que desde un punto de vista histórico se había alcanzado un nivel de infravaloración destacado, aunque al mismo tiempo es importante señalar que no mayor que el registrado en varias ocasiones durante los más de 130 años de historia bursátil norteamericana. Sin embargo, existe una diferencia clave en el presente mercado alcista respecto a otros que se iniciaban tras tocar niveles claros de infravaloración. En estos se iniciaban recuperaciones cíclicas de las economías bastante vigorosas, unidas a destacados aumentos de las cifras de negocio y de los beneficios de las compañías cotizadas en Bolsa. Sin embargo, en el presente el desempeño económico y empresarial han sido mucho más modestos.

El resultado lógico al poner juntos precios disparados y crecimientos de beneficios modestos es carestía en los precios. Existen numerosas métricas para analizar la situación pero me gustaría señalarles una que pone en contexto histórico dónde nos encontraríamos en el caso de los principales índices norteamericanos, que recordemos pesan el 50% de la Bolsa mundial y a cuya tendencia ningún otro índice bursátil, europeo o asiático, escapa. Se trata de primero dividir el precio actual del mercado por la mediana de beneficios de los últimos diez años. Ello nos aporta contexto y estabilidad a la métrica. En segundo lugar, para aportar visibilidad histórica tomamos dicho dato y lo ponemos en posicionamiento de percentiles. Tomamos el periodo más largo disponible, unos 135 años (desde 1882). Pues bien, en el momento presente nos encontraríamos en el 94% percentil más caro de la historia. Solo en otros tres periodos previos se habrían alcanzado percentiles similares. Invariablemente dichos periodos habrían ido seguidos de intensos accidentes bursátiles (fuertes mercados bajistas o shocks) o periodos largos de una década o más de movimientos más o menos laterales con oscilaciones y sin ninguna rentabilidad final. No obstante, en esta ocasión tendríamos un elemento nuevo, unos bancos centrales que probablemente tienen mucho que ver con los niveles de burbuja alcanzados, con sus masivos programas de compras de activos financieros y tipos de interés cero que llevan también a niveles de apalancamiento máximos en el sector financiero. Sin embargo, estos organismos aparecen como el seguro o red de seguridad de los propios mercados con su disposición a salir a su rescate en cuanto haga falta. Dada su enorme capacidad de tiro al poder “crear dinero de la nada” y el tamaño relativamente grande pero finito de los mercados de bonos y acciones, pareciera que lo tienen controlado.

En este contexto, es normal ver que los niveles de aversión al riesgo y volatilidad estén bajo mínimos. ¿Podría algo interrumpir dicho camino expedito para una continuación de las subidas y desafiar así valoraciones muy dudosas? Pues solo alcanzaría a ver dos opciones: los propios bancos centrales cambian de política abandonando programas de compra de activos y tipos mínimos (lo que parece poco probable) o se produce un accidente técnico de mercado asociado a los excesos de apalancamiento en el sistema. Dicho crash podría hacer un reset del sistema. En cualquier caso, la lógica y la razón recomiendan extremar la prudencia rebajando los niveles de riesgo asociados al perfil inversor o asignando una parte de ahorro a opciones que estén al margen de los activos de riesgo.

Juan Manuel Vicente Casadevall, EAFI Asesor Multiciclos Global FI.

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El Ibex concluye la semana de la independencia con un alza del 0,71%, ¿qué pasa? | Mercados

La semana se antojaba complicada para los inversores. Pero la suspensión de la declaración de independencia que Carles Puigdemont realizó el martes en el parlamento catalán, la unidad de las formaciones políticas constitucionales y la festividad del 12 de octubre sirvieron a muchos inversores para coger aire y sacudirse la crisis catalana. A la espera de conocer la respuesta del presidente de la Generalitat al requerimiento planteado por el Gobierno de Mariano Rajoy, la Bolsa española se mueve al compás de las declaraciones y acontecimientos políticos.

El Ibex 35 cerró el viernes con una caídas del 0,17% (10.258 puntos), en línea con las principales plazas europeas.Los ascensos registrados el miércoles actuaron de colchón y en el conjunto de la semana el selectivo español se anota un 0,71%, comportamiento similar al registrado la semana antes del referéndum catalán. Desde XTB sostienen que mientras el selectivo cotice por encima de los 10.000 puntos y no abandone esta cota en cierres semanales, el selectivo sigue conservando potencial hasta los 11.000 puntos, una vez se despejen las dudas políticas.

Las empresas vinculadas a las materias primas (ArcelorMittal, Acerinox y Técnicas Reunidas que avanzaron un 7,21%, una 1,69% y un 1,51%, respectivamente) se convirtieron el viernes en los valores más alcistas. Parte de los ascensos responden al buen comportamiento de las importaciones chinas que impulsaron a las commodities. En el lado opuesto se situaron Santander (-1,17%), Mapfre (-1,09%) y Amadeus (-0,91%).

En la semana, Dia (-9%) se convierte en el valor más castigado presa de las posiciones cortas.Por su parte, Siemens Gamesa consigue desprenderse de la tendencia bajista de los últimos meses y avanza un 5,25% semanal, solo superado por Cellnex (6,1%), que revalida los máximos anuales. La banca, uno de los sectores más castigados con la crisis catalana, salvan la semana con signo mixto. Bankinter (1%) Bankia (0,9%), Sabadell (1,4%) y BBVA (0,18%) concluyeron en positivo mientras Santander (-3,6%), CaixaBank (-1%)y registraron pérdidas.

Lo más significativo del viernes fue el bajo volumen de negociación.Este se situó en los 1.340 millones frente a la media de octubre de 3.154 millones. Los inversores esperan a conocer nuevos datos y declaraciones sobre el devenir de las tensiones independentistas antes de mover ficha.

“El hecho de que el martes se evitara la declaración unilateral de independencia con efectos inmediatos fue algo que gustó no solo al mercado sino también a algunas casas de análisis que han apostado por empezar a comprar a estos niveles”, señala Óscar Anaya, analista de Carax AlphaValue.

El jueves Deutsche Bank afirmó que el riesgo político en Cataluña estaba superado y que las caídas registradas por la renta variable española –en el último mes y medio eñ Ibex ha quedado rezagado del resto de índices– pueden ser aprovechadas para entrar en la Bolsa española. La firma mejoró su recomendación de infraponderar a sobreponderar. Días antes, la mayor gestora del mundo, BlackRock afirmó que había incrementado su exposición a la deuda española aprovechando la inestabilidad provocada por las tensiones independentistas.

A pesar del optimismo que impera entre las grandes firmas de análisis, el conflicto catalán continúa planeando. Esto lleva a muchos expertos a recomendar prudencia.Uno de ellos es Anaya que no descarta una caída adicional de entre el 4% y 5% para el Ibex.

Rafael Romero, director de inversiones de Unicorp Patrimonio, sostiene que el mercado descuenta una solución a largo plazo del conflicto catalán. “La Bolsa española cotiza con una prima de riesgo adicional que ya ha sido puesta en precio”, defiende el experto. Romero apunta que esto es lo que ha llevado al Ibex 35 a quedarse rezagado del resto de índices en los últimos meses después de un comienzo de año en el que el selectivo lideró durante gran parte las subidas.

A pesar de la volatilidad que impera en el mercado y la dilación de la crisis catalana, el director de inversiones de Unicorp Patrimonio subraya que el 70% del negocio de las empresas del Ibex se genera fuera de España.Es decir, las cuentas de las grandes cotizadas están orientadas al crecimiento global. El analista defiende que la incertidumbre política no es razón suficiente para salirse del mercado español.Para protegerse de las turbulencias Romero aconseja mayor diversificación y apuesta por el mercado global.

La estabilidad también regresa al mercado de deuda. La rentabilidad de la deuda española hace un alto a las subidas. Las declaraciones de Mario Draghi asegurando que seguirá comprando deuda durante más tiempo y la menor tensión política, por el momento, llevaron al bono español a caer al 1,6% desde 1,64% del jueves. La rentabilidad de la deuda española baja niveles de mediados de septiembre y se aleja del 1,78% que marcó el 5 de octubre. Por su parte, el riesgo país se mantiene estable en los 118 puntos básicos, frente a los 132 que registró tras el 1-0.

La prima de riesgo catalana cerró en los 313 puntos básicos, 20 puntos menos que el jueves y 46 menos que los máximos de la crisis catalana. El euro, por su parte, cotiza plano en el entorno de los 1,18 dólares.

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La Bolsa japonesa perfora al alza su récord desde 1996 propulsada por las elecciones | Mercados

Los máximos históricos del índice de referencia de la Bolsa japonesa, el Nikkei 225, están todavía a años luz. Los alcanzó allá por diciembre de 1989 cerca de los 40.000 puntos, exactamente en los 38.915. Pero está en niveles que no se veían desde 1996, al rozar los 21.000 puntos.

La crisis económica que estalló en el país a comienzos de 1990 estuvo comandada, al igual que ocurrió en Estados Unidos con las subprime en 2007, por un estallido de la burbuja inmobiliaria. Esta se trasladó rápido a la renta variable, que se deshizo como un azucarillo.

El Kospi surcoreano bate récords históricos con una subida en lo que va de año superior al 22%

La agonía del país nipón estuvo provocada por un estancamiento económico que llevó al Nikkei a perforar a la baja los 8.000 puntos a inicios de 2009, cuando comenzaban a alinearse los destrozos de la Gran Depresión en Estados Unidos y Europa. En 1990, el Banco Central de Japón llevó los tipos al 6% desde el 2,5% de abril de 1989 para frenar la espiral inflacionista y contener la caída del yen. La Bolsa fue la gran perjudicada.

El desplome de la inflación, que se sitúa actualmente en el entorno del 0,6% anual, hizo que el país situara los tipos entre el 0,5% y el 0,1% entre 1995 y la actualidad; el precio del dinero ahora es del 0,3%.

La buena noticia para los inversores en Bolsa es que la economía avanza tacita a tacita, con un crecimiento del PIB anual del 1,6% en el segundo trimestre. Ahora la Bolsa está relajada, ante la esperanza de que el actual primer ministro, Shinzo Abe, se refuerce en las elecciones generales que el país celebrará el próximo 22 de octubre. La mayoría absoluta está en 233 escaños, mientras que la última encuesta, publicada por medios de comunicación del país le dan unos 290 diputados, que habrían de sumarse a los 30 que obtendría su aliado Komeito. La victoria de Abe sería arrolladora.

El mercado da por hecha la victoria de su actual primer ministro y la continuación de su política económica, bautizada como “Abenomics”, cuya puesta de largo se hizo allá por diciembre de 2012. Las claves del primer ministro nipón para resucitar la economía son tres.

Un programa masivo de compra de bonos, o quantitative easing, por más de 600.000 millones de euros al año. En enero de 2016, optó por poner los tipos de interés del equivalente a la facilidad de depósito europea en negativo: cobra un –0,1%. Finalmente, en septiembre del año pasado introdujo una política de “control de curva de rendimiento” que mantiene la rentabilidad de los bonos a 10 años en el entorno del 0%. Y también interviene directamente en el mercado de renta variable, a través de la compra de fondos cotizados (ETF, en la jerga) por unos seis billones de yenes (unos 45.000 millones de euros) al año. La gran misión es que la inflación llegue al 2%.

Mientras, el yen, pese a ser una moneda refugio en tiempos de miedo global, como los que se han producido por el enfrentamiento entre Corea del Norte y Estados Unidos, continúa relativamente bajo. Si en abril lacanzaba las 115 unidades por moneda única, ahora ha bajado hasta el entorno de los 133 yenes. Esta debilidad de la divisa nipona propulsa las importaciones y tiene su reflejo inmediato en la Bolsa.

El Nikkei 225 sube en torno a un 10% en el año, con valores muy destacados como Tokai Carbon, proveedora de granito para centrales nucleares, que se dispara un 200% en 2017, la química Showa Denko (115%), el proveedor de componentes de robótica Yaskawa Electric (104%) y la compañía electrónica Furukawa (95%). Además, cerca de 70 empresas suben más de un 20% en lo que va de año. El Kospi surcoreano está en récord histórico y el Hang Seng hongkonés, por su parte, sube casi un 30% en 2017 y se sitúa en niveles que no veían desde finales de 2007.

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Los inversores acaparan liquidez para volver a la Bolsa y deuda españolas | Mercados

Los inversores han aprendido a lidiar con el riesgo político. Experiencias recientes como el brexit o las elecciones presidenciales francesas demuestran que es necesario anticiparse a lo que pueda ocurrir en las urnas, más cuando el resultado puede tener fuertes implicaciones económicas. El referéndum catalán del 1 de octubre, declarado inconstitucional, auguraba fuerte marejada política y sus consecuencias han superado incluso las expectativas de incertidumbre e inseguridad jurídica que ya manejaban en septiembre muchos inversores.

Una calma tensa parece ahora haberse instalado en el mercado. Toca esperar a la respuesta de Carles Puigdemont al ultimátum de Mariano Rajoy para que renuncie a la declaración de independencia, última oportunidad antes de activar el artículo 155 de la Constitución que permitirá la suspensión de la autonomía catalana. La crisis institucional sigue abierta en canal y aunque los inversores tienen la certeza de que no habrá una Cataluña independiente y de que se impondrá el Estado de derecho, la incertidumbre les ha llevado a rebajar su posición en activos españoles y a elevar en muchos casos la liquidez de sus carteras. Aguardan ahora una rebaja de la tensión política, y un horizonte institucional más despejado, para volver a entrar en mercado.

“La mayoría de los gestores domésticos están sobreponderados en liquidez a la espera de acontecimientos y de que se aclaren las cosas. No obstante, mantienen el interés de volver a entrar en el mercado, aunque por ahora son cautos”, señalan desde la mesa de operaciones de Madrid de un banco internacional. Los gestores domésticos están siendo por lo general más conservadores, replegando posiciones en Bolsa española y elevando sus niveles de liquidez.

Es el caso de Gesconsult, cuyo fondo de renta variable española ha pasado de estar casi plenamente invertido con anterioridad al referéndum, a reducir su posición al 78% en favor de las posiciones de liquidez. En el fondo de renta variable europea, la liquidez también ha aumentado y el porcentaje de cartera invertido ha pasado del 96% al 85%, según explica su gestora Lola Laquotot.

Deutsche Bank da por zanjado el riesgo político y sobrepondera la Bolsa española, con Santander y CaixaBank entre sus favoritos

Fernando Hernández, subdirector de Andbank Wealth Management, señala que en las carteras con un perfil de inversión más arriesgado, más bursátil, la liquidez ha aumentado en torno al 10% y el 15%, desde los niveles previos al 1-0 del 5% o incluso el 1%, el coeficiente mínimo que se requiere a los fondos. “El problema es que con el entorno actual de tipos de interés, la liquidez depositada en el banco tiene un coste. El aumento de la liquidez no responde a una estrategia de asignación de activos, es táctica, a la espera de invertir en activos concretos”, explica.

“Sí han aumentado estos días las posiciones de liquidez, tiene todo el sentido perservarse al margen de la inestabilidad política. Esperar a caídas adicionales para volver a entrar en Bolsa es una jugada segura”, señala José Manuel Vicente, socio de la EAFI Kessler Casadevall. Es la táctica más habitual entre los gestores denominados value, que seleccionan las compañías con un horizonte de inversión de medio plazo y en función de sus valores fundamentales y multiplicadores, más allá del entorno de mercado del momento.

Gonzalo Lardiés, gestor del fondo de Bolsa española de A&G Banca Privada, ya ha aprovechado las últimas caídas para reforzar posiciones ya previas, como en Telefónica, Santander e incluso CaixaBank, aunque en este último banco aún con cautelas por su fuerte presencia en Cataluña. “Hay que buscar precios atractivos para construir carteras con más potencial”, señala.

Fuentes de mercado apuntan que “en términos generales, los gestores domésticos están más afectados por el conflicto catalán y son más negativos y escépticos con que se resuelva el tema que los internacionales. Muchos gestores domésticos no se han beneficiado del pequeño rally que hemos visto estos últimos días en la deuda a 10 años”. Su rendimiento ha bajado de casi el 1,8% de la semana pasada al 1,62% actual.

Los inversores no descartan volatilidad y nuevas caídas, que serían el momento propicio para comprar. Ahora domina la cautela

Deustche Bank es un claro ejemplo de ese mayor atrevimiento de los gestores internacionales hacia España. El banco alemán ha decidido sobreponderar la Bolsa española, a la que tenía en infraponderar, después de que se haya disipado el temor a una inmediata declaración de independencia en Cataluña y el Gobierno de Rajoy esté decidido a evitarla. El banco prevé que el mercado español se comporte mejor que el europeo en los próximos meses y le da un potencial de subida del 7%. Y a pesar de que tiene una visión de infraponderar los bancos europeos, Santander y CaixaBank se mantienen como apuestas predilectas de Deutsche Bank, incluso a pesar de la inquietud que rodea al grupo catalán, que acaba de anunciar su traslado de sede a Valencia.

En Bolsa española, la retirada de posiciones, concentrada especialmente en los bancos, se ha traducido en aumento de liquidez y también en traslado de la inversión hacia el mercado europeo, en especial el alemán.

En deuda, los gestores tienen más presión para intentar cerrar el año con un saldo positivo, a diferencia de la buena cosecha para la gestión bursátil. “Los gestores de renta fija siguen con necesidad de generar rentabilidad antes de fin de año. Están muy pendientes de lo que digan los bancos centrales, en particular de la reunión del BCE el 26 de octubre. Al mismo tiempo, las previsiones de principios de año sobre las subidas de tipos en los plazos largos en EE UU no se han materializado hasta la fecha”, explica Joe Lovrics, responsable de mercado de capitales de Citi en España

El Ibex cae el 8% desde los máximos anuales de mayo

El selectivo español ha quedado cada vez más descolgado de la marcha alcista del resto de Bolsas europeas, en un distanciamiento que se ha ensanchado con el desafío independentista catalán pero que ahora le confiere más potencial que a sus vecinos.

El Ibex pierde casi el 8% desde los máximos anuales de mayo, en los 11.135 puntos, un descenso en paralelo al alza de otros índices. Así, el índice español ha reducido su ganancia en lo que va de año al 9,6%, y queda superado por el 10,% del Cac, el 13% del Dax, el 16,4% de Milán y el 16,6% de Lisboa.

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El Ibex se toma el puente y el bono cae a niveles previos al 1-O | Mercados

La tranquilidad se ha impuesto hoy en el mercado. Después de unas sesiones de especial turbulencia a causa de las tensiones independentistas, los inversores aprovecharon la festividad del 12 de octubre para tomar algo de aire. A lo largo de la jornada el selectivo se ha mantenido sin rumbo fijo. Ni siquiera a la apertura bajista de Wall Street sirvieron para que la Bolsa reaccionara. El índice español cede un 0,02%.

Sea como fuera, el caso es que la barrera de los 10.300 puntos se está convirtiendo en una cota infranqueable. La última vez que el selectivo español cerró por encima de ese nivel fue el 29 de septiembre, la jornada previa al referéndum. A diferencia de los últimos días, en los que las subidas y bajadas estuvieron acompañados por altos volúmenes de contratación, hoy este ha caído en picado hasta los 1504 millones, un 55% menos que la media diaria de octubre de 3.354 millones.

Si en las últimas semanas la convulsión en la Bolsa se ha trasladado a la renta fija, ayer la calma de la renta variable tuvo su reflejo en el mercado de deuda. El bono español a diez años bajó tres puntos básicos, hasta el 1,6%. El descenso, aunque moderado, ha sido suficiente para que la deuda española con vencimiento en 2027 cayera a niveles previos a la consulta y se alejase de los máximos de 1,78% que registró el cinco de octubre. Este movimiento se trasladó también a la prima de riesgo española, que bajó dos puntos básicos, hasta los 117.

La escalada de los tipos de la deuda en los últimos días evidenciaba el incremento de las tensiones, pero la buena acogida de las subastas, las compras del BCE y el compás de espera en el que ha entrado el procés contribuyen a aminorar los nervios. El consenso de los analistas asegura que la crisis catalana no ha concluido y señalan como principales amenazas la posibilidad de que el conflicto se encalle hasta el punto de que pase factura al crecimiento económico de España. No obstante, a la espera de que Carles Puigdemont conteste al requerimiento del Ejecutivo sobre si hubo o no declaración de independencia los inversores se dejan arrastrar por el optimismo imperante desde el martes al cierre de los mercados.

En la Bolsa española, los bancos, especialmente los catalanes, los más castigados por el desafío independentista registran un comportamiento estable. CaixaBank (0,32%) y BBVA (0,01%) escapan a las caídas del conjunto de la banca. Santander cede un 0,28%; Bankia, un 0,25%; Bankinter, un 0,04% y Sabadell, un 0,59%. Los mayores ascensos de la jornada ha corrido a cargo de AcerlorMittal (2,64%), Cellnex (2,47%) y Amadeus (1,18%). La cara opuesta la representan Mapfre (-2,2%), Siemens Gamesa (1,65%) y Dia (1,55%).

Después de un mes y medio en el que la Bolsa española se ha distanciado de las principales plazas europeas, hoy se su comportamiento se ha mantenido en línea con el resto de índices.

En Wall Street los inversores reaccionaron con frialdad a los resultados de dos de los principales bancos: JP Morgan y Citigroup. El mercado estadounidense aguarda a conocer los datos de inflación que se publicarán mañana. Estas cifras son seguidas de cerca por la Reserva Federal y se convierten en la clave para decidir si habrá o no subida de tipos en diciembre. Los futuros de los fondos federales dan una probabilidad del 80%, pero muchos empiezan a desconfiar ante la división que existe dentro del banco central estadounidense. Al cierre de los mercados europeos, los tres índices cotizaban en tablas.



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Ibex: la tensión política se relaja y España lucha por subirse al tren de las alzas | Mercados

Los mercados celebraron que la política echase de momento el freno de mano a la escalada de tensión en Cataluña. O que, al menos, las posiciones no han sido tan extremas como se había esperado. El Ibex reaccionó con optimismo. Subió un 1,34%, aunque no fue suficiente para cerrar por encima de unos 10.300 puntos que llegó a tocar durante buena parte de la sesión. Esa cifra totémica es sobre la que cotizaba el selectivo antes del referéndum ilegal del 1 de octubre.

Aunque Carles Puigdemont declarase el martes la independencia, la suspensión inmediata y la apertura de un periodo de diálogo fue acogida como una buena señal por los mercados. Ya los futuros del Ibex –el president intervino con la Bolsa ya cerrada– apuntaron al alza y se dispararon un 2%. Una tendencia que fue confirmada en la apertura de los mercados. El Ibex inició la sesión con un rebote del 1,6% que marcó una sesión en la que el índice se colocó como el mejor de entre los grandes europeos.

Si bien los ascensos se moderaron a medida que avanzaba la jornada, los acontecimientos del resto del día contribuyeron a mantener el optimismo. La declaración de Mariano Rajoy tras el consejo de Ministros apoyó las ganancias. Es cierto que el presidente abrió la puerta a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, pero no lo hizo de forma automática y requirió al Govern que explicase lo que había ocurrido la tarde anterior. Es decir, en caso de aplicación, será una medida paulatina.Además, las subidas se vieron reforzadas con el acuerdo entre PP, PSOE y Ciudadanos. Pedro Sánchez pactó con el PP para explorar una reforma constitucional.

La subida del Ibex fue contundente. El volumen negociado en Bolsa (3.185 millones) fue superior a la media diaria del año, de 2.585 millones. Y superó el máximo de los últimos tres meses hasta la fecha reservado para el 15 de septiembre. Los ascensos contaron con el apoyo de los pesos pesados de la Bolsa española. BBVA se anotó un 2,43%; Inditex, un 1,29% y Telefónica, un 2,3%. Santander se quedó algo rezagado con un 0,64%. La confianza de los inversores en España se dejó sentir también en el euro que subió, hasta los 1,18 euros.Esta estabilidad aleja el temor a un posible contagio.

No es el primer día que los inversores se lanzan a las compras a golpe de titular en un mercado en el que la volatilidad es la regla imperante. A medida que se aproxima una salida dialogada, los inverores pulsan el botón de las compras.Sin embargo, ante cualquier señal de que el conflicto se recrudece y Cataluña se acerca a la independencia, no dudan en deshacer posiciones. Esta es la razón por la que los analistas son unánimes y afirman que el repunte de no es más que un rebote momentáneo que no tiene visos de marcar la tendencia para las próximas jornadas.

“Vamos a vivir jornadas más guiadas por los impulsos que por los fundamentales”, asegura Óscar Anaya, de Carax Alphavalue. La firma de análisis considera que las subidas obedecen a la ambigüedad del discurso de Puigdemont que “aparca” el más alto voltaje político. Así, el experto no descarta que la inestabilidad política provoque una corrección adicional del 5% en el Ibex, lo que le distanciaría a un más del resto de Bolsas europeas.

En paralelo a este comportamiento de la renta variable, la situación también se normaliza en la deuda soberana. Tanto la rentabilidad del bono a 10 años como la prima de riesgo cotizaron a la baja hasta un nivel inferior al del 1-O. Esto provocó una sesión positiva para las eléctricas, uno de los sectores más penalizados estos días después de que varias firmas de análisis hayan emitido informes en los que dudan de la capacidad de las compañías para mantener las rentabilidad e ingresos actuales.Estas cotizadas son especialmente sensibles a cualquier ascenso en los tipos de la deuda pues ven cómo aumentan costes de financiación.

Por encima de ellas, Siemens Gamesa repuntó un 4%, convirtiéndose en el valor más alcista de la sesión. Solo tres valores del Ibex cotizaron en rojo: Técnicas Reunidas, Mapfre y Dia. Este sumó su segunda jornada como la peor firma del Ibex al registrar una caída del 2,03%.

También fue una jornada de ganancias para la banca, la más sensible al riesgo geopolítico. A las alzas de BBVA y Santander se sumó el 0,32% de CaixaBank o el 1,2% de Sabadell. Aunque las entidades catalanas han realizado guiños al mercado para contener la fuga de depósitos en forma de cambios sede sedes y así continuar bajo el paraguas del BCE, los inversores no terminan de confiar en estos valores en el largo plazo.

Alfonso de Gregorio, director de Gestión de Gesconsult, explica que la estrategia de la gestora desde finales de septiembre ha sido cubrir sus posiciones en el Ibex en un 20% con futuros y desprenderse de los valores bancarios. Una postura que modificó al volver a Santander y Bankia, aunque considera que es pronto para hacer lo propio en CaixaBank y Sabadell.

Los rebotes responden más a inversores que buscan rentabilidad en el más corto plazo, asegura Francisco Arco, analista de XTB. En el largo plazo, el foco de los analistas está en vislumbrar si los dichos se hacen hechos. El relajamiento de la tensión pasa por un pacto entre el Gobierno y la Generalitat que mantenga intactas la marcha de la economía española. Carolina Morcos, analista de Renta 4, opina la principal amenaza a medio y largo plazo reside en un enconamiento del conflicto que pase factura al crecimiento y a la financiación del Estado, algo que no ha sucedido por el momento. Por su parte, Anaya apunta a un impacto en la actividad económica que puede abordar también a los resultados empresariales.

La resolución del conflicto es una condición sine qua non para que el Ibex confirme la sesión como líder en Europa y se enganche a la tendencia alcista de los principales índices. En los últimos 30 días, el Dax (que roza máximos históricos y los 13.000 puntos) y el Cac suben un 4%. El Ibex, por su parte, se deja un 0,33%. La sesión se saldó con un cierre mixto. El Cac y el FTSE británico registraron ligeros descensos (del 0,02% y del 0,06%) mientras, el Dax repuntó un 0,17 y el MIB subió un 0,97%.

“Es verdad que España se queda atrás, pero no es algo catastrófico”, explica De Gregorio. Y esgrime que las caídas no han sido demasiado abultadas porque los grandes fondos internacionales (en cuyas manos está en torno al 70% del Ibex) aún no han caído presas del nerviosismo y apretado el botón de las ventas. Este es el principal riesgo que observa Victoria Torre, de Self Bank, en caso de que el conflicto se recrudezca en los próximos días. “El mercado necesita un marco estable”, afirma.



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