Inbisa prevé ingresar 450 millones hasta 2020 en su regreso a la obra residencial | Compañías

El grupo vasco Inbisa quiere convertirse en uno de los actores protagonistas de la recuperación de la obra nueva en vivienda. La compañía presidida y fundada por Jesús González Moro ha planteado un plan de negocio de promoción residencial con el que esperan ingresar al menos 450 millones de euros en cuatro años, hasta 2020.

La pata inmobiliaria del grupo constructor con sede en Bilbao ha retomado ya la construcción de viviendas, una actividad que prácticamente cesó en 2007 y que solo volvió a reactivar incipientemente a partir de 2010 con alguna edificación aislada, por ejemplo, en Deusto. Pero para los próximos cuatro años ya tiene prevista la construcción de al menos 1.600 viviendas, a las que se sumarán otras nuevas según la empresa vaya adquiriendo suelo.

Ese número de viviendas garantiza a la compañía alrededor de 350 millones en facturación solo en el negocio residencial. Pero la empresa cree que pueden sumar otros 100 millones, gracias a alrededor de 300 viviendas adicionales, teniendo en cuenta las oportunidades actuales que valoran la adquisición de más solares. Para final de este año, ya calculan haber iniciado las obras de alrededor de 1.000 casas.

Inbisa se suma así a la recuperación del sector de construcción residencial, seriamente dañado desde la crisis de 2007. A partir de esa fecha desaparecieron o quebraron grandes promotoras como Nozar, Reyal Urbis, Astroc o Martinsa Fadesa y el negocio prácticamente se paralizó. Solo a partir del pasado año han comenzado a surgir otros nombres con intención de ser los grandes protagonistas del sector. Se trata de compañías que tienen al capital extranjero como respaldo: Vía Célere y Aelca (ambas participadas por Värde Partners), Kronos Homes (Kronos), Neinor (Lone Star) y Aedas (Castlelake).

A ellas se le suman otras supervivientes, como Metrovacesa Suelo y Promoción (en plena reactivación por parte de Santander y BBVA); los servicers de la banca como Solvia, Altamira o Anida, e históricos que poco a poco relanzan la actividad, como Amenabar, Acciona, Quabit, Iberdrola Inmobiliaria, Inmoglaciar, Pryconsa o Insur.

“A nosotros la crisis nos pilló con poco suelo, no estábamos muy apalancados y teníamos suelo finalista”, explica Manuel Balcells, director general de Inbisa Inmobiliaria, como razón por la que el negocio se salvó del hundimiento, además de pertenecer a un grupo constructor más amplio. “Ahora no vamos a tomar riesgos innecesarios. Vamos a analizar compras de suelo caso por caso, buscando oportunidades”, añade.

Además, Balcells avanza que están abiertos a alianzas con familias y propietarios de terrenos, una experiencia de permuta de suelos por viviendas ya utilizada por la empresa.

Este arquitecto, que se incorporó a la compañía en 2001, explica que sus proyectos residenciales cuentan con financiación bancaria de alrededor del 65% de la inversión. De momento, asegura que han rechazado acuerdos con fondos extranjeros, aunque han tenido conversaciones. “No descartamos alianzas, pero las condiciones de los fondos son demasiado duras. Valoran demasiado el peso del capital y, desde que hay de nuevo financiación bancaria, para nosotros esas firmas han perdido atractivo”.

Las claves del nuevo negocio

Viviendas. A las ya planeadas 1.600 casas, la promotora cree que al menos añadirán otras 300, para comercializar alrededor de 2.000 viviendas hasta 2020.

Logística. Manuel Balcells, director general de Inbisa Inmobiliaria, asegura que a los 450 millones de euros en ingresos para el periodo que abarca hasta 2020, habrá que sumar el negocio de promoción de oficinas y de naves industriales. “Queremos volver a la logística y podemos hacerlo a través de alianzas con fondos internacionales. Es un negocio que nos garantiza mayor rentabilidad”.

Ubicaciones. Inbisa ha comenzado la comercialización de viviendas de obra nueva en Madrid, País Vasco y Barcelona, pero Balcells reconoce que también sondean el mercado en Málaga.

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