El recelo del PNV deja en el aire la rebaja del IRPF y la mayor baja por paternidad | Mi dinero

En mitad del clima enrarecido y crispado por el proceso soberanista en Cataluña, el Gobierno de Mariano Rajoy trabaja en la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2018. Un trámite que se prevé tortuoso. De hecho, Hacienda ha modificado el calendario previsto y ha sacado de la agenda del Consejo de Ministros de hoy la aprobación del Presupuesto. Se busca ganar tiempo para acercar posturas.

El PNV, que apoyó las cuentas del ejercicio en curso, se ha mostrado reacio a ceder sus votos y ha criticado la actuación del Gobierno en la gestión de la crisis política abierta en Cataluña. También el procés ha sido clave, pero en sentido contrario, para acelerar el acuerdo entre el Gobierno y Ciudadanos. La formación naranja ha querido confirmar su apoyo a las cuentas para dar una imagen de estabilidad.

Ciudadanos apoyará los Presupuestos Generales del Estado para 2018 y ha negociado medidas como incluir una rebaja del IRPF. En concreto, las cuentas contemplarán que los asalariados que ganan menos de 14.000 euros al año no tributen por IRPF. Actualmente, la exención se limita a quienes cobran hasta 12.000 euros. Para las rentas entre 14.000 y 17.500 euros se fijará una reducción tributaria que aún no se ha concretado. También en el ámbito del IRPF, se ampliarán las bonificaciones y ayudas para las familias con hijos. Y el compromiso es bajar el IVA de las entradas de cine del 21% al 10% en 2018.

Ciudadanos cerró este pacto de la rebaja del IRPF en junio, tras sortear la negativa inicial del ministro de Hacienda. Cristóbal Montoro era partidario de posponer a final de legislatura la reducción fiscal.

Ahora, el acuerdo para apoyar el Presupuesto también incluye elevar una semana hasta las cinco el permiso de paternidad. Ya el año pasado se amplió dos semanas. Rivera, que compareció ayer en el Congreso, señaló que entre los compromisos también se ha incluido la equiparación salarial de la Guardia Civil y la Policía Nacional con los Mossos d’Esquadra o la Ertzaintza. 

El presidente de Ciudadanos también aseguró que se incluirán ayudas de guardería para las familias con hijos entre cero y tres años y prometió inversiones para el Corredor Mediterráneo. En total, Rivera estimó que el pacto entre PP y C’s ascenderá a 8.000 millones de euros. “Si se cumplen, Ciudadanos dará luz verde a los Presupuestos”, dijo. 

En cualquier caso, el pacto con Ciudadanos se daba por hecho. Las cuentas del año pasado salieron adelante con el apoyo de PP, Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria y Nueva Canarias. La clave será la negociación con los nacionalistas vascos, que ya arrancaron el año pasado una actualización del cupo muy beneficiosa para los intereses del País Vasco.

La posibilidad de que el Presupuesto no salga adelante es real y podría acelerar la convocatoria de elecciones. Sin embargo, fuentes del Gobierno reconocen que este escenario no es deseable en un contexto como el actual, en el que altos cargos de la Generalitat de Cataluña están detenidos y el movimiento independentista llama a una manifestación permanente.

Si no se produce un Consejo de Ministros extraordinario, será el viernes 29 de septiembre cuando se aprueben los Presupuestos de 2018, que deben ser remitidos al Congreso antes del 1 de octubre. Ello significa que podría habilitar el sábado 30.

El pasado julio, los Presupuestos ya sortearon su primer trámite parlamentario cuando el Congreso aprobó el techo de gasto para 2018 con los votos de PP, Ciudadanos, PNV, UPN, Foro Asturias, Coalición Canaria y la abstención de Nueva Canarias. El límite de gasto no financiero se fijó en 119.834 millones, un 1,3% más que el ejercicio anterior. El incremento es inferior a la evolución prevista del PIBnominal y, por ello, Hacienda mantiene que son unos Presupuestos austeros.

España se ha comprometido con Bruselas a rebajar su déficit público hasta el 2,2% del PIB, lo que supondría cumplir el Pacto de Estabilidad de la UE por primera vez en una década. Se trata de un reto exigente, aunque es cierto que en el momento en el que se baja del entorno del 3%, los posibles desvíos se consideran más aceptables tanto por Bruselas como por los mercados.
La deuda pública, que ronda el nivel del 100%, también debe mantener una senda descendente. Según los objetivos de estabilidad, el pasivo se situará en 2018 en el 97,6% del PIB para caer hasta el 92,5% en 2020. El crecimiento económico, el aumento de los ingresos y la contención del gasto son las variables que permitirán reducir la deuda.

Source link

Así ha cambiado en la última década la cesta de la compra de los españoles | Mi dinero

Cualquiera que haya nacido en la segunda mitad del siglo XX recordará las caratulas que inundaban los videoclubs de barrio, o los CD grabables que se identificaban con un rotulador permanente. Ni Netflix ni Spotify existían entonces. Lo mismo ocurre con el brandy, los casetes y las videocámaras: bienes de consumo que forman parte de la memoria colectiva de la población y que han ido desapareciendo de la cesta de la compra y, por tanto, del cálculo del IPC.

El consumo doméstico está sujeto a múltiples variables (sociológicas, económicas, etcétera); cambia en el tiempo, algunos productos salen y otros se incorporan. Los modos de vida de la población, la crisis económica y los avances tecnológicos son algunos factores que condicionan el gasto de las familias.

En España, para medir la inflación, el IPC establece un cómputo de bienes y servicios que considera representativos en el consumo de los hogares, los clasifica en grupos y pondera el peso de cada uno. Las ponderaciones revelan la media del gasto que dedican las familias españolas a los distintos bienes y servicios. Es un índice de actualización mensual.

La Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) es un sondeo de periodicidad anual que cubre aproximadamente 24.000 hogares y que desde el año 2002 constituye la principal fuente de información para la elaboración de las ponderaciones del IPC. El Instituto Nacional de Estadística (INE) es el encargado de la realización de ambos indicadores.

La base metodológica del IPC no se ha mantenido estática a lo largo de los años. Cada cierto tiempo se actualiza para lograr una adaptación más eficiente al mercado. Actualmente, se calcula con base 2016, siendo las anteriores 2011, 2006 y 2002. Los primeros datos son de julio de 1936.

La base 2016 recoge un total de 479 artículos, frente a los 489 de la precedente. El brandy, la videocámara, o el DVD grabable salen del cómputo; mientras que los servicios online de vídeo y música o las cápsulas de café monodosis se incorporan. “Los aspectos que repercuten en la composición, a la vista de los cambios producidos en los últimos años, son de carácter tecnológico”, señala Juan José Pintado, profesor del Centro de Estudios Financieros.

Según la base de 2006, que contaba con 491 artículos, siete más que en 2001, las familias dejaron de consumir tejido de confección, tela para tapizar o servicios de reparación de algunos electrodomésticos. Por otra parte, se introdujeron servicios sanitarios vinculados a la homeopatía, la fisioterapia y la cirugía estética. Entraron también productos dietéticos e infantiles.

Impacto económico

La crisis económica es otro factor que ha impactado en el gasto de las familias españolas. Si se comparan las ponderaciones de los artículos antes y después de la llegada de la crisis, se observan caídas significativas en el consumo de algunos productos. Por ejemplo, entre 2006 y 2011, el peso de la alimentación en el cálculo del IPC desciende del 21% al 17%; en vestido, de un 7,3% a un 6,7%; y en enseñanza, de un 1,6% a un 1,3%. Por otra parte, crece el alquiler de vivienda de un 2,3% a un 2,6%; el gasto en electricidad, gas y otros combustibles, de un 4% a un 4,6%; en servicios sociales, de un 0,3% a un 0,4%; y en servicios médicos, dentales y paramédicos no hospitalarios, de un 1,1% a un 1,5%. En la base 2011, se contabilizaron 489 artículos. Los discos duros portátiles, los CD grabables y el alquiler de películas quedaron fuera; mientras que accedieron las notebooks y las tablets, servicios de estética como la fotodepilación y la depilación láser, y servicios paramédicos, como el logopeda.

En 2016 ganan peso respecto a 2011 el gasto en alimentación, que pasa de un 17% a un 17,5%; en electricidad, gas y otros combustibles, de un 4,6% a un 5,1 %; en enseñanza, de un 1,3% a un 1,5%; y en medicamentos, otros productos farmacéuticos y material terapéutico, de un 1,5% a un 1,6%. El alquiler de vivienda; los servicios sociales y los servicios médicos, dentales y paramédicos no hospitalarios registran mínimos aumentos. Por otra parte, desciende el gasto en vestido, que pasa de un 6,7% a un 5,9%; en comunicaciones, de un 3,9% a un 3,4%; y en libros, prensa y papelería, que desciende de un 1,7% a un 1,4%.

“Existe el riesgo de que el consumo cambie, cronológicamente no es estático. En función de las posibles variaciones de los precios, puede aumentar o disminuir durante el periodo en el que se examinan determinados bienes, y por tanto, estaría afectando a la composición de la cesta de la compra”, explica Pintado. El experto añade que el IPC representa el consumo medio. Además, también aparecen ciertas excepciones al criterio general de representatividad. Así, en la actualización de 2016 se incluyeron los juegos de azar. Además, algunos artículos que se consideraban estacionales –frutas, verduras y hortalizas frescas–, con base 2016, pasan a contabilizarse como el resto, dado que se producen durante todo el año.

Desvinculación

El IPC ha sido durante largo tiempo una referencia tradicional para actualizar salarios y pensiones al aumento del coste de la vida. Sin embargo, con la crisis económica ha perdido ese papel, hasta el punto de que la última reforma del sistema de pensiones ha desligado su actualización a la evolución de los precios, aun a costa de la pérdida de poder adquisitivo para los pensionistas.

Source link