Eneko Atxa, la sencilla coquetería de un tres estrellas Michelin | Fortuna

En España solo hay 10 chefs que puedan presumir de tener tres estrellas Michelin. Eneko Atxa (Bilbao, 1977) es uno de los poco afortunados. El vizcaíno cuenta ya con tres negocios en el municipio de Larrabetzu: Azurmendi, Eneko y la bodega de chacolí Gorka Izagirre; uno en Londres y y otro que abrirá en septiembre en Tokio.

Además, acaba de ser nombrado embajador internacional de los vinos del grupo Faustino, propietario de siete bodegas, entre ellas Portia, Campillo y Marqués de Vitoria. El chef asesora maridajes y elaborará un vino conjuntamente con el grupo vinícola.

Eneko Atxa, como su cocina, está arraigado a su tierra. Todo ello se refleja en su recetario, en su personalidad y en sus propios gustos, su comida perfecta incluye el chacolí y las cocochas al pilpil. En temas de marcas, no se casa con nadie. Asegura que simplemente ve algo en un escaparate que le llame la atención, entra en la tienda y lo compra, sin tener ninguna marca de referencia, ya que lo único que busca es verse bien.

El alma de Azurmendi es un gran amante del deporte, en especial de running y de la bicicleta, que disfruta junto a sus hijas. Su familia es el centro de todo. Confiesa ser un padre y un marido entregado y reconoce que no puede salir de casa sin el móvil y un beso de las suyas.

Amor por su trabajo

El cocinero de Azurmendi hace de su profesión, su pasión. Lo último que se ha comprado es una espatulina de madera artesana, y confiesa que, cuando quiere darse un capricho, recurre a viajar para comer en algún sitio especial. No se decide por un país en concreto, porque está convencido de que puede encontrar una receta interesante en cualquier lugar del mundo. Lo mismo opina de la ropa, por lo que no es fiel a ninguna marca.

Bilbao en la sangre

Como buen vasco, el chacolí no puede faltar en su mesa. En concreto, no concibe una comida sin el Gorka Izagirre, que elabora él mismo, o uno de los vinos que está haciendo con el grupo Faustino, y que llevará el nombre de Faustino & Eneko. Tampoco se cansaría nunca de tomar cocochas al pilpil. Ir a a San Mamés a ver al Athletic de Bilbao y tomar unos vinos con los amigos son otras de sus grandes aficiones.

Tokio en el horizonte

San Juan de Luz (Francia) es uno de sus lugares favoritos del mundo, aunque lamenta que, en los últimos años, no ha ido con tanta frecuencia. Praga (República Checa) y la Toscana (Italia) son otros de sus viajes pendientes, pero sin duda, el que aguarda con más emoción es ir a Tokio (Japón) en 2020 para ver los Juegos Olímpicos con su familia. Precisamente, en la ciudad nipona abrirá restaurante el próximo septiembre.

Amante del cine

Atxa se considera un gran amante del cine. El Padrino (1972), La vida de Pi (2012) y Hotel Rwanda (2014) son algunas de las películas que siempre recomienda. Los libros tampoco pueden faltar en su estantería, en concreto, La hora de despertarnos juntos, de Kirmen Uribe (Seix Barral) es su lectura de cabecera. Le encantaría volver a tener perro, pero dice que esperará hasta que pueda dedicarle tiempo suficiente.

Entregado al deporte…

Dice cambiar mucho de perfume y usar uno distinto cada día. En general, le gusta cuidarse, admite que siempre procura verse bien, joven, actual, y sobre todo, sentirse muy cómodo. Quizá por eso sostiene que lo que nunca podría faltar en su armario es ropa de deporte. No solo orienta sus vacaciones a esta actividad, sino que salir a correr es parte de su rutina y una de sus grandes aficiones.

… y a su familia

Confiesa que siempre que tiene que hacer un regalo le da muchas vueltas para que sea algo personal. Uno de los obsequios que ha recibido y que guarda con especial cariño es una bicicleta que le regaló su mujer, Amagoia, pues le permite compartir paseos con sus hijas. Su mayor sueño también tiene que ver con ellas: vivir lo suficiente para envejecer con su esposa mientras sus hijas se hacen mayores.

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Estilo: Guillermo Penso, entre viajes y una apacible vida en el campo | Fortuna

Nació en Caracas (Venezuela) en 1982, pero la vida de Guillermo Penso ahora no se entiende sin Navarra, donde en los años noventa se afincó su familia y de donde procede su padre, a 15 kilómetros de Pamplona, para montar una bodega, Otazu. Se trata de un antiguo château francés de 1840, donde elaboran vino con las variedades de cabernet sauvignon, merlot, chardonnay y tempranillo.

Es ingeniero de Telecomunicaciones, especialista en nanotecnología, tiene un doctorado en filosofía y vive desde 2013, cuando no está viajado por el mundo vendiendo vino, alejado de la gran urbe, entre viñedos, más de 110 hectáreas de extensión, rodeado por la bella compañía de una iglesia románica del siglo XII, una torre palomar y dos palacios renacentistas del siglo XV.

En este entorno el tiempo se para, además le acompañan las obras de arte, ya que es un gran coleccionista de piezas contemporáneas, entre las que se encuentran dos impresionantes Guardianes de Xavier Mascaró.

Asegura que tiene buen olfato para el arte, “es como la Bolsa, tiene que ver con la intuición, es una buena opción para invertir, pero lo que deseo es compartirlo, una obra artística tiene que ser observada”, afirma Penso, que define su vida como austera y sencilla, sin grandes lujos. El mayor de ellos es, sin duda, poder dedicarse a lo que más le gusta: hacer vino.

Arte para vivir

Vive rodeado de arte. Penso trabaja rodeado de obras de Ai Wei Wei, Anish Kapoor, José Manuel Ballester, Secundino Hernández, Rafael Barrios, Jim Dine, Jaume Plensa, Olafur Eliasson o Daniel Canogar, entre otros. Es un coleccionista obsesionado por tener una pequeña pinacoteca coherente. Desea que siga creciendo, como valor añadido a la bodega que dirige, pero no desea acumular por acumular.

Un capricho

Asegura que el último capricho que se ha dado a sí mismo ha sido, tampoco podía ser de otra manera, una botella del vino estadounidense Quilceda Creek, cabernet sauvignon 2005, al que el crítico de vinos Robert Parker le concedió cien puntos, y cuyo precio ronda los 280 euros. Todas las compras las realiza por internet. “Paso nueve meses al año viajando, por lo que cuando regreso a la tierra, no salgo del viñedo”.

Todo natural

Si tiene que elegir su menú ideal no sabría qué elegir. “Es complicado reducir las cosas que más me gustan en la vida a una única elección”, explica Penso. Pero puestos a seleccionar se queda con unos espárragos blandos de Navarra, y si tiene que optar por un vino, que tiene que ser de acompañamiento de la citada planta, se queda con un Vitral de la añada de 2009 de Otazu, elaborado con cabernet sayvignon y tempranillo.

La Antártida

Uno de sus sueños es bucear en las cuevas de hielo de Antártida. “Me paso el día viajando con la bodega, ya que tenemos abiertos 36 mercados, por los que los viajes de placer tienen que ver con sitios remotos, donde practicar una de mis pasiones, el buceo”, explica Penso. Otros sitios pendientes por explorar son las minas inundadas de Suecia y la cueva de Ordinskaya en Rusia, o hacer muck diving en Papua Nueva Guinea.

Lecturas

Estructura sus lecturas por temas. “Puede que una temporada me dé por leer libros sobre mecánica cuántica y la relación con la teoría epistemológica de Kant”, señala el bodeguero, quien asegura, en este sentido, que hace poco compró unos Golden Doodles, hecho que le llevó a leer libros de entrenamientos de perros. También le gustan las novelas de suspense que enganchan y se puedan leer a intervalos.

La mejor fragancia

Las marcas a las que es fiel tienen que ver con restaurantes y, por supuesto, con vinos. Frecuenta para comer 99 Sushi Bar en Madrid, y el Bidea 2, en Navarra. En cuanto a vinos disfruta con Archery Summit, de Willamette; Alpha Omega, de Napa; Chateau D´Yquem, Cuna de Tierra, de México o Karas, de Armenia. Asegura que renuncia a usar perfume, debido a la pureza olfativa que requiere su profesión. La viña es la mejor fragancia.

 

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Probablemente, el perfume más caro del mundo | Fortuna

Hay perfumes y perfumes, y los hay que están concebidos para marcar la diferencia, solo para coleccionistas. Es el caso del primer perfume masculino de la exclusiva firma House of Sillage: Dignified Privée.

Se trata de un frasco hecho a mano por un taller artesanal parisino. Una auténtica joya, que aúna diseño de vanguardia e innovación técnica, que se realiza por encargo y cuesta medio millón de euros.Lo sorprendente, en este caso, no está en el interior, sino en el envase:presenta un marco de oro blanco adornado con unas 300 piezas de ónix cortado a mano con gran precisión y terminada con un contraste satinado y brillante para conseguir la máxima refinación masculina.

La placa de platino adorna la parte frontal del frasco, engastada con perfectos diamantes de más de cinco quilates, está sellada con cuatro exclusivos diamantes de cabujón negro. La coronación de este envase refleja un extremo cuidado y atención en cada uno de sus detalles.

El reflejo de la alta joyería queda plasmado en los acabados: una placa de ónice pulida a mano en la parte superior del frasco y diamantes engastados en la base de oro blanco sobre la que reposa la botella.

De todos estos detalles se ha ocupado personalmente la fundadora de la compañía de perfumes, Nicole Mather. Su deseo era hacer algo innovador, buscaba un punto diferenciador en su primera colección de fragancias masculinas. La fuente de inspiración fue la afición de los hombre por los gadgets y su funcionalidad.

El tapón, por ejemplo, requiere de ingeniería y de mecánica, detalle que pasa por alto la mayoría de los perfumistas. Para abrir el frasco hay que apretar un botón para que el cierre se deslice dejando al descubierto el sistema de vaporización. Cuando el hombre termina de perfumarse lo puede desplazar manualmente ocultando de nuevo el vaporizador.

Mather también se volcó en buscar alrededor del mundo ingredientes naturales de primera calidad (vainilla de Madagascar, canela de Sri Lanka, rosa de Bulgaria, o flor de azahar de Túnez, madera de agar, la más cara del mundo…) y, con la ayuda de reconocidos perfumistas, creó el que ella considera una obra de arte, el perfume más perfecto que existe.

En España, el perfume Dignified Privée hay que encargarlo al distribuidor de la firma de alta cosmética, 5th Essence Square, y tiene un tiempo de espera de un mes, debido a que cada frasco se realiza por encargo.

House of Sillage cuenta además con otra versión de este perfume, bastante más económica, llamada también Dignified, que se puede adquirir en perfumerías por 306 euros. Según su autora, está pensado para hombres que provocan envidia y admiración, cuyo estilo de vida e imagen destacan sobre el resto. Se trata de un perfume con ingredientes como la de madera de agar con cautivadoras trazas de vetiver ahumado, con un firme velo especiado de azafrán y clavo.

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