Disney sigue teniendo un foso ancho alrededor de su castillo | Compañías

No conviene subestimar la capacidad de Walt Disney para navegar por los cambios de la TV de pago. Va a deshacerse de Netflix y aumentar la inversión en tecnología de streaming de vídeo para desarrollar su propio producto directo al consumidor.

Hace dos años, el CEO, Bob Iger, provocó un desplome de las acciones de los medios de comunicación al confirmar que la cadena deportiva y joya de la corona de Disney ESPN estaba sufriendo pérdidas de suscriptores al cable. Las acciones de la compañía cayeron un 9% desde su máximo en torno a los 122 dólares. Todavía están rondando los 106.

El martes Disney dijo que el beneficio de explotación de su red de cable cayó casi un cuarto en abril-junio, hasta los 1.500 millones de dólares, en gran parte debido a ESPN. Distribuidores como Comcast, AT & T y Dish sufrieron su mayor caída trimestral en ese mismo período, perdiendo unos 941.000 suscriptores. Si se incluyen en la ecuación nuevos competidores, comoSling TV, que venden paquetes más pequeños a través de internet, las pérdidas se reducen a la mitad.

Iger está tomando medidas para apuntalar las defensas de Disney y capitalizar la tendencia. El martes, la compañía acordó adquirir el control de la tecnología de video streaming de la Liga de Béisbol estadounidense, pagando 1.580 millones de dólares adicionales.
Un dato aún más revelador: Disney dijo que pondría fin a su acuerdo de distribución con Netflix a partir de 2019. Iger dijo que era el comienzo de un “cambio estratégico importante” en cómo distribuir el contenido.

Esto sugiere que la compañía se está preparando para enfrentarse cara a cara con la firma de Reed Hastings. Los planes para iniciar un servicio de ESPN con 10.000 eventos deportivos al año, de béisbol, hockey sobre hielo y fútbol (soccer) podrían terminar en una ESPN que llegara directa al consumidor. Disney tiene diseños similares para sus otras redes.

Las acciones de la casa del ratón cayeron casi un 4% en el aftermarket, pero también bajó Netflix. Con sus propios servicios de streaming comenzando a tomar forma, Disney está demostrando que todavía tiene un foso ancho alrededor de su castillo con marca registrada.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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