La subida de precios de los componentes hace difícil encontrar ofertas agresivas de PC | Compañías

La falta de algunos componentes como las memorias RAM, los paneles LCD y los discos duros sólidos ha provocado un alza en los precios de los ordenadores, que ha terminado afectando a la venta de PC. “Algunos fabricantes han decidido absorber la subida, pero otros han transferido los costes al precio final del producto”, aseguró hace unos días el analista de Gartner Mikako Kitagawa. La realidad es que los ordenadores han subido un 8% de media en España en lo que va de año, y la previsión es que este incremento de precio se mantenga en lo que resta de año, según cuenta a CincoDías Jesús Domínguez, business manager de GFK España, quien apunta que “estamos ante la mayor subida de precios desde hace 7-8 años”.

Desde marzo, se está rompiendo una máxima en la industria del PC, la de que cada año es posible comprar máquinas más potentes por el mismo precio o menor. Algo que responde a que los costes de los componentes tienden a caer. Pero este año no ha sido posible. El incremento del precio de los componentes (solo el de las memorias RAM se ha más que doblado) ha hecho que en algunos casos se haya subido el precio de los equipos, y, en otros, simplemente se ha mantenido, pero a cambio de menos de tecnología o de una configuración menos completa.

Así lo reconocen Miguel Hernández, director de producto de Lenovo, y Miguel Ángel Fiz, director de producto de PC de HP, que aseguran de que a finales de 2016 y principios de 2017 se ha producido la tormenta perfecta que ha llevado a esa situación: una depreciación del euro frente el dólar y un desajuste entre la capacidad de producción y la demanda de algunos componentes que ha llevado a una subida de precios muy agresiva. Ambos directivos coinciden en la causa que ha provocado este desajuste que ha impactado negativamente en el sector, ya de por sí débil como consecuencia de menores ventas por la crisis económica de los últimos años y la competencia de equipos como los smartphones y las tabletas.

“La capacidad de fabricación de componentes es actualmente la que es, y eso no cambiará hasta que haya más fábricas o se amplíen las actuales. Y, mientras tanto, los fabricantes de PC estamos presionados por los fabricantes de smartphones, que ya usan las mismas tarjetas de memoria que un portátil, o por los fabricantes de televisores o de coches. Estos últimos ya incluyen pantallas de 7 u 8 pulgadas, similares en tamaño a la de las tabletas”, dice Hernández.

Los fabricantes tienen un gran desafío en abastecer la gama de entrada, la dirigida a los consumidores con presupuesto limitado

“Tampoco hay que olvidar la presión de compra que tenemos de empresas que adquieren componentes para servidores con el tirón del cloud. Es tremendo lo que se están llevando compañías como Google o Amazon”, añade Fiz.

La situación ha obligado a los fabricantes de PC a tomar medidas para evitar que su rentabilidad se vea dañada. O, al menos, que el daño sea el menor posible. Las estrategias seguidas por las diferentes marcas no son exactas, pero tienen puntos en común. Todas han reducido de forma importante las ofertas más agresivas y de mucho volumen. “Son promociones con las que ya perdíamos dinero, pero que nos interesan para generar demanda, pero en estos momentos, con el encarecimiento tan alto de los componentes, resultan inasumibles”, dice el responsable de HP, que afirma que el gran desafío lo tienen en abastecer la gama de entrada, la dirigida a los consumidores con presupuesto limitado. Algo importante, si se tiene en cuenta que este segmento supone el 55% del mercado del PC en unidades, según GFK.

De este modo, si durante el primer trimestre de este año aún se podían encontrar ordenadores Core i3 4500 por 399 euros, hoy estos mismos equipos cuestan entre 429 y 449 euros, continúa Hernández, que también detalla que en 2016 se veían Celeron 4500 por 269 euros, y hoy no bajan de los 329 euros.

Otra maniobra se da en los PC de gama media y media-alta (los que se sitúan entre 599 y 799 euros). Ahí los fabricantes han optado por poner la última tecnología subiendo el precio del equipo, o han optado por buscar alternativas de configuración que les ha permitido mantener precios, pero a costa, eso sí, de que el cliente pierda algún componente en su equipo (una gráfica dedicada, por ejemplo) o se lleve un PC con algunos componentes que no son los de última generación.

Con todo, los responsables de Lenovo y HP dicen que las subidas que han aplicado en muchos equipos no reflejan todo el incremento de costes que están sufriendo. Aseguran que el escenario actual les ha obligado a cambiar el mix de producto que están trayendo a las tiendas. “Lógicamente, estamos poniendo más foco en los productos premium, como los PC de gaming (para juegos), porque ahí al usuario lo que le importa es tener el equipo más potente, sin reparar tanto en el precio, y a nosotros nos permite obtener más margen”, dice Hernández. Este segmento de ordenadores ha crecido un 50% en lo que va de año y en mayo ya supuso el 15% del mercado en unidades y un 33% en facturación, según GFK.

La otra cara de la moneda

Mientras los fabricantes de PC sufren la subida de precios de los componentes, los fabricantes de estos se están frotando las manos. Muchos han visto dispararse el valor de sus acciones en Bolsa en lo que va de año. Los títulos de Samsung han subido un 40,79%; los de Western Digital un 38,48%, y los de LG Display, un 18,76%. También se han disparado un 7% los de Foxconn y un 3% los de Seagate Tech. Incluso la japonesa Toshiba, duramente castigada en los mercados por su ruinoso negocio nuclear y por las acusaciones de fraude contable, subió ayer más de un 19% en la Bolsa de Tokio después de que un tribunal estadounidense decidiera posponer su veredicto al bloqueo temporal de la venta de su unidad de memoria flash, uno de los negocios más rentables de la compañía.

Samsung también ha anunciado que obtendrá un beneficio récord de 10.650 millones en el segundo trimestre, gracias a su negocio de semiconductores. La cifra supone un incremento interanual del 72% y podría llevar a la firma a superar a Apple como la tecnológica más rentable. Samsung advirtió que la mayor contribución a su beneficio operativo proviene de su negocio de componentes (semiconductores y pantallas, especialmente), que según los analistas ya aportan casi la mitad de sus ganancias operativas. Samsung, que también podría superar este año a Intel como mayor fabricante de procesadores del mundo, invertirá 18.600 millones de dólares en ampliar sus fábricas de chips de memoria y pantallas en Corea del Sur.

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