El negocio de la drogadicción en EE UU llega a los fármacos veterinarios | Compañías

En EE UU hay un vivo mercado negro de traficantes y contrabandistas de analgésicos. Pero la economía de la adicción está muy generalizada. En la Superbowl se anuncian fármacos para el estreñimiento causado por los opiáceos, y en las estaciones de tren hay anuncios de píldoras para ayudar a superar la adicción a estos. Empresas de seguridad, prisiones y funerarias también se benefician de la miseria del país. Ahora, incluso un vendedor online de medicamentos para mascotas está acusado de aprovecharse.

El gasto en atención médica y tratamientos por abuso de sustancias alcanzó más de 28.000 millones de dólares en 2013. En 2015 hubo 33.000 muertes por opioides, un tercio más que en 2013, y la cifra sigue subiendo. Este verano, la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, dijo que la disminución de la población activa está ligada probablemente a la crisis de los opioides.

La miseria da dinero. Transformar el VIH en una enfermedad controlable y curar la hepatitis C convirtió a Gilead Sciences en una compañía de casi 100.000 millones de dólares. Sin embargo, puede haber un lado más oscuro. A finales del año pasado, los fiscales federales presentaron acusaciones de extorsión contra seis ejecutivos de Insys Therapeutics por fomentar el uso de un opiáceo.

Por eso el mercado reaccionó violentamente la semana pasada a la afirmación de un vendedor en corto de que PetMed Express está vendiendo opioides a personas. Sus beneficios subieron en los dos primeros trimestres del año y las acciones se duplicaron entre mayo y junio; ambos habían mostrado un crecimiento modesto en los últimos cinco años. Además, sus productos aparecen en la parte superior en las busquedas online de opiáceos. PetMed niega haber hecho algo mal, y calificó la información como difamatoria. Dice que esos medicamentos requieren la prescripción de un veterinario y constituyen un pequeño porcentaje de las ventas.

Que las mascotas puedan ser un vehículo para alimentar la adicción nacional a los opiáceos es una señal de lo mala que ha llegado a ser la crisis. Su omnipresencia puede hacer que la sociedad se vuelva insensible al problema.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

Source link