El gas de Qatar se vuelve amargo para los inversores | Mercados

La expansión de los planes gasistas de Qatar genera dudas. El mayor exportador del combustible por mar quiere incrementar su producción al menos un tercio para alcanzar la creciente demanda y mantener su liderazgo sobre la competencia. Invertir en nueva capacidad tenía mucho más sentido antes de que Doha se viera envuelta en una amarga disputad con sus vecinos árabes del Golfo. La riña hace que sus grandes proyectos energéticos sean mucho menos atractivos para los inversores reacios al riesgo.

El gas natural licuado es vital para la economía de Qatar. En 2015, representó el 46% de las exportaciones del país y no faltan los compradores. Se espera que la demanda aumente hasta un 5% anual hasta finales de la década. Los planes presentados ayer por Doha podrían aumentar su producción un 30% hasta las 100 millones de toneladas anuales para 2025 y mantener su liderazgo ante la nueva capacidad de producción de Australia y EE UU.

Pero al mismo tiempo que busca nueva inversión para su sector energético, Qatar afronta un problema de reputación. Arabia Saudí y sus aliados, incluyendo los Emiratos Árabes Unidos, han acusado al país de apoyar a grupos terroristas. El presidente de EE UU, Donald Trump, ha aplaudido esta línea dura, que ha implicado el cierre de fronteras y la imposición de un bloqueo económico parcial. El plazo para que Doha cumpla sus 13 peticiones o afronte sanciones más fuertes acababa ayer. Un tipo de disputa política impredecible a la que los inversores en energía son reacios.

Las compañías extranjeras del sector se arriesgan a ser pilladas en medio. Unas pocas están dispuestas a enfadar a Arabia Saudí o a Abu Dhabi al tomar partido y comprometerse con los nuevos planes de Qatar.

Los banqueros también están preocupados, lo que podría encarecer a Qatar la financiación de sus proyectos. La agencia de calificación Moody’s aviso en junio de que un prolongado enfrentamiento podría tener un impacto en las perspectivas crediticias del emirato. El coste de asegurar su deuda a cinco años ha subido un 97% desde finales de mayo. Unidos, todos estos riesgos podrían hacer muy pesados los planes gasistas de Qatar.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción es responsabilidad de CincoDías.

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