Ferrovial descarta pujar por Abertis tras analizarlo en su consejo | Compañías

Ferrovial ha tenido bajo análisis una potencial oferta pública de adquisición (opa) sobre Abertis. Aunque bastante reticente, se trata de una de las contadas compañías españolas con pulmón para afrontar el proyecto y sus directivos han hecho números a la vista del creciente interés en el mercado.

El equipo que lideran el presidente Rafael del Pino y el consejero delegado Íñigo Meirás ha llevado las grandes líneas de la operación al consejo de administración después de que competidores locales como ACS y Aena movieran ficha. Y lo han hecho, según fuentes de toda solvencia, con una posición inicial bien definida: la negativa a una inversión de más de 16.300 millones por una operadora de autopistas que carga con otros 16.000 millones de deuda.

Las mismas fuentes aseguran que los ejecutivos de Ferrovial convencieron sin la necesidad de gran debate al resto del consejo, en el que los independientes ocupan cinco de un total de 12 asientos. Sin embargo, la opa italiana va para largo y no falta quien espera a la empresa propietaria de Heathrow o la autopista canadiense 407 ETR.

Consultada ayer por los extremos de esta información, la compañía prefirió no hacer comentarios.

La división de concesiones de Ferrovial tenía identificados proyectos de interés por 103.000 millones en América, Europa y Australia

La opa de Atlantia sobre Abertis, conocida en abril a través de informaciones de prensa y oficializada ante la CNMV el 15 de mayo, motivó una primera aproximación a la operación por parte del comité de dirección de Ferrovial, en el que se sientan Meirás, los consejeros delegados de cada una de las divisiones o el director financiero, entre otros. La conclusión fue que la empresa no entraría a competir con el grupo italiano.

En esta línea, el número dos de Ferrovial, Íñigo Meirás, trasladó al mercado su desinterés por Abertis durante una conferencia ante analistas e inversores celebrada en Londres el 25 de mayo. La reunión se centraba en las previsiones sobre la filial de autopistas Cintra, y Meirás llevaba preparada la respuesta a una pregunta previsible.

Entonces se avanzó que la división de concesiones de Ferrovial tenía identificados proyectos de interés por 103.000 millones en América, Europa y Australia, y que reportaría dividendos a la matriz, con su actual cesta de activos, por 11.600 millones en 20 años. Ferrovial valora Cintra en 9.560 millones, de los que un 81% depende de la autopista canadiense 407 ETR.

Difícil encaje

El pasado mayo el consejero delegado de Ferrovial no hizo más que dar altavoz a la opinión del comité de dirección y de su propio presidente, además de ser fiel al mensaje habitual de que será muy difícil volver a ver a la empresa en una operación del tamaño de la de BAA. Ferrovial se hizo con el control de siete aeropuertos británicos en el año 2006, entre ellos el de Heathrow, por más de 14.000 millones de euros.

El grupo ha tenido que gestionar la fuerte carga de deuda, así como las exigencias de desinversiones de los organismos británicos de la competencia y de Aviación Civil, a lo largo de la crisis. Con la situación ya normalizada y al frente del mayor aeropuerto europeo, el citado Heathrow, Ferrovial ha tirado de abstinencia en el caso de la tentación de Abertis.

El CEO de Ferrovial suele subrayar que será muy difícil volver a ver a la empresa en una operación del tamaño de la de BAA

Además del volumen de la adquisición, la concesionaria catalana y el grupo de la familia Del Pino tienen modelos distintos de negocio, aunque se les pueda atribuir sinergias. Ferrovial asume las autopistas desde su diseño, financiación y construcción; arranca la operación y tratar de venderlas para hacer caja y seguir invirtiendo. Abertis, por su parte, entra con el activo ya en marcha y se queda para gestionar los peajes, un negocio que le da extraordinarios réditos.

Aena y ACS

Han sido las primeras señales de apetito por Abertis, pese a que aún no hay oferta competidora alguna presentada a la CNMV, las que han reactivado a Ferrovial en el análisis de la operación. “El hecho de que dos competidores como Aena y ACS hayan reconocido que les encaja Abertis, obliga de algún modo al presiente de Ferrovial a oficializar ante el consejo que ellos no han dejado de examinarlo y que no les salen los números”, explican las fuentes consultadas.

A Del Pino no le cuadra empeñar la empresa en la toma de una operadora de concesiones maduras. Además, un bocado como el de Abertis comprometería el desarrollo de actividades vitales en la estrategia de diversificación de Ferrovial, como las de servicios y gestión de aeropuertos.

En cuanto a ACS, de momento es el que tiene más opciones de convertirse en el caballero blanco español que dispute Abertis a Atlantia, una vez que el Gobierno frenó en seco cualquier pretensión de pugnar por parte de la empresa pública Aena.

El grupo que preside Florentino Pérez intenta agrupar varios inversores en torno a un vehículo en el que su compañía tendría una participación minoritaria. ACS busca la fórmula para no consolidar la deuda de Abertis y tantea, de forma paralela, la opa a través de Hochtief. Con una participación del 72% en la alemana, se diluiría por debajo del 50% a través de una ampliación de capital, a la que no acudiría, por más de 3.000 millones de euros.

Un proceso que va para largo

– La opa de Atlantia sobre Abertis podría alcanzar el año 2018 si hay opa competidora y Atlantia decide mejorar la oferta inicial de 16,50 euros por acción. Para mover su precio, la italiana debería convocar junta extraordinaria de accionistas.

– Mientras se decide la lucha por su control, el grupo participado por Caixabank está diseñando el plan estratégico para los tres próximos ejercicios. La duda es si Abertis podrá presentarlo ante el mercado en medio de un proceso de opa.

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