Rajoy reta a la oposición a presentar otra moción de censura | España

Mariano Rajoy, en una imagen de archivo.

Mariano Rajoy se ha escudado en los retos urgentes que a su juicio afronta España para no dar detalles ni explicaciones sobre los casos de corrupción que afectan al PP en el pleno extraordinario del Congreso sobre el caso Gürtel. Convocado por la oposición para dar cuenta de sus responsabilidades políticas en esa trama, el presidente ha pedido unidad política para combatir el terrorismo yihadista, superar el reto de los independentistas catalanes y consolidar la recuperación económica. “Contra la corrupción son más efectivas las reformas que los reproches”, ha dicho Rajoy, que hace un mes declaró en la Audiencia Nacional como testigo del caso Gürtel y que este lunes se ha dicho sometido a “un juicio político” por el “celo inquisitorial” de la oposición, a la que ha retado a presentar otra moción de censura (ya superó la planteada por Unidos Podemos en junio).

“Los sistemas constitucionales modernos han establecido un instrumento para exigir la responsabilidad política del Gobierno: la moción de censura”, ha argumentado Rajoy, que también ha repasado las medidas de lucha contra la corrupción que ha aprobado su Ejecutivo. “Así se exige hoy en España la responsabilidad política”, ha retado a la oposición el presidente, que ya comprobó en junio que los partidos de izquierda no suman los apoyos suficientes como para desbancarle del poder. “Dicho de otra forma, la crítica al Gobierno por un hecho o una política concreta no determina la exigencia de una responsabilidad política. Para ello es preciso que la Cámara, por mayoría, retire la confianza al Gobierno y nombre a otro presidente. Es decir, que apruebe una moción de censura, tal y como exige nuestra Constitución”, ha rematado ante un silencioso Hemiciclo, en el que no ha estado presente Pedro Sánchez, líder del PSOE, impulsor de la comparecencia de este lunes y sin acta de diputado.

Los socialistas han centrado la atención del presidente del PP en sus dos intervenciones. De hecho, Rajoy ha protagonizado una dura réplica a Margarita Robles, la portavoz del PSOE, que se había descrito “sonrojada” por las explicaciones del líder del PP en el discurso con el que ha comenzado la sesión.

“¿Un dirigente político puede acudir a los tribunales cuando se le cita como testigo o debe dimitir?”, se ha preguntado Rajoy tras recordar que Robles también declaró como testigo en el caso Lasa y Zabala. “¿Cuando liquidamos la presunción de inocencia?”, ha continuado. “Me parece muy poco serio. Le pido un poco de pudor, porque si no será muy difícil que me la pueda tomar en serio”, le ha dicho a Robles. “Ser testigo en un procedimiento judicial no es un deshonor para nadie”, ha añadido sobre su paso por la Audiencia Nacional.

Rajoy también ha deslizado una referencia a sus dudas sobre la financiación de Podemos (“si hay algún partido político que se ha financiado con el dinero de Venezuela e Irán, a mi me importa”); ha recordado que ha dado explicaciones en el Congreso sobre los casos de corrupción de su partido en 52 ocasiones; ha subrayado que ya existen dos comisiones que se ocupan de este asunto; y ha atribuido la convocatoria de este miércoles al “celo inquisitorial” de la oposición. Una referencia a las grietas que ha abierto el pleno extraordinario en la confianza que tenía el Ejecutivo en sus socios.

Así, la comparecencia del líder del PP ha roto la alianza tácita que había tejido el Gobierno con Ciudadanos, el PNV, Coalición Canaria y Nueva Canarias para aprobar los Presupuestos. Ninguno de estos partidos se opuso a que el presidente diera explicaciones sobre su responsabilidad política en el caso Gürtel. Solo Ciudadanos discutió el formato (prefería que la comparecencia hubiera sido en una comisión de investigación). Y todos se unieron en la misma estrategia: desgastar a Rajoy asediándole con los casos de corrupción que afectan a su partido. En consecuencia, este lunes la mayoría de partidos han pedido su dimisión.

Críticas de la oposición y Ley de limitación de mandatos

“Es usted un presidente bajo sospecha. Hoy tampoco nos ha aclarado usted nada. Mi grupo quiere conocer la verdad”, le ha espetado al líder del PP Margarita Robles, la portavoz del PSOE. “Su declaración en la Audiencia Nacional me produjo sonrojo por sus evasivas. No trató de aclarar los hechos objeto de enjuiciamiento”, ha continuado. “No haga como otros presidentes que en los tiempos de Banca Catalana se envolvieron en las banderas para tapar la corrupción”, ha seguido. “Está atrincherado en La Moncloa”.

“A usted de la corrupción no le gusta hablar, pero la corrupción no se puede esconder”, ha dicho Pablo Iglesias, el líder de Unidos Podemos, que le ha planteado seis preguntas sobre la corrupción a Rajoy. “Solo un incompetente podía no saber lo que pasaba en su partido”, ha añadido.

“La corrupción le ha afectado al PP, a CDC, al PSOE, 30 años de bipartidismo han dado para mucha corrupción y hay que investigarla”, ha opinado Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, que el lunes presentará la Ley de limitación de mandatos presidenciales, incluida en su acuerdo de investidura del PP, que no la ha impulsado. “Hoy hemos tenido un mitin. El señor Rajoy no ha pronunciado la palabra Gürtel. En este formato no tiene la obligación de decir la verdad. Si a lo mejor no ha dicho la verdad en los tribunales, ¿la va a decir aquí?”, se ha preguntado. “El formato es la comisión de investigación que ustedes intentaron impedir. No lo lograron porque aunque no tiene palabra [la comisión está incluida en el pacto de PP y Ciudadanos] no tiene tampoco escaños para impedirlo”. Y ha añadido: “Usted ha dicho que contra la corrupción son más efectivas las reformas que los reproches, pero para hacer reformas hacen falta legitimidad y ganas. Usted no tiene”.

Por su parte, Aitor Esteban, portavoz del PNV, ha afirmado que “más que para poner a prueba al Gobierno lo que se quería poner a prueba” con esta solicitud de comparecencia es “al Partido Socialista y a su recién elegido Secretario General por parte de Podemos”.

“Dimitir es una responsabilidad moral”, le ha continuado Joan Tardá, portavoz de ERC, que también se ha referido a la hoja de ruta independentista. “Nosotros optamos por la valentía de votar el 1 de octubre. Usted, por la fuerza, bruta y corrupta”.

“El objetivo es echar al PP de las instituciones, lo dijo el señor Iglesias”, ha acusado Rafael Hernando, el portavoz del partido que sostiene al Gobierno, que también ha hecho referencia al reto independentista y la amenaza terrorista para argumentar que un pleno sobre el caso Gürtel era inoportuno. “Eso no va a pasar”, ha seguido. “Señor Iglesias, usted no es libre, sobre usted manda quien le paga”, ha espetado. “Y señores del PSOE, ustedes ocupan el número uno del ránking en corrupción. Tienen un problema: su táctica para intentar ganar en los tribunales lo que no consiguen en las urnas no les está dando resultado”.

Gürtel. Púnica. Bárcenas. Taula. Brugal. Auditorio. Palma Arena. El nombre de las numerosas operaciones policiales en los que han estado implicados representantes del PP ha vuelto a resonar en el Congreso. En los días previos a la comparecencia del presidente, los portavoces de la oposición recordaron los casos de corrupción que afectan al partido que sostiene al Gobierno. Los homólogos del PP respondieron enunciando los que a su vez afectaron en su día al PSOE. Un fiel reflejo de la situación que viven hoy las Cortes españolas: mientras el Congreso investiga la presunta financiación ilegal de la formación de Rajoy en una comisión, el Senado hace lo mismo con las cuentas del resto de partidos a iniciativa del PP.

En ese contexto, la comparecencia del presidente en el Congreso ha aportado un factor distintivo. El pleno extraordinario por el caso Gürtel es el primer fruto de la colaboración parlamentaria que han iniciado el PSOE y Unidos Podemos tras la reelección de Pedro Sánchez como secretario general de los socialistas, en mayo. Aunque los dos partidos de izquierdas seguirán necesitando el apoyo de otras fuerzas para sacar adelante sus iniciativas en contra del Gobierno, la comparecencia de Rajoy demuestra que pueden conseguirlo. Como dijo Ione Belarra, portavoz adjunta de Unidos Podemos en el Congreso, en conversación con EL PAÍS: “Haber sacado adelante una iniciativa trascendente es una buena noticia, pero no es suficiente, porque para regenerar este país Mariano Rajoy debe abandonar La Moncloa. Eso se puede ir construyendo. Para avanzar en ese camino, este primer paso es positivo”.

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