¿Deben los becarios cobrar el salario mínimo? Podemos cree que sí | Mi dinero

El grupo parlamentario de Unidos Podemos ha registrado este martes en el Congreso una proposición de ley en la que obliga a las empresas a pagar a los becarios el Salario Mínimo Interprofesional vigente (en este momento, 707,7 euros al mes), calculado en proporción al número de horas dedicadas. Además la compañía deberá costear el transporte y la manutención de los estudiantes, en las mismas condiciones que tengan establecidas los trabajadores.

La formación morada, junto al Consejo de la Juventud y Oficina Precaria, pretende con esta iniciativa que se apruebe un Estatuto del Becario con el que asegurar “unos mínimos derechos” para los estudiantes. La remuneración es una de las grandes novedades de esta iniciativa de la formación morada que pretende regular la figura de los becarios, puesto que hasta ahora la aportación económica dependía de la voluntad de la empresa. “El estudiante en prácticas tiene derecho a percibir, en los casos en que así se estipule, la aportación económica de la entidad colaboradora, en concepto de bolsa o ayuda al estudio”, señala el real decreto 592/2014 actualmente en vigor, elaborado por el exministro de Educación José Ignacio Wert.

El Tribunal Supremo determinó en mayo de 2013 la obligación de dar de alta en la Seguridad Social a todos los becarios que percibieran algún tipo de prestación económica. Según datos de la Tesorería, en mayo había un total de 79.487 becarios dados de alta. Esta es la única cifra oficial existente sobre los becarios en España, en la que no están incluidos aquellos que realizan las prácticas de manera gratuita. “La Comisión Europea aseguró en un informe que el 61% de los becarios no recibían remuneración por lo que, según nuestros cálculos, la cifra superaría los 150.000”, explica Víctor Reloba, vicepresidente del Consejo de la Juventud de España.

La obligatoriedad de remunerar las prácticas ha sido uno de los caballos de batalla de los estudiantes durante años, donde destacaron colectivos como Juventud Sin Futuro o Oficina Precaria. Eduardo Robaina, estudiante de periodismo, lanzó el año pasado la campaña #GratisNoTrabajo en Change.org con el objetivo de que la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense eliminara las ofertas de prácticas sin remuneración. La iniciativa superó las 80.000 adhesiones. 

“Es un cambio importante que un grupo parlamentario se tome este asunto en serio y de un paso adelante. Tan importante es que se cobren las prácticas, como que se limiten las horas porque a veces se olvidan que son periodos de prácticas”, señala Robaina a Cinco Días

La proposición limita la posibilidad de ser becario a aquellos estudiantes universitarios que se encuentren matriculados en la asignatura de prácticas de la carrera. Esto significa la eliminación de las becas extracurriculares que realizan muchos alumnos para adquirir experiencia antes de adentrarse en el mundo laboral. “Las prácticas académicas externas serán exclusivamente curriculares, que configuran como una asignatura”, recoge la iniciativa de Podemos. “Las becas se habían convertido en un contenedor de abusos. Se estaba produciendo un trasvase de contratos a becas, que son relaciones no laborales y, por tanto, sin derechos”, afirma Reloba.

Aquella empresa que quiera seguir contando con un becario una vez finalizado este período tendrá que formalizar un contrato en prácticas. La proposición de Podemos también modifica el Estatuto de los Trabajadores para que este tipo de contrato pueda ser firmado por estudiantes que hayan superado la mitad de la carrera.

En la proposición se establece que las prácticas tendrán una limitación temporal del 10% de los créditos en el caso de estudios de grado o un máximo de 500 horas, o hasta el 25% en el caso de estudios de postgrado (máster). Únicamente se podrán realizar prácticas una vez que el estudiante haya superado el 50% del plan de estudios.

Además, la iniciativa limita a 5 horas diarias y 25 semanales la realización de las prácticas académicas durante el período lectivo. En el caso de las prácticas de verano, período no lectivo, las prácticas se limitarán a 7 horas diarias y 35 semanales. La legislación actual únicamente recoge que “se procurará que sean compatibles con la actividad académica del estudiante”. 

También se establecen una serie de cuotas máximas a las empresas para la contratación simultánea de estudiantes. Esta legislación limita a un máximo de un becario en compañías de hasta 10 trabajadores, dos becarios en las de hasta 30, tres en las de hasta 59, y un porcentaje máximo del 5% de la plantilla en las que superen los 60 trabajadores. “Se trata de evitar el fraude, porque hemos visto empresas que con un solo jefe que tiene cuatro o cinco becarios a su cargo”, señala Eduardo Ocaña, miembro de la Oficina Precaria, a Cinco Días tras presentar la iniciativa junto a los diputados de Unidos Podemos. 

Los promotores han denunciado que muchos becarios sirven para realizar labores similares a las de un trabajador con contrato y que las prácticas carecen del carácter formativo que se le presuponen. “Será necesario que cada becario tenga un tutor asignado y que no ocurran situaciones que un tutor tenga 20 becarios”, señala Ocaña. “Actualmente no se está garantizando los derechos, ni el carácter formativo. Tendría que haber una figura más clara del tutor, porque en muchas ocasiones ocurre que el segundo día el becario ya está realizando funciones del trabajador”, cuenta Reloba.

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