El futuro de las finanzas islámicas en España | Mercados

Los principios básicos sobre los que se asientan las finanzas islámicas son:

  • Prohibición de tipos de interés (riba), aunque sí permite cargar un margen en la operación.
  • No son aceptables las transacciones en las que existe incertidumbre (gharar) y/o ambigüedad (jahala), dejando fuera a los derivados financieros (forward, opciones y futuros) y hedge funds.
  • Prohibición de actividades ilícitas (haram) en contra de los principios morales y religiosos de la sharía.

Casi un tercio de la población mundial es musulmana y solo un 2% de los activos gestionados a nivel mundial lo son bajo estructuras financieras islámicas.

Las finanzas islámicas han crecido a tasas superiores al 15%, sumando a día de hoy más de dos billones de dólares. Para 2025 representarán más de ocho billones. En el mundo hay más de 400 entidades financieras repartidas en más de 60 países que ofrecen productos financieros shari’ah compliant. En la mayoría de ellas el ROA (rentabilidad sobre activos totales) es superior al 3%.

El primer banco islámico fue fundado en 1961 en Mit Ghamr (Egipto) bajo el nombre de Mit Ghamr Bank. En 1975 se fundan bancos como Dubai Islamic Bank (UAE) o Islamic Development Bank (Arabia Saudí). Al Baraka Group (Arabia Saudí). En 1981; en ese año, en Suiza, se funda (por el príncipe Mohammed Bin Faisal Al Saud) Dar Al-Maal Al Islamic Trust. En 1982, el Islamic Bank International (en Dinamarca). En Malasia, en 1983, el Bank Islam Malaysia. En 1990, y en Baréin, la Organización de Contabilidad y Auditoría para Entidades Financieras Islámicas (Aaoifi). La primera emisión de bonos Sukuk fue en 1990, emitida por Shell MDS en Malasia. En 1999, en Baréin, nace el Dow Jones Islamic Market Index. En 2001 se crea en Baréin el Consejo General para Bancos e Instituciones Financieras Islámicas (Cibafi). En 2002, Malasia realiza la primera emisión de bonos soberanos Sukuk, a lo que le seguirán Arabia Saudí, Turquía, Baréin, UAE, Indonesia, Qatar, Reino Unido, Hong Kong, Sudáfrica y Luxemburgo.

Estados Unidos es el hogar de casi 20 instituciones financieras islámicas (ofreciendo productos/servicios shari’ah compliant, entre retail banking, investment banking, entidades que ofrecen hipotecas, asesores de inversión y otros), tales como: University Bank, Devon Bank, RomAsia Bank, Lincoln State Bank, Mutual Bank, Zayan Finance, Guidance Residential, Lariba, Samad Group, Saturna Capital, North America Islamic Trust-Allied Asset Advisors, y otras filiales de bancos de inversión (shari’ah compliant) como: Arcapita, Innovest, TransOcean Group y Unicorn Investment Bank, entre otros.

Estados Unidos no declara públicamente que en su territorio existen entidades que ofrecen productos shari’ah compliant, pero muestra interés en desarrollar esta actividad habida cuenta de su potencial de crecimiento.

En España, cuya población musulmana supera los dos millones (siendo superior a la población local de Qatar o Baréin y similar a la de Kuwait), no existen activos gestionados ni servicios ofrecidos shari’ah compliant, lo que se podría interpretar como una ventana de oportunidad para que esta actividad se introdujera en el país.

La cifra estimada de población musulmana en el mundo es de 2.000 millones (un tercio de la población mundial), pero no todos ellos son bancables. No más del 20% de esa cifra están incluidos como target por parte de las instituciones islámicas. Esto significa que el potencial de musulmanes que las instituciones islámicas pueden atraer como clientes no excede los 400 millones.

Dado el tamaño global actual de los activos financieros islámicos (dos billones de dólares), se calcula que los activos financieros islámicos per cápita musulmana son de aproximadamente 5.000 dólares, siempre y cuando se distribuyeran por igual entre los musulmanes bancables en todo el mundo.

Esto es solo hipotético ya que no más del 25% de los musulmanes bancables son aprovechados por las instituciones financieras islámicas, lo que implica que las instituciones islámicas que operan en todo el mundo están persiguiendo a un grupo de 100 millones de clientes musulmanes (5% de la población musulmana mundial estimada).

Esto nos dice que los activos financieros islámicos per cápita musulmán ascienden a unos 20.000 dólares. Si se pudiera llegar a 200 millones de clientes (10% de la población musulmana mundial estimada), el tamaño de la industria superaría los cuatro billones.

Europa avanza en este tipo de financiación. Reino Unido fue el primer país no musulmán que realizó en 2014 una emisión de bonos soberanos Sukuk por importe de 200 millones de libras, siendo sobresuscrita en más de 10 veces por inversores institucionales de Asia y Oriente Medio. Las emisiones de bonos soberanos convencionales rara vez son sobresuscritos en más de 2-2,5 veces. Cuando Vodafone Qatar anunció la conversión de sus operaciones a aquellas basadas en principios bajo shari’ah law, sus acciones en Bolsa se dispararon un 22%.

Goldman Sachs emitió en 2014 un bono Sukuk (con un esquema basado en un 49% con estructura murabaha y un 51% con estructura wakala) por importe de 500 millones de dólares (cupón 2.844%) a cinco años, con un rating A-, según S&P, y A, según Fitch, negociable en la Bolsa de Luxemburgo. Kuwait Finance House (KFH) abrió en 2015 una filial en Alemania para ofrecer 100% de servicios y productos (depósitos y productos financieros de crédito) shari’ah compliant.

Habib Bank AG Zurich operará en Reino Unido a finales de 2017, así como otros movimientos siguiendo una estrategia similar y confirmando la tendencia por entidades financieras islámicas de expandir sus actividades en países occidentales y seguir introduciendo sus productos y servicios en esos mercados. La línea de crecimiento no solo vendrá a través del mundo musulmán, sino del no musulmán, quedando mucho por desarrollar en países occidentales.

En España existe una excelente oportunidad de implementar las finanzas islámicas (atrayendo a inversores del Golfo, facilitando acuerdos con actores locales) donde a fecha de este artículo no existe ningún operador de mercado ofreciendo productos o servicios shari’ah compliant.

Emilio Escartín es head of investment de Bahrain Development Bank (Reino de Baréin).

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