Abertis eleva a 1.621 millones su reclamación al Estado por la AP-7 | Compañías

Abertis ha elevado a 1.621 millones el importe que reclama al Estado en el marco del contencioso que tiene abierto desde 2015 en el Tribunal Supremo por los derechos de cobro de peaje en un tramo de la autopista AP-7 en Cataluña.

El monto de la reclamación ha crecido así un 8,5% sólo en la primera mitad de este año, desde los 1.494 millones en que se estimaba a cierre de 2016, según detalla la compañía en el informe de sus cuentas semestrales, en el que además revela su intención de reforzar la batalla judicial por este importe.

El recrudecimiento de este contencioso tendrá lugar mientras la compañía de autopistas y satélites está pendiente de una eventual guerra de OPAs por su control. A la oferta planteada por la italiana Atlantia podría surgir una competidora de ACS, tras desistir Aena de pujar también por la empresa.

De hecho, este litigio que Abertis tiene con la Administración pudo constituir uno de los factores por los que Enaire, compañía pública a través de la que el Estado controla el 51% de Aena, se opuso a que el operador de aeropuertos pujara por la compañía de autopistas y satélites.

En la actualidad, el contencioso entre Abertis y el Estado está pendiente del Tribunal Supremo, después de que el pasado mes de marzo el Tribunal Superior de Justicia de Madrid se pronunciara a favor de la empresa.

El litigio tiene su origen en un acuerdo que Fomento y Abertis firmaron en 2006, aprobado por Real Decreto en Consejo de Ministros. En virtud del pacto, la empresa se comprometía a ampliar y mejorar un tramo de la AP-7 y bajar los peajes de la vía, mientras que, de su lado, el Estado asumía el riesgo de que el tráfico de la autopista no alcanzara determinados niveles.

No obstante, en 2011 el Ministerio comenzó a plantear dudas sobre la interpretación del acuerdo de 2006, en particular a lo referido a las compensaciones por menor tráfico.

En 2015, y ante la falta de acuerdo en su negociación con Fomento, Abertis elevó el caso al Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que ya pronunció el referido fallo favorable, y al Tribunal Supremo.

Reciente informe del Gobierno

No obstante, el pasado 3 de julio, el Consejo de Ministros aprobó un informe en relación con este contencioso judicial con Abertis en el que el Gobierno se ratificaba en su criterio de que no le corresponde pagar al grupo por el menor tráfico registrado en la AP-7.

Así, la compañía ha resulto “ampliar” el recurso que tiene interpuesto ante el Tribunal Supremo para que recoja su rechazo el reciente informe del Consejo de Ministros, que además se aprueba dos años después de que Abertis lo solicitara, y su “oposición” al recurso de casación que la Administración ha interpuesto contra la sentencia de marzo el Alto Tribunal madrileño.

Abertis atribuye su decisión de recrudecer la batalla legal al considerar que “se mantiene, con más convicción si cabe tras el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, la solidez de sus argumentos jurídicos, basados en el convenio firmado en su día con Fomento por razones de interés general”.

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Ferrovial descarta pujar por Abertis tras analizarlo en su consejo | Compañías

Ferrovial ha tenido bajo análisis una potencial oferta pública de adquisición (opa) sobre Abertis. Aunque bastante reticente, se trata de una de las contadas compañías españolas con pulmón para afrontar el proyecto y sus directivos han hecho números a la vista del creciente interés en el mercado.

El equipo que lideran el presidente Rafael del Pino y el consejero delegado Íñigo Meirás ha llevado las grandes líneas de la operación al consejo de administración después de que competidores locales como ACS y Aena movieran ficha. Y lo han hecho, según fuentes de toda solvencia, con una posición inicial bien definida: la negativa a una inversión de más de 16.300 millones por una operadora de autopistas que carga con otros 16.000 millones de deuda.

Las mismas fuentes aseguran que los ejecutivos de Ferrovial convencieron sin la necesidad de gran debate al resto del consejo, en el que los independientes ocupan cinco de un total de 12 asientos. Sin embargo, la opa italiana va para largo y no falta quien espera a la empresa propietaria de Heathrow o la autopista canadiense 407 ETR.

Consultada ayer por los extremos de esta información, la compañía prefirió no hacer comentarios.

La división de concesiones de Ferrovial tenía identificados proyectos de interés por 103.000 millones en América, Europa y Australia

La opa de Atlantia sobre Abertis, conocida en abril a través de informaciones de prensa y oficializada ante la CNMV el 15 de mayo, motivó una primera aproximación a la operación por parte del comité de dirección de Ferrovial, en el que se sientan Meirás, los consejeros delegados de cada una de las divisiones o el director financiero, entre otros. La conclusión fue que la empresa no entraría a competir con el grupo italiano.

En esta línea, el número dos de Ferrovial, Íñigo Meirás, trasladó al mercado su desinterés por Abertis durante una conferencia ante analistas e inversores celebrada en Londres el 25 de mayo. La reunión se centraba en las previsiones sobre la filial de autopistas Cintra, y Meirás llevaba preparada la respuesta a una pregunta previsible.

Entonces se avanzó que la división de concesiones de Ferrovial tenía identificados proyectos de interés por 103.000 millones en América, Europa y Australia, y que reportaría dividendos a la matriz, con su actual cesta de activos, por 11.600 millones en 20 años. Ferrovial valora Cintra en 9.560 millones, de los que un 81% depende de la autopista canadiense 407 ETR.

Difícil encaje

El pasado mayo el consejero delegado de Ferrovial no hizo más que dar altavoz a la opinión del comité de dirección y de su propio presidente, además de ser fiel al mensaje habitual de que será muy difícil volver a ver a la empresa en una operación del tamaño de la de BAA. Ferrovial se hizo con el control de siete aeropuertos británicos en el año 2006, entre ellos el de Heathrow, por más de 14.000 millones de euros.

El grupo ha tenido que gestionar la fuerte carga de deuda, así como las exigencias de desinversiones de los organismos británicos de la competencia y de Aviación Civil, a lo largo de la crisis. Con la situación ya normalizada y al frente del mayor aeropuerto europeo, el citado Heathrow, Ferrovial ha tirado de abstinencia en el caso de la tentación de Abertis.

El CEO de Ferrovial suele subrayar que será muy difícil volver a ver a la empresa en una operación del tamaño de la de BAA

Además del volumen de la adquisición, la concesionaria catalana y el grupo de la familia Del Pino tienen modelos distintos de negocio, aunque se les pueda atribuir sinergias. Ferrovial asume las autopistas desde su diseño, financiación y construcción; arranca la operación y tratar de venderlas para hacer caja y seguir invirtiendo. Abertis, por su parte, entra con el activo ya en marcha y se queda para gestionar los peajes, un negocio que le da extraordinarios réditos.

Aena y ACS

Han sido las primeras señales de apetito por Abertis, pese a que aún no hay oferta competidora alguna presentada a la CNMV, las que han reactivado a Ferrovial en el análisis de la operación. “El hecho de que dos competidores como Aena y ACS hayan reconocido que les encaja Abertis, obliga de algún modo al presiente de Ferrovial a oficializar ante el consejo que ellos no han dejado de examinarlo y que no les salen los números”, explican las fuentes consultadas.

A Del Pino no le cuadra empeñar la empresa en la toma de una operadora de concesiones maduras. Además, un bocado como el de Abertis comprometería el desarrollo de actividades vitales en la estrategia de diversificación de Ferrovial, como las de servicios y gestión de aeropuertos.

En cuanto a ACS, de momento es el que tiene más opciones de convertirse en el caballero blanco español que dispute Abertis a Atlantia, una vez que el Gobierno frenó en seco cualquier pretensión de pugnar por parte de la empresa pública Aena.

El grupo que preside Florentino Pérez intenta agrupar varios inversores en torno a un vehículo en el que su compañía tendría una participación minoritaria. ACS busca la fórmula para no consolidar la deuda de Abertis y tantea, de forma paralela, la opa a través de Hochtief. Con una participación del 72% en la alemana, se diluiría por debajo del 50% a través de una ampliación de capital, a la que no acudiría, por más de 3.000 millones de euros.

Un proceso que va para largo

– La opa de Atlantia sobre Abertis podría alcanzar el año 2018 si hay opa competidora y Atlantia decide mejorar la oferta inicial de 16,50 euros por acción. Para mover su precio, la italiana debería convocar junta extraordinaria de accionistas.

– Mientras se decide la lucha por su control, el grupo participado por Caixabank está diseñando el plan estratégico para los tres próximos ejercicios. La duda es si Abertis podrá presentarlo ante el mercado en medio de un proceso de opa.

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ACS enfría la opa con Hochtief ante el recelo de los fondos y Atlantia arma su oferta por Abertis | Compañías

La carrera por la conquista de Abertis no se detiene ni en el prácticamente inhábil mes de agosto. El consejo de la italiana Atlantia lleva hoy a su junta de accionistas una ampliación de capital con la que se cargará de títulos de nueva emisión para pagar hasta un 23% de la opa con papel. Está previsto que el CEO Giovanni Castellucci supere este hito en la oferta formulada por parte de Atlantia y lance nuevos mensajes sobre el encaje industrial de una operación valorada en 16.340 millones (16,50 euros por acción). Una cifra a la que hay que sumar los 16.000 millones de deuda de la concesionaria de autopistas.

Mientras esto sucede en Roma, la esperada opa competidora de ACS está aún en fase embrionaria. Lazard tiene lanzada una segunda ronda de contactos en busca de inversores de todo el mundo dispuestos a aunar fuerzas con el grupo que preside Florentino Pérez. Fuentes cercanas a la operación explican que, a día de hoy, la opción con mayor fuerza es que ACS lance la opa a través de un vehículo en el que tendría una participación “muy minoritaria”, compartiendo el esfuerzo con externos.

La posibilidad de participar en la opa bajo este modelo ha sido ofrecida por los bancos de ACS (Lazard y JP Morgan) a un nutrido grupo de fondos, de momento con escasa respuesta. Eso sí, el conglomerado madrileño tiene tiempo para insistir y dar vueltas a su plan, siendo previsible que la contraopa no sea formulada hasta el otoño, con el folleto de la oferta de Atlantia ya publicado.

En una oferta con Hochtief, ACS debería lanzar una ampliación de capital en la filial para captar fondos y diluirse por debajo del 50%. Así no consolidaría la deuda por la toma de Abertis

La otra vía ofrecida por los asesores de ACS a la comunidad de inversores es la de la compleja opa utilizando la filial alemana Hochtief. Una jugada que se ha enfrentado a dudas entre la dirección de ACS y que ha sido recibida con recelo por los fondos.

Según ha podido saber este periódico de distintas entidades tocadas por JP Morgan, ACS tendría que lanzar una ampliación dineraria en Hochtief hasta de 3.000 millones. Con una elevada cotización de la germana (150,6 euros al cierre de ayer) sostenida por la antigua expectativa de una opa de exclusión, sería lógico pensar en la emisión de nuevas acciones con cierto descuento, punto discutido en ACS.

La constructora española no acudiría a esa recapitalización, diluyendo su participación por debajo del 50%, sobre un paquete actual 71,7%. El efecto directo es que Hochtief reforzaría sus fondos para lanzar la opa, aún en compañía de fondos, y ACS dejaría de apuntarse la deuda de la germana al abandonar la consolidación global de sus cuentas y pasar al sistema de puesta en equivalencia. Pero seguiría mandando.

Un menor grado de consolidación también conllevaría la desvinculación de los rating de ACS y Hochtief, manteniendo la primera su calificación de investment grade pese a que la alemana se cargara de deuda. De este modo, se cumplirían dos de los anuncios que ha hecho el consejero delegado de ACS, Marcelino Fernández Verdes, en las presentaciones de resultados de la semana pasada: Hochtief podría acudir en ayuda de ACS para formular la opa sobre Abertis, y para la matriz es incuestionable el objetivo de conservar el grado de inversión.

Consecuencias

Con la fórmula de una opa de ACS a través de Hochtief, la española sacrificaría algo más del 22% del beneficio actual de Hochtief e idéntico porcentaje de los dividendos. La constructora con sede en Essen ganó 320 millones en 2016, de los que 230 millones engrosaron el resultado neto de ACS después de minoritarios. Sin embargo, la entrada de Abertis en el perímetro de Hochtief inyectaría unos 1.000 millones anuales al beneficio de la germana. Los números salen: ACS podría triplicar sus ganancias actuales por Hochtief manteniéndose por debajo del 50% en el capital. Y si la citada ampliación en la filial es con derecho de suscripción preferente, también puede hacer caja con su venta.

La operación parece redonda, pero hay que tener en cuenta que podría penalizar la cotización de Hochtief, y por tanto de ACS, en función del descuento de la ampliación. Otro punto en contra es cierta exposición de Hochtief a una opa si el accionista de control pierde la mayoría. Y sería de esperar una reacción del Gobierno alemán por el uso de la cotizada Hochtief para preservar la españolidad de Abertis.

Un menor grado de consolidación también conllevaría la desvinculación de los rating de ACS y Hochtief, manteniendo la primera su calificación de investment grade

Además de estos puntos débiles, el proyecto de una opa lanzada por Hochtief no encaja en el perfil de numerosos fondos: unas veces por el precio que hay que poner para batir a Atlantia, y otras porque este tipo de entidades –fondos de infraestructuras y de pensiones– son reacios a entrar en cotizadas para no exponerse a los posibles deterioros de sus participaciones. Ante este escenario, lo ideal para los fondos es que Abertis fuera excluida de Bolsa, frente a la oferta de Atlantia de mantenerla cotizando en Madrid, o que los futuros accionistas junto a ACS o Hochtief fueran fondos de corte institucional, como TCI o CVC, presentes ya en cotizadas.

La vuelta al mundo de Lazard

– El banco de negocios de cabecera de ACS, Lazard, está repitiendo los contactos con fondos e inversores institucionales de todo el mundo en busca de compañeros de viaje para ACS en la opa sobre Abertis. Fuentes cercanas a esas negociaciones aseguran que son muchos los que descartan entrar en una batalla de ofertas con Atlantia. Entre estos estarían los norteamericanos PSP y KKR. Las australianas Transurban e IFM también habrían declinado la oferta, y en el caso de Macquarie pesa demasiado su exposición a España (Viesgo, Empark, CLH, etcétera).

– La operación de toma de Abertis acompañando a ACS ha sido analizada en mayor profundidad por TCI y CVC, que ya fue accionista de la operadora de autopistas en concertación con la propia ACS. En ambos casos, aseguran fuentes financieras, la respuesta definitiva no ha llegado porque “aún no cuadran los números”.

– Atlantia ampliará capital esta mañana hasta en 3.794 millones de euros, con la emisión de un máximo de 160,3 millones de acciones especiales intransferibles hasta febrero de 2019. La oferta italiana por Abertis es de 16,5 euros por acción en efectivo, condicionada a que un mínimo del 10% del capital cobre en papel de Atlantia (0,697 acciones especiales de la nueva emisión de la italiana por cada título de Abertis).

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Guindos señala que la opa sobre Abertis es una decisión privada | Compañías

El ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, ha indicado que el Gobierno no ha tomado ninguna posición respecto a las ofertas sobre el grupo de autopistas y satélites Abertis, más allá de cuestiones regulatorias, ya que se trata de una decisión de empresas privadas y que no importa la nacionalidad del accionariado y del capital.

Así lo ha señalado De Guindos en una rueda de prensa organizada este viernes junto al ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, donde también ha señalado que esta operación apoyaría un mayor avance en la integración de la Unión Europea.

Concretamente, el ministro español señaló que “se trata de una decisión de empresas privadas y, por tanto, el Gobierno no toma ninguna posisición más allá de lo que es estrictamente el cumplimiento de la normativa de mercados de capitales y de la competencia”.

Asimismo, ha aseverado que “la nacionalidad del accionariado y del capital no es lo más importante en absoluto, siendo además un apoyo para el avance de Europa hacia la integración”.

La italiana Atlantia ha presentado una OPA sobre Abertis por un importe de 16.300 millones de euros que está pendiente de las preceptivas autorizaciones regulatorias.

Por su parte, la constructora ACS ha anunciado que está estudiando una posible contraopa sobre el grupo de concesiones que mejore los 16,5 euros por acción ofrecidos por la compañía italiana, sin que todavía haya tomado una decisión definitiva al respecto.

Las acciones de Abertis subían este viernes más de un 1% y cotizaban en torno a los 16,67 euros.

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ACS estudia una contraopa sobre Abertis del gusto del Gobierno y de La Caixa | Compañías

ACS ha reconocido esta mañana que tiene en fase de estudio la operación con bandera española que podría frenar la opa de la italiana Atlantia sobre Abertis. El grupo que preside Florentino Pérez ha señalado a la CNMV que está analizando con asesores externos la posible contraopa, “sin que hasta la fecha se haya tomado decisión alguna al respecto”. El mercado ha reaccionado al minuto y penaliza a la cotización de ACS, mientras Abertis sube en Bolsa al calor de una posible guerra de opas. Fuentes cercanas al grupo de construcción aseguran que son tres o cuatro directivos de la máxima confianza de Pérez quienes supervisan un movimiento que de ir al consejo no tendría grandes problemas para prosperar. De hecho, el presidente es primer accionista y el consejero delegado, Marcelino Fernández Verdes, es hombre de su máxima confianza.

Con la ofensiva de Atlantia por Abertis sobre la mesa, incluida la presentación del folleto de la opa ante la CNMV, la respuesta de ACS sería bien acogida en el seno del Gobierno, con el que el que Florentino Pérez guarda excelentes relaciones. La irrupción del conglomerado de infraestructuras se produce solo dos días después de que la empresa pública Enaire, dependiente de Fomento y accionista de control de Aena, frenara al gestor aeroportuario en el estudio de una oferta competidora por Abertis. Una operación de esas características diluiría al Estado en el capital del gigante resultante, perdiendo Aena la condición de empresa pública (para lo que es necesario un cambio legislativo y el paso por el Congreso), y supondría una fuerte carga de deuda.

Sin embargo, la compra por parte de ACS dejaría las cosas como ya estaban años atrás. Y es que la constructora estuvo en 2003 en el nacimiento de Abertis con la aportación de la concesionaria Aurea, mientras La Caixa puso Acesa.

ACS se mantuvo durante casi diez años como segundo accionista del grupo de autopistas, guardando excelentes relaciones con la entidad financiera. La marcha en 2012 del capital de la concesionaria, que sigue teniendo a CriteriaCaixa como primer accionista, se produjo por distintas circunstancias. ACS estaba en plena salida con fuertes pérdidas de Iberdrola y se enfrentaba a la toma de la alemana Hochtief, con el objetivo paralelo de no disparar la deuda. El necesario sacrificio fue el del paquete de Abertis, y fue OHL la que tomó el puesto de accionista industrial que dejó la propia ACS. Entonces, Florentino Pérez aseguraba que la empresa volvía a centrarse en la obra civil.

A la vista de los históricos lazos entre ACS y La Caixa, una contraopa liderada por Pérez y los suyos no se haría de ninguna de las maneras sin el consentimiento de Isidro Fainé. De hecho, el simple anuncio de la posible oferta ya favorece a Criteria, metiendo presión al primer ofertante, Atlantia, para la mejora de los 16.50 euros por acción que marcan su oferta. Fuentes del mercado explican que tendría todo el sentido que CriteriaCaixa se quedara con ACS en el capital de Abertis, que podría seguir cotizando en Bolsa.

La opa italiana valora al gigante de autopistas en 16.340 millones de euros y ha sido lanzada bajó la fórmula mixta del pago en efectivo e intercambio en acciones, esto último hasta un límite del 23% delo capital de Abertis. La oferta está condicionada a un grado de aceptación mínima del 50,1% y aunque Atlantia también puso como condición que un 10% del capital de la española aceptara el pago en acciones, este último punto fue flexibilizado en el folleto presentado en junio. El texto ya recoge que la italiana podría abrirse al pago total en efectivo.

Un bocado demasiado grande

Si la operación tiene encaje, o no, en el balance de ACS, el mercado parece opinar que será un bocado demasiado duro para un grupo que ha conseguido embridar su deuda y que está culminando la digestión de la toma de las constructoras Hochtief y Leighton.

ACS ya es la mayor contratista internacional de obra pública, con notable presencia en Australia, América y Europa. Además, cuenta con Iridium, la concesionaria de infraestructuras más activa en inversión y proyectos. Pero la estrategia de ACS pasa por contratar los proyectos en la fase inicial, para diseñar, financiar y construir, y vende cuando el activo en cuestión entra en fase de maduración. Justo lo contrario de lo que hace Abertis, que busca esencialmente carreteras ya en explotación para obtener valor de su gestión, e incluso hacer obras en ellas en busca de retornos vía tarifa o extensión de plazos de explotación.

Tras la publicación de las cuentas de 2016, ACS se expuso al examen de la agencia de calificación Standard & Poor’s, obteniendo el 8 de mayo una nota crediticia de BBB a largo plazo y A-2 a corto plazo. De este modo, se hacía con la calificación de investment grade con perspectiva estable, que le otorga buena posición para renegociar deuda o emitir bonos. Dos días después, el 10 de mayo, eran las filiales Hochtief y Cimic las que conquistaban idéntica calificación.

La posición de deuda neta de ACS marca 1.695 millones (8.773 millones de deuda bruta) al cierre del primer trimestre de este 2017. Una cifra 2.000 millones inferior a la de marzo de 2016. Además, ACS cerró semanas atrás un acuerdo con 41 bancos españoles y extranjeros para la novación y abaratamiento del contrato de financiación por 2.150 millones que viene de febrero de 2015. Este crédito sindicado, que ya fue renegociado en diciembre del año pasado, sirvió hace algo más de dos años para cancelar deuda ya existente y agrupar tres créditos que financiaron la compra de acciones de germana Hochtief.

Las ventas de la mayor constructora españolas rozaron el año pasado los 32.000 millones; el ebitda sufrió un descenso del 5,5%, bajando a 2.023 millones, y el beneficio neto subió de 725 a 751 millones, lo que supone un incremento del 3,5%. La mejora en el rendimiento neto se debe, entre otras cosas, a la reducción del 25% en los gastos financieros. También se recortaron los gastos de explotación (23.738 millones) en un 3% y los de personal (6.752 millones) casi en un 5%.

El presidente marcó un objetivo para 2017 de creimiento en ventas del 10%, y del 8% al 10% en el beneficio neto, lo que situaría las ganancias este año en unos 825 millones.

 

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Abertis diseñará nueva estrategia a tres años vista al margen de la opa de Atlantia | Compañías

La concesionaria de autopistas Abertis se dispone a dar un paso decisivo tras el verano, con el diseño de un nuevo plan estratégico, independientemente del anuncio de adquisición por parte de la italiana Atlantia. La compañía que dirige Francisco Reynés está a punto de agotar el plan 2015-2017, que presentó en Londres en octubre de 2014, y fuentes de toda solvencia apuntan que tiene previsto entregar una nueva hoja de ruta al mercado una vez que se ha cubierto claramente la actual.

El documento para el periodo 2015-2017 ha estado presente prácticamente en cada una de las presentaciones económicas de la empresa, cuya dirección ha ido comparando la evolución de los negocios con los hitos comprometidos. La última vez fue en abril, en la junta de accionistas, cuando Atlantia no había oficializado aún su intento de compra.

Con nuevo control, o sin él, se da por descontado que Abertis insistirá en la búsqueda de nuevas concesiones que ensanchen el perímetro del negocio y la vida concesional de la cesta de activos, una vez que ha sido capaz de reemplazar en el exterior, con inversiones en Italia, Francia o Chile, la previsible pérdida de actividad en España.

Un plan estratégico mostraría hasta dónde se ve Abertis capaz de llegar en solitario, además de fijar la política de dividendo y el futuro de Cellnex

El grupo participado por CaixaBank se despedirá de dos de sus mayores activos en este país, Aumar y Acesa, con su reversión a la Administración en 2019 y 2021, respectivamente. Desde Fomento se ha reiterado que no habrá ampliación de plazo a cambio de obras de mejora, rechazándose la propuesta de la actual concesionaria de estas autopistas.

Antes de saber si serán relicitadas, Abertis se presentará a medio plazo como una empresa con mucha menor dependencia de España (32% del ebitda en 2016).

Otras claves, como el control del apalancamiento (la deuda neta es de 4,4 veces el ebitda en 2016) y el mantenimiento de las políticas de eficiencia, irán en la línea de mantener el margen bruto de explotación por encima del 66% logrado en 2016, e incluso del 68% marcado ya como objetivo en el plan que expira en unos meses.

Abertis cuenta con un histórico probado en cuanto al incremento del dividendo que, a buen seguro, será siendo reclamo para captar al inversor. La remuneración al accionista con cargo a 2016 creció un 11% respecto a 2015 y la estimación del plan era pagar hasta 2.200 millones en el periodo 2015-2017, con un alza del 10% anual.

Inversión y planificación

Reynés y su equipo están decididos a no detener la compañía pese a la incertidumbre. Desde que Atlantia anunció la opa, además de seguir invirtiendo en Sanef, Hispasat o comprometer proyectos en Argentina, la empresa va a marcarse nuevos objetivos. Un ejercicio que serviría de elemento de juicio para los accionistas en comparación con la propuesta del holding de la familia Benetton.

De hecho, ante los numerosos permisos que supeditan el avance de la opa, no está claro que la oferta de Atlantia se cierre en el cuarto trimestre, tal y como prevé la italiana, ni está descartado que aflore alguna opa competidora auspiciada por fondos.

De llegar el plan estratégico en el cuatro trimestre, la actual dirección tendrá que defenderlo ante el futuro accionista de control siempre que triunfe una opa.

Entre los puntos que ha de atacar Abertis figura el destino de Cellnex, en la que controla un 34%. Esta participación, uno de los activos más líquidos en sus manos, ha despertado el apetito de operadores de gran envergadura como American Tower, por lo que el primer accionista está obligado a ser cauto al declarar sus intenciones si quiere maximizar el valor del paquete. Al cierre bursátil del viernes (18,06 euros por acción), el 34% de Cellnex vale 1.420 millones.

Abertis indicó en el plan vigente que cristalizaría el valor de la entonces Abertis Telecom, que terminó saliendo a Bolsa en 2015 y proporcionó 2.700 millones de euros en plusvalías netas al grupo catalán. La propia Atlantia esconde sus cartas por el momento en lo que toca a este apéndice de Abertis, afirmando simplemente que bajará del 30% para eludir la opa forzosa. Fuentes cercanas al grupo italiano creen que no hay necesidad de vender Cellnex para financiar la opa y que se discutirá con la dirección de Abertis el encaje estratégico de la participada.

La sustitución de dos activos de peso

– Acesa opera 479 kilómetros de autopista, entre la AP-7 y distintos tramos de la AP-2, y logró un ebitda de 411 millones en 2016. Aumar, titular del tramo valenciano de la AP-7 y de la AP-4 entre Cádiz y Sevilla, logró otros 243 millones de ebitda el año pasado. Entre las dos suman 654 millones de resultado bruto de explotación, de los 1.079 millones generados por Abertis en España. Acesa volverá a manos de Fomento en 2021 y Aumar lo hará dos años antes, en 2019.

– Abertis multiplicó el año pasado por 2,5 la inversión de 2015, hasta alcanzar los 2.600 millones. Y para el presente ejercicio las estimaciones superan con creces los 3.000 millones.

– La compañía tenía 20 años de vida concesional en su cesta de activos en 2010 y siete años después declara 24 años por el efecto de las inversiones. Abertis se ha reforzado en activos como la chilena Autopista Central y Sanef, y ha invertido en la toma de la italiana A4 Holding, entre otras operaciones.

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