El turismo espacial será posible el próximo año por 250.000 dólares | Compañías

Hace años viajar al espacio parecía un sueño imposible, sin embargo poco a poco han comenzado a surgir distintas alternativas que hacen creer que los viajes turísticos por la órbita terrestre están cada vez más cerca.

Richard Branson, fundador de la productora musical Virgin Records, se unió en2004 a esta particular carrera espacial privada al fundar Virgin Galactic. A día de hoy, es la empresa de este limitado sector que parece llevar la delantera para ofrecer el primer viaje turístico al espacio exterior.

El sueño se acerca. Previsto para el primer trimestre de 2018, la página web de la compañía permite a los más entusiastas apuntarse ya a este programa espacial privado.

El precio fijado para poder viajar durante seis minutos en uno de sus cohetes es de 250.000 dólares, aunque según indican, esta cifra puede incrementarse a lo largo del proceso. Uno de los tripulantes de la primera nave espacial será el científico Stephen Hawking, que aseguró que viajar al espacio “es lo que me haría realmente feliz”.

Para formar parte de la tripulación, se debe rellenar un cuestionario web en el que se pregunta tanto datos personales como cuestiones motivacionales. ¿Qué puedes aportar a esta comunidad? o ¿Qué es lo que más te emociona de este proyecto? Son algunas de las preguntas a las que debe enfrentarse una persona que quiera formar parte de esta aventura. Antes de enviar el formulario, se confirma que el solicitante conoce que la suma a la que asciende este programa es de 250.000 dólares por tripulante. El proceso de despegue del cohete es un tanto distinto a los habituales. En este caso, la nave es lanzada desde un avión. El objetivo es que el servicio esté en marcha en el primer trimestre de 2018.

Otra de las empresas que apuestan por esta innovadora idea es Blue Origin, compañía fundada en el año 2000 por Jeff Bezos, la mente detrás del gigante del ecommerce Amazon, que tiene como objetivo ofrecer viajes turísticos al espacio exterior, pero para ello, debe reducir los costes al máximo posible. La empresa ofrece a sus clientes una “experiencia de astronauta” que todavía no tiene precio y fecha exacta.

Blue Origin busca la máxima rentabilidad. Para ello desarrolla una tecnología que tiene como prioridad principal recuperar parte de la nave, de manera que se pueda utilizar para otro viaje espacial. La clave para lograr este objetivo es el New Shepard, un modelo de cohete que consta de dos partes en las que ambas son reutilizables durante cierto número de viajes espaciales.

Hasta la fecha se han realizado de manera exitosa cinco ascensos y descensos con el mismo cohete. Este está compuesto por dos grandes partes. Un propulsor y una cápsula de pasajeros. Cuando el propulsor suelta, a 100 kilómetrosde altura, la cápsula de seis plazas (también recuperable) vuelve a aterrizar sin daños.

El fin es realizar viajes turísticos integrados en una experiencia completa, explicada detalle a detalle en su página web. Según informa la propia empresa, las primeras pruebas con humanos están programadas para finales de este año.

Además del turismo espacial, uno de los pioneros en este sector es Elon Musk, el sudafricano creador de Paypal y Tesla, se ha propuesto colonizar Marte en el año 2022. En esa fecha, según la versión de la compañía, entre 100 y 200 personas viajarán al planeta rojo y comenzarán la primera civilización interplanetaria.

El precio por ser uno de los primeros colonizadores y según datos de Space X, estará entre los 88.900 y los 177.800 euros y durará 26 meses. Eso sí, si alguien quiere volver a casa, el billete de vuelta será gratuito.

La única vía para ofrecer estos precios es abaratar al máximo los costes. Actualmente, según las Fuerzas Aéreas Norteamericanas, cada lanzamiento al espacio cuesta 400 millones de dólares. Una de las principales fuentes de ahorro son los cohetes de propulsión, Space X, la empresa de Musk, ya ha logrado que sus lanzadores aterricen y con ello, conseguir poner dos cargas en órbita en 48 horas. El resultado: mandar el cohete Falcon 9 del creador de Tesla al espacio cuesta 60 millones de dólares, 340 millones menos que el Delta IV Heavy, su principal competidor.

Aunque, a priori debería existir una competencia entre estas tres compañías, en unas recientes declaraciones, el fundador de Virgin Galactic, Richard Branson, manifestó que su empresa “nunca será capaz de construir suficientes naves espaciales” debido a la elevada demanda de este futuro servicio turístico, y que su competencia con otras empresas del sector, como es el caso de Blue Origin o Space X no es real.

Las tres mentes detrás del turismo espacial

Elon Musk, nacido en Pretoria en 1971. Es uno de los genios del siglo XXI. Con tan solo 24 años fundó Zip 2, empresa revolucionaria de los medios de comunicación online. En 1999 fue uno de los creadores de Paypal, una forma segura de pago por internet. Tras estas exitosas creaciones, se propuso colonizar Marte. Así en 2002 nació Space X, empresa puntera en tecnología espacial. A la vez, nacía Tesla Motors que, en la actualidad, está revolucionando el mercado automovilístico.

Jeff Bezos, nacido en Alburquerque en 1964. Ha cambiado por completo la experiencia de compra al fundar Amazon en 1994. Tras comenzar vendiendo libros en esta plataforma, cambió por completo la forma de lectura al crear el dispositivo electrónico Kindle, que ha dado origen a los ya famosos ebooks. En 2013, Bezos, de origen español, compró The Washington Post por 250 millones de dólares.

Sir Richard Branson, nacido en Blackheath en 1950. Comenzó su fortuna vendiendo discos de música de manera ilegal. En 1972 creó Virgin Records, discográfica que a lo largo de los años ha tenido en sus filas a artistas de la talla de Sex Pistols o The Rolling Stones. Ha creado más de 360 compañías, entre las que destaca, además de la discográfica, la aerolínea Virgin Atlantic Airways, En 2010 creó un equipo de Fórmula 1, Virgin Racing.

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Orbital Critical Systems, el proveedor del Airbus A400M que enviará una nave a Marte | Compañías

Jorge trabajaba en Airbus. Ascensión en Bosch. Ambos eran ingenieros españoles afincados en Alemania y se dieron cuenta de que había un nicho de mercado sin explotar: la especialización en sistemas críticos embarcados. Se trata de programas informáticos que aseguran el correcto funcionamiento de los aviones y que, si fallan, puedan causar la pérdida de vidas humanas o de grandes sumas de dinero.

La hiperespecialización en la creación de estos sistemas fue lo que en 2008 llevó a Jorge Robles y Ascensión Cruchaga (que en ese momento tenían 29 y 32 años, respectivamente) a fundar Orbital Sistemas Aeroespaciales, justo un mes antes del estallido de la crisis.

Esta pyme, que con la intención de reflejar un carácter más generalista cambió de nombre a Orbital Critical Systems en marzo de 2016, abrió su sede en Navarra con el apoyo del CEIN (Centro Europeo de Empresas e Innovación de la comunidad foral), un vivero de empresas dedicado a incubar y lanzar startups con gran potencial de crecimiento.

Durante los tres primeros años toda su facturación se basaba en la exportación al mercado germano. “La gente pensaba que éramos una empresa alemana”, bromea Luis Ramírez, director de tecnología de la firma. Fue en 2010 cuando Orbital CS saltó al mercado nacional. “Ahora solo el 35% de nuestros ingresos proceden de exportaciones, el resto se genera aquí”, explica Ramírez. El ejecutivo trabaja en la oficina que el grupo abrió en Madrid en 2011, debido a que el músculo del sector aeroespacial está asentado en la capital.

Luis Ramírez
Luis Ramírez, jefe de tecnología de Orbital Critical Systems. Cinco Días

La actividad de la empresa se ha ido ramificando a lo largo de los años. Lo que comenzó con la creación de un software para el mundo de la aviación, poco a poco fue extendiéndose a otros campos. Si bien el 70% de su actividad sigue concentrada en el ámbito aeronáutico, el 20% se desenvuelve en el sector del espacio y el 10%, en el ferroviario.

El momento de inflexión hacia su consolidación económica fue la entrada en el proyecto A400M de Airbus. Este avión de transporte militar de largo alcance, que según Ramírez es el Rolls-Royce del mundo aéreo, trae mejoras “que parecen ciencia ficción”.

Orbital CS interviene en el diseño, código fuente y validación de distintos procesos del ordenador del A400M. También contribuye a fijar las coordenadas del destino de las cargas (equipamiento militar) y paracaidistas en maniobras de lanzamiento.

La colaboración con Airbus no se limita al A400M. Orbital también aporta su granito de arena a los aviones del consorcio europeo que realizan operaciones de repostaje en pleno vuelo. “Ahora mismo trabajamos para automatizar el proceso de carga de combustible, que actualmente necesita intervención humana” explica.

¿La clave del éxito de Orbital? La especialización. Normalmente, las grandes empresas reúnen ingenieros para un proyecto específico y cuando este acaba los traslada a otro, obligándolos a familiarizarse con un nuevo proceso. Gracias a la especialización, Orbital CS tiene la capacidad de juntar un grupo de profesionales que se dedica siempre a lo mismo, por lo que el proceso de producción se optimiza y es más rápido.

El otro pilar de su consolidación en el mercado ha sido la creación de herramientas propias. Cuando desarrolla un proyecto de ingeniería, Orbital diseña instrumentos específicos para llevar a cabo ese trabajo, pero posteriormente, algunos de estos sistemas acaban convertidos en soluciones que comercializan en el exterior. Es el caso de Mimets, el producto estrella de la compañía, el cual sirve para comprobar el correcto funcionamiento de tecnologías críticas.

Orbital
En su sede madrileña, la compañía es capaz de producir sus propios instrumentos y sistemas. Cinco Días

Misión a Marte

A lo largo de su trayectoria, Orbital CS ha participado y participa en proyectos muy interesantes. Uno de ellos es ExoMarte. “En 2020, una nave va a viajar a Marte, va a aterrizar allí y desembarcar el primer rover [vehículo de exploración espacial] europeo”, destaca Ramírez. La tarea de Orbital CS en esta misión será la de comprobar y evaluar el funcionamiento del ordenador principal de la nave que transportará el rover hasta el planeta rojo.

Mobnet es otro de sus productos más novedosos. Añadido a un dron pequeño durante una misión de rescate, el sistema es capaz de monitorizar la zona afectada por una catástrofe, como un terremoto o una gran avalancha de nieve, y localizar víctimas aisladas a través de la búsqueda de señales de teléfono móvil. “Donde hay un móvil suele haber personas cerca”, apunta Ramírez.

Otro de los campos en el que la compañía es puntera es el desarrollo de sistemas operativos en tiempo real. Estos permiten la interacción entre el software y hardware de un ordenador. A nivel usuario los más utilizados son Windows, Linux y Mac. Pero en el campo profesional en el que se mueve Orbital CS solo existen dos, VxWorks e Integrity, ambos de factura estadounidense. La empresa española va a romper este duopolio con el lanzamiento a finales de año de un tercero.

En el aspecto económico, Orbital CS no ha hecho más que crecer. El primer año de ejercicio, cuando tan solo tenía cinco empleados, su facturación rondó los 100.000 euros. Al cierre de 2016, esta cifra se situó en los 4,6 millones. Dos momentos han sido claves en esta evolución. Por un lado, la entrada en el proyecto del A400M, que le permitió aumentar su plantilla de 26 a 45 trabajadores. Este refuerzo tuvo su correlato en el incremento de la facturación anual, que pasó de un millón a casi tres en el mismo período.

A finales de año romperá el duopolio de sistemas operativos para aplicaciones en tiempo real

Ahora la firma cuenta con 90 empleados repartidos entre sus tres sedes de Madrid, Pamplona y Ulm (Alemania). “Nos gustaría contratar 10 empleados más, pero tenemos dificultades para dar con profesionales que cumplan los perfiles que necesitamos”, explica el directivo.

El otro momento importante se produjo entre 2015 y 2016, cuando la empresa adquirió la capacidad de facturar producto propio. Hasta ese momento, la actividad del grupo dependía únicamente de la oferta de servicios. A partir de 2015, cuando adquirió capacidad productiva, la facturación anual de la firma experimentó un salto hacia delante.

La edad media de los empleados es 30 años. “No es algo deliberado, simplemente el perfil profesional que buscamos lo encontramos en esa franja de edad”, explica.

La previsión de crecimiento no es más que favorable. Ramírez informa que la empresa espera cerrar el ejercicio 2017 con unos ingresos de seis millones, pudiendo llegar incluso a los 6,4.

“Debemos tener en cuenta que invertimos el 20% de nuestras ganancias en I+D y eso se refleja en nuestros datos de facturación”, aclara. Gracias a esta política de reinversión, la compañía, que desde su fundación ha experimentado un crecimiento constante, está ahora a punto de experimentar “una explosión”.

Su implicación en la I+D es ejemplar. Gracias al apoyo del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial), la empresa recibió en 2015 un premio del plan Avanza. Este consistio en la subvención del 30%del millón y medio de euros que había invertido en el desarrollo de su propio sistema operativo durante los tres primeros años del proyecto.

Orbital es también la primera empresa española que ha ganado una ayuda del programa europeo Horizonte 2020 como líder de un consorcio integrado también por sendas firmas de Holanda, Alemania y Polonia.

Datos de interés

Orbital
Un ingeniero de Orbital repara un panel. La compañía participa en la misión espacial ExoMarte. Cinco Días

Subvenciones. En 2012 consiguió una ayuda del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), que gestiona en España el CDTI, para el desarrollo de equipos y sistemas aeroespaciales críticos. En 2013 ganó una segunda subvención para el mantenimiento predictivo, abierto, remoto y en tiempo real de parques eólicos en alta mar. En 2015, a parte de la ayuda de Avanza, obtuvo una financiación para el desarrollo de sistemas para avión más eléctricos, seguros y reconfigurables.

Plantilla. La empresa, que empezó con tan solo cinco empleados, cuenta ahora con 90. Actualmente está en busca de 10 empleados más, pero tiene dificultades para encontrar profesionales que cumplan el perfil requerido.

Competencias. Aunque la empresa comenzó su actividad en el campo aereonáutico, trabaja también para las industrias ferroviaria y espacial. De cualquier manera, el 70%de su actividad sigue concentrada en el sector aéreo.

I+D. El grupo destina el 20% de su presupuesto anual a investigación y desarrollo. Una de las características más destacadas de la empresa es su constante implicación en el desarrollo de nuevos proyectos científicos.

Airbus. El consorcio europeo fue el primer cliente importante de Orbital CS. La entrada en el proyecto del avión de transporte militar A400M ayudó a la empresa española a consolidarse en el mercado.

Mimets. Esta herramienta, que sirve para evaluar el funcionamiento de un sistema crítico, es el primer producto de facturación propia de la empresa.

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Hyperloop conectará Nueva York con Washington en 29 minutos | Compañías

Hyperloop, el proyecto de Elon Musk que conectará ciudades en tiempo record, ha dado un paso de gigante al anunciar que ha llegado a un acuerdo verbal para unir Nueva York con Washington, en tan solo 29 minutos.

Para anunciar esta noticia, el fundador de Hyperloop optó por el método favorito de Donald Trump, la red social Twitter.

El fundador del fabricante de coches eléctricos Tesla y de la compañía espacial SpaceX anunció, el pasado jueves, que tiene la “aprobación verbal” de las autoridades para empezar a excavar el túnel subterráneo que utilizará como infraestructura de este nuevo modo de transporte. La empresa responsable de esta obra será The Boring Company, fundada por el propio Musk que busca acabar con los atascos en las ciudades creando una ruta subterránea.

Actualmente, la manera más rápida de llegar desde Nueva York a Washington es en avión. El trayecto dura una hora y su precio ronda los 70 euros. Con este sistema de transporte, el tiempo se acortaría en más de la mitad, y a pesar de que el precio de los billetes todavía no se ha comunicado, Musk aseguró que iba a ser “más barato que cualquier otro método de transporte”.

El sistema de transporte consiste en un tubo que se desplaza a través de la levitación magnética, alcanzando velocidades superiores a los 1.000 kilómetros por hora. El primer viaje unirá la capital estadounidense con Nueva York. Hyperloop parará en el centro de las ciudades pero, además, tendrá doce paradas en cada ciudad.

Hasta ahora, el tren más rápido del mundo se encuentra en Japón y alcanza una velocidad máxima de 529 kilómetros por hora, menos de la mitad de la que alcanzará, según Musk, el transporte por levitación magnética. Con Hyperloop, siempre imaginando que se cumplieran las previsiones del emprendedor, se tardaría solamente 35 minutos en ir desde Madrid a Barcelona.

Al igual que con Tesla, la tecnología de Hyperloop es de acceso libre. El inventor busca que otras empresas y países comiencen a desarrollar proyectos similares para así agilizar la implantación de este medio de transporte.

No obstante, pese a la alegría inicial, el propio Musk trató de rebajar los ánimos, al reconocer que aún no hay acuerdo escrito, ni tampoco se han previsto los plazos ni el presupuesto de lo que costará semejante obra.

Además de este proyecto, el inventor anunció, esta misma semana, su deseo de construir una base en la luna “para estimular el interés de la sociedad por el espacio, este sería, para el creador de Pay Pal, el paso previo a colonizar Marte. Según Musk, en 2022 su compañía comenzará el envío de personas al planeta rojo para establecer la primera colonia interplanetaria que estará formada por “no menos de un millón de personas”.

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La nube le sienta tan bien al sector aeronáutico | Compañías

Fabricantes. La industria aeroespacial es un sector estratégico. A falta de una política industrial nacional de apoyo a la I+D+i, empresas como Indra, Hispasat, Navantia, Antra o Airbus han tomado la delantera al Estado invirtiendo en innovación y tecnología para mantener la competitividad, y siguen jugando un papel destacado en la cadena de suministro aeronáutica global. A día de hoy, España es uno de los pocos países con capacidad para fabricar y poner en vuelo un avión.

Empleo. A escala productiva, el sector se estructura en una cadena de etapas que van desde la investigación hasta el diseño de estructuras, instrumentación y aplicaciones; creación de prototipos; ensayos; fabricación de aviones, vehículos espaciales, cohetes y todos sus componentes; mantenimiento de maquinaria aeroespacial, y gestión de datos. Todo ello supone un fuerte impacto económico, por el desarrollo de actividades especializadas y la ocupación de profesionales altamente cualificados.

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