¿Para cuándo el control de armas en EE UU? | Compañías

Dedicado a Kevin y Anne, dos de las 59 víctimas de la matanza de Las Vegas. Maravillosas personas y amigos.

La masacre en Las Vegas es el principal tema de conversación, pensamiento y oración en Norteamérica. 59 asesinados y 600 heridos. La matanza ha dividido –aún más– al país, porque defensores de aumentar los controles sobre las armas han aprovechado esta tragedia para proponer leyes en el Congreso que pongan límites al derecho que tienen los estadounidenses a llevar armas. Este derecho –amparado por la Segunda Enmienda a la Constitución– resiste todo intento para derogarlo debido al poderío de los fabricantes de armas que, como muestra la reciente película El caso Sloane (Jessica Chastain), emplea lobistas profesionales, poderosos y billonarios.

El negocio de las armas es lucrativo en Estados Unidos y lo controlan 100 empresas. Es un sector que vende al mercado interior del gran consumo, como quien va al supermercado y puede elegir entre comprar jamón, queso, yogures o una ametralladora (bueno, y las balas). Norteamérica tiene hoy más armas que habitantes (326 millones). Según Forbes, en mayo de 2017, se habían generado ventas de armas en el mercado doméstico por valor de 445.000 millones de dólares. Las exportaciones de armas son todavía más importantes: en 2016, Estados Unidos vendió el 50% de todas las armas del mundo. La factura de dicha venta al exterior es cuarenta veces mayor que la mencionada antes de la venta de armas al consumidor nacional. Lógico, no es lo mismo vender helicópteros y tanques que pistolas o fusiles. Los primeros son más caros que los segundos. El principal comprador de armas de Estados Unidos es Corea del Sur, amenazada por Corea del Norte. También Taiwán, con problema análogo con China continental. Irak y Brasil son el tercer y cuarto importador de armas de Estados Unidos.

Como en todo negocio en que hay oferta y demanda, cabe contemplar lo que supone la venta de armas al PIB estadounidense: un 3,3% de 18.900 millones de dólares americanos (PIB de EE UU en 2016). En España, la cifra es del 1,2% del PIB, cerca de lo que invierte el estado en I+D+i, el 1,9% del PIB. Las guerras de Irak y Afganistán le han costado a EE UU, desde 2002 hasta 2017, una cifra equivalente al PIB: 19.000 millones de dólares. Para muestra, un botón: según la Oficina Económica del Congreso, mantener un soldado en Irak cuesta al Estado 850.000 dólares al año. En el caso de un marine, la cifra alcanza el millón de dólares. Son datos, tanto de 2016 (Obama), como de 2017 (Trump).

Nadie se extrañe, pues, si los debates sobre la aprobación del presupuesto, el aumento del techo de gasto del Gobierno o su capacidad de endeudarse sean cuestiones mayores desde el 11S de 2001. A los años de superávit de Clinton (1998, 1999, 2000), sucedieron años de déficit con Bush Jr. Dieciséis años de guerra en Oriente Medio han aumentado enormemente el déficit público federal y la deuda pública, suma de los déficits local, estatal y federal. Y eso que el 60% del presupuesto americano “se lo lleva el gasto social” (Medicare, Medicaid, Social Security). Y aquí hay una partida de gasto que nadie sabe dónde colocar, por ser patata caliente, tanto para Sanidad como para Veterans Affairs. Estados Unidos tiene vivos (sin contar los soldados de la Segunda Guerra Mundial) 30 millones de veteranos, desde Corea, Vietnam, Golfo Pérsico, Irak y Afganistán.

Empecemos por los números: el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, estima en tres billones de dólares lo que cuesta el tratamiento médico de los cuatro millones de veteranos heridos –en el cuerpo y en la mente– en las guerras de Irak y Afganistán. Mi amigo el teniente general del Cuerpo de Marines, hospitalizado en Walter Reeds dos meses, quiso hablar con cientos de veteranos de todas las guerras desde Corea hasta Afganistán. Obtuvo dos datos reveladores: la queja que todos los veteranos de guerra americanos (y, por ende, sus familias) tienen es: “Los muchos meses que tardan en darnos una cita con el médico”. Quizá un “juanete” puede esperar, pero si te faltan las piernas, tu cuerpo está totalmente quemado o sufres de PTSD (resumo: depresión) que te den pronto cita médica, es esencial. El no tenerla es un común denominador para los 30 millones de veteranos, según un Estudio hecho este verano por el departamento de Veteran Affairs.

Hay otra queja que, dicho “ministerio” no quiere reconocer: todo soldado o marine que vuelve a casa tras la guerra, debería someterse a un doble control médico-psiquiátrico. No se hace, “porque el coste de los psiquiatras es prohibitivo”, dice el informe privado al que ha tenido acceso mi amigo marine. Consecuencia, a modo de ejemplo: 35 veteranos se quitan la vida a diario en EE UU fruto de la depresión. Y el estigma de la guerra hace que muchas empresas no quieran contratarlos: este es uno de los motivos por los que la tasa de participación en el mercado laboral es baja. La otra razón es el desánimo de mayores de 45 años para buscar empleo. Raros (anomalías estadísticas) son los exitosos casos de John –Kerry y McCain–, políticos, ricos, famosos…, y héroes veteranos de Vietnam. Millones de homeless son veteranos de Vietnam y millones de desempleados son veteranos de Irak y Afganistán

Las armas no solo son facturación y PIB. Solamente en Chicago, mueren cada año 4.500 personas por enfrentamientos armados, atracos, etc. Los intentos de Rahm Emmanuel, su alcalde y ex jefe de gabinete de Obama, por controlar las armas caen en saco roto. Las matanzas en colegios que hicieron llorar a Barack públicamente o llevarle a rezar cantando Amazing Grace, no mueven el corazón de los vendedores de armas: “Business is business”.

Sin embargo, los asesinados en Las Vegas por Stephen Paddock tienen nombres, apellidos y familias. Madres asesinadas protegiendo a sus hijos con su cuerpo, maridos convertidos en fallidos escudos humanos para proteger a sus esposas…, son tragedias que FBI, psicólogos, psiquiatras, sociólogos y doctor Sentido Común dicen son evitables. Paddock no se levantó enfadado una mañana: preparó la matanza minuciosa y costosamente durante meses.

¿Para cuándo los controles para acceder a las armas?

Jorge Díaz Cardiel es socio director ADVICE Strategic Consultants. Autor de Obama’s Legacy y Trump vs Clinton.

Source link

EE UU pide sanciones más duras para aislar económicamente a Corea del Norte | Mercados

La onda expansiva de la bomba nuclear que el régimen norcoreano probó el domingo amenaza con poner en riesgo una vez más las relaciones comerciales entre EE UU y China. Pyongyang exhibe músculo militar, Corea del Sur responde con ejercicios balísticos y EE UU presiona en el Consejo de Seguridad de la ONU, celebrado este lunes, para que se vote en siete días la aplicación de sanciones más duras que asfixien económicamente al país asiático. Aunque los norteamericanos siguen sin descartar el enfrentamiento militar como única salida. “No buscamos la confrontación militar pero nuestra paciencia no es ilimitada. Corea del Norte está clamando por una guerra con su uso abusivo de los misiles”, señaló la embajadora estadounidense en la reunión.

Poco después de que los 50 kilotones de la bomba de Kim Jong-un hiciese temblar el fondo del océano Pacífico, el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, aseguró en una entrevista que todos los que quisieran hacer negocios con Washington tendrían que romper con Pyongyang. Algo que reiteró el presidente Donald Trump a través de su cuenta de Twitter y en lo que insistió la embajadora de EE UU ante la ONU, Nikki Haley.

Si la administración estadounidense persevera en esta idea y el presidente lleva a término sus amenazas, tendrá que romper relaciones comerciales con China, que es el mayor aliado comercial de Kim Jon-un, según las estadísticas de Global Trade Atlas, y, a su vez, el principal comprador de deuda de EE UU.

Y aunque China no es el único socio comercial que comparten Washington y Pyonyang (México, Singapur e India, entre otros, también hacen negocios con Corea del Norte) sí resulta fundamental para los intereses económicos de EE UU.

Además de poseer la mayor parte de la deuda del país norteamericano, China también es su mayor proveedor de bienes. Se trata principalmente de juguetes, teléfonos inteligentes o maquinaria de uso militar que el año pasado se cuantificaron por un valor de 40.000 millones de dólares. En 2016 el comercio entre las dos potencias alcanzó los 650.000 millones de dólares.

Un portavoz chino de Asuntos Exteriores ha asegurado este lunes que no descartan apoyar a la ONU si decide ejecutar un embargo total de las exportaciones de petróleo y derivados a Corea del Norte. Sin embargo, Pekín ha calificado de “injustas” las amenazas de Trump y ha afirmado que es inaceptable que sus intereses “se vean puestos en riesgo” mientras “intentan resolver pacíficamente la situación”.

“Si EE UU decide llevar a término su amenaza, desde luego lo hará con todos menos con China”, asegura Robert Tornabell, profesor emérito de Finanzas Internacionales del ESADE. Tornabell asegura que EE UU sería la principal víctima del cese de relaciones comerciales que plantea el presidente: “No pueden permitirse que China deje de comprar deuda exterior estadounidense, sobre todo ahora que Trump quiere elevarla. Sería una manera de bloquear la economía de su propio país”. 

Este es un nuevo episodio en las relaciones comerciales que mantienen ambas potencias y que se tensaron por última vez en agosto, también bajo la sombra de Kim Jon-un. Entonces, Trump firmó un memorando para investigar si las prácticas chinas atentaban contra la propiedad intelectual de las empresas estadounidenses. El Gobierno chino tomó este movimiento como una medida de presión para conseguir que se involucraran más para frenar a Corea del Norte. Pero la respuesta de Pekín fue cautelosa, apeló a la prudencia de la Casa Blanca y aseguró que protegerían sus intereses.

“No creo que Xin Jinping, secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China, deje de ayudar a Corea del Norte por mucho que se lo exija Estados Unidos”, sentencia Tornabell. 

El volumen comercial norcoreano rondó los 6.500 millones de dólares el año pasado, lo que supuso un incremento del 4,7% respecto a 2015, en gran parte gracias al comercio exterior con China. El 85% de las importaciones norcoreanas provienen del gigante asiático y el 83% de las exportaciones lo tienen como destino.

Algunos expertos creen que Pekin sí accederá a un bloqueo temporal de las exportaciones de crudo hacia Corea del Norte, como parte de las presiones para evitar un conflicto en la frontera sur, pero descartan que lo haga permanentemente. Pese a que China es el principal aliado externo de Corea del Norte, en esta ocasión se han dado dos afrentas difíciles de obviar: el terremoto, consecuencia de la prueba nuclear, se dejó sentir en territorio chino y coincidió con la inaguración de la cumbre de países emergentes, con el presidente chino a la cabeza. 

Una sanción de Jinping supondría un duro golpe al régimen de Kim Jon-un, ya que el petróleo y sus derivados son la principal importación del país y resultan fundamentales para mantener operativa la fuerza militar de la que hace gala. “China no dejará de venderle petróleo porque paralizaría el país por completo y lo sufriría la población civil, especialmente ahora que se acerca el invierno”, afirma el profesor de ESADE. Además, iría en contra de sus intereses económicos.

Si la ONU decide aprobar las nuevas sanciones propuestas por EE UU, estas se sumarán a las últimas aprobadas en agosto. En ellas se establecía un bloqueo a las exportaciones norcoreanas de carbón (su principal activo), hierro y plomo o pescados y mariscos. También prohibía aumentar la contratación de trabajadores norcoreanos y cerrar nuevas alianzas empresariales. Estas medidas, también impulsadas por EE UU, suponen un recorte de casi 1.000 millones anuales, casi un tercio del total, en los intercambios comerciales norcoreanos.

Source link

EE UU sopesa suspender el comercio con quien negocie con Pyongyang | Compañías

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alertó hoy de que evalúa suspender el comercio con cualquier país que haga negocios con Pyongyang e insinuó que no descarta un ataque a Corea del Norte tras el nuevo test del régimen de Kim Jong-un, que ha probado su bomba atómica más potente hasta la fecha.

Al condenar ese último ensayo y tildar a Corea del Norte de nación “al margen de la ley”, Trump también ha reprendido directamente a los gobiernos de Seúl y Pekín, al argumentar que los intentos de “apaciguar” a Pyongyang no están funcionando porque, a su juicio, “¡ellos (los norcoreanos) solo entienden una cosa!”.

“Corea del Norte ha realizado un importante ensayo nuclear. Sus palabras y acciones continúan siendo muy hostiles y peligrosas para Estados Unidos”, subrayó Trump en sus primeros mensajes matutinos sobre la cuestión publicados en su cuenta de la red social Twitter.

Horas más tarde, en otro tuit, Trump reveló que “Estados Unidos está considerando, además de otras opciones, detener todo el comercio con cualquier país que haga negocios con Corea del Norte”.

Mientras, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, indicó en una entrevista con la cadena Fox que planea elaborar un borrador con nuevas sanciones para Corea del Norte y ponerlo a disposición de Trump para que lo estudie.

“Podemos hacer mucho para aislarlos (a Corea del Norte) económicamente, mucho más de lo que ya hemos hecho”, enfatizó Mnuchin.

“Vamos a trabajar con nuestros aliados” y con China, pero es necesario “aislar económicamente a Corea del Norte” porque el comportamiento del régimen de Pyongyang es “inaceptable”, agregó el secretario del Tesoro.

Trump ha cuestionado en reiteradas ocasiones los esfuerzos de Pekín para contener a Pyongyang y hoy volvió a señalar, en un tuit, que el régimen norcoreano “se ha convertido en una amenaza y una vergüenza para China, que trata de ayudar pero con poco éxito”.

La novedad son los reproches que ha lanzado hoy a Trump a Corea del Sur, país del que ha dicho que “se está dando cuenta”, tal como él les avisó, de que “sus conversaciones para apaciguar a Corea del Norte no funcionarán”, porque “¡ellos (los norcoreanos) solo entienden una cosa!”.

La reprimenda a Seúl y la amenaza de cortar lazos comerciales coinciden con la publicación en varios medios de que Trump planea retirar a Estados Unidos del acuerdo comercial bilateral firmado con Corea del Sur y que entró en vigor en 2012.

A finales de junio pasado, Trump recibió en la Casa Blanca al presidente surcoreano, Moon Jae-in, con quien abordó precisamente la posibilidad de renegociar ese acuerdo comercial vigente.

La Casa Blanca y el propio Trump han confirmado que hay actualmente un debate sobre el futuro del pacto con los surcoreanos, pero ningún anuncio al respecto por el momento.

Por otro lado, entre las posibles respuestas que evalúa ante el nuevo ensayo norcoreano, Trump no cierra la puerta a un ataque contra el régimen de Pyongyang, o al menos así insinuó hoy.

El presidente salía de una iglesia cercana a la Casa Blanca, donde asistió a un servicio con motivo del Día de Oración por las víctimas del huracán Harvey, cuando un periodista le preguntó si planea atacar Corea del Norte.

“Ya veremos”, contestó Trump escuetamente.

Hace menos de un mes, a comienzos de agosto, Trump ya advirtió a Corea del Norte de que podría responder a sus amenazas con “un fuego y una furia nunca vistos en el mundo”, tras publicarse informes de que Pyongyang había fabricado una cabeza nuclear reducida que puede ser colocada en uno de sus misiles balísticos.

De momento, el mandatario detalló que hoy se reunirá en la Casa Blanca con su jefe de gabinete, el general retirado John Kelly, el secretario de Defensa, James Mattis, y otros líderes militares para analizar el último ensayo norcoreano.

La bomba experimentada hoy por Pyongyang, que provocó un seísmo de 6,3 grados en la escala abierta de Richter, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), es cinco veces mas potente que la nuclear lanzada sobre la ciudad japonesa de Nagasaki en 1945, de acuerdo con los expertos.

Desde hace más de un decenio en el que el padre del actual dirigente, Kim Jong-il, empezó el programa nuclear norcoreano, Pyongyang ha realizado seis test nucleares y dos termonucleares, y amenazado con instalar dichas bombas en misiles balísticos intercontinentales, capaces de llegar a Estados Unidos.

La ONU se reune de urgencia

En este escenario, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá mañana, lunes, con el fin de analizar la nueva prueba nuclear norcoreana, informaron hoy fuentes oficiales.

La reunión, que se llevará a cabo a las 10.00, hora local (14.00 GMT), fue solicitada por Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Japón y Corea del Sur, según informó la misión estadounidense ante la ONU.

La cita se celebrará al día siguiente de que el régimen de Pyongyang aseguró que había detonado “con total éxito” una bomba de hidrógeno que puede ser colocada en la cabeza de un misil intercontinental.

Tres de los países que solicitaron la reunión (EEUU, Francia y Reino Unido) son miembros permanentes del Consejo de Seguridad, mientras que Japón ocupa hasta fines de este año un puesto no permanente en ese órgano, cuya presidencia le corresponde este mes a Etiopía.

Source link

Macron y Merkel lanzan un proyecto conjunto de cazabombarderos | Compañías

El revulsivo Macron ha llegado este jueves a la fragmentada industria europea de defensa. Francia y Alemania han acordado, durante un consejo de ministros conjunto celebrado en París, lanzar un proyecto para la construcción conjunta de una nueva generación de aviones cazabombarderos, primer paso hacia la consolidación de un sector en el que compiten productos europeos similares y en el que la adquisición pública de armamento apenas se coordina. El presidente francés, Emmanuel Macron, no ha dudado en calificarlo como “una gran revolución”.

“El objetivo de este cazabombarderos conjunto es unir la investigación y el desarrollo y coordinar las exportaciones”, ha señalado Macron en París durante una rueda de prensa junto a la canciller alemana, Angela Merkel. El presidente francés ha recordado que ese tipo de armamento requiere proyectos “muy pesados para los gobiernos y los ejércitos”, por lo que París y Berlín consideran imprescindible aunar esfuerzos. 

El plan francoalemán supone una sacudida tremenda para los cazas europeos que compiten en estos momentos: el francés Rafale, del grupo Dassault, y el Eurofighter, liderado por la británica BAE, y que suministra a los ejércitos de Reino Unido, Alemania, Italia y España. Ambos modelos luchan por imponerse en los mercados internacionales, una competencia que podría tener los días contados si el proyecto de Macron y Merkel sale adelante.

La propuesta coincide con el impulso a la Europa de la Defensa, una prioridad de Bruselas a raíz del repliegue de EE UU anunciado por Donald Trump, el empeño de la Casa Blanca en que los países europeos aumenten su gasto en armamento y la salida de Reino Unido de la UE, el principal socio, junto a Francia, desde el punto de vista militar.

La Comisión Europea aprobó el pasado mes de junio un Fondo Europeo de Defensa, dotado con 500 millones de euros al año en 2019 y 2020 para incentivar la coordinación en la adquisición de armamento y reducir duplicidades entre los ejércitos europeos.

Bruselas confía en que el Fondo (que se espera doblar a partir de 2021) contribuya a movilizar hasta 2.500 millones de euros de inversión al año y 5.000 millones a partir de 2021, y sirva para revitalizar y racionalizar la inversión en armamento.

El gasto militar del conjunto de la UE descendió un 11% entre 2005 y 2015, como consecuencia, en parte de la crisis de la zona euro y de las políticas de austeridad impuestas por Berlín. Aun así, la partida total asciende a 203.000 millones de euros, la segunda mayor del mundo después de EE UU.Pero Bruselas cuestiona la eficiencia de ese gasto porque cada país adquiere sus propios recursos sin tener en cuenta la complementariedad con el resto de socios.

Casi el 80% de la licitación pública del sector de defensa es nacional, según los datos de la CE. “En 2014”, según la CE, “la cooperación en la adquisición de equipamiento solo alcanzó al 22% del total de las compras”.

22.000 empleos en España


  • La construcción del cazabombardero Eurofighter Typhoon mantiene 22.000 empleos en España.

  • La Fuerza Aérea española cuenta con 60 Eurofighter, los 17 últimos entregados en enero de este año.

  • El bimotor monoplaza también lo utilizan los ejércitos de Reino Unido, Alemania, Italia, Austria y Arabia Saudí.

  • Este año, Omán se convertirá en el séptimo cliente de Eurofighter. Y Kuwait firmó el año pasado un contrato de suministro.

Source link