Guerra de precios en las aerolíneas: las grandes del sector se acercan a las ‘low cost’ | Compañías

Encontrar vuelos a América por menos de 500 euros, con el billete de vuelta incluido, ya no es materia reservada para cazadores de ofertas. Con récord de producción y el reto de mantener los aviones llenos, con factores de ocupación por encima del 85%, las aerolíneas que operan vuelos de larga distancia desde España defienden posiciones y han iniciado la particular batalla comercial que anticipa la temporada de invierno, y que se recrudece tras las Navidades.

Las ofertas se centran en el mercado estadounidense, en el que Norwegian y la nueva Level de IAG han metido fuerte presión en los últimos meses a las antiguas compañías europeas de bandera. La reacción se aprecia ya en el mercado.

Iberia acaba de poner en marcha una campaña de precios que afecta a la práctica mayoría de sus destinos con oportunidad de compra hasta el 18 de septiembre y posibilidad de volar hasta el 15 de junio de 2018. Los 225 euros por viajar al Caribe y los 240 euros por billete a Estados Unidos están cada vez más cerca de las propuestas de las firmas de bajo coste que cruzan el Atlántico desde Barcelona. Además, la compañía que preside Luis Gallego ofrece vuelos a partir de 244 euros a Asia y de 309 euros por trayecto a Suramérica. Como suele ser habitual, son precios de partida y el viajero ha de amoldarse a las fechas que propone la empresa para encontrar las mejores tarifas.

Iberia tiene paquetes de bajo coste con el hotel incluido y está promocionando su nueva clase Turista Premium a Miami y Nueva York. El precio de partida para viajar en una cabina que se asemeja a la de Business es de 390 euros por trayecto, frente a los 900 euros que costaba el billete de ida y vuelta a Nueva York en abril, cuando comenzó la comercialización del nuevo producto de Iberia. Y no lejos de los 600 euros de partida que cuesta la Premium Economy de Level.

La renovación de flota, junto a la rebaja de tasas aeroportuarias por parte de Aena y costes aún bajos del combustible generan una fuerte competencia en el Atlántico

También han sido recortados los billetes de Norwegian, que comenzaron a venderse en 179 euros desde El Prat a Estados Unidos y parten ahora de 149 euros. “No es previsible que se toque el precio salvo casos muy puntuales, pero recibimos un avión [Boeing 787] Dreamliner cada seis semanas y estoy seguro de que anunciaremos nuevos destinos de larga distancia a EE UU desde España”, afirman desde la aerolínea escandinava.

La renovación de flota, junto a la rebaja de tasas aeroportuarias por parte de Aena y costes aún bajos del combustible generan una competencia en el Atlántico que en el sector tildan de “desbocada”.

Air Europa también ha entrado a competir en precios incorporando a su tradicional campaña Minimax una versión de bajo coste para vuelos de larga distancia. El viajero dispuesto a volar sin maleta en la bodega puede encontrar billetes por 199 euros a Nueva York, Miami y San Juan de Puerto Rico, y por 279 euros a La Habana, Punta Cana o Bogotá entre otros. La oferta está abierta hasta el domingo, con billetes disponibles para viajar hasta el 15 de junio del próximo año.

Entre las grandes europeas que enlazan Madrid con EE UU, destaca el listado de promociones de Air France, con oportunidades en billetes a Miami, Nueva York, Boston, San Francisco y Miami. Un terreno de juego en el que abunda la competencia.

Un contexto favorable

Costes. El combustible para aviones costaba en 2016 un 22% menos que en 2015 y es práctica común entre las aerolíneas contratar coberturas para amortiguar cualquier situación de volatilidad en el precio. Los 60 dólares por barril de finales de 2016 doblan el precio medio de los 12 últimos años, según recuerda Iata, pero aún es inferior al promedio entre 2011 y 2014. Esta circunstancia, junto a la llegada de aviones más eficientes, está facilitando la guerra de precios.

Más pasajeros. El volumen global creció un 7,9% en el primer semestre de este año respecto al mismo periodo de 2016. Según el Monitor Financiero de Iata se trata del crecimiento más rápido desde la primera parte de 2005. La demanda se ha visto impulsada “por el contexto económico y el estímulo de las tarifas”.

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Barajas y Eulen negociarán una vez se resuelva el conflicto en El Prat | Compañías

Trabajadores de seguridad del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas han mantenido ya un primer encuentro con la dirección de Eulen, con la que ha acordado negociar los puntos organizativos que reivindica la plantilla, y postergar sus exigencias económicas a después de que se resuelva el conflicto con los trabajadores que la empresa mantiene en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona, con el dictamen del laudo obligatorio.

La primera reunión tuvo lugar este jueves, y del acta de la misma se desprende que el comité de empresa de Eulen en Madrid ha aplazado sus peticiones económicas “hasta que terminen las negociaciones con la patronal sobre la creación de la figura profesional de vigilante aeroportuario” y “hasta que se conozca la resolución definitiva del conflicto de los vigilantes de seguridad de El Prat”.

En Barcelona, el conflicto de Eulen afecta al personal que atiende los arcos de seguridad en las terminales, un contrato que en Barajas recae en otra compañía, Prosegur. En Madrid, Eulen es la responsable de la vigilancia en el resto de las terminales y de las mesas de facturación, según han explicado fuentes sindicales. Ya la semana pasada, el comité emitió un comunicado solidarizándose con trabajadores de El Prat.

En un comunicado, el comité de empresa ha explicado que han aplazado estas reivindicaciones “a la espera de ver cómo se resuelven los procesos abiertos, todo ello con el objetivo de evitar que todo lo tratado en cuanto a lo económico no sirva de nada en un futuro”. Asimismo, ha recordado que se va a abrir un diálogo entre Gobierno, patronal y sindicatos; y en El Prat se espera un laudo arbitral.

La creación de una categoría especial para vigilante aeroportuario es una de las demandas históricas del colectivo y ya fue uno de los motivos que llevó al sindicato ATES de la plantilla de Prosegur –empleados en los arcos de seguridad–, a convocar paros parciales en Barajas el mes pasado. El conflicto se ha postergado a expensas de que en noviembre haya una respuesta por parte de la compañía.

El comité de empresa y la dirección de Eulen han aprobado constituirse en una comisión negociadora y ya han convocado una próxima reunión para el 6 de septiembre. Entre los puntos organizativos que ya sí se van a tratar se detallan el fomento de la formación en la plantilla, la difusión de informes y órdenes de puestos, más descansos y relevos, o actualizar
evaluación de riesgos.

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